Un Blues

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Del material conque están hechos los sueños

5 may 2018

La muerte de un hijo, seis pasos para transitar el camino del duelo

El fallecimiento no se olvida, sin embargo se puede integrar en la vida de forma que resulte una experiencia transformadora.

La muerte de un hijo, seis pasos para transitar el camino del duelo

 

 

Donatella Versace cumple 63 años de excesos y éxitos

Considerada la 'mamma' de la moda italiana, a lo largo de su historia el talento y las adicciones han ido siempre de la mano.

La diseñadora Donatella Versace.
La diseñadora Donatella Versace. GTRES
 
 
Donatella Versace es la mamma de la moda italiana: diseñadora, estilista y matriarca de una de las estirpes del sur de Italia que conquistó el mundo de la alta moda partiendo de cero.
 Toda una institución.
 Es un icono de una época, camaleónica, barroca, combativa, ecléctica e imposible de catalogar, a fin de cuentas. 
De ella se ha dicho y se ha escrito de todo. Decenas de libros, películas, exposiciones y ríos de tinta han intentado contar su intensa vida profesional y personal. 
En su historia, lujo, celebrities, desfiles, talento y adicciones han ido siempre de la mano.
 El pasado martes cumplió 63 años. 
Tenía 43 cuando le tocó tomar las riendas de Versace de la manera más cruel e inesperada posible, después del asesinato en 1997 de su hermano Gianni, al que veneraba y del que no se separaba.
 Tras su muerte, el diseñador dejó un vacío en la compañía, que él mismo había fundado 20 años antes, que su hermana menor, la piccola Donatella trató de llenar, con más miedos y traspiés que certezas, como ha confesado después en diversas entrevistas.
 Para entonces el negocio familiar ya había llegado a lo más alto. 
Acaparaba las portadas de las revistas de moda más prestigiosas, sus productos se agotaban en un tiempo récord y les llovían los premios.
 En aquel momento Donatella tuvo que salir del segundo plano. 
 Dejó de ser la mano derecha y musa del gran Gianni – él creó el perfume Blonde y la línea Versus en honor a ella – y pasó a ser la esencia del concepto Versace.
Poco más de un año después de la desaparición del modisto, en 1998, la eterna rubia platino organizó su primer desfile de Atelier Versace en el Hotel Ritz de Paris. Desde entonces lleva veinte años reinventándose a sí misma, empezando de cero una y otra vez, superando todo tipo de altibajos y reescribiendo la historia de una casa que es sinónimo de éxito y poder; un himno a la provocación, la sensualidad, la opulencia y la extravagancia.
 Y también un imperio que vale mil millones de dólares.

Donatella Versace y Naomi Campbell.
Donatella Versace y Naomi Campbell. GTRESONLINE
Ella fue pionera en utilizar celebridades para difundir su ropa dentro y fuera de la pasarela y ponto demostró que era una de las mejores relaciones públicas para la marca. 
Pero el proceso por el que pasó hasta encontrar su voz propia en el mundo de la moda no fue un camino de rosas. Las adicciones y la inestabilidad la acompañaron durante casi veinte años.
 Ella misma ha confesado en varias ocasiones que al principio comenzó a coquetear con las drogas por diversión hasta que la dependencia se apoderó de su vida. 
El soporte de sus amigos fue fundamental en esos momentos.
 El cantante Elton John fue quien atajó la situación y la envió en un avión privado directa a una clínica de desintoxicación en Arizona, Estados Unidos, donde pasó unas semanas hasta recuperarse.
 En aquel momento, la marca habló de una “cura de reposo”, pero más tarde ella misma confesó su situación y recientemente lo ha vuelto a confirmar en varias entrevistas.

Cuando terminó el proceso de recuperación, retomó con éxito el mando de la casa.
 El premio Icono de Moda del British Fashion Council en 2017 la consagró como uno de los mitos vivientes del mundo de la alta costura.
 Y ese mismo año demostró su pulso con un desfile épico en la Semana de la Moda de Milán, con un homenaje a Gianni en el vigésimo aniversario de su muerte. 
Para ello juntó sobre la pasarela a las mejores top de los años noventa como Claudia Schiffer, Cindy Crawford, Naomi Campbell, Carla Bruni y Helena Christensen, sus musas en su época más memorable.

Donatella creció en Italia, junto al mar, en Calabria y de pequeña llevó una vida tranquila y sosegada.
 Pero la moda, parte vital del ADN de la familia, ya corría por sus venas desde sus orígenes.
 Su madre era costurera y sus hijos crecieron viendo cómo las clientas se probaban los diseños en su taller.
La diseñadora se casó con el modelo estadounidense Paul Beck en 1983 y tuvo con él a sus dos únicos hijos: a Allegra, en 1986 -a quien su tío Gianni dejó como heredera de la mitad de su imperio- y a Daniel, que nació en 1991. Poco después de la muerte de su hermano Gianni, Donatella y Beck pusieron fin a su matrimonio.

 

 

 
 

La fiesta de la Comunidad................................ Boris Izaguirre

Mayo ha empezado sin escándalos. 

Estamos ya tan acostumbrados al sobresalto, y abril tuvo tantos, que empezar el mes sosegadamente te inquieta.

 

Soralla Sáenz de Santamaría junto a María Dolores de Cospedal en la celebracion del día de la Comunidad de Madrid en la Real Casa de Correos de Madrid.
Soralla Sáenz de Santamaría junto a María Dolores de Cospedal en la celebracion del día de la Comunidad de Madrid en la Real Casa de Correos de Madrid. EL PAÍS
Mayo ha empezado sin escándalos. 
Estamos ya tan acostumbrados al sobresalto, y abril tuvo tantos, que empezar el mes sosegadamente te inquieta.
 No soy una persona que hurga en la herida , pero ese hábito se ha vuelto tan fuerte que cuando vi la foto de los cuatro expresidentes de la Comunidad de Madrid, Alberto Ruiz Gallardón, Esperanza Aguirre, Ignacio González y Cristina Cifuentes, anunciando que ninguno acudiría la tradicional fiesta por el 2 de mayo, pensé que podía ser una de esas noticias que surgen cuando no hay mejores noticias.
 Pero al final, la fiesta sucedió y sus estrellas, a falta de presidentes, fueron La Chunga, bailaora genial, siempre ideal y sonriente, y la vedette y actriz María José Cantudo, que saludó a sus fans sólidamente sentadas y agradeció una buena cerveza con un gracias muy estirado, graaciaasss, típico de las divas en primavera.
 Esa imagen de estabilidad me ha devuelto cierta calma.
 Siempre nos quedará Cantudo, vaporosísima envuelta de crepé y muselina, observó los canapés, como debe hacer una aristócrata del escenario: de reojo.
 Como comparándolos con los de otras épocas, de más o menos esplendor.
 Los expresidentes ausentes se perdieron la metafórica selección de aperitivos que incluía crema de cocido, pañuelos de morcilla, cigarrillos de chorizo y cazuelita de callos.
 Lo que demuestra que no es suficiente el esfuerzo de renovación gastronómica y regeneración política en la Comunidad de Madrid. Aunque todos y todas estaban fenomenal, la fiesta parecía un pelín estancada. 
 Deberían evitarse tantos embutidos e introducir un espíritu más vegano, más saludable como el de la señora Cantudo, con cañas de cerveza, ensaladilla, setas y alguna tapa bilbaína con espárragos y quinoa. 
Algo más abierto al mundo y a sus novedades, que es lo primero que le impacta uno cuando viene a Madrid: ser acogido por tu manera de ser
. Aunque este 2 de mayo “crema” era la palabra tabú, mousse de cocido resulta un poco cursi, pero así sonriente y tajante corrigió, al pasar, la camarera al camarero que llamó crema a lo que era oficialmente, mousse.
María Dolores de Cospedal, que es más mousse que crema, no probó bocado y miró de reojo a la vicepresidenta Soraya, como hacen las divas en primavera cuando ven un canapé.
 Aprovechó la fiesta del 2 de mayo para lucir espléndida, pero un poquito menos que en el reciente congreso del PP en Sevilla.
 Cospe defendió un look más office que cocktail.
 Deseaba que todos pensáramos, incluida Soraya, que para ella era otra jornada de trabajo duro.
 El gris acero de su traje de chaqueta fue el verdadero mensaje de que ella, como Superman, tiene músculos y nervios de acero.
 Y que no hay kriptonita en su alrededor que la haga perder fuerza. Cuando se aproximaba a Pablo Casado, posible candidato de su partido a la presidencia de la Comunidad, sentías que la verdadera candidata podría ser ella.

Con la excepción de la señora Cantudo, los únicos que optaron por vestir falda larga fueron los representantes del clero, muy animados con el frufrú de sus sotanas iban y venían sin alejarse mucho del señor arzobispo, Carlos Osoro, que aunque muy bien arreglado, parecía azorado por el descrédito de la clase política del que tanto se cuchichea.
El actor español Asier Etxeandía durante la actuación de los Premios Platino del cine Iberoamericano.
El actor español Asier Etxeandía durante la actuación de los Premios Platino del cine Iberoamericano. EFE
Mayo es mes de festejos. 
Y de cumpleaños en Lisboa, bodas en Puerto Rico y además la resaca de Eurovisión.
 El fin de semana pasado se convocaron los Premios Platino del Cine Iberoamericano para aplaudir la cinematografía de ambas orillas del Atlántico, donde se habla español.
 Este año se celebró por todo lo alto en Cancún y su presentador, Eugenio Derbez, el astro de la televisión mexicana y Hollywood, abrió la ceremonia diciendo que los mayas volvían a recibir a los españoles, pero esta vez no se iban a dejar convencer con el cuento de los espejitos y las baratijas.
 Fue como decir crema en vez de mousse. 
 Muchos españoles afearon el chiste y poco después el actor Asier Etxeandia, que es muy conocido por su interpretación en Velvet Colección, aprovechó para comentarle a Derbez que sería muy popular en México pero que nadie sabía quién era en España. 
Hubo escándalo y rifirrafe, eso electrizó a la audiencia. 
Es que una fiesta sin escándalo que comentar es como que se acabaran los cigarrillos de chorizo en la fiesta de la Comunidad y tuvieras que contentarte con una crema, mousse perdón, de cocido.

La intimidad de Penélope Cruz.......................... Mábel Galaz

A sus 44 años, la actriz ha alcanzado la madurez personal y familiar, manteniendo separadas ambas facetas. Sus hijos no saben a qué se dedican sus padres.

La actriz Penélope Cruz. 

La actriz Penélope Cruz. La actriz Penélope Cruz. GTRES

Cuando vivía en Alcobendas y pasaba muchas horas en la peluquería de su madre, Penélope Cruz anheló muchos sueños pero no tantos como los que ha cumplido. 

La actriz española más internacional acaba de celebrar 44 años en el mejor momento de su vida con una carrera profesional estable y prestigiosa y una familia que es su prioridad. 

Cruz ha alcanzado la madurez y disfruta de ella alejada todo lo que puede del foco mediático. 

 Ya no huye de la prensa pero la esquiva para disponer a su antojo de su privacidad. 

Su relación con Javier Bardem está a punto de celebrar su décimo aniversario y es más estable que nunca.

 Los pocos pero fieles amigos de la actriz aseguran que Pe está en “su mejor momento como actriz y mujer”.

 El martes será la estrella del Festival de Cannes que abrirá sus puertas con Todos lo saben, la película del director iraní Asghar Farhadi, rodada en España, en castellano y protagonizada por Penélope Cruz, Javier Bardem y Ricardo Darín. 

 “Me apetece trabajar con directores que arriesgan, ya sabes mi punto raruno”, contaba a este periódico durante los últimos premios Goya. 

Penélope se permite ahora elegir. 

Lo hace en lo personal y en lo profesional. 

Cuenta uno de sus íntimos que su gran sueño de niña fue ser madre. 

Ahora lo es de Leo y Luna de 7 y 4 años respectivamente. Ellos son su prioridad y la de su marido Javier Bardem. 

Es capaz de rechazar un papel si este distorsiona a su familia. Cuando decidieron ser padres estuvieron de acuerdo en no trabajar a la vez para que uno de ellos siempre esté en casa con los niños y si participan en el mismo reparto se llevan con ellos a los pequeños.

 Pero lo más curioso es que Leo y Luna no saben a qué se dedican sus padres. 

En el piso los Bardem-Cruz no hay señales claras de ello ni en forma de premios, lo que quiere decir que los Oscar que han ganado no son un elemento clave en la decoración.

 Pero por la edad que tienen sus hijos, los actores saben que este período de inocencia está próximo a concluir y un día descubrirán, por ejemplo, a su padre en Piratas del Caribe o algún compañero del colegio les contará que su madre sale en el cine. 

 Para eso también están preparados en un intento de dar normalidad a lo que no es normal. 

Cruz y Bardem en ese afán de mantener alejada su vida del foco mediático han peleado con los medios de comunicación para que sus hijos estén al margen y cuando ha sido necesario han llegado a los tribunales.
 Han seguido el guion de Víctor Manuel y Ana Belén que evitaron a los suyos el peso de la fama.
Cuando comenzaron a formar su familia vivían en Los Ángeles,. Allí nació su primer hijo pero Luna ya vino al mundo en Madrid. Se instalaron en una casa a las afueras de la capital buscando privacidad pero ahora residen junto a El Retiro.
 La prensa les ha dejado en paz. “Es que hacen una vida tan normal que no interesan”, cree uno de sus amigos. 
Penélope es tímida en público pero una “gansa” cuando está con los suyos y sigue recelando de la prensa.
 Cuentan que la desconfianza nace de cuando fue novia de Nacho Cano y tuvo algunos problemas.
 A Bardem tampoco le gusta la exposición. Eso sí, ambos están disponibles para hablar de sus proyectos y de las causas sociales que defienden. 
No le interesan mucho las redes sociales aunque tiene cuenta de Instagram privada.
Cruz ha sido criticada en las últimas semanas por su inicial tibieza a la hora de pronunciarse sobre Harvey Weinstein, el productor que la ayudó a ganar un Oscar por Vicky Cristina Barcelona
Tardó pero finalmente emitió un comunicado: “Necesito expresar mi apoyo a las mujeres que han sufrido experiencias tan horribles. Han mostrado una gran valentía denunciándolas. 
Ese tipo de abuso de poder es totalmente inaceptable”.
 Cuentan que el retraso se debió a la perplejidad de lo sucedido y eso que se alzaron voces de algunas de sus mejores amigas como Salma Hayek o Kate Winslet.
 A la primera la conoció cuando llegó a Hollywood, a la segunda el año en que ambas ganaron el Oscar.
 También está entre sus íntimas Julia Roberts. Hace menos de un mes Cruz, Winslet y Roberts quedaban para desayunar en Londres en una cita de chicas. 
 Pero si hay referentes femeninos en la vida de la actriz española estas son: Audrey Hepburn, Victoria Abril — por quien decidió dedicarse a la interpretación-— y Meryl Streep, a quien llama "La jefa". 

Ella también tiene admiradores como quedó claro el 4 de marzo pasado cuando el cine francés le entregó un César. 
Marion Cotillard se rindió ante la española en la presentación que hizo del premio que le entregó Pedro Almodóvar con 3.000 personas puestas en pie en una larga ovación. 
Fue el reconocimiento a una actriz que sabe valorar lo que verdaderamente le importa. 
“Estoy feliz de decir que mi ego se ha vuelto más pequeño con el paso del tiempo. Solía tener tanto miedo de lo que la gente podía pensar de mí, que dedicaba mucha energía a cultivar la percepción que quería que se tuviera de mí.
 Pero cuando me convertí en madre, algo cambió dentro de mí y dejé de preocuparme por esas cosas”. Es la madurez