Isabel Preysler y Mario Vargas Llosa han celebrado esta semana su tercer aniversario, con un artículo del prestigioso The New York Times
como regalo envenenado. El diario norteamericano ha publicado un
extenso reportaje sobre el premio Nobel, después de hacerle una
entrevista en la casa madrileña de la it girl. Durante todo el relato van describiendo cómo es la mansión que
construyó Preysler "con su tercer marido", destacando el morbo de que la
biblioteca fuera de él: "Es un escándalo que Vargas Llosa tenga ahora
un escritorio lleno de libros y un busto de Honoré Balzac en la
biblioteca donde están los libros de ciencias y matemáticas de Miguel
Boyer".
Han tenido que contextualizar, explicando quién es Isabel Preysler. Y
ha sido en esta tarea donde han evidenciado que la ven como una "estratega". Comentan que llegó a España con 16 años, pasando de ser una bailarina
en las Filipinas, a la mujer de uno de los cantantes más famosos de
todos los tiempos, Julio Iglesias: "Ha sido un objeto de fascinación de
los tabloides desde que se casaron en 1971". Afirmando que la profesión de Preysler es, precisamente, aparecer de
portada en portada dando exclusivas: "Es una mujer de conducta felina y
belleza que ha utilizado hábilmente la atención de los medios
sensacionalistas en una especie de carrera proto Kardashian-haciendo
referencia a la mediática y multimillonaria Kim Kardashian-,
presentando programas de televisión y promocionando artículos de lujo
como joyas Rabat y baldosas Porcelanosa".
Una pareja que protagoniza el último reportaje de la revista del New York Times,
haciendo internacional la fama de Preysler pero dejándola casi de
manipuladora, y es que no tarda nada en recordar que se ha casado con
tres peces gordos antes de estar con el escritor. ¿Qué habrán pensado
del artículo? De hecho, resulta curioso cómo empiezan el artículo: "Hemos dado un
intenso repaso a su vida mientras tomamos café en una delicada taza de
porcelana rosa". Pequeños detalles que intentaban demostrar cómo son,
dejando caer también que tienen un mayordomo vestido de blanco que les
haría de guardaespaldas. Todo, volviendo a incidir en la fama de
Preysler: "Ella, que es conocida por su increíble armario lleno de tendencias, apareció en un sencillo vestido de estilo marinero que combinaba con la corbata azul de Vargas Llosa". Una pareja que protagoniza el último reportaje de la revista del New York Times,
haciendo internacional la fama de Preysler pero dejándola casi de
manipuladora, y es que no tarda nada en recordar que se ha casado con
tres peces gordos antes de estar con el escritor. ¿Qué habrán pensado
del artículo?
La presentadora ha contado lo que no vemos
del reality, incluyendo las arañas que cada día le acompañan en el hotel
donde duerme...
Condiciones adversas
No solo los concursantes lo pasan mal en el reality. También el
equipo trasladado a la isla sufre las condiciones adversas, tanto con el
clima como con los obstáculos diarios de la convivencia.
'Villa tarántula'
“El año pasado puse un vídeo de una tarántula enorme”, bromeaba
Álvarez como si nada. “Había visto el vídeo de Elsa Pataky sacando la
tarántula con un cuenco pero no sabía que saltaban. Me di un susto...”.
Pelos com escarpias. ¿Qué ocurre en Supervivientes detrás de las cámaras? En la mente de todos -incluso en la de los concursantes-, imaginamos un paraíso en forma de resort. Palmeras, playas, cócteles bajo el sol... Pero la realidad, como casi siempre, no tiene nada que ver. Lara Álvarez, en uno de los directos que hace cada día, ha querido contar las condiciones en las que tiene que vivir durante el programa.
Y todavía tenemos los pelos de punta. Además de mosquitos y demás
insectos, también tiene que pasar la noche con unas viejas conocidas:
las tarántulas.
LOS ZELOTES 1) ¿Por qué se llaman así? La palabra griega Zelotai, de donde viene el termino en cuestión,
significa “sectario”. Su símil arameo qanayya, que tiene su origen en la
palabra hebrea qanaim, significa “celar”, es decir, etimológicamente el
Zelote es una persona “celosa” y “sectaria”. 2) ¿Cuál fue su origen? Históricamente este grupo humano, que alcanzó las dimensiones de un
movimiento político revolucionario, es contemporáneo de Jesús, surgió
en el año 6 d.C. a partir de una insurrección dirigida por Simón el
Galileo a causa de un censo impuesto por Roma (Hechos 5, 37).
Progresivamente fue evolucionando en pocos años, y de ser un pequeño
grupo revoltoso paso a ser un influyente grupo guerrillero armado y
organizado, llegando incluso a tomar el control de Jerusalén en la "Gran
revuelta judía" del 66-73 d.C. hasta que la ciudad fue retomada por los
romanos quienes al final terminaron destruyendo el majestuoso Templo
del que tanto se ufanaban los judíos en tiempos de Jesús. 3) ¿Cuál fue su final? Históricamente todo parece indicar que el último refugio fuerte de
los Zelotes fue en la fortaleza de Masada, la cual fue tomada y barrida
por los romanos en el año 76 d.C. tras el suicidio colectivo de sus
defensores. Después de eso quedaron algunos reductos que no lograron
pasar la segunda mitad del siglo II d.C. 4) ¿Qué elementos distinguían a los Celosos? Al igual que los Saduceos, eran estrictos cumplidores de la Ley, a
pesar de esto distaban radicalmente unos de otros. Mientras a los
Saduceos los podíamos distinguir en términos nuestros como un grupo de extrema derecha a los Celosos los podríamos identificar como un grupo de extrema izquierda, como los guerrilleros de la época. Sus orígenes espirituales los podemos rastrear en la época de la
resistencia Macabea a los griegos, pero como indicamos en el punto
anterior, los orígenes históricos son datables apenas para el año 6
d.C., siendo así un grupo de corta vida que nace y muere en el primer
siglo de la era cristiana. Para la época de la vida pública de Jesús,
sus artes de guerra se habían desarrollado hasta el punto de hacerlos
supremamente peligrosos para los intereses romanos. 5) ¿Qué relación hay entre los Zelotes y los “Sicarios”? Entre los más frecuentes modos de ataque de los Zelotes al enemigo
invasor romano, estaban la resistencia en las montañas y los sorpresivos
atentados de los “sicarios” u “hombres de la sica”. Los Sicarios eran
miembros de la Secta de los Zelotes que se identificaban con ese nombre
por su particular modo de ataque individualizado. El sicarii era un Zelote que entre sus tácticas de combate
guerrillero, escondía un puñal llamado “sica” entre sus ropas y
apuñalaba a romanos o simpatizantes de los mismos durante las asambleas
públicas. La “Sica” era un pequeño cuchillo de punta muy aguda y filo
curvo, que camuflaban entre sus ropas para acercarse desapercibidamente a
personalidades romanas en medio de los tumultos y, de este modo, con
certeras punzadas, quitarles la vida.
6) ¿Cómo compartían la esperanza mesiánica del pueblo? Para los Zelotes, Dios era, en definitiva, el único y verdadero
soberano de Israel, cualquier invasión era entendida como un atentado
contra Dios mismo, para ellos Dios deseaba el heroísmo de su pueblo para
hacer llegar su Reino y expulsar a los romanos y a sus colaboradores. Los Zelotes espetaban un Mesías con las características de un
poderoso Rey – Militar salido de entre sus jefes, e incluso algunos de
ellos llegaron a ser proclamado mesías, como fue el caso de un tal Simón
bar Kojba, el hijo de la estrella, reconocido mesías por el rabino
Aquiba en el año 132 d.C. Fue el líder judío que dirigió en el año 132 la que es conocida como Rebelión de Bar Kojba contra el Imperio romano, estableciendo un estado judío independiente que dirigió durante tres años como Nasi (“Príncipe”), hasta ser derrotado por los romanos en 135. Reprimida la rebelión, Bar Kojba resultó muerto en el asalto final a la fortaleza de Betar.
El Museo de Israel, que guarda los milenarios Rollos del Mar Muerto.Joan Mas AutonellEFEEl Vaticano entró en pánico en 1947, cuando se iniciaron los
estudios de los cientos de manuscritos de contexto religioso
encontrados en unas cuevas en las proximidades del mar Muerto en la
localidad de Qumrán (Cisjordania) pertenecientes a la secta religiosa de
los esenios. Muchos de ellos habían sido escritos en los dos primeros
siglos del cristianismo. El miedo de la Iglesia era que Jesús podía
haber sido el fundador de la secta de los esenios, llamado el Maestro de
justicia, lo que hacía tambalearse la originalidad del cristianismo. Se
temió que el cristianismo pudiera haber sido solo la continuidad
histórica de la comunidad de los esenios. Los ánimos se fueron calmando
en la medida en que iban siendo traducidos los manuscritos en hebreo,
arameo y griego y apareció que eran la transcripción para la comunidad
de libros enteros de la Biblia, de discusiones teológicas y de reglas de
los monjes. Los manuscritos colocaron, sin embargo, el interrogativo de hasta qué
punto aquella comunidad de monjes todos judíos y circuncidados,
pertenecientes a una élite de la sociedad, muy críticos con la ortodoxia
de los fariseos, pudo haber influenciado la doctrina de Jesús
transmitida en los cuatro evangelios canónicos. ¿Serían los esenios, en
realidad, los padres del cristianismo? Hoy sabemos que la vida y las enseñanzas de Jesús se
distanciaban años luz de la idiosincrasia religiosa de la comunidad de
los esenios, a pesar de que es posible que algunos de los preceptos de
aquellos monjes hubiesen podido haber inspirado algunas conductas de
Jesús, como la dura crítica a los fariseos o la de poner todos los
bienes en común. Al revés, se diferenciaban en que los esenios eran
todos célibes, mientras que los apóstoles eran todos casados,
probablemente el mismo Jesús. Pero si hay algo que distingue radicalmente al Maestro de
justicia de los esenios y a sus monjes de Jesús es el modo de colocarse
frente a los excluidos de la sociedad. Mientras un rasgo indiscutible de
Jesús era la aceptación y hasta la preferencia en su Reino por los
excluidos (pobres, enfermos, lisiados, endemoniados y prostitutas), en
las reglas monacales de los esenios estaba escrito, por ejemplo, lo
siguiente: “Todo idiota o loco, todo simple y tartamudo, aquellos cuyos
ojos no ven, el cojo o tambaleante, el sordo y el niño, ninguno de ellos
entrará en la comunidad”. Mientras los esenios fueron una comunidad elitista, para escogidos sin
defectos y con miedo a la sexualidad, los seguidores de Jesús eran un
puñado de analfabetos que abrazaban todo lo que la sociedad bien
rechazaba y no despreciaba, las alegrías de la vida.