El presidente y el líder de la oposición conversan tras conocer la Ley de ruptura catalana
Mariano Rajoy, en una imagen de archivo. En vídeo, las declaraciones de Óscar Puente, portavoz de la Ejecutiva del PSOE.SERGIO PEREZ (REUTERS) / VÍDEO: QUALITY
El presidente del Gobierno, Mariano Rajoy, y el secretario general
del PSOE, Pedro Sánchez, han mantenido este lunes una conversación
telefónica para construir un "frente común", según fuentes de la
direcció, ante el reto del independentismo catalán, que esta mañana ha presentado una "Ley de transitoriedad jurídica y fundacional de la república". Ese anuncio no provocará por el momento que el Ejecutivo impulse un
recurso ante el Tribunal Constitucional, según fuentes del gabinete
presidencial. Salvo un cambio estratégico de última hora, el Gobierno no
dará ese paso hasta que comience la tramitación del texto legal, como
ya hiciera con la Ley del referéndum.
La
conversación entre Rajoy y Sánchez se ha producido por iniciativa del
secretario general del PSOE, que se ha puesto en contacto con el
presidente a primera hora de la mañana con un mensaje. Este le ha
contestado con una llamada. Aunque Rajoy también mantiene una relación
fluida con Albert Rivera, el presidente de Ciudadanos, este lunes no se
ha puesto en contacto con él, según fuentes del gabinete del principal
aliado del Ejecutivo. Rajoy y Sánchez se han comprometido a mantener una
comunicación fluida y a instrumentalizar posiciones conjuntas ante el
"desafío soberanista catalán", según Óscar Puente, portavoz de la
Ejecutiva socialista. El secretario general del PSOE, siempre según
Puente, ha dejado claro que su partido se opone al proceso
independentista, ha mostrado su convencimiento de que el 1 de octubre
"no habrá referéndum" y ha dejado claro que el 2 de octubre "no habrá
república catalana". Además, el PSOE ha expresado este lunes su “rechazo frontal a
lo que supone un engaño y un nuevo desafío al Estado de derecho”. “Esta
iniciativa es un engaño más, no habrá un referéndum el 1 de octubre con
garantías, no habrá una consulta pactada y con los mínimos requisitos
esperables y por tanto no habrá una república catalana el 2 de octubre”,
ha señalado Puente.
La consecuencia del éxito fue una condena. Queda de aquello algo de
remordimientos, aislamiento, una escolta de cinco ‘carabinieri’ y una
legión de ‘haters’. Pero Roberto Saviano hizo de la palabra su única
venganza. Hoy el autor de ‘Gomorra’, el libro que cambió la imagen de la
mafia napolitana, es también guionista, productor, comentarista
televisivo y columnista. Ahora vuelve a las librerías en España con ‘La
banda de los niños’.
NADIE FUE AL concesionario a recoger la Ducati Monster roja que había pagado con el inesperado éxito de Gomorra. Su hermano y él cumplían años con algunos días de diferencia y aquel
ciclón de 650 centímetros cúbicos serviría para celebrarlo. De camino a
casa, con solo 26 años y una sonrisa incontenible, Roberto Saviano
(Nápoles, 1979) hubiera jurado que las cosas no podían ir mejor. Y
tenía razón. Ese día, como el resto de su familia, también comprendió
que no volvería a salir solo a la calle durante mucho tiempo. Todavía
menos, subido a una moto. Han pasado 11 años desde que el clan de los
Casalesi lanzó su condena sobre el escritor por desvelar sus manejos en Gomorray
la vida de Roberto Saviano, emocionalmente congelada en muchos aspectos
aquel septiembre de 2006, es hoy un elemento indisociable de su obra. La reclusión forma parte de su leyenda y también —él no lo oculta— de
la fascinación por sus libros, series o películas. El escritor es, sin
remedio, el personaje principal de un universo que se retroalimenta con
un ejército de secundarios imaginarios que hablan como los mafiosos a
los que ha conocido en largas escuchas policiales, y con verdaderos capos
de la Camorra que decoran sus casas y se peinan como sus protagonistas. Los Savastano, Conte y demás familias que conforman la particular
genética del mal trazada por Saviano corren ahora por las calles de
Secondigliano como si fueran sus propias criaturas. Así de poco original
es la vida. Y puede que la suya, que transcurre a menudo en una
oscuridad plagada de miedos, ansiedades y remordimientos, esté muchas
veces contada. Pero todavía es complicado no alterarse ante sus cambios
de ritmo. Esta entrevista, por ejemplo, iba a ser en un hotel de
Bolonia. Pero tras unos minutos de espera, un tipo alto, cuadrado y
calvo a quien asoma la puntita del cañón de una pistola bajo la
chaqueta, atraviesa el hall directo al periodista. “Acompáñeme, daremos una vuelta”. Es el jefe de la escolta de cinco carabinieri —les dedicó su penúltimo libro— que esperan fuera plantados alrededor de dos coches blindados. En el asiento de atrás del primer automóvil, tocado con una gorra
azul y una americana, un chico con barba, y algo cejijunto —el signo
preferido de los mafiosos para burlarse de él en los juicios—, alarga la
mano y pronuncia lo evidente: “Hola, soy Roberto”.
Pero para entender a este Saviano, que hoy pasa la mayoría del tiempo
en Estados Unidos y dando conferencias por el mundo, conviene olvidar
por un segundo al joven y talentoso periodista, la historia de la moto o
el recuerdo de su vida anterior. Empiecen a pensar en él como una gran
productora internacional de contenidos narrativos que goza de la
admiración de Scorsese o Salman Rushdie. Una estrella para quien Bono,
rey de las buenas causas, pide aplausos en mitad de un concierto. Su
talento narrativo solo es comparable a la habilidad para vender el
producto y agarrar por el cuello a su interlocutor. Ya sea en este
parque boloñés en el que ha pedido hacer la entrevista mientras estira
las piernas, o desde el otro lado de la pantalla del televisor. Su serie Gomorra —un tremendo éxito global del que rechazó escribir un remake
americano para no estropearla— va por la tercera temporada. El formato
le gusta, así que está a punto de empezar otra sobre Muamar el Gadafi,
esta vez como autor y productor ejecutivo. La reclusión y el talento dan
para mucho, y sigue publicando en los principales medios de
comunicación, donde enciende y apaga polémicas como si fueran
cigarrillos —en una de ellas, el xenófobo Matteo Salvini acaba de
amenazarle con retirarle la escolta si llega a gobernar— y escribe
libros que se publican en 30 idiomas.
Como La banda de los niños (Anagrama), su nuevo y potente
artefacto creativo, centrado en la delincuencia juvenil del centro de
Nápoles y en el cambio de paradigma respecto a las viejas familias. Hoy
la Camorra es
un animal herido, fragmentado y compulsivo que dispara ya casi sin
motivo.
Por supuesto, tiene una película en marcha y quién sabe si
alguna temporada televisiva.
¿Cómo se puede hablar del mundo, escribir sobre lo que sucede en la calle, estando recluido con escolta las 24 horas del día? Es
verdad… Esta novela la he construido yendo a juicios, escuchando
conversaciones interceptadas, leía investigaciones y entrevistaba a los
supervivientes de estas bandas en la cárcel. La primera escena de
humillación, por ejemplo, me la contó un policía. Hoy solo puedo estar
en la calle con los míos [señala a los cinco escoltas que hacen guardia
en el parque]. Ya no puedo ser invisible, y eso lo he perdido. Pero
también tengo mucho más acceso al material judicial. Y cómo son los juicios de estos chicos que describe. ¿Hay algún momento en el que se arrepienten o se derrumban? No. Algunos incluso aplauden al oír una condena de 25 años. Como diciendo,
“¡a quién le importa, tengo 16 años y saldré con 26!”. Están orgullosos
de entrar en la cárcel. En otra investigación a la que tuve acceso, le
preguntan a un chico: “Qué quieres hacer de mayor”. Y él responde: “No
lo he pensado nunca, igualmente moriré”. ¿Estamos hablando de Europa?
Parece una frase de un miliciano de la yihad. Los chicos de Scampia empiezan a peinarse como los protagonistas de Gomorra; las casas de los capos
donde ha entrado la policía últimamente se parecen mucho a la de Pietro
Savastano, el jefe camorrista de su serie… ¿Le preocupa que todo el
universo que ha creado empiece a convertirse en un referente para
delincuentes? Es que ya lo es. Los camorristas usan las mismas
palabras que mis personajes, y son conscientes de ello. Pero no escribir
sobre estos temas no evitará que sigan con lo que hacen. Si no tienen Gomorra, tendrán Scarface o El Padrino.
Son criminales que ven en estas historias su propia representación. En
mi pueblo, Walter Schiavone se hizo una casa idéntica a la de Tony
Montana [protagonista de Scarface]. Le dio el vídeo al
arquitecto para que la reprodujese… Sin embargo, lo extraño es que en
Nápoles ahora han abierto una oficina antidifamación y denuncian a
quienes consideran que hablan mal de Nápoles. Y usted está el primero en la lista. Sí, pero lo que
yo hago no es hablar mal de una ciudad. Es contar una herida para que
se resuelva. El hecho de que los delincuentes se inspiren en la serie,
como sucedió con Breaking Bad, no significa que no cometiesen
igualmente los delitos. Pero reconozco que el mundo criminal se ve tan
representado en mis historias que busca ahí parte de su identidad. Por
ejemplo: si quieres ser capo, te peinas como Genny Savastano [uno de los protagonistas de la serie Gomorra], así la gente que no te conoce ya sabe que eres un tipo duro. El problema es que a veces leo: “Atentado como en Gomorra” o “robo como en Gomorra”…, y eso no es verdad: todo esto ya sucedía antes. Cuando detuvieron al Chapo Guzmán encontraron un ejemplar de su libro CeroCeroCero firmado. ´Sí,
me trajo muchos problemas. Según me dijeron, ponía: “Para el Chapo, un
abrazo”. Yo no lo había firmado, claro. Pero hubo una avalancha contra
mí. Aunque ha habido muchos capos que me han leído, como Michele
Zagaria, que tenía Gomorra. Todos ven la serie. Pero tenemos un lío metanarrativo importante, hemos llegado a
un punto en el que su ficción y la realidad criminal se retroalimentan. Sí, pero yo siempre intento desmontar el mito del mafioso. Muestro en detalle su vida, sus negocios… Yo considero El Padrino una
obra maestra, pero nunca ves cómo Michael Corleone gana el dinero. No
le ves extorsionar, ni construir los casinos. Y ese relato contribuye a
la fascinación. He intentado contar los mecanismos internos para evitar
la mitificación. En la serie Gomorra, justamente, es imposible empatizar con nadie, incluso cuando empiezas a cogerle cariño a alguno de los personajes.
Eso fue una elección muy concreta, también en la película. En la serie,
por ejemplo, cuando te empieza a gustar el Inmortal porque es un
justiciero malvado, él tortura a una niña. Trabajo sobre la
imposibilidad de generar empatía. Los verdaderos protagonistas no son
los personajes, sino Scampia, el poder…
En Scampia también están en contra de su obra… ¡Hicieron
una manifestación en mi contra! Pero cuando volvieron ahí los hijos de
Di Lauro, narcos que salían de la cárcel, nadie hizo ninguna
manifestación. Ninguno dijo que no los quería porque habían pasado 10
años en la cárcel. Solo se manifestaron contra mí. Incluso hay un
manifiesto online que se llama Scampiamoci da Saviano. Entiendo que no les gusten mis obras, pero pensar que yo he creado eso es absurdo. ¿Vuelve de vez en cuando a Nápoles? Sí, sobre todo
para los juicios. Pero ya no puedo ir como antes. Hay una parte de la
ciudad que es muy hostil conmigo. Si te llevo a dar una vuelta lo verás:
hay gente que me escupe encima. Dicen que yo he hecho dinero a costa de
la ciudad. El dinero honesto que ha ganado una persona que escribe es
un problema, pero el que han hecho los criminales durante todos estos
años, no. Llevo 10 años viviendo con esto, es algo muy italiano. Es como
si los ciudadanos de Albuquerque se hubieran cabreado con los autores
de Breaking Bad por la serie…
Usted y su historia se han convertido en un personaje que
forma parte de su propio relato narrativo. ¿Cómo gestiona esa relación? Intento
estar lejos del personaje, me interesa poco. Hace poco me di cuenta de
que algunos creen que soy alguien antipático o triste, o solo un camorrólogo…
Lo que me ha hecho más daño ha sido tener que afrontar esta imagen que
se forman los demás de ti. Piense que lo de la escolta va más allá de
que te impida llevar una vida normal: uno de los motivos por los que no
voy a la playa, por ejemplo, es por las críticas que recibiría por
pasármelo bien con el dinero de los italianos. Pero es que la escolta
sirve para esto, para poder dar una vuelta y estar aquí ahora. ¿Se ha llegado a acostumbrar a esta vida? Puede que
un poco, a veces pienso que he aprendido de los condenados al 41 bis [el
artículo del Código Penal que se aplica a miembros de las mafias tras
el asesinato del juez Giovanni Falcone
y que obliga a una reclusión extrema] esa capacidad para estar
encerrado tanto tiempo [se ríe]. Pero cíclicamente llega la depresión:
no me quiero levantar, no me fío de nadie, pienso que todos quieren
joderme, gravarme, insultarme… En mis redes sociales hay 2,5 millones de
seguidores, imagina cuántos haters puedo tener. Da la impresión de que últimamente le han afectado más las críticas y ese odio anónimo del que habla que la propia reclusión. Así
es. Tú puedes preguntarme: “¿Te matarán?”. Pues no lo sé. Pero si la
luz sigue iluminándome, será muy difícil. Pero antes de todo eso, llega
la deslegitimación. Al juez Falcone también le sucedió: fue devastado
toda la vida por los ataques contra su persona. Yo intento aprender de
él. También le reprochan que ha copiado historias o que ha plagiado. Sí,
es eso de “esto ya se sabía” o “esto ya se había contado”… Pero mi
fuerza no se basa en dar exclusivas, sino en hacer visible lo que
tenemos bajo los ojos de la crónica diaria. Yo no descubro cómo los capos hacen
según qué cosas, eso está en las investigaciones judiciales. Yo lo
narro, lo analizo. Y esto lo he tenido que contar muchas veces. Pero me
he pasado a la ficción para no tener que justificarme más.
El Rey emérito ha viajado con su hija Elena y los hijos de esta para acudir a la final del torneo internacional de polo.
Don Juan Carlos, durante la final del torneo de Polo en Sotogrande.GTRESONLINE
Don Juan Carlos prosigue con su agitado verano. Su última parada ha sido en Sotogrande donde ha asistido a la final del
Torneo Internacional de Polo una cita inusual en su calendario estival
habitual. Lo ha hecho acompañado de nuevo por su hija la infanta Elena y
los hijos de esta Felipe y Victoria, que pasan los últimos días del mes
con su padre en esta localidad en la que los Marichalar tienen casa. El
Rey emérito fue el encargado de entregar el trofeo al capitán del
equipo ganar el Ayala Polo Team que jugaba en casa. El Rey emérito también ha estado con su hija mayor,
con quien comparte mucho tiempo libre, en San Sebastián para asistir en
los toros. Don Juan Carlos ha recuperado en este tiempo también su
afición por regatear gracias a Pedro Campos que con otro grupo de amigos
entre los que se encuentra Josep Cusí han comprado una embarcación que
se adapta a las condiciones físicas del veterano Rey. El barco fondea en Sanxenxo
otro de los destinos vacacionales del jubilado monarca que de momento
tiene que esperar ya que estaba prevista su presencia la semana en que
se produjeron los atentados en Cataluna y don Juan Carlos optó por no
acudir.
Don Juan Carlos, en la final del torneo de Polo en Sotogrande. Detrás de él, su hija Elena y sus nietos, Felipe y Victoria.GTRESONLINE
Entre los otros rostros conocidos que también se dejaron ver durante
la entrega de trofeos en Sotogrande estaba Luis Alfonso de Borbón, que
ha sido uno de los participantes en esta edición con el Lechuza de
Caracas de su suegro Víctor Vargas, y su esposa Margarita Vargas, el
duque de Alba y su hermano Fernando Martínez de Irujo y la socialité Carmen Lomana y Hubertus de Hohenlohe.
El padre de Felipe VI ha pasado también algún tiempo en el extranjero
como en Irlanda a donde acudió acompañado de su amiga Marta Gayá.
Carolina Herrera y Miguel Báez 'El Litri'.GTRESEl verano es un tiempo de cambios para las parejas según los
psicólogos. Un tiempo de convivencia que resquebraja a muchas pero por
el contrario impulsa el nacimiento de otras. Macarena García y Leiva
son de las primeras. La actriz y el músico han roto tras tres años de
relación. Un amiga de la intérprete ha explicado que "lo dejaron a
principios de verano", además de afirmar que ella lo ha pasado mal. Un
final que tendrá su segunda parte el próximo 29 de septiembre, día que
se estrena la película de La Llamada, en la que ambos han participado. Mar Flores y el millonario mexicano Elías Sacalson una pareja singular. La suya es una relación de ida y vuelta. Rompieron en primavera y han
vuelto en verano. Prueba de la reconciliación son unas fotos tomadas en
Saint Tropez donde el empresario mexicano ofreció una fiesta por todo lo
alto en honor a su novia.
Mar Flores, con Elias Sacal.GTRES
Las redes sociales fueron el medio que eligieron hace unos días el futbolista James Rodríguez y su mujer Daniela Ospina para informar de su ruptura. Tras casi una década juntos la pareja ha asegurado que mantiene una
buena relación por el bien de su hija. Ninguno quiso entrar en los
motivos de su separación pero ahora han salido a la luz rumores que
relacionan al jugador de fútbol con la modelo rusa Helga Lovekaty. El mundo de Hollywood también ha sorprendido con un sonado divorcio. Una de las parejas más adoradas del star system, la formada por los actores Chris Pratt y Anna Faris,
ha puesto fin a su relación. Cuando pasaron por el altar en 2009 la
actriz era mucho más conocida que él por eso muchos aseguran que la
descomunal y rápida fama adquirida por el protagonista de Jurassic World ha afectado de lleno a la pareja Narcís Rebollo, con Eugenia Martínez de Irujo y la hija de esta, en Ibiza.GTRES El primo de Felipe VI, Fernando Gómez-Acebo, se separaba a primeros de verano de la periodista griega Nadia Halamandari,
un nuevo divorcio que se suma a los cuatro que ya han tenido lugar en
la familia Gómez- Acebo y Borbón. El hijo de la infanta Pilar ponía así
fin a su relación con la madre de su único hijo, el pequeño Nicolás, con
la que contrajo matrimonio el 31 de mayo de 2016. Pero para divorcio y millonario el de Roman Abramovich y Dasha Zhukova. El dueño del Chelsea, y la editora de la revista Garage,
anunciaron a través de un comunicado su decisión de ir cada uno por su
lado. "Después de 10 años juntos, los dos hemos tomado la difícil
decisión de separarnos. Seguiremos siendo buenos amigos, padres y socios
en los proyectos que hemos desarrollado juntos". Este divorcio promete
ser uno de los más caros de 2017: la revista Forbes sitúa a Abramóvich como la fortuna 139 del mundo con una cuenta corriente que asciende a más de 11.000 millones El amor les ha durado poco al fundador de Tesla y la exmujer de Johnny Depp. Tras menos de un año de noviazgo, Elon Musk ha roto con Amber Heard
pese a que anunciaron su intención de casarse y formar una familia. "Todo ha terminado entre Amber y Elon. Ella está devastada porque fue él
quien tomó la decisión", dijo un portavoz de la actriz En el aire está el matrimonio de Carolina Herrera y Miguel Báez El Litri. La parerja anunció a comienzos de verano quese tomaban un tiempo para reflexionar tras 13 años de matrimonio. Los medios de comunicación especulaban desde hacía tiempo con la posibilidad de que la pareja pusiese fin a su unión. A Eugenia Martínez de Irujo y al empresario musical Narcís Rebollo, en cambio,
les ha sentado bien el verano. En este tiempo de asueto han consolidado
su relación y se han mostrado sin reparos en público. Lo han hecho en
Ibiza donde han navegado junto a la hija de ella CayetanaRivera, que a sus 17 años, está a punto de convertirse en uno de los grandes objetivos mediáticos.