Defensa firma convenios con el Opus Dei y siete diócesis para reforzar a sus 83 capellanes castrenses.
Cospedal contempla a los legionarios levantando la imagen del Cristo de la Buena Muerte en Málaga.JON NAZCA (REUTERS)Atlas
Como cada año, la bandera española ondea a media asta desde el Jueves Santo al Domingo de Resurrección
en todas las unidades e instalaciones militares, en señal de duelo por
la muerte de Cristo. La decisión, contradictoria con el carácter
aconfesional del Estado y sin parangón en otras instituciones públicas,
la justifica el Ministerio de Defensa aludiendo a “la tradición secular
de los ejércitos”.
Cospedal contempla a los legionarios levantando la imagen del Cristo de la Buena Muerte en Málaga.JON NAZCA (REUTERS)Atlas
Se
apoya en una sentencia del Constitucional según la cual, “cuando una
tradición religiosa se encuentra integrada [...] en un determinado
colectivo, no cabe sostener que a través de ella los poderes públicos
pretendan transmitir respaldo a postulados religiosos”. El argumento
está traído por los pelos, pues la sentencia se refiere a un tema bien
diferente: la proclamación de la Vírgen como patrona del Colegio de
Abogados de Sevilla.
Pero la bandera a media asta y la participación de militares
en más de 200 actos religiosos, la mayoría procesiones, durante esta
Semana Santa (siempre, según Defensa, con carácter voluntario) solo son
la muestra más visible de la --esa sí, secular-- identificación de la
cruz y la espada en la historia de España. En 1999, una ley declararó a extinguir los Cuerpos
Eclesiásticos de los ejércitos y la Armada, disueltos por la II
República y restaurados por Franco en 1940, el último de cuyos miembros
en activo pasó a la reserva en febrero pasado. Paralelamente, se puso en
marcha el Servicio de Asistencia Religiosa de las Fuerzas Armadas
(SARFAS) cuyos capellanes no son legalmente militares, aunque se
“asimilan” tanto, según la terminología legal, que resulta difícil
distinguirlos. Visten uniforme, lucen insignias y ostentan empleos
militares (de capitán a coronel). Su sueldo lo paga el Ministerio de
Defensa, aunque dependen jerárquicamente del arzobispo castrense, quien
recibe la “consideración” de general de división.
Como vestigio de otra época, es el único obispo cuyo
nombramiento propone el Rey, a partir de una terna pactada entre la
Nunciatura y el Ministerio de Exteriores. La presencia del pater, como se les llama
cariñosamente, en los contingentes militares desplazados al exterior se
ha hecho familiar e incluso insustituible, dada la imposibilidad de
asistir a oficios católicos en lugares como Afganistán o Irak. Más
discutible es que militares destinados en Madrid o Sevilla precisen una
asistencia religiosa diferente a la de sus comparroquianos.
Cinco indultos por Semana Santa y una medalla policial a la Virgen
El Ministerio de Defensa no es el único que hace suyas las
tradiciones de Semana Santa. El titular de Justicia, Rafael Catalá,
llevó el pasado día 16 al Consejo de Ministros cinco indultos a
propuesta de las cofradías de Jesús el Rico (Málaga), Jesús Nazareno
(Ponferrada), Cristo del Perdón (León), Ecce Homo (Gandía) y La Soledad
(Granada). Los indultados habían sido condenados a penas de hasta tres
años y medio de prisión por delitos contra la salud pública
(narcotráfico).
El portavoz de Compromís en el Senado, Carles Mulet,
cree que dar a las cofardías el privilegio de proponer indultos “nos
retrotrae al nacionalcatolicismo más negro”. En febrero pasado, el Tribunal Supremo avaló la sentencia de la
Audiencia Nacional que, por tres votos a dos, desestimó el recurso
presentado por dos asociaciones laicas contra la decisión del entonces
ministro del Interior, Jorge Fernández Díaz, de conceder en 2014 la Medalla de Oro del Mérito Policial a la Virgen del Amor.
Actualmente hay 83 capellanes castrenses en activo, cuatro
menos que en 2008, según datos oficiales, aunque esta cifra no incluye a
los que están en la reserva ni a los curas colaboradores.
Tanto en respuesta a una pregunta parlamentaria como a
demanda de EL PAÍS, Defensa ha eludido informar del coste de sus
retribuciones. No obstante, tras consultar al Portal de Transparencia,
el diario.es publicó que Defensa gastó 2,75 millones en 2016 en pagar a
los capellanes y 231.000 euros más en el mantenimiento de la Catedral
Castrense (comprada por Defensa en 1979) y otros templos católicos,
además del seminario (donde se forman 14 capellanes). En enero pasado, el BOE publicó ocho convenios de
colaboración entre Defensa y otras tantas diócesis u órdenes religiosas. Uno de estos convenios, suscrito por vez primera en 2014 pero no
difundido hasta ahora, tiene como protagonista a la Prelatura de la
Santa Cruz y Opus Dei. Esta institución ha contado tradicionalmente con numerosos
miembros en la cúpula de las Fuerzas Armadas e incluso un ministro
(Federico Trillo), pero nunca había formalizado jurídicamente su
relación. Según Defensa, el acuerdo es “consecuencia de la dependencia
orgánica del sacerdote que se presta voluntario [a dar asistencia
religiosa] en el área de Colmenar Viejo [Madrid]”. En total, el
“estipendio” derivado de estos convenios suma 26.133 euros anuales. En cambio, no hay ningún convenio para prestar asistencia
religiosa a los militares musulmanes, judíos o evangélicos, aunque está
legalmente previsto desde hace ya 25 años. Defensa alega que “no se ha
recibido ninguna petición” para incorporar imanes o pastores a los
cuarteles.
En 'Ready,
Player, One' un acelerado , interminable y vacuo viaje, plagado de
referencias a mitológicas criaturas del cine y del cómic, existe algún
momento que me saca del letargo.
Deben de convivir armónicamente múltiples personalidades en
ese individuo proteico llamado Steven Spielberg, pero a veces debe de
ser complicado que el productor y el artista tengan claro el trabajo,
las aspiraciones y los resultados que le corresponden al uno y al otro. El primero sabe que estar al frente durante casi cincuenta años de la
maquinaria más poderosa e influyente de la historia del cine exige
poseer un olfato infalible para detectar lo que precisa la taquilla,
inventarse modas, minimizar los riesgos, no olvidar jamás la regla de
oro del gran negocio. El segundo cuenta historias que le salen del
cerebro y del corazón, anhela que sus creaciones sean perdurables, no
utiliza caminos convencionales ni facilones para provocar un universo de
sensaciones en los receptores. La capacidad de trabajo, la imaginación y
el conocimiento del marketingque acumula este hombre deben de ser espectaculares. Financiando proyectos ajenos y colocándose detrás de la cámara. En
esa producción ingente que lleva su firma hay películas del artista
Spielberg que mantienen su fascinación y su gozo después de haberlas
revisado muchas veces en el curso del tiempo. Son El diablo sobre ruedas,Tiburón, E.T. El extraterrestre, La lista de Schindler,Salvar al soldado Ryan, Munich,Lincoln, El puente de los espías y Los archivos del Pentágono. Otras que respeto o contienen atractivo (lastradas por finales
obligatoriamente felices) y algunas que me resultan indignas de alguien
con tanto talento. Pero está claro que el visionario y el magnate Spielberg descubren
anticipadamente lo que desea el gran público, se inventan filones
inagotables, revitalizan géneros, imponen gustos. Le ocurrió con el
escualo asesino, los encuentros en la tercera fase, los poltergeist, los
goonies, los dinosaurios, las aventuras de Indiana Jones, los
Transformers, y ahora los videojuegos en Ready Player One. E
imagino que ese olfato le permite ser más rico que Craso, pero lo que me
enamora en su cine son otras cosas, no su jefatura absoluta del
mercado. “No critiquéis aquello que no podéis comprender”, aconsejaba Bob Dylan
en su canción sobre los tiempos cambiantes. La última película de
Spielberg está protagonizada por los juegos de ordenador, las consolas,
la realidad virtual. Nada de eso forma parte de mis distracciones ni de
mis adicciones. Mi ignorancia sobre estos temas es absoluta, no conozco
su mecanismo ni donde reside su presunta magia, pero después de asistir
al exhaustivo homenaje que les hace Spielberg sigo sin constatar su
encanto. Desconocer las claves de los videojuegos tal vez no me legitime
para criticar la historia que narra Spielberg, pero sí puedo quejarme
del inmenso tedio que me procura una película frenética y llena de
ruido, persecuciones y combates entre avatares. Y tampoco tiene el menor
poder de conmoción la gente real, encabezada por un chaval melancólico y
deprimido cuya vía de escape ante su realidad es participar en una
carrera virtual cuyo premio es heredar la fortuna del fallecido dueño de
una esplendorosa empresa informática.
En este acelerado, aparatoso, interminable y vacuo viaje, plagado de
referencias mitológicas a criaturas del cine y del cómic, existe algún
momento feliz que me saca del letargo, como el ingenioso y elaborado
tributo a personajes y situaciones de El resplandor. Poco más.
Ni siquiera te puedes consolar con la impresionante música que siempre
ha aportado el habitual John Williams al cine de Spielberg. Aquí lo ha
sustituido por el olvidable Alan Silvestri. Y habrá muchos espectadores
(líbreme el Altísimo de considerarles friquis) que fliparán con el nuevo
invento de Spielberg. Cómo envidio su éxtasis.
“No fui un
ejemplo a seguir positivo”, reconoce en su blog Bridget Malcom, la
modelo de 26 años, que se disculpa con sus fans y reconoce que sufrió
dismorfia corporal.
Bridget Malcolm en la Semana de la Moda de Sidney en 2017.CORDONPRESSLa modelo Bridget Malcom ha desfilado para muchas firmas de moda, ha protagonizado la portada de numerosas revistas y ha sido ángel de Victoria’s Secret en los desfiles de 2015 y 2016. Ahora, la joven australiana de 26 años ya se define como exmodelo y
pide disculpas a sus fans por “haber promovido una imagen corporal poco
saludable”. “No fui un ejemplo a seguir positivo”, ha escrito la top en su blog esta semana. Malcom reconoce por primera vez su obsesión por su estado físico y habla de la dismorfia corporal
que sufrió entonces: “Es algo aterrador. He tenido conversaciones con
otras modelos, todas delgadas que se veían gordas. Es muy difícil de
entender si estás fuera de este mundo. Por primera vez ahora me miro en
el espejo y veo que soy realmente yo la que se ve reflejada. Por primera
vez desde que puedo recordar me gusta mi cuerpo”. Precisamente Malcom se vio involucrada a finales de 2015 en una polémica a través de las redes sociales en la que la acusaban de promover la anorexia por algunas de sus publicaciones en Instagram. La modelo defendió entonces su delgadez y aseguró que mantenía una
dieta sana que combinaba con ejercicio. "¿Podemos parar lo de avergonzar
la delgadez? Estoy extremadamente en forma y saludable y no hay ni
rastro de anorexia", escribió a sus más de 300.000 seguidores. El post, titulado Bienestar, Positividad del Cuerpo: Dismorfia Corporal,
cuenta su experiencia durante sus años como modelo en los que comía
menos de lo que su cuerpo necesitaba y se sometía a agotadoras sesiones
de entrenamiento. Malcolm asegura que jamás mintió sobre lo que comía,
pero “no eran las raciones adecuadas para mi cuerpo”, detalla. “Si
alguien me ofrecía una pieza de fruta, me ponía nerviosa y temía
engordar por comer algo que no había planeado ingerir ese día”,
confiesa.
Una vez ha sido consciente de su problema, la modelo lamenta
ahora las entrevistas en las que hablaba de sus hábitos alimenticios:“De verdad pensaba que comer verduras y batidos de proteínas
era suficiente. No es algo saludable y me siento muy culpable por
promover comidas dañinas”.
La australiana reconoce que fue una amiga suya la que le
ayudó a ver su problema y, desde entonces, está “feliz y libre” después
de “hacer las paces” con su cuerpo, aunque reconoce que al principio no
fue fácil. “Cuando tomé la decisión de comenzar a comer normal realmente
tuve problemas con la dismorfia, porque estaba ganando peso de verdad. No era una gran cosa, tiré unos vaqueros viejos, pero mi mente no estaba
hecha para tener un cuerpo curvilíneo”, cuenta.
"Yo era un
hombre gay encerrado, que estaba ocultándome. Temía relacionarme con
cualquiera para que no me descubrieran", dice el cantante.
Pues Ricky que tontería siempre se dijo que eras "Gay" todos lo sabíamos y cuando saliste de ese armario en el que dices, no fue nunca una sorpresa....quizás entre muchachitas que no distinguen nada, pero si tú temías que se supiera todos lo sabíamos.
O quizás tampoco era algo fuera de lo común y estabas en tu derecho de ocultarte, pero repito nadie nos sorprendimos como con otros famosos cantantes, o actores o diseñadores...
Ricky Martin, en el estreno de 'American Crime Story: El asesinato de Gianni Versace' y tráiler de la serie.MARIO ANZUONI (REUTERS)Acumula millones de seguidores en las redes sociales donde es muy interactivo pero en su vida privada lleva otro ritmo. Ricky Martin
ha desvelado ahora cómo fue el cortejo con Jwan Yosef, su marido. "Lo
contacté por Instagram y hablamos durante seis meses. Simplemente nos
estuvimos enviando mensajes, hablando sobre la vida y los problemas
existenciales ", ha contado. Luego Ricky Martin decidió que era el
momento de conocer a su ahora esposo
El
cantante, de 46 años, aclaró: "No fue nada sexy, nada sexual. No es que
me estuviera enviando fotos sexis y viceversa, lo juro ..." Cuando por
fin estuvo frente a él, el cantante afirma que lo primero que se dijo a
sí mismo fue: "Me voy a casar con este hombre. Y aparentemente él dijo
exactamente lo mismo", agregó. "Obviamente, solo me dijo esto después".
Cody Fern, Edgar Ramirez, Darren Criss y Ricky Martin, parte del reparto de la serie.Phillip FaraoneAFPEstas declaraciones las ha hecho Ricky Martin a la revista Gay Times. "Perdí
el aliento cuando lo vi. Seis meses esperando y fue muy romántico ". La
pareja comparte la crianza de los gemelos, Matteo y Valentino, de 9
años, a quienes Ricky engendró a través de una gestación subrogada. En la entrevista explica cómo continuamente enseña a sus
hijos las diferentes definiciones de familia. "El amor se maneja a sí
mismo en millones de formas. Hablo con mis hijos todos los días sobre
cómo cada familia es diferente ", dice. La superestrella de Puerto Rico también narra cómo ocultó su sexualidad durante años,
y cómo se arrepiente. "Me sometí a mi carrera por completo", dijo. "No
abrí las puertas a nuevas relaciones, y no estoy hablando de relaciones
románticas, estoy hablando de cualquier relación, porque no quería que
la gente me conociera demasiado. Ni siquiera me sentaba y mantenía una
relación genial con productores increíbles o grandes directores de cine
porque temía que si pasaban más de dos horas sentados conmigo conocerían
mi naturaleza". Y añade: "Perdí mucha energía tratando de manipular mi
sexualidad". Ricky Martin interpretó recientemente a Antonio D'Amico, novio de Gianni Versace en American Crime Story. "El nivel de injusticia con el que nosotros como comunidad estábamos
lidiando en aquel momento era muy duro", dijo al cantante. Y lo cuenta
por experiencia: "Yo era un hombre gay encerrado que estaba ocultándome a
mis compañeros. Tenía relaciones con otros hombres que estaban en el
armario y tenía otras relaciones con hombres que no estaban en el
armario, pero que por mí volvieron al armario. La serie de Versace me ha
hecho revivir todo lo que hice para ocultar mi homosexualidad". Y
añade: "Lo que mató a Gianni Versace fue la homofobia.
No es la forma en que murió, es la forma en que se permitió que
sucediera. Tenemos que tener cuidado porque la historia tiende a
repetirse, Gianni Versace fue asesinado por un hombre que estaba en la
lista de los Más Buscados del FBI. Este hombre vivía en Miami, pero
debido a que era un hombre gay que mataba a otros hombres homosexuales,
todos miraron hacia el otro lado. Eso es lo que me enfurece ".