En una
gala donde se reivindicó un mejor trato profesional para las mujeres,
Paquita Salas brilló como personaje femenino, interpretada por un
hombre, Brays Efe.
Paquita Salas, durante su intervención en los Goya el pasado 3 de febrero. CLAUDIO ÁLVAREZ
Una vez más, la gala de los premios Goya no ha resultado brillante. La Academia decidió nominar a perfectos desconocidos e ignorar la película con ese título de Alex de la Iglesia, celebrada por el público y premiada por la taquilla. Pocos lo entienden. Pero siempre hay un destello. Y este año han sido Los Javis,
salieron ganadores de la gala. Más que en premios, en liderazgo de
comunicación. Todo el ambiente, los trajes de Gucci, Avellaneda, Teresa
Helbig, confirmaron su puesta de largo como talentos de una nueva
generación en nuestro cine. Y su mejor embajadora: Paquita Salas, protagonista de la celebrada serie que ahora están dirigiendo para Netflix. En una gala donde se reivindicó un mejor trato profesional para las mujeres, Paquita Salas brilló como personaje femenino, interpretada por un hombre, Brays Efe. Coincidí en enero con Brays en la gala de los premios Forqué y me pareció un perfecto ejemplar de lo millennial,
con un discurso bien armado y con puntería. Cuando Brays es Paquita
Salas, dueña, señora y representante de artistas de la agencia PS
Management, o la odias o la amas, te quieres burlar pero también
enamorar. O poner tu carrera en sus manos. He tenido varios managers
y todos tienen algo de Paquita, esa es su gracia. Resulta tan real como
para pedirle que presente los próximos Goya. Pero ella, que es toda
intuición, fina y gruesa, sabe que ese encargo es uno de los más
envenenados que te pueden hacer. El éxito de Paquita Salas llega en un momento donde la
palabra volatilidad recupera protagonismo. Wall Street se desplomó el
lunes y el mundo empezó a respirar volatilidad. Buscando el ajuste, las acciones subieron y bajaron varias veces en
tres días. Llevo viviendo en la volatilidad desde 1983, cuando se
produjo la primera gran devaluación del bolívar venezolano y ya nada fue
igual. Años de volatilidad me han hecho muy volátil y cada vez más
consciente de que nunca llegaré a ser rico ni sólido. Además, Libra es
un signo de aire. Yo lo acepto pero mi entorno no tanto, lejos de ver la
volatilidad como un signo de nuestro tiempo creen que es una condena,
una Visa pequeña. Nacemos volátiles, moriremos volátiles. Excepto la
persona menos inquieta, esa que resiste viento y marea, atado con
correas a un caballo, M.R., Mariano Rajoy. La volatilidad nos lleva y nos trae. Y nos devuelve a las Spice Girls, que seguro Paquita disfrutó de adolescente. Se han reunido en un chill out
donde a todos nos ha sorprendido lo rubia y californiana que esta Mel
B, que antes era mulata. Si se concreta la reunión, sería para un
Grandes Éxitos, un programa de televisión en China y un talent show, imagino que sobre el Girl Power, ese empoderamiento pop que ellas tratan de representar desde los noventa. Paquita, únete a ellas.
Osmel Souza.WireImage
Se reúnen las Spice Girls, que ya son señoras bien, señoras
fetén y el Miss Venezuela, otra fórmula para subir mujeres al escenario,
se queda sin su zar de la belleza, Osmel Sousa.
Cabeza, tronco y
extremidades de la Organización Miss Venezuela durante 40 años, Sousa anunció su retirada.
Para muchos venezolanos, el concurso es parte de su identidad cultural.
Para el chavismo representa un trasto del pasado. Por eso, al decir
Osmel adiós muchos venezolanos en el exilio confirman el fin de una
época.
Se habla de que Sousa, que tiene nacionalidad española, estaba
harto de las intervenciones que el canal propietario de la marca
efectuaba en la selección de las misses y en la elaboración del show,
que es como una mezcla del Moulin Rouge, un desfile coreano y una pizca
de los Oscar, cocinado todo con la emoción de una final de fútbol.
Lo
he presentado tres veces y nunca dejó de asombrarme ver entrar a los
seguidores de las misses, gente muy humilde, afectados por la
carestía, la desigualdad y la hiperinflación pero, sin embargo, vestidos
de gala, peinados como para una boda, para vitorear a su candidata y
sentirse parte de un sueño de glamour, integración y capitalismo, muy
difícil de entender para el resto del mundo, pero parte del ADN
venezolano.
Osmel Sousa era el responsable de ese Xanadú e igual que Brays Efe, ha
dado con un personaje.
Una de las mejores lecciones de la volatilidad:
no te empeñes tanto en ser tú, sino en crearte un personaje.
La familia
del dictador se blinda para evitar llamar la atención sobre su
millonaria herencia y la condena a 30 meses de cárcel para su nieto
Francis.
Francis Franco Martínez Bordiú llegando a los juzgados de Teruel el pasado 22 de enero. GTRESONLINEEl pasado 29 de diciembre falleció Carmen Franco, la única hija del dictador,
y con ella desapareció la bisagra que mantenía unidos a sus siete
descendientes, los que tuvo con Cristóbal Martínez-Bordiú, marqués de
Villaverde. Carmen, Mariola, Francis, Merry, Cristóbal, Arancha y Jaime callan
desde entonces. De algunos de ellos ni siquiera hay imágenes durante el
funeral de su madre. La consigna es mostrar el perfil más bajo posible
de cara a los medios y la opinión pública en un momento en el que están
en juego los detalles del testamento de su madre; el resultado final del
juicio por atentado a la autoridad y contra la seguridad vial contra
Francis Franco, el mayor de los hermanos varones, para quien la fiscalía
y la acusación particular pidieron seis años de cárcel y por el que
finalmente fue condenado el pasado jueves a 30 meses de prisión; y las reclamaciones que la Xunta de Galicia mantiene abiertas sobre los
bienes más controvertidos de la familia: el pazo de Meirás, dos esculturas que pertenecen al Pórtico de la Gloria de la catedral de Santiago de Compostela y el palacio de Cornide, en A Coruña. Cuatro semanas después de la muerte de Carmen Franco, los hijos se
reunieron en la casa familiar de la calle Hermanos Bécquer de Madrid y
lo poco que ha trascendido ha sido precisamente ese pacto de silencio. Un acuerdo con una principal destinataria: Carmen Martínez-Bordiú, la
primogénita, habitual en las portadas y programas de la prensa rosa
cuando ha necesitado revitalizar sus finanzas a golpe de exclusivas. De
izquierda a derecha, Carmen Martínez Bordiú, su hija Cynthia Rossi, su
nuera Margarita Vargas y su hijo mayor Luis Alfonso de Borbón durante el
funeral por Carmen Franco en Madrid.GTRESONLINE Algunas informaciones apuntan a que el testamento de Carmen Franco se
abrió el pasado 25 de enero. Según marca la ley, sus herederos tienen
seis meses desde la fecha del fallecimiento para pagar los impuestos
correspondientes; aunque si lo consideran necesario pueden pedir una
prórroga antes de finalizar el quinto mes que otorga un plazo extra de
seis meses. Un asunto nada baladí cuando se habla de una fortuna que se
ha cifrado entre 500 y 600 millones de euros.
En cualquier caso se van despejando algunas dudas. Los hermanos
afirman en público que no habrá problemas entre ellos porque están
seguros de que su madre lo habrá hecho bien: "era una persona muy
justa". No habrá disputa alguna sobre el destinatario del ducado de
Franco: tal y como establece la ley Carmen Martínez-Bordiú será la nueva duquesa de Franco
por mucha ilusión que le hiciera ostentar el título a su hermano
Francis, que incluso cambió el orden de sus apellidos para perpetuar el
de su abuelo, y que ya es marqués de Villaverde y señor de Meirás. Y,
por último, ni la familia se plantea devolver ninguna de sus propiedades
en Galicia, ni ninguno de los organismos gallegos que reclaman los polémicos bienes
se plantean una negociación porque el objetivo es encontrar argumentos
jurídicos para que vuelva a ser patrimonio público sin coste alguno para
las arcas institucionales. En todo este entramado muchos quieren situar a Francis Franco como el
cerebro en la sombra de los negocios familiares. Pero personas que han
realizado negocios con él, y que le califican como "ambiguo, raro,
avispado en los negocios y con maneras que denotan la creencia en su
superioridad", apuestan más bien porque genera cierta desconfianza entre
algunos de sus hermanos. "Desde luego no manejaba los negocios de la
madre; Carmen controla sus cosas; Cristóbal se mueve en campos propios y
Mariola y Arancha son discretas y están casadas con Fernando Ardid y
Claudio Quiroga, conocidos y relevantes a nivel económico y no se van a
poner en sus manos". De Merry y Jaime no hablan pero por las
características de ambos, tampoco parece muy factible que dejen sus
bienes en manos de su hermano, especialmente tras la sentencia condenatoria que acaba de recibir.
Jaime Martínez Bordiú y su pareja Marta Fernández.GTRESONLINE
Probablemente la suma de todas estas circunstancias motivó que un mes
antes de morir, Carmen Franco hiciera cambios en una de sus empresas
más activas, Sargo Consulting S.L., con un capital de 11,2 millones de
euros y que gestiona activos que valen más de 17,7 millones. El 29 de
noviembre de 2017 el Boletín Oficial del Registro Mercantil publicaba
que Carmen Franco dejaba de ser su administradora única y delegaba esta
función en un Consejo formado por ella misma y sus siete hijos; nombraba como presidenta a su hija Arancha y como secretaria a
Mariola. Francis Franco no consta en ningún puesto ejecutivo. Otra de
las grandes sociedades que manejaba Carmen Franco, Fiolasa, que mueve
activos valorados en casi 20,5 millones de euros, no sufría ningún tipo
de cambio. Todo apunta a que la matriarca dejará sus bienes repartidos a
partes iguales entre sus siete hijos, que a partir del momento en que
liquiden sus cuentas serán beneficiarios de una inmensa fortuna y
también de los conflictos que deja el tortuoso origen de algunas de las
propiedades que se atribuyó su abuelo cuando era la voz y el mando de
una España sumida en la dictadura. En este escenario Francis Franco, a quien quienes le conocen consideran
"siempre bien relacionado pero un marrullero en los negocios", parece
haberse quedado solo en su pretendido papel de líder. La complejidad de
la herencia será la que se encargue de dictar el consenso necesario para
llegar a acuerdos que permitan solucionar los distintos frentes que
tendrán que afrontar. Aunque muchas personas no dudarían en enfrentarse a
ellos a cambio de un futuro económico en la que la palabra desahogado
se queda corta se mire por donde se mire.
El artista tenía previsto actuar en el Coliseo del Caesars Palace el
viernes 18 de mayo y sábado 19 de mayo, pero esas fechas ya no aparecen
en la web oficial y su última actuación en la ciudad de los casinos será el 17 de ese mes.
Según asegura el diario británico The Sun, al intérprete británico le gustaría presenciar el enlace real y no se descarta que incluso pueda actuar durante la ceremonia.
El cantante era íntimo amigo de la madre de Enrique de Inglaterra, la princesa Diana, y fue uno de los asistentes a la boda del príncipe Guillermo y Kate Middleton en la abadía de Westminster en 2011. El mismo lugar donde cantó Candle In The Wind en el funeral de Lady Di en 1997.
Hace unos meses, el compositor aseguró al diario británico
que estaba muy ilusionado con el enlace del nieto de Isabel II y reveló
que el príncipe Enrique le había confesado en verano que estaba “muy enamorado” de la actriz estadounidense. Unas declaraciones que el hijo de la princesa Diana le dijo cuando
ambos coincidieron en el campus Google Camp en Italia el pasado mes de
agosto, donde también hablaron de sus proyectos juntos. “Estamos
trabajando muy estrechamente en proyectos de sida con él y con su
hermano Guillermo. Esos dos muchachos son muy especiales para mí debido a
su madre. Enrique es un buen chico con muy buen corazón”, confesó
entonces Elton John sobre el hijo menor de Carlos de Inglaterra.
Elton John entre los invitados a la boda del príncipe Guillermo y Kate Middleton en 2011.CORDONPRESS
Además de sus conciertos de Las Vegas, el intérprete de éxitos como Your Song o Rocket Man, de 70 años, anunciaba el pasado 24 de enero que esta gira global, que arranca en septiembre y durará tres años, será la última que hará en su carrera de medio siglo
para dedicar más tiempo a los dos hijos —de siete y cuatro años— que
tiene con su marido, David Furnish . Aunque ha aclarado que dejará los
escenarios, su intención es seguir escribiendo canciones. Otra asistente al enlace del príncipe Enrique y Meghan Markle –y cuya invitación estaba cuestionada– será Sarah Ferguson, la exesposa del duque de York. Aunque en un principio la Casa Real británica se negó a que la madre de las princesas Beatriz y Eugenia
acudiera a la boda, la buena relación con su sobrino Enrique de
Inglaterra ha hecho que finalmente sí esté en la lista de invitados. Algo que no ocurrió en la boda de Guillermo de Inglaterra y Kate
Middleton, pues tenía un aura mucho más protocolaria por ser el duque de
Windsor el segundo en la línea de sucesión.
El lunes la diseñadora venezolana presentará su última colección. Wes Gordon ocupará su puesto.
La diseñadora Carolina Herrera.JOSHUA LOTTAFP
La diseñadora venezolana Carolina Herrera
abandona la dirección de la creación de su propia casa, después de 37
años a la cabeza, según un comunicado divulgado este viernes. Carolina
Herrera es una de las grandes figuras de la moda de Nueva York, junto a Oscar de la Renta
y Diane von Furstenberg, que encarna una especie de estilo americano,
más sofisticado que el estilo propuesto por Ralph Lauren, Tommy Hilfiger
o Calvin Klein.
"No me retiro, solo es un paso adelante. La decisión la
he tomado yo sola", ha dicho la modista.
Al final de su último desfile, el lunes en la Semana de la Moda de Nueva
York, la diseñadora de 79 años cederá la dirección de la creación al
joven diseñador estadounidense Wes Gordon (31 años), que se había
integrado en la casa como consultor hace casi un año.
Este joven del sur
de los Estados Unidos creó su propia marca cuando dejó la prestigiosa
escuela Central St. Martins en Londres en 2009, pero la abandonó el año
pasado cuando se unió a Carolina Herrera.
Carolina Herrera asumió la dirección de la creación de su
casa en 2016 después de la salida del franco-americano Hervé Pierre.
Desde ahora, tendrá el título de embajadora mundial de la marca que
lleva su nombre. Miembro de la jet set de Nueva York en la década de 1970, Carolina Herrera lanzó su marca en 1981, atrayendo celebridades a su casa de modas. Desde
entonces, sus diseños se han instalado en las alfombras rojas,
vistiendo a grandes estrellas de Hollywood y muchas mujeres corrientes,
pero también a personalidades como la reina Letizia. Carolina Herrera ha desarrollado un estilo atemporal, colorido y alegre. También ha creado un grupo que cuenta en la industria de la moda, con
ventas anuales de 1.400 millones de dólares. El grupo español Puig
compró la firma en 1995.
Carolina Herrera asumió la dirección de la creación de su
casa en 2016 después de la salida del franco-americano Hervé Pierre.
Desde ahora, tendrá el título de embajadora mundial de la marca que
lleva su nombre.
Miembro de la jet set de Nueva York en la década de 1970, Carolina Herrera lanzó su marca en 1981, atrayendo celebridades a su casa de modas.Desde
entonces, sus diseños se han instalado en las alfombras rojas,
vistiendo a grandes estrellas de Hollywood y muchas mujeres corrientes,
pero también a personalidades como la reina Letizia.
Carolina Herrera ha desarrollado un estilo atemporal, colorido y alegre.
También ha creado un grupo que cuenta en la industria de la moda, con
ventas anuales de 1.400 millones de dólares. El grupo español Puig
compró la firma en 1995.