La princesa de Kent es ese tipo de gran dama que le gusta un jaleo. Y disfruta si puede orientarlo a vocear sus creencias.
La
princesa de Kent llegando al almuerzo de Navidad de la Reina en el
palacio de Buckingham el pasado día 20. MARK CUTHBERT GETTYMark CuthbertGETTY
Mañana se acaba 2017.
Termina con varias tormentas, comunicados, robos
de ordenadores en empresas vinculadas al expresidente de la Comunidad de
Madrid.
Y el regreso de los blackamoors, esos objetos de
decoración, originados en Venecia, que usaban testas de negros o moros a
modo de honrar la belleza no europea sin ningún sentido de lo
políticamente correcto
Y disfruta
si puede orientarlo a vocear sus creencias. En ciertas esferas sociales
ese tipo de señoras gustan mucho porque se atreven a expresar lo que los
demás no pueden. Pero cuando meten la pata se quedan solas. Sin
embargo, hay que intentar rescatar al blackamoor. Hubo un
momento en los ochenta que los veías en todos sitios, empezando por los
salones de la princesa de Kent. La gente creía que eran un objeto
barroco, cuando es muy anterior, y se ponían al lado de ellos para
sentirse María Antonieta por un día.
En Caracas, los había por doquier,
como si en realidad mi ciudad de origen hubiera sido una sucursal de
Venecia.
A veces muchos invitados creían que los bustos eran de
familiares de los anfitriones, demostrando que el racismo no es solo
cosa de anglosajones sino también de caribeños.
El racismo, una de esas
cosas que no logramos superar. Durante mucho tiempo consiguió propagar
su mensaje de odio a través de cosas aparentemente inofensivas.
Como los
broches en forma de blackamoor.
Siempre hay líos en las comidas de Nochebuena y listas de figuras importantes al cierre de cada año. ¡Hola!
consiguió reunirlos en un reportaje.
El reparto es increíble, como si
la revista hubiera querido ahorrar y mezclado la lista de los más
representativos con la de los más elegantes.
Nunca entenderé porqué ¡Hola!
abandonó su lista de los más elegantes, estoy convencido de que las
cosas empezaron a torcerse desde el momento en que dejaron de
publicarla.
Las listas son arbitrarias pero una tradición que lucha por
permanecer entre nosotros.
Como los robos en Navidad. Aparte del precio
de ciertos comestibles, han desaparecido unos ordenadores en la sede de
una empresa, Mercasa, investigada en una causa anticorrupción.
¡Debe ser
la cosa más fácil del mundo sustraer un ordenador en Navidad! Abres con
tu llave la empresa vacía y te llevas lo que necesites, por ejemplo.
Me
preocupa más el robo de más de 1.000 euros a Froilán durante una visita
a Canoe, el casino madrileño.
Al parecer, el sobrino del Rey llevaba el
dinero en un sobre. Y el sobre desapareció.
¿No aceptan Apple Pay en
Canoe? Con todo lo millennial que es Pipe, a lo mejor es un
mensaje que quiere transmitir: ciertas cosas le gustan en papel.
Los
billetes y espero que los libros también.
Shakira y Gerard Piqué, con sus hijos en el baloncesto en el Madison Square Garden.Twitter
Shakira no es de papel pero acaba de emitir un comunicado anunciando que retomará su gira el 18 de junio. Tras estudiar su problema con las cuerdas vocales, concluye que
necesita más tiempo del que pensaba. Es probable que de esa manera
descarte una operación. O sea, que se va a pasar seis meses y 18 días en
silencio. Una prueba fortísima. Shakira, que la queremos tanto, ha
atravesado un año donde la han separado de Piqué con asiduidad. Era ponerse a llorar Piqué por el conflicto independentista y acto
seguido aparecer rumores de separación. A lo mejor querían volverlos la
imagen del 155 pero ellos decretaron su solidez hasta aparecer esta
Navidad pasándolo muy bien en Nueva York, que es una de las capitales
preferidas de los catalanes. Quizás por ser bilingües, los catalanes
sienten más cariño por el inglés que el resto de los españoles. Una de
esas cosas que debemos estudiar en 2018. Igual que ese no se qué de
Catalunya para generar ídolos internacionales. Peret. Serrat. Dalí.
Miró. Josep Pla. Todos ellos, ¿por qué no?, podrían posar para un blackamoor.
La hija de
Rocío Jurado y su exmarido siguen enzarzados en los juzgados.
Ella le
ha demandado por malos tratos continuados; él le pide 4.600 euros
mensuales para la manutención de sus dos hijos.
Rocío Carrasco y Antonio David Flores en una de sus últimas visitas a los juzgados de Alcobendas, en Madrid. Cordon PressSegún hacia dónde se quiera mirar en un divorcio, los
observadores tienden a adjudicar la palabra calvario a una de las
partes. Cuando el enfrentamiento se prolonga durante más de 18 años el
término se supone aplicable para ambas. Este es el caso de Rocío Carrasco, la única hija biológica de la desaparecida cantante Rocío Jurado,
y Antonio David Flores, un exguardia civil reconvertido en colaborador
televisivo que desde que se separaron en julio de 1999 no han tenido un
año de paz. Primero
fue su divorcio y el largo litigio que mantuvieron por la custodia de
sus hijos: Rocío y David, que cuando se separaron sus padres tenían tres
y un año respectivamente. En 2013 Antonio David
consiguió finalmente la custodia compartida por la que peleó durante
casi cuatro años y ahí parecía que acabarían los desencuentros de una
pareja que se casó demasiado joven,
que sufrió la presión mediática desde que se conoció su relación y que
aprovechó el interés que despertaba para rentabilizar en televisiones y
prensa rosa sus dimes y diretes. Aunque en este punto, se ha de
reconocer que quien más partido ha sacado a la popularidad que le
otorgaban sus problemas de pareja, ha sido Antonio David, que se
convirtió en habitual de los programas del corazón, primero hablando de
lo suyo y después sentado cátedra sobre cotilleos ajenos. Una actividad
que a lo largo de estos años, y según un cálculo que realizó el programa
Sálvame hace unos meses, le ha reportado ingresos que rozan los dos millones de euros.
Antonio David, en el centro, junto a sus hijos David y Rocío, este año en Málaga, la ciudad en la que viven.
Dieciocho años después, la expareja
acaba de volverse a encontrar en sede judicial. Ocurrió el pasado 20 de
diciembre en el Juzgado de Violencia sobre la Mujer de Alcobendas
(Madrid). Tanto uno como otro, reflejaban en sus rostros las huellas de
la tensión que existe entre ellos y la angustia que les genera esta
situación que parece no tener fin.El motivo de ese encuentro, en el que no se dirigieron la palabra
durante las casi siete horas en las que permanecieron en el edificio de
los juzgados, era dirimir la demanda presentada por Antonio David para
reclamar a Rocío Carrasco 4.603,12 euros mensuales para cubrir lo que
considera la mitad de las necesidades económicas de sus dos hijos, que
viven con él y hoy tienen 21 y 19 años. Diversos medios apuntan que Antonio David Flores tiene pendiente una
demanda por malos tratos continuados hacia Rocío Carrasco que incluso
podría provocar el ingreso del exguardia civil en la cárcel y un
alzamiento de sus bienes. Aunque la revista Lecturas publicó
esta semana declaraciones de personas del entorno de Flores desmintiendo
tal extremo: “David ni siquiera está siendo juzgado. Aún no está
acusado de nada”, manifestaron dichas fuentes. Y la misma revista
también aclara que no es cierto que la jueza que dirime el caso se
refiriera a Rocío Carrasco utilizando la palabra “víctima”. “Fue el
abogado de ella”, afirma la persona que da la información a la
publicación, “quien utilizó ese término y la jueza le corrigió y le
dijo: ‘Querrá decir denunciante”.
Rocío
Jurado y Ortega Cano, junto a sus su nietos Rocío y David (izquierda) y
sus hijos adoptivo Gloria Camila y José Fernando, en 2003.
Sea cual sea el final judicial de esta historia de desamor,
los hijos sufren las consecuencias de una lucha sin cuartel con luces y
sombras. . La primogénita de la pareja, Rocío Flores Carrasco, optó,
nada más cumplir los 18 años, por vivir con su padre y la pareja de este
Olga Moreno. Ese fue también el momento en el que se descubrió que la
relación con su madre era tan mala como para renegar de ella en público y
considerar que quien merece para ella esa palabra es la actual esposa
de su padre, a quien adora y defiende cada vez que hay ocasión.
Un camino similar ha recorrido el segundo hijo de la pareja,
David Flores Carrasco, que pocos meses antes de cumplir los 18 años y
aprovechando las vacaciones de verano que pasaba con su padre decidió no
volver a la casa materna. Un hecho que ocasionó otra demanda contra
Antonio David Flores por no retornar al menor de edad al domicilio de su
madre tras el período vacacional. El mismo padrastro de Rocío Carrasco, el torero José María
Ortega Cano, ha manifestado hace solo unos días que ambos "deberían
pensar más en esos dos hijos que tienen y que lo están pasando muy mal
con este lío y dejarse de cosas de jueces y pensar en la familia, en los
dos niños, en su madre. Si estuviera viva su madre [manifestó en
referencia a Rocío Jurado] no pasaría nada de esto". Los protagonistas de este desencuentro eterno ahora callan. Los procesos
judiciales que mantienen abiertos no aconsejan que se prodiguen en los
medios. Antonio David Flores contestó amablemente a este periódico que
su abogado le recomienda "no hacer ningún tipo de declaración". Rocío
Carrasco es históricamente hermética en lo que respecta a este asunto. Su historia continuó por caminos separados: él volvió a casarse en 2009
con la sevillana Olga Moreno, con quien tiene una hija, Lola, de cuatro
años. Ella contrajo matrimonio en 2016 con Fidel Albiac, después de 17
años de relación, y sin la presencia de ninguno de sus hijos. Pero sus
caminos se cruzan una y otra vez y tienen tantos tintes de infelicidad
que ni la propia Rocío Jurado hubiera imaginado esta historia como tema
de una de sus coplas.
Pedro Osinaga, el 23 de marzo de 2007 en Madrid.ZIPIEFEEl actor navarro Pedro Osinaga
ha fallecido esta tarde a los 81 años en Madrid, ha informado a Efe el
empresario teatral Jesús Cimarro, amigo personal del artista. La capilla
ardiente con los restos mortales del actor se instalará en el tanatorio
de la M-30 de Madrid, según la misma fuente.
Pedro Osinaga.Getty Images
Pedro Osinaga, que nació el 15 de diciembre de 1936 en Pamplona, ha
sido uno de los actores españoles más populares al haber recorrido con
su compañía de comedias numerosos teatros, tal y como señaló el jurado
del XV Premio de Teatro Pepe Isbert que le fue concedido en junio de
2011. Prueba de ello es que el actor protagonizó la comedia Sé infiel y no mires con quién,
del dramaturgo inglés Ray Cooney, durante 14 años (1971 y 1985), con
constantes llenos. Osinaga también trabajó a las órdenes de Gustavo
Pérez Puig en Estudio 1 de TVE en la mítica Doce hombres sin piedad (1973, en el entonces canal UHF), y era el único de esos doce intérpretes que seguía vivo. Intervino en películas como Don Juan (1974), Cuentos de las sábanas blancas (1977) o Réquiem por un empleado (1978).
Siempre estuvo muy ligado a su ciudad natal, en la que estudió música
y desde donde, tras obtener una beca, se trasladó a Madrid para
comenzar su trayectoria artística en el mundo de la zarzuela,
principalmente como barítono. Entre sus últimos trabajos figura La extraña pareja, de Neil Simon, que protagonizó junto a Joaquín Kremel. Osinaga, que procuraba no faltar en los sanfermines, recibió
la Medalla de oro al Mérito de las Bellas Artes en 1999, y fue
galardonado por la Asociación de Periodistas de Navarra en 2010, entre
otros reconocimientos profesionales. El actor confesó en 1988 que su
carrera profesional fue posible porque él abandonó el puesto en el
equipo de fútbol regional de Pamplona en el que jugaba para irse a
Madrid a hacer carrera como intérprete.
Segunda
entrega de la serie en la que 26 escritores comentan unos 200 títulos en
el espacio '¿Qué estás leyendo?', que conduce la periodista de EL PAÍS
Berna González Harbour.
Fotograma de la entrevista con Javier Marías en el espacio de EL PAÍS '¿Qué estás leyendo?'.
EL PAÍS Escaparate recoge todas las entrevistas que ha realizado la periodista de EL PAÍS Berna González Harbour a lo largo de este año en el espacio ¿Qué estás leyendo?, en el que 26 escritores recomiendan unos 200 títulos. En el primer artículo de la serie,
autores como Arturo Pérez-Reverte, Fernando Savater y Almudena Grandes
hablan de literatura y de sus libros favoritos. En esta segunda entrega,
Javier Marías, Monika Zgustova, Lorenzo Silva, Sergio del Molino, Marta
Sanz, Luisgé Martín, Antonio Ortuño y Juan Carlos Méndez Guédez
comentan sus lecturas más recientes.
Javier Marías: “El primer desaparecido de la historia de la literatura es Ulises” (29/09/2017)
El escritor Javier Marías (Madrid, 1951) ha publicado la novela Berta Isla
(Alfaguara), que en cierto sentido trata —según el propio autor— de la
espera. “Hacía muchos años que quería abordar un tipo de novela de gente
que vuelve de la guerra, gente que desaparece y reaparece o incluso no
regresa”, cuenta Marías. Es miembro de la Real Academia Española. Ha
publicado más de una decena de novelas, entre ellas Los enamoramientos (Alfaguara), con la que obtuvo el Premio Nacional de Narrativa en 2012.