Un Blues

Un Blues
Del material conque están hechos los sueños

14 ene 2017

Humphrey Bogart dijo adiós hace sesenta años............ Carlos Gámez

El 14 de enero de 1957 fallecía el protagonista de 'Casablanca' y 'El halcón maltés'. Pero en la pantalla queda el rastro de una de las grandes leyendas de la historia del cine.

Humphrey Bogart con Lauren Bacall.

Cuando Woody Allen convirtió a Humphrey Bogart y su personaje de Ricky Blaine en invitado principal de su obra de teatro Play It Again, Sam (Sueños de seductor) la figura del actor ya gozaba de una aureola de culto gracias al revival que había importado la llamada moda retro y el gusto camp por las estrellas del cine clásico de Hollywood
Su imagen convertida en póster adorna drugstores y tiendas de moda de medio mundo junto a Mae West, Rodolfo Valentino y la pareja Fred Astaire y Ginger Rogers.
Sesenta años después de su muerte, el hombre que mejor ha llevado una gabardina en el cine, sigue reinando —y de momento sin herederos directos— como el héroe a contracorriente, cínico y sentimental de la edad de oro del cine negro y de aventuras de Hollywood.
 A pesar de un físico antipático y enfermizo, un rostro destinado a encabezar eternamente el listado de personajes malvados y violentos, Bogart impone su estilo lejos del glamour y los cánones estéticos hollywoodenses.
 Su personaje del detective Sam Spade en El halcón maltés revela el género, el cine negro, y codifica su imagen.
Su perfil de hombre duro y perdedor se viste de romanticismo gracias a Casablanca.
 Bogart añade una nueva estrella en su medallero como el hombre eternamente enamorado de Ingrid Bergman capaz de renunciar a su gran amor, matando sus penas en una sala de fiestas del norte de África. 
 Gracias al director Howard Hawks que se fija en una estilizada y joven modelo en la portada del Harper’s Bazaar, su carrera artística y vida personal queda unida a la actriz Lauren Bacall.
 La nueva pareja deja pruebas de sobra de su física y química en la pantalla en películas como Tener o no tener y El sueño eterno. Bogart formará también parejas memorables junto a Katherine Hepburn (La reina de África), Gloria Grahame (En un lugar solitario), Ava Gardner (La condesa descalza) o menos afortunadas, junto a Audrey Hepburn en Sabrina, puesta al día del mito de Cenicienta, en un papel pensado en un primer momento para Cary Grant.
A la figura del héroe vulnerable y perdedor, Bogart añade su compromiso social y político. 
Su imagen junto a Lauren Bacall y otros actores, encabezando una marcha frente al Capitolio en 1947 contra los juicios promovidos por el mccarthismo pone una nota de valor y solidaridad en unos tiempos marcados por el miedo y las delaciones en la industria de Hollywood. 
Bogart estará también en el origen de uno de las bandas más celebradas de Hollywood, el Rat Pack, del que será uno de sus “socios” fundadores junto a Frank Sinatra y Judy Garland.
 Un calificativo que según la leyenda salió de los labios de la mujer de Bogart, Lauren Bacall, después de ver el estado en que se encontraban Bogart y sus amigos, después de una noche de juerga en Las Vegas. 

Sesenta años después de su muerte, aunque el piano donde Dooley Wilson cantaba aquello de “You must remember this, a kiss is just a kiss” ha acabado convertido en objeto de subasta y el barco La reina de África transformado en un crucero de recreo para turistas de complejo resort, el mito Bogart sigue centelleando con su gabardina, sombrero Fedora y eterno cigarrillo en la boca.
 Cuando fumar- todavía- era un placer en Hollywood.

 A pesar de una Audrey Hepburn en estado de gracia, la convergencia Bogart-Hepburn no dejará de chirriar- como su sombrero hongo- a lo largo de los 114 minutos de duración de la película.

 

El Corte Inglés litiga contra el Ayuntamiento de Salamanca para salvar su centro



La cadena amenaza con reclamar una indemnización de 150 millones de euros en caso de que le obliguen a cerrar.

El Corte Inglés ha presentado una reclamación de más de 150 millones de euros al Ayuntamiento de Salamanca y a la Junta de Castilla y León por responsabilidad patrimonial, que se hará efectiva en caso de que le obliguen a cerrar su centro comercial u otras medidas traumáticas.

 Así lo comunicó este viernes el Partido Popular local en un comunicado.

 La cadena realizó esta acción preventiva a días de agotarse el plazo tras la moratoria del tribunal de Castilla y León, que revocó la licencia de construcción del centro por un error de forma del Ayuntamiento. 

El proceso judicial contra el planeamiento urbanístico, que afecta a El Corte Inglés, lo impulsó Equo, integrado en la formación denominada Ganemos.

 Ahora, entre la formación de izquierdas y el Grupo Popular se acrecienta la disputa política salmantina.

 Los populares acusaron a Ganemos de “poner en peligro la continuidad de los grandes almacenes y sus más de 800 empleos directos e indirectos”.

 

El Partido Popular de Salamanca añadió en un comunicado difundido ayer, que esta guerra podría hacer que la ciudad pierda el campo de fútbol Nemesio Martín, el centro cívico Julián Sánchez El Charro y la plaza de La Concordia y el Polvorín de Tejares, entre otros espacios públicos. 
Unas instalaciones que El Corte Inglés costeó como compromiso con el Ayuntamiento y el Ministerio de Defensa tras recibir unos terrenos ubicados en un antiguo cuartel militar.
Los responsables de la cadena comercial prefirieron no hacer declaraciones, aunque confian en que El Corte Inglés no se cerrará y que, por tanto, no tendrán que reclamar nada al Consistorio.
Las urbanizaciones e infraestructuras que se impulsaron tras el acuerdo entre las partes supusieron una inversión de 10,8 millones de euros, según explica el Partido Popular.
 A esto habría que añadir los 93 millones que se invirtieron en la realización del centro comercial en el solar de un antiguo cuartel del ejército.
En el caso de realizarse la reclamación, si se obliga a El Corte Inglés a cerrar, los populares aseguraron que supondría también la devolución a la empresa de más de tres millones de euros de tasas y licencias municipales y autonómicas.
 Los partidos políticos tienen hasta mediados de 2018 de plazo para realizar las peticiones que crean necesarias al centro.

13 ene 2017

Pierre Casiraghi, preocupado por la política medioambiental de Trump

El hijo de Carolina de Mónaco, que está a punto de ser padre por primera vez, concede una entrevista a 'Vogue' Italia.

Pierre Casiraghi, el pasado verano en Palma. GTRES
No es habitual que Pierre Casiraghi, el tercero de los hijos de Carolina de Mónaco y Stefano Casiraghi, conceda entrevistas a los medios de comunicación o protagonice sesiones fotográficas. 
Ha hecho una excepción con Vogue Uomo Italia, la edición italiana dedicada a hombres de la revista de moda.
Casiraghi aparece en la portada en blanco y negro, con rostro pensativo y vestido con un traje muy elegante. 
Aunque no se abre a hablar de su vida privada ni de su matrimonio con la periodista italiana Beatrice Borromeo, que está en su octavo mes de embarazo, Casiraghi sí cuenta detalles de su modo de entender la vida y de algunas de sus pasiones, como los deportes. 
“Yo no tengo ningún interés en correr riesgos inútiles: en los esquíes utilizo siempre casco y cuando voy fuera de pista, el airbag contra avalanchas. 
No entiendo quién piensa que, estando sentado atrás en el coche, no es necesario utilizar el cinturón de seguridad”, dijo. 

Gran amante del deporte y de las disciplinas extremas, como el paracaidismo o las carreras automovilísticas, Casiraghi cuenta a Vogue que la vela es uno de sus favoritos, del que quedó prendado cuando era pequeño y leía cómics.
 “Amo el mar, con locura.
 Pero de la vela, lo que más me gusta son las dinámicas de grupo, la búsqueda de esa sintonía de equipo que lleva a varios hombres a dirigir la barca”.
 Recordó un accidente que sufrió junto con su equipo el verano pasado, y que destrozó la embarcación, con el nombre de Malizia. La respuesta fue reconstruirla y competir de nuevo, a las pocas semanas, en Palma de Mallorca.
Este disfrute del mar le lleva también a hacer una defensa del medio ambiente, puesto que lamenta que cada vez encuentra más plásticos y suciedad en las aguas. 
En este sentido, se dice “triste y preocupado por la dirección tomada por Estados Unidos (con la elección de Donald Trump) por lo que tiene que ver con el aire, los mares y el planeta en general”.
Este disfrute del mar le lleva también a hacer una defensa del medio ambiente, puesto que lamenta que cada vez encuentra más plásticos y suciedad en las aguas.
 En este sentido, se dice “triste y preocupado por la dirección tomada por Estados Unidos (con la elección de Donald Trump) por lo que tiene que ver con el aire, los mares y el planeta en general”.
En el interior, además de aparecer en traje junto a su perro y dentro de su casa de Montecarlo, así como compartir una fotografía navegando junto a su equipo, Casiraghi muestra su faceta más desenfadada en otras cuatro imágenes vestido con zapatillas de deporte, gorra, cazadoras bomber y camisas vaqueras de Valentino, Ralph Lauren y otros grandes diseñadores.
 Comparte otra de sus grandes pasiones, los coches, y aparece junto una colección de sus vehículos clásicos preferidos, los Fiat, un símbolo de Italia.

 

 

Muere Lord Snowdon a los 86 años

El marido de Margarita de Inglaterra siempre mantuvo una excelente relación con Isabel II pese a divorciarse de su hermana.

Lord Snowdon. Cordon Press

 

Anthony Armstrong Jones, Lord Snowdon, reconocido fotógrafo y esposo de la princesa Margarita, única hermana de la reina Isabel II de Inglaterra, ha muerto "tranquilamente" en su casa a la edad de 86 años, ha confirmado un portavoz de la familia.

Nacido bajo el nombre de Anthony Armstrong-Jones, estuvo casado con la princesa durante 18 años y tuvieron dos hijos David Armstrong-Jones y Sarah Armstrong-Jones.
 Tras su divorcio contrajo matrimonio con  Lucy Mary Lindsay-Hogg.
Su compromiso con la princesa Margarita en febrero de 1960 fue una sorpresa ya que muchos creían que ella no se había recuperado totalmente de su malhadada relación con el capitán Peter Townsend.
Las vicisitudes sentimentales de la princesa Margarita comenzaron a dar la vuelta al mundo tras su frustrada boda con Peter Townsend, que no contó con la aprobación del Gobierno. 
El capitán Townsed casi doblaba en edad a la princesa y estaba divorciado, lo que provocó que la familia real y la Iglesia oficial se opusieran firmemente a la idea de su matrimonio. 
Había nacido el mito romántico.
 El idilio, del que hicieron pasto revistas y periódicos de todo el mundo, se alargó hasta el otoño de 1955, en que la princesa tiró la toalla y decidió apartarse de un camino cuya salida pasaba por su marginación oficial.
 
La princesa Margarita y Lord Snowdon, el día de su boda en el balcón del Palacio de Buckingham. Cordon Press
En años sucesivos -otros nombres se ligaron a la suerte de Margarita, pero quedaron en rumores desmentidos hasta 1960, en que se anunció públicamente su compromiso con  Antony Armstrong-Jones, hijo de familia distinguida -su madre era la condesa de Rosse- y, a la sazón, con estudio fotográfico abierto en el barrio londinense de Pimlico. 
En mayo de 1960 el capitán Townsend contraía, a su vez, matrimonio con una joven belga.
 Los años de su idilio con Margarita han quedado reflejados en una autobiografía que lleva por título Tiempo y suerte.
Siempre mantuvo una excelente relación con la familia real británica pese al divorcio de la princesa Margarita.
 En los últimos años llevaba una vida muy tranquila, alejada de la curiosidad mediática.