El
cantante, que triunfa con una gira por España, explica cómo lucha con su
paranoia: se imagina siempre un desastre a la vuelta de la esquina.
"Yo
tengo todo representado en un piano: es toda la droga que me puedo
meter y me la meto bastante", dice el cantante, que en la imagen va
vestido de Springfield.
Cuando era niño, Pablo López
(Fuengirola, Málaga, 1984) veía las noticias y pensaba que le iba a
pasar una de aquellas desgracias: un terremoto, el incendio de un
edificio, un accidente... Desde entonces, el cantante
convive acorralado por un miedo que le impide disfrutar del momento. Pero se ha acostumbrado. "Quizá el haber crecido sin padre me ha
generado ciertos miedos. Vivo en continua alerta. Y la verdad es que
convivo mejor en situaciones complicadas", confiesa el músico. Lo cierto
es que actualmente todo lo que le pasa es positivo: su nuevo disco, Camino, fuego y libertad, es de los más vendidos en España y su gira, de más de 50 conciertos, se cuenta a lleno cada noche. Su padre se fue de casa cuando usted era solo un bebé de cinco meses. ¿Fue duro crecer sin un referente paterno?
Como yo era un bebé no era consciente de las consecuencias que podría
tener en mi forma de ser. La niñez nos marca a todos de una forma u
otra. Pero yo he tenido una infancia súper feliz y esa ausencia ha sido
siempre mitigada con humor, como se hace siempre en mi familia. Mi padre
nunca me causó ningún trauma, cuando estaba con él estaba siempre bien.
[Su padre falleció en 2014].
¿Cómo lo llevaba su madre? Mi madre lo ha llevado
perfectamente. Hemos tenido a mis abuelos, a las hermanas de mi padre…
Por supuesto que no será la mejor manera de tirar para adelante porque
ella ha tenido que luchar sola. Trabajaba como recepcionista de hotel en
turnos de 9-10 horas y mis abuelos se encargaban de nosotros [él y su
hermano mayor, el DJ Luigii López]
cuando ella no estaba. También estábamos en un colegio donde nos tenían
todo el día entretenidos. Quizá por eso empecé a tocar. Esos ratos me
dieron mucho para meterme con el piano. En el cole tenía un piano y me
emocionó mucho verlo. Después le pedí uno a mi madre, pero como no había
dinero me compró una guitarra. Este instrumento se convirtió en un
juguete para mí. No hay mejor cosa que un niño que tiene como único
juguete un instrumento de música.
Cuando era niño, Pablo López
(Fuengirola, Málaga, 1984) veía las noticias y pensaba que le iba a
pasar una de aquellas desgracias: un terremoto, el incendio de un
edificio, un accidente... Desde entonces, el cantante
convive acorralado por un miedo que le impide disfrutar del momento. Pero se ha acostumbrado. "Quizá el haber crecido sin padre me ha
generado ciertos miedos. Vivo en continua alerta. Y la verdad es que
convivo mejor en situaciones complicadas", confiesa el músico. Lo cierto
es que actualmente todo lo que le pasa es positivo: su nuevo disco, Camino, fuego y libertad, es de los más vendidos en España y su gira, de más de 50 conciertos, se cuenta a lleno cada noche. Su padre se fue de casa cuando usted era solo un bebé de cinco meses. ¿Fue duro crecer sin un referente paterno?
Como yo era un bebé no era consciente de las consecuencias que podría
tener en mi forma de ser. La niñez nos marca a todos de una forma u
otra. Pero yo he tenido una infancia súper feliz y esa ausencia ha sido
siempre mitigada con humor, como se hace siempre en mi familia. Mi padre
nunca me causó ningún trauma, cuando estaba con él estaba siempre bien.
[Su padre falleció en 2014].
¿Cómo lo llevaba su madre? Mi madre lo ha llevado
perfectamente. Hemos tenido a mis abuelos, a las hermanas de mi padre…
Por supuesto que no será la mejor manera de tirar para adelante porque
ella ha tenido que luchar sola. Trabajaba como recepcionista de hotel en
turnos de 9-10 horas y mis abuelos se encargaban de nosotros [él y su
hermano mayor, el DJ Luigii López]
cuando ella no estaba. También estábamos en un colegio donde nos tenían
todo el día entretenidos. Quizá por eso empecé a tocar. Esos ratos me
dieron mucho para meterme con el piano. En el cole tenía un piano y me
emocionó mucho verlo. Después le pedí uno a mi madre, pero como no había
dinero me compró una guitarra. Este instrumento se convirtió en un
juguete para mí. No hay mejor cosa que un niño que tiene como único
juguete un instrumento de música. ¿Usted no se planteaba por qué su padre no estaba en casa?
No y nadie me vino a decir "tu padre es un cabrón" ni nada así. Cuando
él venía a casa jugaba y me llevaba a comer por ahí. Era una risa
constante y él era muy culto e inteligente. Trabajaba en el mismo hotel
que mi madre y después como agente inmobiliario. Y vendía más que nadie. Ha dicho varias veces que vive acorralado por el miedo, que,
por ejemplo, si va en un ascensor piensa que se va a caer ¿Cree que
tiene algo que ver con su infancia? Quizá el haber crecido sin
padre hace que no esté cómodo cuando todo va bien. Si todo el local
donde actúo está lleno, las canciones van bien… es cuando pienso: "Ahora
voy a recibir una llamada diciendo que todo se ha ido al traste". Convivo mejor en situaciones complicadas. De hecho, ahora mismo todo va
bien y estoy alerta esperando que algo pase. Da la impresión de que en los diez años que han pasado desde que entró en Operación Triunfo es usted otro. Su estilo ha cambiado mucho. Sí, yo creo que la aceptación de la personalidad, que me vino con 26-27 años, justo después de OT,
cuando empecé a hacer mis propias canciones, trajo consigo el vestirme
acorde con cómo era yo realmente. Desde que canto lo que soy y escribo
lo que soy también visto lo que soy. Es una forma de expresarme. Digamos
que la sinergia con Springfield [es la imagen masculina de la marca; la femenina es la actriz Macarena García] en este caso vino de eso, que la campaña es Sé tú. Y eso es de puta madre. Curiosamente, con mi primer sueldo como
pianista de un restaurante lo primero que me compré fue un pantalón de
Springfield.
¿Qué prenda es la que más le define? Una cazadora vaquera con una camiseta básica debajo. ¿Siente que ha mostrado más que nunca su intimidad en este disco, Camino, fuego y libertad? Sí, es cierto que la introspección ha sido fuerte. Tanto que se ha dado
la vuelta y ahora puede ser propiedad de todo el mundo. Cuando uno
habla quitándose todas las capas de la piel, que ya no es ni malagueño
ni músico ni hombre, sino un ser humano desnudo como cualquier otro,
hablas de cosas que realmente nos afectan a todos, como son los miedos.
Antonio
Orozco (a la derecha), David Bustamante (a la izquierda) y Pablo López
(centro) son grandes amigos. Como muestra esta imagen que López
compartió en Instagram con el texto: "Dos ángeles y un piano".Instagram
Usted está muy unido a David Bustamante y a Antonio Orozco.
Los tres quedan a comer, para tocar... Estos últimos meses no han sido
los mejores personalmente hablando para ninguno de los tres.
Orozco
perdió a la madre de su hijo, Bustamante se ha divorciado de Paula
Echevarría y usted acaba de separarse después de once años de relación
[salía con la farmacéutica Laura Devesa]. ¿Cómo llevan sus respectivos
dramas? Te juro que no lo había pensado, no me había dado
cuenta de este hecho. Siendo grandes amigos como somos y teniendo una
gran confianza, te prometo que muy pocas veces hemos tratado estas
situaciones.
¿Es compatible la vida del músico con una relación estable? ¿Fama y fidelidad son buenas compañeras?
No lo sé. Mi relación es con la música y no te lo digo por exagerar. Yo
no tengo ningún tipo de compromiso contractual con nadie y te lo digo
de corazón. Pues la prensa del corazón asegura que tiene nueva novia [Claudia Nieto, hija del periodista de Telemadrid Julio Nieto].
No, no. Lo dicen con todo el respeto del mundo y yo tengo mucho respeto
hacia la prensa. Estas noticias lo que provocan es que yo me divierto
muchísimo. El amor, aunque sea el más profundo, no tiene por qué estar
acompañado de una relación contractual. Es mi forma de verlo. Yo no
tengo ningún compromiso, de verdad. ¿Y se ve teniendo una familia en un futuro? El
futuro, como no existe, yo no lo veo para nada. Tengo muchísimo amor,
pero no creo en ninguna relación contractual. Ni la tuve ni la tendré. Yo puedo pasar 200 días con una persona, pero eso no quiere decir que
hayamos puesto sobre la mesa nada.
¿Qué le viene a la mente cuando alguien dice: “Sé un hombre”?
Tengo un problema con esa expresión porque me parece bastante machista. Yo sé que se dice como una masculinidad, pero confío poco en el
concepto de hombre y no se me viene nada a la cabeza. Nunca me han dicho
esta expresión. ¿Y qué entiende por virilidad? Creo que está mal
conceptuada. Existe, pero yo la vería como un concepto más animal. Yo
creo que nos hace débiles a los hombres, es contraproducente. Creo que
carecer de ella es una de las grandes ventajas que tiene la mujer como
ser superior que es. Es una de las cosas que más en evidencia nos pone
al lado de un ser casi perfecto como es la mujer. ¿Qué es lo más cobarde que puede hacer un hombre?
Engañar, ser hipócrita. Odio la hipocresía de una manera tremenda. No la
mentira, no el embauque, que no me importa. La hipocresía es lo que
realmente me impacta. No la soporto.
¿Tiene algún método o acude a algún especialista para luchar contra ello?
Tengo a mi hermano Luis, que es mi súper poder. Y sobre todo tengo un
ejercicio que estoy haciendo últimamente que es duro y trata de
aceptarme tal y como soy e intentar no usar el autoengaño. Hay que saber
la realidad, aceptarla y tirar para adelante. ¿Cuánto de sexo, drogas y rock and roll tiene la vida del músico? La vida en general está llena de sexo, drogas y rock and roll. Pues son los músicos los que se llevan todo el mérito.
Sí, pero es injusto porque si me vieran por un agujerito la verdad es
que se sorprenderían. Nunca he sido fiestero, de salir hasta las tantas. Si es verdad que habiendo instrumentos en una casa o en un hotel yo
puedo estar tres días sin dormir, si hace falta. Esa, la música, es mi
verdadera droga. Y casi el sexo viene derivado de la música. Yo tengo
todo representado en un piano: es toda la droga que me puedo meter y me
la meto bastante. "Mi hermano Luis [a la derecha en la imagen] es mi súper poder", confiesa el músico.Instagram
El cadáver de la modista ha sido hallado en su casa de Nueva York.
La diseñadora Kate Spade, en abril de 2017.GETT La diseñadora de moda Kate Spade
ha fallecido en Nueva York a los 55 años, según ha informado la policía
de Nueva York. El cadáver de la creadora ha sido encontrado en su
apartamento de Nueva York, en la lujosa zona de Park Avenue. El cuerpo
ha sido hallado por el personal que se encarga de las tareas de la casa a
las 10.20 de la mañana (16.20 hora peninsular española) y, según
apuntan los primeros indicios, se trataría de un suicidio. La creadora
habría dejado una nota, según informa The Hollywood Reporter. Spade fue la fundadora de una firma homónima de moda y
complementos de gama media-alta, especialmente bolsos, carteras y
zapatos. La diseñadora nació en Kansas City, Misuri, con el nombre de Kate
Brosnahan, y empezó su carrera en el mundo de la moda en los almacenes
Mademoiselle de Nueva York. Allí conoció a Andy Spade (hermano del actor David Spade),
con quien lanzó su empresa en 1993 tras observar que en el mercado no
había bolsos de las características que buscaba. En 1994 se casaron (y
de él tomó su apellido) y en 2005 tuvieron a su única hija, Frances
Valentine. La empresa posee 315 tiendas en todo el mundo, 140 de ellas en EE UU. En 2004 tuvieron su gran momento de progresión, al abrir una línea de
hogar y se expandieron por todo el mundo, inaugurando su primer local
internacional en Tokio. La diseñadora vendió la firma en el año 2007 y en 2017 fue adquirida por la firma de moda Coach por 2.400 millones de euros. Su intención era dedicarse en exclusiva al cuidado de su niña, pero volvió a la moda en 2016 para lanzar otra firma, Frances Valentine, con el mismo nombre de su hija, de ahora 13 años. En ella diseñaba zapatos y bolsos.
La ropa y los complementos de Spade se encuentran entre los favoritos
de muchas caras conocidas, como las actrices Anna Kendrick, Lucy Hale,
Leighton Meester o Isla Fisher. También es una de las marcas favoritas
de la duquesa de Cambridge y de su hermana, Pippa. Un zapato y un bolso de la última colección de Kate Spade.(Gusto exquisito) La de Kate Spade
no es la primera muerte por suicidio en el mundo de la moda. Uno de los
que más conmoción causó fue el del británico Alexander McQueen. El
modista se ahorcó en febrero de 2010 tras haber consumido una gran cantidad de estupefacientes. También Manuel Mota, diseñador de la firma nupcial Pronovias, y L'Wren Scott, creadora de vestidos de alta gama, se quitaron la vida en 2013 y en 2014, respectivamente. Para ellos, la presión de las colecciones, la exposición mediática y,
en ciertos casos, las deudas, les supusieron una carga demasiado
grande, unidos a sus problemas en el día a día. El diseñador Alexander
McQueen, que sufría una depresión, según confirmaron sus médicos, se quitó la vida el día antes del funeral de su madre, Joyce. Justo esta semana se estrenará un documental que repasa su vida. La muerte de Manuel Mota en principio se consideró accidental, pero luego se supo que había dejado tres cartas de despedida,
para su novio, para su familia y para los Mossos d'Esquadra. Su cuerpo
apareció en el baño de un ambulatorio cercano a su casa con lesiones de
cuchillo. Al parecer, tras haber pasado 23 años al frente de Pronovias,
se encontraba en un momento de máximo estrés. En el caso de L'Wren Scott, fueron las deudas las que provocaron su suicidio. Su cuerpo apareció en su apartamento de Nueva York en marzo de 2014,
cuando ella estaba a punto de cerrar su firma de moda. No dejó nota de
despedida, por lo que su muerte tardó varios días en esclarecerse. Se
había suicidado colgándose con un pañuelo.
Los nacionalistas y populistas también representan a españoles, aunque a Rajoy a veces le tiente regatearles esa condición.
Sala de prensa de la sede nacional del Partido Popular durante la intervención de Mariano Rajoy. En vídeo: Discurso de Rajoy.Ballesteros (EFE) / Vídeo: QUALITY
Rajoy, antes de claudicar, le ha dejado escrito al partido, y a su sucesor, el relato. Tal como hizo el aznarismo en 2004, tras el 14M,
repiten mensaje: el poder les ha sido usurpado. ¡Usurpado! En el juego
democrático, el PP parece no contemplar la posibilidad de la derrota
legítima. Si en 1993, con elevadas expectativas en las urnas, Arenas y
Gallardón ya se asomaron a la teoría de la conspiración para justificar
la derrota en un pucherazo; en 2004, se plasmó definitivamente la idea
de que izquierda había usado espuriamente los atentados, bajo la sombra
de ETA, porque “los que idearon el 11-M no están ni en desiertos remotos ni en montañas
lejanas”; y en 2018 regresan con la teoría de la conspiración, incluso
recuperando la sombra de ETA con Bildu. El argumentario fijado por Rajoy
tiene quince puntos:
– "Alguien que no ha ganado
nunca las elecciones es ahora presidente del Gobierno".
Deslegitimar al
ganador es la premisa esencial. Paradójicamente, Rajoy ha presumido de
liderar un bloque constitucional.
Y la Constitución regula esta fórmula.
En Europa, por demás, las mayorías emanan de la aritmética
parlamentaria.
El PP aún debe llegar al siglo XXI.
– "Gobierna el país alguien
sistemáticamente rechazado por los españoles".
Sánchez ha perdido dos
veces, en 2015 y 2016. Rajoy perdió dos veces, en 2004 y 2008.
Definitivamente, Rajoy parece situado fuera de la realidad.
De hecho
dice: “Los españoles siempre han escogido al PP como primera fuerza
política", ¿y eso desde cuándo?
En democracia, primero como AP y después
PP, han perdido más elecciones generales de las que han ganado.
Desde
que él es candidato, a la par.
– "Se ha acompañado del
independentismo sectario y grupos populistas, y ese estigma acompañará a
este Gobierno hasta el final".
Ciertamente la apuesta es arriesgada,
pero de momento la unidad solo ha existido en un punto: censurar a Rajoy
por la corrupción. Eso es trasversal.
En el futuro serán juzgados por
lo que hagan, por lo que voten o no.
En el Congreso representan a una
parte de la ciudadanía española.
– “No nos han censurado los españoles
sino nuestros adversarios políticos”.
Rajoy parece sugerir que los
diputados son representantes del reino vegetal o del imperio de las
nubes, y no representantes de la ciudadanía española.
Por cierto, los
nacionalistas y populistas también representan a españoles, aunque a
Rajoy a veces le tiente regatearles esa condición.
– "Nadie se ha comprometido con la
estabilidad política, y esa es una mancha que afecta a todos, pensando
en sus intereses políticos".
Sin duda, cada partido ha obrado con el
cálculo de sus intereses electorales, huyendo de una convocatoria
inmediata con Ciudadanos favorito; pero Rajoy olvida que ahí se incluye
al PP, y a él mismo, que han actuado igual.
– "Todas las manipulaciones y mentiras
no son más que eso, manipulaciones y mentiras falaces contra el primer
partido de España y mi persona".
Más consignas para el relato del
partido usurpado espuriamente.
– "Ni el PP fue condenado penalmente
por Gürtel, ni el Gobierno del PP tenía ninguna relación con el caso, ni
fue juzgado ni eludió sus responsabilidades políticas".
Rajoy habla de
un caso insuperable de posverdad paradójicamente con medias verdades, o
sea, con mentiras:
El PP claramente sí tiene relación con el caso, hay
responsabilidad civil y no asumieron sus responsabilidades políticas.
– "El afán de Ciudadanos de hacer
oposición al Gobierno que defendió la unidad de España nos ha llevado al
fin a un nuevo gobierno aupado por los independentistas.
Paradojas de
la vida".
Ahí va otra consigna falsa para sumar ante su clientela: esto
ha sido posible por Ciudadanos.
–
“Y la disolución de ETA, a la que acabamos de asistir... ¿Se habría
logrado de la misma manera si hubiéramos caído en la tentación de
negociar, como hicieron otros o tanto nos pidieron? ¿Es que hemos
acercado presos? Nunca este Gobierno ha negociado nada con ETA, una
calumnia que levantaron contra nosotros y que ahora se revela con
diáfana claridad".
Rajoy miente de nuevo; el PP negoció en su momento
como todos los gobiernos.
El fin de ETA es un éxito colectivo, y resulta
mezquino esa clase de patrimonialización.
– "A mí me han escandalizado muchos
episodios [de corrupción]. Yo he tenido que dar muchas veces la cara,
como muchos de vosotros, y sé lo difícil que ha sido.
Sabemos que el PP
ha actuado, que ha apartado a la gente que hizo cosas no debidas.
Hemos
actuado contra la corrupción, hemos mejorado las leyes y procedimientos,
pero no me he puesto a las órdenes de los inquisidores".
Incluso aquí
mantiene el victimismo: el mal no está representado por los corruptos
sino por los inquisidores.
La corrupción es siempre una referencia vaga,
y prevalece el victimismo.
– “Muchas veces me he callado para no
ayudar a esta campaña para liquidar la presunción de inocencia de muchas
personas”.
Rajoy siempre muestra un fuerte compromiso con la presunción
de inocencia; después la culpabilidad pasa a la basura: “esa persona de
la que usted me habla”, “el PP es víctima”, “son asuntos de hace años”,
etcétera.
– “Tenemos que defender nuestra
gestión de la tarea de demolición que se nos ha anunciado”.
Pues ‘tarea
de demolición del PP’ es la última consigna para convertir una moción de
censura legítima en una campaña de destrucción.
El PP va a afrontar su renovación desde el victimismo, otra vez desde
el agravio de la usurpación. Es un relato peligroso que ya deparó,
después de 2004, algunos de los peores años de la democracia española; y
de aquellos polvos, muchos lodos del zapaterismo y el marianismo. Todos
deberían aprender de los errores de entonces. De momento Sánchez, que
le apoyó en el 155, no ha cruzado líneas rojas. Habrá que vigilar. Pero
el PP haría bien en reconsiderar la opción de echarse al monte.
– "¿Y qué decir de la economía...?
¿Quién no cegado por su sectarismo puede decir que España no está mejor
que cuando llegamos? Ayer conocimos el mejor dato de paro de mayo de
nuestra historia, y estamos a punto de alcanzar el nivel de afiliación a
la Seguridad Social de julio de 2007".
Nadie discute a Rajoy los
éxitos; se le discute que, para hacerlos brillar, sea incapaz de aceptar
un balance muy negativo en desigualdad y nichos de pobreza.
– "Resulta inquietante la fragilidad
política del nuevo Gobierno cuando la situación en Cataluña dista mucho
de estar calmada". Así es, resulta inquietante.
Pero es inquietante
desde hace años, durante todo el marianismo. A Sánchez se le examinará
por lo que suceda.
De momento el balance Rajoy en Cataluña no es muy
notable. Véase el punto siguiente.
– “Nadie tuvo que afrontar los retos
extremos que hemos afrontado nosotros, como la declaración de
independencia de Cataluña (…) Probablemente hemos cometido errores, pero
no hay independencia, Puigdemont no es presidente”.
Rajoy fija ahí la
consigna: ¡nosotros hemos salvado España! Y evita la autocrítica
obviando que Cataluña llegase a la declaración de independencia tras un
referéndum que él se comprometió a impedir.
El relato triunfal de su
Gobierno que pinta Rajoy dista de ser real: el legado que recoge Sánchez
es malo, sin independencia pero malo.
José María Aznar y Mariano Rajoy, en julio de 2015 en el campus de FAES.SAGRARIO CAGIGASAFP
José María Aznar se ha ofrecido este martes a ayudar a reconstruir el
espacio del centro derecha, dividido ahora entre el PP y Ciudadanos,
sin volver a la política activa. El expresidente del Gobierno ha
alertado sobre la crisis del sistema de partidos, la amenaza del
independentismo en Cataluña y la falta de lideres que a su juicio hay
ahora mismo en España. Y ha resaltado, por encima de todo, que el
enfrentamiento entre el PP y Ciudadanos ha roto lo que considera uno de
sus grandes logros: haber unificado todo lo que había "a la derecha de
la izquierda" en un única marca electoral.
"El centro derecha español ha sido desarticulado", ha dicho el antiguo
líder del PP. "Lo que estaba unido ahora está separado y me parece que
desgraciadamente enfrentado", ha seguido, sin mencionar en ningún
momento al PP y a Ciudadanos. "La superación de esta situación es
fundamental. La reconstrucción de un centro derecha nacional es
indispensable para ver con confianza el futuro de España. Si se
estuviese dispuesto a ello, desde mi posición actual, y desde ninguna
otra, contribuiría con mucho gusto para que los españoles puedan tener
esa mayor garantía de estabilidad y de seguridad en el futuro", ha
subrayado. Y ha matizado: "Mi compromiso es con mi país, con España y
con los españoles. No tengo ningún compromiso partidario, ni me
considero militante de nada ni me siento representado por nadie".
Aznar también ha apuntado a la necesidad de reconstruir el PSOE
aprovechando su llegada al Gobierno. "Si yo estuviese en su lugar y si
piensan en el interés general de España, el acento lo pondría en la
reconstrucción de una izquierda nacional", ha dicho sobre el nuevo
presidente, Pedro Sánchez, aupado a La Moncloa tras una moción de
censura contra Mariano Rajoy. El interés del expresidente por reconfigurar el centro derecho ha
crecido en paralelo a su enfrentamiento con Rajoy, hasta este martes
líder del PP, y a su entendimiento con Albert Rivera, el presidente de
Ciudadanos. A principios de octubre de 2016, FAES, la fundación del
expresidente, rompió con el que fuera su partido tras 25 años actuando
como el motor ideológico de la formación conservadora. Esa ruptura
sirvió para escenificar el distanciamiento entre Aznar y Rajoy, dos
políticos que habían mostrado su sintonía durante décadas y que habían
pactado la sucesión al frente del PP. Ese choque soterrado entre los dos referentes de la formación conservadora ha quedado más que claro en la despedida de Rajoy. "He sido el único presidente que no ha negociado con ETA", ha
sostenido Rajoy, en la primera referencia velada al político que le
precedió al frente del PP. “He asumido mis errores y también los que no
eran míos”, ha añadido sobre los casos de corrupción protagonizados por
personas nombradas por Aznar. “Estaré a la orden de quien elijáis”, ha
rematado tras años conviviendo con las críticas de su antecesor. La detención del exministro Eduardo Zaplana motivó el último
enfrentamiento entre Rajoy y Aznar. Aunque Mariano Rajoy mantuvo al
expresidente de la Comunidad Valenciana como portavoz parlamentario
entre 2004 y 2008, con su detención el PP intentó convertirle en una
persona “del pasado”, ajena a la etapa actual y vinculada a Aznar. Este
ha recordado este martes que ya pidió la máxima dureza contra los
corruptos en el pasado, y ha dejado una advertencia: “Cada uno responde
de sus actos. Yo respondo de los míos del primero hasta el último. En
este momento, el silencio es una irresponsabilidad”.