La pequeña británica, de cuatro años de
edad, desapareció el 3 de mayo de 2007 cuando estaba disfrutando de unas
vacaciones con su familia en Portugal.
La Policía de Reino Unido ha confesado que es
posible que nunca logre resolver el caso de Madeleine McCann, la niña
británica de cuatro años de edad que desapareció el 3 de mayo de 2007
cuando estaba disfrutando de unas vacaciones con su familia en el
Algarve, Portugal.
Madeleine desapareció de la habitación en la que sus padres la
dejaron durmiendo mientras se iban a cenar con unos amigos en un
restaurante próximo al apartamento que habían alquilado en Praia da Luz
para pasar las vacaciones. Pese a la intensa búsqueda policial en varios
países, la pequeña no ha aparecido. "Desafortunadamente, puede que las investigaciones nunca sean cien
por cien exitosas", ha dicho Mark Rowley, de la Policía Metropolitana de
Londres. "Me gustaría decir que lo vamos a resolver, pero, tristemente,
hay un pequeño número de casos que no se resuelven", ha añadido.
La Policía británica no ha dejado de buscar a 'Madie' en estos diez
años, gastando un total de 11 millones de libras. El mes pasado
recibieron otras 85.000 libras para financiar el trabajo de cuatro
detectives que seguirán seis meses más intentando encontrar a la menor
de los McCann. "Ahora estamos con un equipo mucho más pequeño centrado en el escaso
número de líneas de investigación que quedan (por explorar) y que
creemos que son significativas", ha explicado Rowley. "Pero, si
finalmente vemos que no lo son, no podremos seguir adelante", ha
anticipado. NUMEROSAS HIPÓTESIS En la última década han surgido numerosas hipótesis sobre qué le
ocurrió a Madeleine. Las autoridades británicas y portuguesas llegaron a
señalar a cuatro sospechosos, aunque los acabaron descartando, e
incluso se apuntó a los padres, Kate y Gerry. "Nos estamos preparando para las próximas semanas", han dicho los
McCann en redes sociales. "Va a ser estresante y doloroso, sobre todo
teniendo en cuenta la reaparición de las viejas historias, las verdades a
medias, las mentiras y la desinformación", han pronosticado. Para ambos, este nuevo aniversario es un "horrible recordatorio del
tiempo robado". "Los dos temas que parece más apropiado recordar ahora
que alcanzamos los diez años son la perseverancia y la gratitud:
seguiremos adelante, haciendo todo lo posible, sin rendirnos", ha dicho
Kate en Facebook.
El arquitecto chino-estadounidense ideó un símbolo parisino que levantó polémica desde antes de su inauguración en 1989.
La pirámide del Louvre, en París.EL PAÍS
Cuando el expresidente François Mitterrand decidió encargarle el proyecto en 1983, Ieoh Ming Pei era casi un desconocido en Europa. El arquitecto chino-estadounidense había construido casi exclusivamente en Estados Unidos, pero el dirigente socialista apostó fuerte por él para la modernización del
mayor museo del mundo, antiguo palacio de los reyes de Francia. Pei
partió de una simple constatación: el Louvre era un "museo extraño"
porque su entrada era lateral, lo que la hacía "invisible". Necesitaba
una entrada central, y el arquitecto se la dio: una pirámide de cristal de 21 metros de alto que, en plena explanada, daba acceso a un complejo subterráneo. Fue su primer proyecto en Europa e indignó a muchos franceses. Este miércoles, cuando Pei cumple 100 años, lleva ya mucho tiempo siendo un emblema de París.
Antes de todo eso, en un viaje a Washington, Miterrand había quedado seducido por la nueva ala de la National Gallery, que Pei construyó en 1978, cinco años antes de ganar el premio Pritzker, el Nobel de arquitectura.
Por ello escogió a este arquitecto nacido en 1917 en Cantón (China) pero formado en el Instituto de Tecnología de Massachussetts y en Harvard, que fue
pupilo de Walter Gropius, fundador de la escuela Bauhaus.
Su proyecto
despertó iras desde mucho antes de abrirse al público el 29 de marzo de
1989.
"Pei había imaginado el vestíbulo bajo la pirámide como un espacio entre
la ciudad y las colecciones, entre el exterior y las obras", recuerda
el presidente del Louvre, Jean-Luc Martinez, que recientemente
transformó este espacio con el beneplácito del arquitecto.
¿Por qué? El
proyecto de Pei había sido concebido para recibir unos dos millones de personas al año, frente a los nueve millones actuales:
"Se necesitaban ciertos cambios para devolver la pirámide a su
público", explica Martinez, para quien la pirámide se ha convertido en
el "símbolo de la modernidad del museo" y a la vez en "un emblema de
París en el mundo".
"La obra de Pei se elevó al rango de icono, como la
Gioconda, La Venus de Milo o la Victoria de Samotracia", obras estrella
del museo, sostiene.
La nave se adentrará entre el planeta y sus anillos para acabar desintegrada en la atmósfera del gigante gaseoso.
La sonda Cassini y SaturnoEL PAÍS VÍDEO
Desde que en octubre del año 1997 fuera lanzada la sonda Cassini,
hasta que el 15 de septiembre de 2017 se destruya, habrán pasado 20
años.
Durante ese tiempo ha sido la primera nave que ha orbitado en
Saturno, ha retratado el planeta y sus anillos, las lunas Titán y Encélado, buscando la presencia de vida y ayudando a resolver innumerables misterios.
Se trata de un proyecto en el que han colaborado la NASA y la Agencia Espacial Europea (ESA), que desarrollaron la sonda Huygens cuya misión fue aterrizar sobre Titán, y la Agencia Espacial Italiana (ASI).
La nave no tripulada Cassini-Huygensfue lanzada por un cohete Titán 4B y con un peso de 5.670 kilogramos ha recorrido más de 3.500 millones de kilómetros.
Cassini llegó a Saturno en el año 2004,
y se convirtió en el primer satélite artificial tras una larga
maniobra, enviando valiosa información desde que entró en órbita.
La sonda Cassini y SaturnoEL PAÍS VÍDEO
Desde que en octubre del año 1997 fuera lanzada la sonda Cassini,
hasta que el 15 de septiembre de 2017 se destruya, habrán pasado 20
años. Durante ese tiempo ha sido la primera nave que ha orbitado en
Saturno, ha retratado el planeta y sus anillos, las lunas Titán y Encélado, buscando la presencia de vida y ayudando a resolver innumerables misterios.
En noviembre de 2016 la sonda Cassini
empezó a cambiar el rumbo, con el objetivo de sobrevolar el polo norte
de Saturno y el anillo más alejado del planeta. A partir de abril de
2017, la nave se ha ido acercando a Titán para aprovechar su empuje
gravitatorio y adentrarse en el espacio entre el anillo más interno y el
planeta, una extensión de unos 2.400 kilómetros de ancho, realizando 22
órbitas, cada una con una duración de seis días, y acercándose como
nunca se había llegado al sexto planeta del Sistema Solar. La información que consiga, según ha explicado la NASA, puede responder a grandes preguntas sobre Saturno, cuál es su estructura interna, cuánto
dura un día en el planeta, a qué velocidad gira su núcleo, y cuándo se
formaron sus anillos. Será la primera ocasión en la que se van a
analizar partículas de hielo de los anillos principales y las capas
externas de la atmósfera. El próximo 11 de septiembre realizará su último sobrevuelo,
que se ha dado en llamar el ‘beso de despedida’, y que servirá para
encaminar a Cassini hacia su desintegración en la atmósfera de
Saturno cuatro días más tarde. En estos momentos el combustible se está
agotando, y se intenta evitar que sus restos contaminen los lagos de
Titán o los mares de Encélado, porque se han descubierto géiseres con compuestos químicos esenciales para sustentar microbios. Entre la información que ha enviado la sonda, destacan unas
fotografías que muestran las vistas de la descomunal tormenta hexagonal
que reina en el polo norte del planeta y las imágenes de mayor
resolución que se hayan tomado de Pandora, la luna de 84 kilómetros de
diámetro en el anillo exterior. También datos publicados sobre el lado
nocturno de Titán presenta entre 10 y 200 veces más luz que su lado
diurno, los científicos creen que podría deberse a la eficiente difusión
frontal de la luz solar por la extensa neblina de su atmósfera, un
comportamiento que en nuestro Sistema Solar solo presenta Titán. La nave Cassini llega al final de su viaje, pero hasta
el momento de su desintegración nos seguirá transmitiendo lo que pasa
tan lejos de la Tierra.
Alba Carrillo y su madre se enfrentan a la hija de Ortega Cano y esta responde a la modelo acusándola de ir a la caza de famosos.
Supervivientes 2017.
Por mucho que haga el tonto Jorge Javier Vázquez y se reia sin ton ni son y salga a lucirse la tonta de Mila que encima quiere medirse con Mercedes Milá. Este concurso es como fue GH VIP una P. Mierda.
Sostienen los expertos en televisión que el espectáculo en los realities está garantizado si hay un buen casting. Telecinco para Superviventes 2017 ha seleccionado a los personajes que están al alza en los programas del corazón de la cadena. Alba Carrillo
por su divorcio de Feliciano López es una de las estrellas de la
temporada. La entrevista en la que ponía en cuestión la virilidad del
tenista la catapultó definitivamente al trono de lo más cutre de la
televisión. Luego llegó su madre Lucía Pariente, quien en su currículo
posee el título de Reservista del Ejército del Aire, para apoyar a su
hija en sus manifestaciones. Ambas son ahora concursantes en la isla a
donde han llegado dispuestas a darlo todo por un buen puñado de euros. En el otro frente está Gloria Camila Ortega,
la hija de Ortega Cano y Rocío Jurado, que ha dado el gran salto a la
pantalla al aceptar este reto. Hasta ahora la joven, de 21 años, se
había limitado a responder en la calle a los reporteros pero nunca había
pisado un plató. Tras fracasar en su intento de dedicarse al mundo de
la moda, Gloria Camila ha decidido seguir el camino de otros hijos de
famosos que apuestan por el dinero fácil. A la isla se ha ido con su
novio, Kiko Jiménez, un extronista de Mujeres y Hombres yViceversa. No parece casualidad que a la hora de repartir metros de
playa, la dirección del programa haya planeado reunir a las dos parejas
en un mismo espacio. Menos de una semana después de llegar, el conflicto
ha estallado. No ha hecho falta esperar a que el hambre y las penurias
hicieran mella en los concursantes. Su personalidad ya aventuraba el
enfrentamiento. En la gala del martes Supervivientes 2017ofreció
imágenes en las que una incontrolada Alba Carrillo se enfrentaba a
Gloria Camila y, entre otras lindeces, recordaba el paso de Ortega Cano
por la cárcel. Su hija salía en su defensa argumentando que este había
cumplido con su pena como "un señor". En medio de insultos llegaron a
las manos con un empujón incluido. Como respuesta al ataque Gloria
Camila y su novio echaron en cara a la modelo que solo buscara famosos
como novios y que usara un "bombo" para ser famosa ella. "¡A mi hijo no
le llamas bombo!", respondió presa de un ataque de nervios la madre de
un niño nacido de su relación con Fonsi Nieto. La dirección impuso leves penas tras la trifulca. Separó a
Gloria Camila del grupo y castigó al novio de esta a cuidar de Alba
Carrillo. Es decir, aseguró aún más el espectáculo para los próximos
días. En la isla de Supervivienteshay
más participantes pero de momento la atención se ciñe a estas dos
parejas que espectáculo están dando, pero un espectáculo bochornoso.