Un Blues

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Del material conque están hechos los sueños

11 may 2018

Torneo imaginario........................................ Carlo Frabetti

¿Qué podemos deducir de un torneo de ajedrez imaginario del que sabemos muy poco?

Fotograma de 'El séptimo sello'
Fotograma de 'El séptimo sello'
En el problema de las tarjetas, planteado (mejor dicho, replanteado) la semana pasada, es habitual razonar de la siguiente manera:
 “Hay una tarjeta con las dos caras rojas, una con las dos caras blancas y una con cada cara de un color.
 Si me muestran una cara roja, puede ser la tarjeta con dos caras rojas o la que tiene una cara roja y la otra blanca; y puesto que hay dos casos posibles y en uno de ellos la otra cara es roja, la probabilidad de que al dar la vuelta a la tarjeta vea otra cara cara roja es 1/2”. 
Si el hijo que posee “cierta característica” es varón, la probabilidad de que el otro también lo sea es 1/2. 
Aunque no sepamos de qué característica se trata, se nos habla de un hijo concreto; distinto sería que nos dijeran “algunas características”, que equivale a no decir nada, pues todos poseen algunas características y quien habla puede no referirse a ninguna en concreto. 
¿Sutilezas del lenguaje? Desde luego. ¿Argumento discutible? También; pero para eso estamos aquí: para detectar sutilezas y discutirlas.
La probabilidad de que Athos no haya nacido el mismo día de la semana que D’Artagnan es 6/7. 
La probabilidad de que Porthos haya nacido en distinto día de la semana que los dos anteriores (si estos no han nacido el miso día) es 5/7. 
La probabilidad de que Aramis haya nacido en distinto día de la semana que los otros tres es 4/7.
 Por lo tanto, la probabilidad de que los cuatro hayan nacido en días distintos es 6/7 x 5/7 x 4/7 = 120/343. 
Y la probabilidad de que dos de ellos hayan nacido el mismo día de la semana será la complementaria: 1 – 120/343 = 223/343. 
 Pero solo si entendemos “dos de ellos” como “al menos dos de ellos”; si lo entendemos como “dos y solo dos”, la cosa cambia, pues entonces habría que excluir los tríos y las dobles parejas.

Sin embargo, este razonamiento no es correcto. ¿Por qué?
La probabilidad de que Athos y Aramis celebren su cumpleaños la misma semana es, en principio, 1/52. 
Pero podemos buscarle tres pies al gato (lo cual a menudo es ocioso, pero a veces resulta interesante). 
Primero, porque el año no tiene exactamente 52 semanas, sino 52 + 1/7, o 52 + 2/7 si el año es bisiesto.
 Y segundo, porque una semana es también cualquier conjunto de siete días consecutivos, no necesariamente de lunes a domingo.

Un duelo imaginario (ma non troppo)

La alusión de un lector al famoso duelo ajedrecístico entre Kárpov y Kaspárov ha dado lugar a una auténtica avalancha de reflexiones probabilísticas (ver comentarios de la semana pasada), lo que me lleva a plantear, abundando en el tema de las imprecisiones y las ambigüedades, el siguiente torneo imaginario (pero próximo a la realidad):
Kaspárov está muy satisfecho porque ha empezado con fuerza y le lleva una clara ventaja a su rival; pero poco después su porcentaje de victorias es un 5% menor.
 ¿Qué podemos deducir de estos datos? (No se cuentan las partidas que terminan en tablas).
Carlo Frabetti es escritor y matemático, miembro de la Academia de Ciencias de Nueva York.
 Ha publicado más de 50 obras de divulgación científica para adultos, niños y jóvenes, entre ellos Maldita física, Malditas matemáticas o El gran juego
Fue guionista de La bola de cristal.

 

Metropolitan, el bolso con más historia de Carolina Herrera

La diseñadora presenta Metropolitan Insignia Clutch, un bolso-joya con detalles artesanales para conmemorar una velada que fue histórica.

metropolitan bolso carolina herrera
Carolina Herrera ha querido encapsular aquel momento mágico en un bolso altura. Foto: Carolina Herrera

La noche del 27 de abril de 1981, una de las multitudes mejor vestidas del mundo civilizado hacía cola a la entrada del Metropolitan Club de Nueva York, un exclusivo club privado ubicado en una mansión de Manhattan que, en sus noventa años de historia, nunca había celebrado un desfile de moda. 
Aquel era el primero, y su impulsora, Carolina Herrera, se estrenaba como diseñadora ante una audiencia que incluía a mitos de la moda como Bill Blass y Diana Vreeland. 
“Era una mezcla de prensa, alta sociedad, amigos, compradores importantes y presidentes de tiendas”, recordaría la diseñadora años más tarde.
 “Cuando Steve Rubell [fundador de Studio 54] llegó al club, no llevaba corbata, y había un código indumentaria que obligaba a ello, así que fue a la planta de caballeros de Bergdorf Goodman, se compró una y volvió a entrar”.
El desfile –celebrado bajo la mirada atenta de Andy Warhol, Bianca Jagger o Nan Kempner– fue todo un éxito, y sentó las bases de la que hoy es una de las casas más consolidadas de la moda contemporánea.
 Por eso no es de extrañar que Carolina Herrera haya querido encapsular aquel momento mágico en un complemento a la altura. Y el resultado es Metropolitan Insignia Clutch, un bolso de mano cargado de detalles y, también, de elementos que hacen referencia a la historia de la casa de Herrera.
También hay una transposición fiel de la forma de las balaustradas en bordados realizados a mano por los artesanos que ornamentan los trajes de luces de los toreros.
 A fin de cuentas, cada detalle cuenta a la hora de aportar un toque de esplendor y de creatividad contemporánea a la noche, un ámbito que Carolina Herrera, ahora como en 1981, entiende como un momento perfecto para que cada mujer brille como merece.metropolitan bolso carolina herrera

 Metropolitan Insignia Clutch está cargado de referencias a la historia de la casa Herrera.

 Para empezar, porque el clutch, con su formato de proporciones reducidas y acabados delicados, es compañero inseparable de los vestidos de cóctel y de fiesta que hicieron famosa a Carolina Herrera en aquellos fastuosos años ochenta. También porque su estructura viene delimitada por una pieza metálica que replica la pulsera con que Carolina Herrera ha querido inaugurar la colección insignia, dedicada a conmemorar sus 35 años de trayectoria. 

 Está formada por la intersección entre las iniciales de la firma CH, y convierte este clutch en un híbrido entre bolso y joya.

Por supuesto, la exigencia va más allá. 

En una época en que el lujo se ha aproximado cada vez más a lo intangible, Carolina Herrera ha defendido siempre la elegancia de lo único. 

 O, dicho en sus propias palabras: “Lo primero que hace a una mujer elegante es la individualidad. No se trata de lo que llevas puesto, sino de cómo lo luces”. 

 Herrera también reivindica el valor material y simbólico de la artesanía, los materiales de calidad y la producción de objetos únicos. 

 Por eso las distintas versiones de Metropolitan Insignia Clutch incorporan técnicas y acabados que revelan el cuidado de la mano humana y, al mismo tiempo, rinden homenaje a los interiores del Metropolitan Club, decorado por Stanford White entre 1893 y 1912. 


El Metropolitan Insignia Clutch está cargado de referencias a la casa Herrera.

Así, hay una evocación de las lámparas de araña en aplicaciones de brillantes cristales, seda pintada que recuerda a los frescos que decoran las bóvedas de las estancias, y bordados inspirados en las suntuosas tapicerías de este templo del lujo neoyorquino situado a medio camino entre La edad de la inocencia y El gran Gatsby.

 

 

 

 

 

 

metropolitan bolso carolina herrera
Uno de los modelos cuenta con bordados realizados a mano por los artesanos que ornamentan los trajes de luces de los toreros. Foto:

La noche del 27 de abril de 1981, una de las multitudes mejor vestidas del mundo civilizado hacía cola a la entrada del Metropolitan Club de Nueva York, un exclusivo club privado ubicado en una mansión de Manhattan que, en sus noventa años de historia, nunca había celebrado un desfile de moda. Aquel era el primero, y su impulsora, Carolina Herrera, se estrenaba como diseñadora ante una audiencia que incluía a mitos de la moda como Bill Blass y Diana Vreeland. “Era una mezcla de prensa, alta sociedad, amigos, compradores importantes y presidentes de tiendas”, recordaría la diseñadora años más tarde. “Cuando Steve Rubell [fundador de Studio 54] llegó al club, no llevaba corbata, y había un código indumentaria que obligaba a ello, así que fue a la planta de caballeros de Bergdorf Goodman, se compró una y volvió a entrar”.
El desfile –celebrado bajo la mirada atenta de Andy Warhol, Bianca Jagger o Nan Kempner– fue todo un éxito, y sentó las bases de la que hoy es una de las casas más consolidadas de la moda contemporánea. Por eso no es de extrañar que Carolina Herrera haya querido encapsular aquel momento mágico en un complemento a la altura. Y el resultado es Metropolitan Insignia Clutch, un bolso de mano cargado de detalles y, también, de elementos que hacen referencia a la historia de la casa de Herrera.
metropolitan bolso carolina herrera
El Metropolitan Insignia Clutch está cargado de referencias a la casa Herrera.
Así, hay una evocación de las lámparas de araña en aplicaciones de brillantes cristales, seda pintada que recuerda a los frescos que decoran las bóvedas de las estancias, y bordados inspirados en las suntuosas tapicerías de este templo del lujo neoyorquino situado a medio camino entre La edad de la inocencia y El gran Gatsby.
También hay una transposición fiel de la forma de las balaustradas en bordados realizados a mano por los artesanos que ornamentan los trajes de luces de los toreros.
 A fin de cuentas, cada detalle cuenta a la hora de aportar un toque de esplendor y de creatividad contemporánea a la noche, un ámbito que Carolina Herrera, ahora como en 1981, entiende como un momento perfecto para que cada mujer brille como merece.
metropolitan bolso carolina herrera
Uno de los modelos cuenta con bordados realizados a mano por los artesanos que ornamentan los trajes de luces de los toreros. Foto:
metropolitan bolso carolina herrera

metropolitan bolso carolina herrera

De concursante de ‘Pasapalabra’ a azote de los traficantes de hachís

Tras ganar el popular concurso de televisión hace tres años, Luis Esteban lidera la comisaría de Algeciras, una de las más activas de España por su control de la droga y la inmigración.

En el centro, el comisario Luis Esteban durante la presentación del alijo más grande de cocaína en la historia del puerto de Algeciras, en abril.
En el centro, el comisario Luis Esteban durante la presentación del alijo más grande de cocaína en la historia del puerto de Algeciras, en abril.

 

La extrema delgadez ya no está bien vista ni entre las famosas

Paula Echevarría justifica su pérdida de peso y Amaia Salamanca afirma que hace todo lo posible por engordar.

Amaia Salamanca en los premios de teatro Valle Inclán 2018 en Madrid, el pasado 5 de mayo.rn
Amaia Salamanca en los premios de teatro Valle Inclán 2018 en Madrid, el pasado 5 de mayo. GTRESOLINE