Fabre en su oficina en París.antoine duboisSébastien Fabre fue banquero hasta que vio que aquello no era para él. Ahora dirige Vestiaire Collective, la plataforma de reventa de artículos
de alta gama que reescribe las reglas del juego
AHORA ESTÁ divorciado, pero hace ocho años, quien era su esposa tenía
un “problemilla”con los bolsos de marca. Especialmente los de Céline. Se pirraba por ellos, “aunque al final siempre llevaba uno de Gap”, se
ríe Sébastien Fabre. “Le encantaba comprarlos y luego se le acumulaban”.
Por entonces, este francés de 47 años y sonrisa agazapada bajo la
barba se dedicaba a las finanzas en Washington. Casi nada que ver con
su actual ocupación como CEO de la plataforma onlineVestiaire Collective, radicada en París. “Era un mal banquero”, admite: “Aquello no era para mí”.
Sébastien Fabre fue banquero hasta que vio que aquello no era para
él. Ahora dirige Vestiaire Collective, la plataforma de reventa de
artículos de alta gama que reescribe las reglas del juego
AHORA ESTÁ divorciado, pero hace ocho años, quien era su esposa tenía
un “problemilla”con los bolsos de marca. Especialmente los de Céline.
Se pirraba por ellos, “aunque al final siempre llevaba uno de Gap”, se
ríe Sébastien Fabre. “Le encantaba comprarlos y luego se le acumulaban”.
Por entonces, este francés de 47 años y sonrisa agazapada bajo la
barba se dedicaba a las finanzas en Washington. Casi nada que ver con
su actual ocupación como CEO de la plataforma onlineVestiaire Collective, radicada en París. “Era un mal banquero”, admite: “Aquello no era para mí”.
Imágenes
de la sede de Vestiaire Collective, donde trabajan unas 250 personas, a
las que se suman otros 100 empleados en el resto del mundo.antoine dubois
Cuando aparcó su carrera para “crear su propia historia”, esos
conocimientos no cayeron en saco roto. Con ellos y un puñado de amigos
montó su portal de venta de artículos de lujo usados, que se ha
convertido en una de las mayores empresas de sus características, con
más de 6.000 artículos recibidos al mes que despachan a 52 países. Entre
ellos España, que se ha revelado como un inesperado caso de éxito: “Hay
más gente pudiente de lo que pensarías”, asegura.
antoine dubois
Con el tiempo, cada vez más clientes han ido abrazando la idea —en principio desconcertante, como reconoce Fabre— de un mercado de productos de lujo de segunda mano
y, por ello, más asequibles. También se ha dado un cambio de mentalidad
entre los vendedores, especialmente los más selectos, para quienes en
2013 se creó un servicio vip. “Queríamos responder a las necesidades de
gente que posee muchas cosas pero no tiene tiempo para venderlas”,
explica el responsable del departamento, Henrique Fernandes..En general, quien desee dar una nueva vida a —pongamos— su chaqueta de
Dior o a su reloj de Cartier, envía una foto a la oficina de VC, estos
le sugieren un precio ajustado a las características y estado del
producto y a partir de ahí se pone a la venta en la web. Para los
famosos ofrecen este servicio vip a domicilio y anónimo con una comisión
del 35%, frente al habitual 25%. Situado en una zona semiindustrial, el edificio de VC se parece a
cualquiera de los alrededores. Dentro se despliega la magia: bailarinas
de Chanel, collares de Van Cleef & Arpels o mitos como el Birkin de
Hermès pueblan los espacios de trabajo. Victoire Boyer, una joven de
ojos inteligentes y taza de café en mano, se encarga de comprobar con su
equipo que, antes de enviarlos al comprador final, los productos que
les llegan no son imitaciones. En esos ojos y esas manos, entrenados
para detectar detalles casi imperceptibles, reside el éxito de la
compañía: ellos certifican que lo que se adquiere es sin duda auténtico. “Los compradores repiten el 70% de las veces”, presume Fabre, que ya
imagina tiendas físicas como el siguiente paso en su carrera por
democratizar el lujo. “Me encanta este ecosistema”, zanja. “Aquí aún hay
hueco para la creatividad”.
La
Universidad de Texas digitaliza el archivo del Nobel colombiano y pone a
disposición de cualquier usuario de la Red decenas de miles de
manuscritos, fotografías y otros documentos.
Gabriel García Márquez y Pablo Neruda en Normandía, Francia. De 'Amigos (álbum rojo), 1950s-1990s', fotógrafo desconocido.Cortesía del Harry Ransom Cente
El general en su laberinto. Séptima versión mecanografiada. Página 38.
“(…) la prisa sin corazón del reloj hexagonal desbocado hacia pasado
mañana a la una y doce minutos de su tarde final”. No, hexagonal, no. El
reloj es octogonal. Y tampoco es la una y doce, sino la una y siete. Son correcciones a mano de Gabriel García Márquez sobre su propio
manuscrito. Miles de páginas como esta llenaban el archivo personal del
escritor que hace tres años, tras su muerte, compró la Universidad de
Texas. Desde este lunes, las dudas más íntimas de García Márquez sobre
sus propios textos son accesibles online para aficionados e
investigadores. El archivo digitalizado
abarca más de 27.000 imágenes de papeles y fotografías. “Mi madre, mi
hermano y yo siempre tuvimos el compromiso de que el archivo de mi padre
llegara al un público lo más amplio posible”, dijo Rodrigo García, hijo
del escritor, en un comunicado de la institución. “Este proyecto
permite aún mayor acceso al trabajo de mi padre, incluyendo la comunidad
global de estudiantes e investigadores”. La digitalización es una joya
poco habitual para estudiosos de literatura, ya que da acceso universal a
secretos de edición en las obras maestras de García Márquez que solo
conocía él, y menos habitual para autores contemporáneos de este nivel. El proyecto ha hecho que se pueda buscar por palabras clave
en los papeles de los cajones del despacho de García Márquez. Pero no
solo eso. El archivo incluye una herramienta llamada mirador en la que
se pueden comparar distintas versiones de los manuscritos. Es decir,
leer el libro entero en distintas versiones una al lado de la otra, ver
cómo evolucionó su construcción párrafo a párrafo. Se pueden consultar
134 borradores de novelas. Entre las obras digitalizadas están las 10
versiones que hizo de su última obra, En agosto nos vemos, que nunca llegó a considerar lista para publicar.
Portada de El País Semanal que García Márquez guardaba en uno de sus cuadernos personales.HARRY RANSOM CENTER
Los materiales pertenecen a libros protegidos por derechos
de autor. La jefa de colecciones digitales del Harry Ransom Center, Liz
Gushee, explica en el mismo comunicado que todo se ha hecho “con previa
autorización de los titulares de los derechos”. “El apoyo de la familia
de García Márquez ha hecho posible este importante proyecto”, del que
los responsables destacan las nuevas herramientas digitales para buscar y
comparar documentos online. Entre los papeles personales también están digitalizados 22
cuadernos en los que el escritor coleccionaba críticas, comentarios
sobre sus obras y entrevistas en prensa. Las 310 fotos personales
publicadas incluyen a personajes como Fidel Castro, pero también fotos
de su infancia o de sus abuelos, hasta todos los pasaportes caducados
que guardó. Las descripciones se pueden buscar también en español. La
clasificación de los materiales en español se ha hecho con ayuda del
centro de estudios latinoamericanos Benson, de la Universidad de Texas.
Página corregida de 'Crónica de una muerte anunciada'.HARRY RANSOM CENTER
Gabriel García Márquez, premio Nobel de Literatura, falleció
en abril de 2014 a los 87 años de edad. Sus hijos llevaban desde un año
antes negociando la venta de su archivo personal al prestigioso Harry
Ransom Center, una institución única donde han acabado depositadas
colecciones de James Joyce, Jorge Luis Borges, Ernest Hemingway o Samuel
Beckett. Tras medio siglo coleccionando, posee más de 40 millones de
papeles. Más de 80.000 imágenes se pueden consultar online. El objetivo era la protección de los papeles, cuadernos y
fotografías en que García Márquez guardó para sí, pero la puesta a
disposición del público siempre fue el objetivo final. “Lo adquirimos
para hacerlo accesible”, decía entonces a EL PAÍS
el director de la institución, Stephen Ennis. El de García Márquez fue
el primer gran archivo completo adquirido por el centro de un autor
latinoamericano contemporáneo, en un intento por situar la Universidad
de Texas en Austin no solo como una referencia de la literatura en
inglés, sino como un centro de estudios orientado a Latinoamérica. El archivo fue adquirido por 2,2 millones de dólares
y llegó a Austin, Texas, en noviembre de 2014. Literalmente, todo lo
que guardaba en su casa de México ocupaba 20 cajas de cartón, incluyendo
tres ordenadores personales. Antes de un año había sido clasificado en
78 cajas de documentos, 43 álbumes de fotos y 22 cuadernos de recortes y
notas. En octubre de 2015, el archivo se abrió para investigadores
en la sede del Harry Ransom Center en Austin, que recibe unos 10.000
estudiantes al año. Desde este lunes, por primera vez, cualquiera con
una conexión a Internet puede abrir los cajones del despacho de Gabriel
García Márquez y leer sus papeles, anotaciones, sus cambios y
arrepentimientos en obras magistrales, y curiosear las fotos personales
que guardó con él toda su vida.
La casa de subastas espera que el Diamond Birkind en color negro hecho de piel de cocodrilo alcance los 90.000 euros.
Hay obras de arte que trascienden la pintura, y Christie’s
lo sabe.
Bolsos convertidos en verdaderas piezas de lujo y en objeto de
coleccionista con precios astronómicos. Y eso es precisamente lo que
este martes saca a subastas la oficina de París de la casa de subastas:
algunos de los bolsos más caros de la historia. Una subasta de los que
es probable que sean los 254 bolsos más caros del mundo que se prevé que bata varios récords.
Entre las joyas de la subasta, un inusual bolso Birkin de bronce
de 2005 que se espera que alcance los 10.000 euros, un Diamond Birkind
en color negro hecho de piel de cocodrilo que está previsto que llegue a
los 90.000 euros o un bolso joya en forma de hamburguesa de Kathrine
Baumann que está valorado en 2.000 euros.
No solo es una subasta para amantes de los bolsos, también pueden tener
su hueco mitómanos del cine, en concreto de la desaparecida Elizabeth
Taylor.
Uno de sus bolsos Hermès
Kelly —nombre que le puso la firma en honor de Grace de Mónaco— se va a
subastar por segunda vez.
En 2011 se pujó por él por primera vez, y
ahora se espera que alcance los 30.000 euros por ese accesorio que lució
la actriz de los ojos violetas en 1991 y que tiene la particularidad
que es un Kelly 20, tamaño que Hemrès dejó de hacer hace 15 años.
“Es
uno de los bolsos más importantes que se han subastado nunca”, ha
asegurado Matthew Rubinger, responsable internacional de bolsos y
accesorios de Christie’s.
Hay obras de arte que trascienden la pintura, y Christie’s
lo sabe. Bolsos convertidos en verdaderas piezas de lujo y en objeto de
coleccionista con precios astronómicos. Y eso es precisamente lo que
este martes saca a subastas la oficina de París de la casa de subastas:
algunos de los bolsos más caros de la historia. Una subasta de los que
es probable que sean los 254 bolsos más caros del mundo que se prevé que bata varios récords. Entre las joyas de la subasta, un inusual bolso Birkin de bronce
de 2005 que se espera que alcance los 10.000 euros, un Diamond Birkind
en color negro hecho de piel de cocodrilo que está previsto que llegue a
los 90.000 euros o un bolso joya en forma de hamburguesa de Kathrine
Baumann que está valorado en 2.000 euros.
No
solo es una subasta para amantes de los bolsos, también pueden tener su
hueco mitómanos del cine, en concreto de la desaparecida Elizabeth
Taylor. Uno de sus bolsos Hermès
Kelly —nombre que le puso la firma en honor de Grace de Mónaco— se va a
subastar por segunda vez. En 2011 se pujó por él por primera vez, y
ahora se espera que alcance los 30.000 euros por ese accesorio que lució
la actriz de los ojos violetas en 1991 y que tiene la particularidad
que es un Kelly 20, tamaño que Hemrès dejó de hacer hace 15 años. “Es
uno de los bolsos más importantes que se han subastado nunca”, ha
asegurado Matthew Rubinger, responsable internacional de bolsos y
accesorios de Christie’s.
Bolso Birkin en una subasta de Christie's este lunes.REUTERS
Entre la joyas, un bolso Chanel electrónico de la colección
primavera/verano de la maison que ya está agotado en tienda, y que
Christie’s subasta en dos tamaños. Precisamente fue un bolso diseñado
por Coco Chanel el primero que sacó a una subasta Christies, en 1978. La
firma francesa, junto con Hermès y Louis Vuitton, son las tres marcas
de lujo estrellas de la subasta, en la que tan solo se va a poder
comprar un solo Gucci. Sí habrá un amplio surtido de los clutch joya de
Judith Leiber (quien no diseña desde que vendió la compañía en 1999) y Kathrine Baumann,
diseñadoras estadounidenses cuyos bolsos joyas los han lucidos actrices
como Jennier Aniston o Sharon Stones. Bolsos en forma de hamburguesa,
cachorros, peces, la famosa lata de sopa de Andy Warhool donados para la
ocasión y que están tasados por encima de los 2.000 euros. En total, 40
de estas piezas que son todas de una misma propietaria y que datan de
la década de los ochenta y los noventa.
Si mamá,
que es catedrática de Venta de la Vida Privada por la Universidad de la
Vida, te supervisa el guateque y negocia la tarifa a cara de perro, pues
fetén.
Ana Boyer y Fernando Verdasco en la portada de '¡Hola!' sobre su boda en el Caribe.
Existen cosas, cosas que nos gustaría que no existieran pero
existen. Existen, salvando las gamas y los abismos: los pederastas, los
terroristas, los violadores, los asesinos en serie, los criminales de
guerra —algunos hasta son prósperos expresidentes de gobierno—, las
enfermedades incurables, la mamba negra —menos mal que repta por las
selvas de Tanzania y Congo donde, o mucho me equivoco, o no creo que me
pillen— y el hambre en el Tercer y en el Primer Mundo (el Segundo pasó a
la Historia, si es que alguna vez existió). Luego vienen Donald Trump y su amiguito Kim Jong-un. Común denominador: un pelo imposible y amplias ganas de montar el pollo.
Luego estarían, por este orden, los grandes corruptos, los concursantes de Gran Hermano
y aquel vecino de escalera en París que una noche, porque lloraba el
niño —el mío— me tocó el timbre gritando que era inadmisible. Y lo era:
el tipo era de verdad inadmisible, así que hubo que amenazarle
educadamente para que no volviera a presentarse en casa, cosa que,
también educadamente, jamás volvió a hacer. Hablando se entiende la
gente. Y luego, pues pongan ustedes lo que prefieran en la lista… A ver, no sé:
¿los vendedores de exclusivas? Que sí, que ya sabemos que todo se puede
vender, los cuerpos, las almas y sobre todo la imagen... Pero si tu imagen está en una playa con cocoteros y nombre de insecto
protegida por seguratas para blindar la exclusiva contra paparazis sin
invitación, pues mejor. Y si mamá, que es catedrática de Venta de la
Vida Privada por la Universidad de la Vida, te supervisa el guateque y
negocia la tarifa a cara de perro, pues fetén. Oye, así hasta yo me
apunto. Mamma mia, qué material literario. Pura carne de novela. Todo se andará.