Un Blues

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Del material conque están hechos los sueños

16 jul 2017

Sospechosas unanimidades....................................Javier Marías...

En España siempre comete sacrilegio quien disiente de la Guardia de las Esencias y los Lugares Comunes de cada época; quien lleva la contraria. 
Javier Marías
NO, CASI NADA es nuevo.
 Hace treinta años, en noviembre de 1987, publiqué en Diario 16 un artículo (“Monoteísmo literario”, recogido en mi libro Literatura y fantasma) en el que me atrevía a cuestionar que Cela fuera el mejor escritor español vivo y el único merecedor del Nobel.
Era una pieza educada, y lo más “ofensivo” que decía en ella era que hacía décadas que Cela no entregaba una “obra maestra”, por mucho que cada novela suya fuera saludada por la prensa y la crítica, obligadamente, como tal. 
Por entonces nadie osaba ponerle el menor pero a Cela, y aunque no existían las redes, un buen puñado de escritores y estudiosos afines (espontáneamente o instigados por él) me dedicaron respuestas airadas en la prensa, cuando no insultantes.
 (Ahora algunos me tienen por un cascarrabias, pero me temo que siempre fui un impertinente y un aguafiestas.) 
Ese artículo me ganó enemistades que aún perduran, vetos en suplementos y en programas de TVE, antipatías inamovibles. 
Pero bueno. De haber existido en 1987 la Guardia Revolucionaria de las Buenas Costumbres y los Dogmas Correctos que hoy patrulla las redes incansablemente, no sé qué habría sido de mí. 

En 1989, cuando por fin le otorgaron el Nobel a Cela (tras haber hecho lo indecible para conseguirlo, según ha contado con honrada candidez su hijo), fui más faltón, y declaré que era la peor noticia posible para la literatura española, al entronizar el folklórico “tremendismo” contra el que veníamos luchando las generaciones posteriores. 
También se animaron a ponerle reparos al Escritor Único otros novelistas como Llamazares, Azúa y Muñoz Molina.
 Ante tanta insubordinación, Cela se guardó de mencionar nuestros nombres, pero lanzó y orquestó ataques contra los “jóvenes novelistas subvencionados”.
 Nunca entendí a qué se refería con esto último, pero en todo caso era de gran cinismo que lanzara esa acusación quien: a) se había ofrecido como delator, en plena Guerra, a la policía franquista; b) había ejercido como censor; c) había hecho giras propagandísticas del régimen por Latinoamérica; d) había procurado y logrado el encargo de escribir una novela excelentemente pagada por el golpista y dictador venezolano Pérez Jiménez; e) había sido sufragado por empresarios de la construcción; f) más adelante pidió y obtuvo dinero público para su Casa-Museo o como se llame eso que se cae a pedazos en su villa natal; g) aceptó el estatal Premio Cervantes tras haberlo tildado de “lleno de mierda” cuando aún no se le concedía a él.
En España siempre comete sacrilegio quien disiente de la Guardia de las Esencias y los Lugares Comunes de cada época; quien lleva la contraria, quien expresa una opinión disonante del absolutismo biempensante.
 Hoy cualquiera puede decir lo que le parezca de Cela sin que pase nada;
 pero, si se cuestionan otras personalidades, “valores”, costumbres, tótems, creencias, o se defiende lo anatematizado por la Guardia actual (qué sé yo, los toros o el tabaco o la circulación de coches), se levantan pelotones de fusilamiento verbal, por lo general en forma de tuits.
 De la degradación intelectual de nuestro tiempo da cuenta que, si en 1987 me enfilaban críticos y escritores, hoy mi más obsesivo detractor sea el nuevo Paco Martínez Soria (tan gracioso como el genuino, y de su escuela), y que el más voluntariosamente ofensivo sea el líder de Podemos, quien al parecer me llamó “pollavieja” en un meditado y estiloso tuit, emulando con éxito a Trump. 
(Imagínenlo llamando “coñoviejo” a una columnista.)
 A la gente más o menos segura de sí misma y de sus opiniones no le molesta en absoluto ser cuestionada.
 Es más, prefiere serlo, porque nada más alarmante que gustar o caer bien a todo el mundo.
 Siempre pensé que la reacción agraviada de Cela y de sus acólitos denotaba un fondo de terrible inseguridad más allá de sus méritos, incluso de conciencia de su exageración. 

Sólo el exagerado teme la disidencia, como si una sola pusiera en tela de juicio y pinchara el enorme globo inflado artificialmente a lo largo de décadas. 
“Si alguien señala que no todo cuanto escribo son obras maestras”, debe de decirse, “quién sabe en qué pararemos”.
 El que tiene cierta seguridad en lo que hace puede equivocarse, sin duda, pero no se solivianta porque lo pongan a caldo, ni uno ni muchos (sabe que eso va en el oficio). 
No se le resquebraja el edificio entero porque no haya unanimidad en la admiración y el aprecio. 
Me temo que Cela la necesitaba; es más, a menudo su actitud transmitía una exigencia de pleitesía, como si advirtiera a cualquier recién llegado: “Primero reconozca que soy el mejor escritor español vivo; luego veremos”. 
Cada vez que hoy se arma un gran y efímero revuelo por una tontería, me acuerdo de aquello y lo achaco a la inseguridad y fragilidad últimas de las posturas y opiniones aceptadas como intocables e indiscutibles.
 Si en verdad estuvieran arraigadas, si quienes las sostienen estuvieran seguros de llevar razón, no se descompondrían ni vociferarían tanto ante la más mínima objeción.

15 jul 2017

Qué le pasa a la mujer de Jesulín que no lo quieren decir?

En un centro psiquiátrico

Los motivos que han llevado a María José Campanario a su hospitalización.

 La que todo lo sabe y luego es mentira:

Mila Ximénez apunta en una dirección concreta como la posible explicación de este ingreso médico



ingreso 2. Mila cree saber los motivos que han conducido a María José a ser hospitalizada

Mila cree saber los motivos que han conducido a María José a ser hospitalizada

Ayer por la tarde, en ‘Sálvame’, se confirmaba una información que fue puesta sobre la mesa por Kiko Hernández solo un día atrás: María José Campanario era la misteriosa mujer de un famoso torero que había sido ingresada en un centro psiquiátrico.
 Desde entonces, los motivos que señalan el porqué de lo sucedido, ha sido lo más buscado, y Mila Ximénez cree tener la clave.

Terelu cree que es otra cosa

Por su parte, Terelu apuntaba en otra dirección. La hija de María Teresa Campos, tiene mucha familia en la zona donde está situada la clínica y le comentan que se trata de un centro ‘muy particular’. “No es cualquier cosa, no porque sea muy buena… sino en cuanto a la gravedad de las enfermedades que ahí se tratan”.

El respeto de Paquita Rico


Paquita Rico
Una anécdota sobre Paquita Rico que le contó Rocío Jurado a Hilario: “En los sesenta fuimos un grupo de artistas a cantar a los emigrantes.
 En Bélgica, actuamos delante de la reina Fabiola y cuál fue nuestra sorpresa cuando vimos que Paquita Rico interpretaba ‘El Relicario’ en lugar de ‘María de las Mercedes’. 
Le pregunté extrañada por qué lo había hecho a lo que me respondió: “Muhé, hay que tener delicadeza… que doña Fabiola no se vaya a dar por aludida con esa letra... ‘Te vas camino del cielo/ sin un hijo que te herede…”.

¿Se marchará Cristiano?................................... Boris Izaguirre....

Los barcos de Ronaldo han ido creciendo en espectacularidad, eslora y escándalo cada año.

El yate alquilado por Cristiano Ronaldo, el 8 de julio en Formentera.
El yate alquilado por Cristiano Ronaldo, el 8 de julio en Formentera.

Casi me ahogo con el abordaje al barco de Cristiano Ronaldo por unos agentes de Aduanas, dependiente de la Agencia Tributaria. Primero, me ha sentado como un jarro de agua fría enterarme de que el barco es alquilado. 
Ya sé que es mejor disfrutar del barco de tus amigos que tener uno propio, pero es que no me calza que Cristiano, que es el más rico de la isla de Madeira, no sea propietario ni de una chalana.
Después, ¿puede haber un momento más aguafiestas que una lancha negra, de la Agencia Tributaria, apareciendo en una de las calas más chic de Formentera dispuesta a cerciorarse de que está todo en regla con tu yate alquilado?
 Además, con tu mamá y tus amigos asistiendo perplejos a la "visita".
 Desde luego que no.
 Recordé la vez que esa misma Agencia le hizo lo mismo a la baronesa Tita Thyssen, pero no fue en alta mar sino en el puerto, que resulta más discreto.
 En Juan y Andrea, el chiringuito donde Ronaldo tomaba mucha agua embotellada con Georgina, se hacían apuestas con que los tres agentes que subieron a bordo eran todos del Barça. 
Los clientes celebraban o se entristecían con que Ronaldo, tras considerar esto una humillación, estaría sopesando un brexit duro del Real Madrid.
 
Hay que recordar que los barcos de Cristiano han ido creciendo en espectacularidad, eslora y escándalo cada año. 
Y que cada verano en la proa de esos navíos parecía un set publicitario de ropa interior masculina, chicazos mimetizándose con el rey del fútbol, exhibiendo abdominales, depilación extrema y calorías buenas a un punto que este verano debieron llamarles la atención e introdujeron a un blandisexy, como llaman ahora a los gorditos en las piscinas municipales.
 Estas vacaciones la familia portuguesa, que obviamente no se alimenta igual que Ronaldo y Georgina, ha tenido que ver lo que jamás se imaginó: inspectores de la Agencia Tributaria en shorts y gruesos calcetines negros trepando al yate como corsarios.
 Una influencer, persona influyente, de Formentera me ha dicho que en la mini isla desean que con este abordaje Cristiano se aleje hacia otra costa del Mediterráneo. ¿Mykonos?

En la otra orilla, en América, preocupa más mantener a flote la presidencia de Trump
Y el affaire del hijo del presidente con la abogada rusa Natalia Veselnitskaya, a la que señalan como infiltrada, es como otra vía de agua en el Titanic tras chocar con un iceberg ruso.
 El asunto podría demostrar que la campaña de Trump empleó información privilegiada de los rusos contra Hillary Clinton y ha puesto de moda la palabra "infiltrada" en EE UU.
 Puede que la verdadera infiltrada sea Melania Trump, una agente centroeuropea en la Casa Blanca.
 Melania, que sabe nadar y guardar la ropa, combina los verbos ser y estar. 
"Porque es y está infiltrada", me comentó socarrona mi amiga de Formentera.

Carlos de Inglaterra y la duquesa de Cornualles saludan a los Reyes, el pasado 12 de julio en Londres.
Carlos de Inglaterra y la duquesa de Cornualles saludan a los Reyes, el pasado 12 de julio en Londres.
 Otro lío de parejas ha sido el no beso entre los Reyes de España y los duques de Cornualles
 Forma parte ya de esta deseadísima visita de Estado, que fue pospuesta dos veces y que arrancó el miércoles con un titular del Times anunciando que el exrey Juan Carlos podría competir en amantes con el mismísimo Julio Iglesias. 
La revista Vanity Fair bromeó con que esta información, proporcionada por uno de los periódicos más monárquicos del mundo, serviría de tema de conversación durante la cena de Estado con la reina Isabel.
 Pero la verdad es que las diferentes tradiciones, conducir unos por la izquierda y otros por la derecha, chocaron cuando Carlos y Felipe no acertaron en cómo besar a Camila y a Letizia.
 Una colisión múltiple.
 Un momento awkward, como dijo la prensa inglesa, tan inconveniente como el saludo de los policías tributarios en el barco de Ronaldo.
 Una amiga de Miami señala que el problema está en que Carlos no lleva bien que generaciones más jóvenes se hagan reyes mientras él continua como Príncipe de Gales y eso pone más nerviosos a los monarcas jóvenes, que tampoco saben cómo tratarlo. 
 Superado ese escollo, poco después, Felipe logró impactar, esta vez sí, un besazo en la purísima mejilla de Isabel II.
 Las inglesas, tan pragmáticas como evitadoras del contacto físico repentino con desconocidos, recurren a aparatosos sombreros para dificultar cualquier acercamiento o intromisión en su zona de confort.
 Intromisión que podría haberse evitado, como la que se produjo en el barco alquilado y zona de confort de Ronaldo I, rey de los goles.