Un nuevo
libro revela la niñez de la actriz con un padre antisemita, una madre
maltratadora y una hermana violenta, y su paso por Hollywood.
Grace Kelly, en una imagen de 1955.Cordon Press
Grace Kelly fue y será un verdadero icono de elegancia. Representó el glamour en Hollywood, fue una de las actrices fetiche de Alfred Hitchcock. Tuvo una carrera corta, solo 11 largometrajes, pero lo suficientemente
intensa como para que le diera tiempo a ganar un Oscar y a trabajar con
maestros como John Ford. Y sin embargo, detrás de toda esa sofisticación
se escondió una dura niñez. Una madre maltratadora, un padre antisemita
y una hermana violenta. Todos estos detalles salen a la luz en un nuevo
libro: Grace Kelly: Hollywood Dream Girl, de Jay Jorgensen y Manoah Bowman.
La
actriz que nació en Filadelfia en 1929 conquistó Hollywood con su
carisma y talento, aunque decidió abandonarlo todo y convertirse en
realeza cuando se casó con el príncipe Rainiero de Mónaco. Aunque antes
de dejarlo todo y según cuenta el libro, Kelly mantuvo intimidad con
varios de sus compañeros de reparto e incluso se enamoró de más de uno,
incluyendo al “rey de Hollywoood”, Clark Gable. La publicación aborda distintas épocas de la vida de la actriz que nació
en el seno de una familia adinerada. Según los autores, su padre John
B. Kelly creó su fortuna gracias a un negocio de albañilería y más tarde
ganó una medalla de oro en la disciplina de remo en los Juegos
Olímpicos de 1920 celebrados en Bélgica. El libro lo pinta como un padre
ausente, que rara vez se encontraba en casa, siempre absorbido por su
negocio, el golf y la política. "Nunca alcanzó el estatus de una de las
familias más ricas de Filadelfia por una fortuna heredada, porque había
trabajado como obrero”, explican los autores.
Grace Kelly, en 1956.cordon press
Grace Kelly idolatraba a su padre,
sin embargo, ganarse la aprobación de él le resultó casi imposible. El
padre de la actriz le prestaba mucha más atención a Peggy, la hermana
mayor de Grace. La falta de interés de su padre hizo que la intérprete
se volviera más cercana a su madre, aun cuando ella era una mujer
violenta. Margaret Kelly, su madre, era excesivamente exigente con sus hijos. Ella creía en una educación basada en castigos y golpe. “Hoy ella sería
arrestada por abuso infantil porque no supo medir la vara. Ella exigía
obediencia”, confesó en alguna ocasión Lizanne, la hermana menor de
Grace Kelly. Lizanne, también ha admitido en el pasado, que de pequeña se
comportaba muy mal con su hermana mayor. “Le quité su lugar y me
convertí en la hija consentida”, señalaba. Además, confesó: “Solía
golpearla, sí, ¡realmente lo hice! Yo era la hermana malcriada que le
hacía la vida imposible, especialmente si estaba con sus novios”.
"Él es especial, nos hemos vuelvo a ver hace poco", dice la aristócrata sobre su relación de juventud.
María Gabriela de Saboya en 1990.GETTY
María Gabriela de Saboya es la hija del último rey de Italia, Humberto II, que duró un mes en su cargo antes de que el país votara convertirse en una república; nieta del controvertido Víctor Manuel III, acusado de favorecer la dictadura fascista
y cuyos restos mortales ella consiguió repatriar hasta el país
transalpino entre críticas y polémicas el pasado diciembre. También es
el gran amor de juventud de don Juan Carlos.
Después de un tiempo en silencio, tras la controversia que se generó
con la cuestión de su abuelo, ha vuelto a la vida pública. En una
entrevista con el diario italiano il Corriere della Sera donde
habla de su relación sentimental con el rey emérito español, cuando
ambos eran “muy jóvenes”; de sus tiempos en el exilio en Portugal, junto
a otras dinastías europeas y de los enfrentamientos en su familia. De su romance con el soberano español cuenta que eran “como dos
noviecitos, siempre juntos, siempre de la mano” y confiesa que desde
entonces ambos han continuado muy unidos. “Él es especial, nos hemos
vuelvo a ver hace poco, conozco bien también a su hijo, fui a su boda con Letizia
y conozco también a las hermanas de Felipe”. A don Juan Carlos lo
conoció en el exilio en Portugal, entre Sintra y Estoril, donde
coincidieron varias casas reales europeas: algunos Habsburgo de
Austria, los Orléans franceses, los Saboya italianos y los Borbones
españoles, expulsados del trono de España por Franco. María Gabriela, de
78 años, explica los lazos que trabaron entre ellos en el país luso y
cómo crearon allí una especie de corte real europea paralela, “de reyes
sin corona”. “En Navidad se comía en casa de los condes de Barcelona
-don Juan de Borbón y doña María de las Mercedes de Borbón y Orleans,
padres del rey emérito Juan Carlos- al día siguiente íbamos todos a casa
de los condes de París y para la fiesta de la Befana (coincidente con el Día de Reyes en España) todos venían a nuestra casa”, recuerda. Durante mucho tiempo se dijo que María Gabriela era una candidata
sólida a convertirse en Reina de España y que las únicas mujeres que
realmente han conquistado el corazón del rey emérito fueron ella y doña
Sofía. También se habló de que los padres de la pareja, Humberto II y
don Juan de Borbón, habían dado el visto bueno a aquella unión y que
Franco nunca lo vio con buenos ojos -al parecer no quería una princesa
sin trono para el príncipe español- y la cosa no pasó de un idilio de
juventud. Ella continuó su vida y estuvo a punto de casarse con el sah de Irán, Mohammad Reza Pahlev,
que llegó a pedirle su mano. “Él soñaba con unir su dinastía a una
dinastía europea, pero no tuve ganas de abrazar un país tan diverso, con
tradiciones tan lejos de las nuestras, otra religión... hoy estoy
convencida de que no habría funcionado”, explica en la entrevista. Sin dejar de lado el tema de las bodas reales, María Gabriela también confiesa que seguirá con atención el matrimonio del príncipe Enrique de Inglaterra y Meghan Markle, a quien compara con la también actriz Grace Kelly,
a quien conoció de cerca. “Fue una mujer que llevó al Principado,
además de su belleza, el mundo del cine americano y una nueva época.
¿Quién sabe si Meghan sabrá hacer lo mismo?”, se pregunta. En Italia, aún tiene un debate abierto con su familia. La
repatriación de los restos de su abuelo, despreciado en el país por su
connivencia con el régimen fascista, generó una tormenta de críticas,
entre el pueblo y entre los propios Saboya, que se dividieron en varios
frentes. La acusaron de actuar por su cuenta y sin el consentimiento del
resto de la estirpe. Su hermano, Víctor Manuel llegó a decir que le
había ocultado todo y que la sepultura contradecía la última voluntad de
su padre. Su sobrino Emmanuele Filiberto también se mostró en varias
ocasiones desconcertado por la falta de consenso y anunció que pediría
ayuda al Papa para trasladar la tumba de su bisabuelo. El hijo de su
hermana María Pia, el príncipe Serge de Yugoslavia también criticó a su
tía en público y cuestionó que “tal vez pretendía acaparar todo el
prestigio para ella”. Ahora Maria Gabriela intenta esquivar la cuestión “para evitar problemas
diplomáticos”. Pero asegura que el hijo de su hermano ya ha entendido
que “lo maravilloso es que los restos del abuelo hayan vuelto a Italia” y
confiesa que no entiende por qué su sobrino Serge “analiza siempre las
cuestiones que incumben a la casa Saboya”.
"Que la Real Academia de la Lengua vive en el siglo pasado lo demuestra
que la acepción sexta de 'república' signifique para semejantes
carcamales, 'lugar donde reina el desorden' ¿Qué os parece?", escribe el
periodista Agustín Martínez.
Ha sido el escritor Pérez-Reverte —que ocupa el sillón T en la RAE—
el que ha respondido a Martínez con un durísimo tuit: "Estimado imbécil,
eso sólo significa que la Academia recoge el uso que a la palabra
"república" dieron algunos escritores, y por eso la RAE menciona su uso. El diccionario no juzga ni opina. Está para aclarar a los analfabetos
como usted el uso que se hace o hizo de las palabras".
El tuit del escritor tiene en pocos minutos más de 1.500 Me gusta y casi 700 retuits.
La
galerista falleció el pasado viernes a causa de un cáncer, la misma
enfermedad que acabó con la vida de su nuera Bimba Bosé y de David
Delfín, que era para ella como otro hijo.
Martha Breedveld Sersel.InstagramLa galerista de arte Martha Breedveld Sersel, de 72 años, falleció el
pasado viernes a causa de un cáncer, la misma enfermedad que acabó con quien fue su nuera Bimba Bosé y con David Delfín, pareja durante muchos años de su hijo Gorka Postigo
Casada con el empresario inmobiliario donostiarra Jorge Postigo, su
familia le ha rendido homenaje en las redes sociales. "Mami bella.
Siempre con una sonrisa y repartiendo amor. Vaya lección de vida nos has
dejado. Gracias por tantísimo. Inabarcable. Infinito", ha dicho su hijo
Diego, realizador de cine y músico, además de padre de las dos hijas de
Bimba y actual pareja sentimental de la actriz Bárbara Lennie. Su otro hijo, el fotógrafo de moda Gorka Postigo, ha compartido sus
sentimientos en Instagram. "Celebrarte. Es todo lo que me sale del
corazón. Celebrar tu sonrisa, tu inteligencia, tu bondad y tu
generosidad. Pura luz y pura belleza. Te llevo aquí, bien adentro. Me
siento pleno, agradecido y afortunado por haber tenido una madre y un
referente como tú", Y añade:. "Gracias por todo. Por cada detalle y por
cada gesto. Siempre amor, puro amor. Ahí nos seguiremos encontrando,
mamá. En todos esos gestos, en todos esos detalles. Te quiero infinito,
mamá", ha añadido Gorka
La mayor y la menos mediática de sus tres hijos, Deborah, se ha
despedido de su madre en las redes con las siguientes palabras: "Gracias
por darme la vida, por ser luz, genuinamente amorosa. Alma única,
madre. Bella mujer. Te quiero". Martha Breedveld siempre vivió con discreción, la misma que mantuvo
el 24 de enero de 2017 durante la misa funeral de Bimba Bosé en el
Tanatorio de La Paz. Su última aparición pública se produjo en noviembre
en una fiesta de la firma italiana Fay. La cita tuvo lugar en la casa
de su hijo Gorka. Desde hace días la familia se preparaba para la fatal
noticia. Aunque sus comienzos profesionales estuvieron ligados a la política
–trabajó entre 1978 y 1983 en los equipos de protocolo de los gobiernos
de Adolfo Suárez, Leopoldo Calvo-Sotelo y Felipe González–, Martha
Breedveld tuvo una importante relevancia dentro del mundo del arte. Junto a su esposo y sus tres hijos, creó en 2005 la empresa H3 Arte para
gestionar una colección que, desde los 70, viene reuniendo obras de
Antoni Tàpies, Eduardo Chillida, Robert Mapplethorpe, Pablo Palazuelo,
Cerith Wyn Evans y Juergen Teller.