Un Blues

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Del material conque están hechos los sueños

13 ene 2017

Unas pestañas demasiado largas son malas para el ojo. Contrólese con la máscara

El mercado de la cosmética se recupera tras ocho años de caída.
 En España la subida comenzó a finales del pasado año y se reafirmó en los primeros meses de 2016, según datos de NDP, consultora de estudios de mercado y paneles de consumidores.
 El año pasado, las ventas alcanzaron 230 millones de euros. 
El maquillaje del rostro supone el 50% de esta cifra, seguido por el de labios y el de ojos, con un 20% cada uno.
 Ahora que nos hemos reconciliado con la cosmética de color, veamos qué enseña la ciencia sobre cómo utilizarla en nuestro propio beneficio.

Si solo va a invertir en un cosmético, que sea una base

Unifica la piel, camufla imperfecciones y otorga simetría al rostro. Son algunos de los objetivos que consigue una base de maquillaje (bien aplicada). 
En definitiva, da a nuestro rostro un aspecto saludable. 
“Más allá del color que el fondo de maquillaje aporta a la piel, lo que hace un rostro más atractivo a los demás es la textura y la uniformidad que se consigue con él”.
 Estos datos se extraen de un estudio publicado en International Journal of Cosmetics Science, que buscaba indagar acerca de si los cosméticos (en este caso, el maquillaje) mejoraban el atractivo facial femenino y, en el caso de que así fuera, determinar si lo hacían por separado y en qué medida. 
 Seleccionaron a 10 mujeres y un profesional las maquilló y fotografió bajo cuatro premisas: 1. Solo con base de maquillaje; 2. Solo barra de labios; 3. Solo sombra de ojos y 4. Maquillaje completo.
 Además, también posaron con el rostro natural, sin maquillaje de ningún tipo.
 El público que vio esas fotos, formado por hombres y mujeres, debía valorar en qué imagen estaban más atractivas.
 Todos coincidieron en que sin maquillar estaban menos favorecidas.
 Al margen de esto, los hombres, claramente, entronaron a la base de maquillaje como el cosmético más “embellecedor”, seguido de la sombra de ojos.
 Les gustaba la textura de la piel y la uniformidad que aportaba. Además, afirmaban que tenían un aspecto más sano en cuanto se aplicaban la base.

Para aumentar su poder, píntese los labios de rojo

¿Sabía que un chico se acerca cinco minutos antes a una chica con los labios pintados de rojo que de rosa?
 Si el labial elegido es marrón, el contacto se retrasa casi dos minutos más de media, y si la mujer no lleva los labios maquillados el hombre se lo piensa otros dos.
 Estos datos se desprenden de un estudio publicado en International Journal of Psychological Studies.
 Para realizarlo se llevó a cabo un experimento en un famoso bar de la costa atlántica francesa. 
Una mujer acudía sola los miércoles y los sábados (una hora) y cada día se maquillaba los labios de diferente color.
 Cuando los llevaba rojos, aproximadamente en unos 19 minutos un hombre se acercaba a ella para entablar conversación; si el color de labios variaba, el tiempo de espera se alargaba.
Investigadores de la Universidad de Rochester (EE UU), por su parte, demostraron que los hombres consideraban más atractivas a las mujeres que usaban ropa roja.
 Y esto no solo se aplicaba a la vestimenta: el carmesí en los labios también tiene el mismo efecto.
 Para defender esta teoría, un grupo de científicos de la Universidad de Bretaña Sur, en Francia, hizo una prueba con siete camareras. Las chicas se pintaron los labios de rojo, de rosa y en tono nude. Las que conseguían más propina siempre eran las camareras con los labios bermellón.
Por su parte, los doctores Stephen y McKeegan, del departamento de Psicología Experimental de la Universidad de Bristol (Reino Unido), también llegaron a la conclusión de que cuanto mayor es la diferencia de color entre la piel del rostro y la del labio, más atractiva resulta una mujer. 
Afirman que “los labios rojos han sido considerados atractivos en culturas geográfica y temporalmente diversas, posiblemente porque imitan la vasodilatación asociada con el deseo sexual”.

 Si quiere impresionar a una mujer, maquíllese los ojos

Más allá de si sienten o no atracción sexual, las mujeres también se fijan en el maquillaje femenino, pero no del mismo modo que ellos. Como ya se ha señalado, a los hombres les atrae más una piel uniforme y un rostro simétrico; y a ellas, unos ojos bien maquillados. 
 La mujer, cuando mira a otra mujer, se fija en qué rasgos la rejuvenecen. 
Y uno de los más típicos es tener unos ojos grandes, algo a lo que un acertado maquillaje contribuye.
 Este dato se extrae de un estudio llevado a cabo por investigadores de la Universidad de Buckinghamshire (Reino Unido).

Un maquillaje excesivo genera rechazo en terceros: rebájelo un 40%. 
Un estudio publicado en Quarterly Journal of Experimental Psychology determinó que los hombres encuentran más atractivas a las mujeres más naturales y sin exceso de maquillaje o que, aun llevándolo, no se note.
 Un equipo de científicos de la Universidad de Bangor, en Reino Unido, se propuso investigar si realmente el maquillaje hace más guapa a la mujer ante los ojos de quien observa.
 Para ello, los investigadores fotografiaron a varias voluntarias antes, durante y después de maquillarse para salir por la noche, y mostraron las distintas imágenes a un grupo de observadores compuesto tanto por varones como por féminas. 
 Se les pidió que escogieran de entre las tres imágenes de cada una de las chicas, la que les parecía más atractiva y la que creían que lo sería para el resto.
 Ambos sexos coincidieron en que las mujeres resultaban más guapas con un 40% menos de maquillaje (pero nunca completamente desmaquilladas). 
Sin embargo, casi todos creían que el resto de participantes iba a escoger como más agradables los rostros supermaquillados.
 Este estudio pone de manifiesto, aparte del rechazo a un maquillaje excesivo, la falsa percepción sobre el canon de belleza, ya que todos pensaban que su elección sería excepcional.
 ¿Qué conclusión extrajeron los investigadores?
 Que pensamos erróneamente que cuanto más artificial sea nuestro aspecto más gustaremos a los demás, aunque no sea el que más nos agrade a nosotros mismos.
 

Identifique el maquillaje masculino: va agarrado a su muñeca

Los cosméticos (bien usados) ayudan a la mujer a crear una percepción social más favorable de sí misma. 
Diversos estudios han demostrado que las que van maquilladas parecen más saludables e, incluso, tienen mayores ganancias que las que no lo usan.
 Entonces, ¿por qué ellos no lo usan? David Buss, catedrático de Psicología Social en la Universidad de Texas, experto en Psicología Evolucionista y famoso por sus estudios sobre las diferencias entre hombres y mujeres, lo explica así de claro: “El hecho de que históricamente los hombres no se maquillen no es porque no quieren que los demás los vean atractivos, sino porque prefieren otros recursos para persuadir, como la fuerza o la riqueza”.
 Un buen reloj sería el equivalente masculino al maquillaje, según el experto.

. No infravalore el poder de un buen colorete: se extiende al reino animal

Según publicaron los psicólogos Andrew J. Elliot y Daniela Niesta en Journal of Personality and Social Psycology, la mujer tiene la piel del rostro más ruborizada cuando está ovulando, es decir, en la etapa más fértil del ciclo. 
Este hecho predispone biológicamente al varón y llama su atención. En el mundo animal, explican los psicólogos, los chimpancés y monos beduinos, por ejemplo, se acercan a la hembras cuando tienen los genitales de color rojo, que es cuando están sexualmente más activas y fértiles.
 Los investigadores británicos no nos están llamando monos, pero encuentran en este hecho una explicación al agrado que siente un hombre por una mujer con las mejillas rosadas.

La distancia desde la que nos observan influye en la percepción del eyeliner: si es actriz de teatro, dele duro

En 2011, Procter & Gamble publicó los resultados de un experimento relacionado con el impacto del color en la percepción del rostro.
 Se compararon las fotos de diferentes chicas con tres tipos de maquillaje que iban subiendo de intensidad: desde natural hasta muy glamuroso (este último, exageraba mucho el maquillaje de ojos).
 Cuando los participantes (hombres y mujeres) las observaban de lejos, las fotos de los rostros más maquillados recibieron mejores calificaciones: fueron considerados más atractivos y personas más competentes.
 Pero cuando se miraban de cerca, y con detenimiento, los resultados variaron ligeramente y los observadores afirmaron que preferían a las personas que mostraban un maquillaje menos marcado, pero siempre por encima de las que iban prácticamente sin maquillar. 
Así que, si la idea es subirse a un escenario o ser contemplada desde lejos, unos ojos muy maquillados ayudarán a transmitir una imagen más potente. 
Sin embargo, en las distancias cortas, según este estudio (en el que participó la Universidad de Harvard), conviene ser más comedido.

 Unas pestañas muy largas (o muy cortas) podrían dañar los ojos: calcule la medida perfecta

El maquillaje de los ojos supone un 20% de los ingresos del mercado de la cosmética de color en España, según NDP.
 De hecho, según un informe de esta misma consultora, la venta de máscaras de pestañas movió, en 2015, más de 20 millones de euros.
Este boom por maquillarlas no viene solo; los tratamientos de extensión y tinte permanente se han disparado durante los últimos años.
 La maquilladora María Moreno opina: “Con las extensiones de pestañas, los resultados realmente son apreciables y el precio no es elevado.
 Si alguien se va a someter a un tratamiento estético para cambiar algo del rostro se lo piensa más, porque es más caro y más invasivo, pero ponerse pestañas agranda el ojo sin pinchazos ni cortes”.
Ojo: aquí la ciencia también se manifiesta. 
Según un estudio publicado por investigadores del Instituto de Tecnología de Georgia, publicado en Journal of the Royal Society Interface en 2015, existe una longitud idónea para las pestañas: un tercio del ancho del ojo.
 Y ocurre en todos los mamíferos. “Forman una barrera para controlar el flujo de aire y la tasa de evaporación en la superficie de la córnea. 
Así, cuando son más cortas que ese tercio tienen un efecto muy débil sobre el aire.
 Y, si son más largas, introducen [al moverse] demasiado aire y partículas de polvo dentro del ojo”, explica Guillermo J. Amador, uno de los autores de la investigación. 
Moraleja: aléjese del efecto Kardashian.
 

 

‘La La Land’, estética brillante, lirismo creíble.............. Carlos Boyero....

Tras un brillante preludio llega una historia de amor bien contada, juguetona y cálida durante mucho tiempo.

Estreno de 'La La Land' en Españ

 No existe la tibieza entre la cinefilia cuando se refieren al género musical.

 O sienten un amor incondicional hacia la expresión de los sentimientos mediante el baile, las canciones y la música o les provoca una notable pereza e incluso animadversión. 

Nunca ha sido mi género favorito y existen épocas en las que gozó de muy promocionado esplendor en Hollywood que me resultan cargantes.

 De acuerdo en algunas evidencias: es fantástico ver bailar al dandi Fred Astaire, qué piernas tan maravillosas las de la sensual Cyd Charisse, y cómo no emocionarse asistiendo a la inigualable explosión de alegría del enamorado Gene Kelly cantando y danzando bajo la lluvia.

 También me divierte mucho La leyenda de la ciudad sin nombre y siento la cercanía de la lágrima y emoción duradera cada vez que ese borracho sin estrella que le ampare, ese personaje tragicómico que interpreta conmovedoramente el gran Lee Marvin, susurra con voz aguardentosa y expresión desolada el estado de su alma en la preciosa Estrella errante, o constatar la audacia, la sordidez y la inteligencia de Pennies from heaven,el musical más trágico e injustamente maldito de la historia del cine.

 

Aunque Whiplash, anterior película del director Damien Chazelle, que contaba la tortuosa relación entre un despótico profesor de jazz y un alumno que pretende ser batería, tuviera un punto original y perturbador, tampoco me muero de ansia por ver su musical La ciudad de las estrellas.
 También me han contado que le han concedido infinitos Globos de Oro y que la crítica se ha relamido con ella, razones muy insuficientes para que me acerque con regocijo a un musical.
La primera y espectacular secuencia logra que me olvide de mis prejuicios. 
Se produce una explosión de vitalidad terapéutica, cánticos y bailes tan contagiosos como admirablemente filmados entre los agobiados conductores que se juntan en el atasco matinal en una autovía de circunvalación que rodea Los Ángeles.
 Es el brillante preludio a una historia de amor bien contada, juguetona y cálida durante mucho tiempo, finalmente triste (hay que tener coraje y determinación para lograr que Hollywood te consienta un desenlace amargo en una película musical), de un romanticismo creíble, nada empalagoso.

Los personajes no son un prodigio de originalidad.
 Ella, una fatigada aspirante a actriz que ya no soporta más el rechazo, las inservibles pruebas, las dudas sobre el propio talento, a punto de lanzar la toalla. 
 Él, un pianista de jazz que se rebela contra el hecho de que esta hechizante música está agonizando y que debe corromperse o banalizarse para conseguir nuevas audiencias, obsesionado con crear un templo en el que sobreviva el espíritu de Bill Evans, de Monk, del arte que alimentaron los clásicos.
El arranque y el onírico cierre son antológicos.
 A su lado el centro decae, ya he sido testigo otras veces de historias similares, pero también es audible y visible.
 Hay múltiples homenajes, incluido uno alargado al insoportable James Dean en Rebelde sin causa. Ryan Gosling, el hombre que las enamora a todas, especialista en caídas de ojos y coquetería casual, actor que me carga un poquito (excepto en Drive) otorga credibilidad y encanto a su personaje.
 Enma Stone no es guapa, pero sí buena actriz.
 Y puede ser sexy. Y además, cantan y bailan ambos más que aceptablemente.
 A los actores y actrices estadounidenses de toda la vida, los directores les pueden pedir lo que quieran.
 Seguro que lo hacen bien.

Una miss italiana, atacada con ácido por su exnovio........ María Salas Oraá

Gessica Notaro, de 28 años, podría perder la vista y tiene heridas graves en el rostro y cuello.

Un 'selfie' de la miss en diciembre pasado.
La modelo italiana Gessica Notaro, de 28 años, finalista del concurso miss Italia en 2007, fue atacada con ácido por su expareja y permanece en el hospital con pronóstico reservado, heridas graves y profundas, y con el riesgo de perder la vista.
 Un nuevo caso de violencia de género que ha causado conmoción.

En el centro médico Grandi Ustioni de Cesena, en la región de Emilia Romagna —a la que la modelo representó como miss—, ha sido operada y requerirá todavía más intervenciones para reconstruir la piel que el ácido ha dañado, según explica el diario Corriere della Sera, que destaca que el agresor quiso hacerle daño especialmente para acabar con su belleza, que le dio el sobrenombre de “miss sonrisa Emilia Romagna”. 
Después de participar en el certamen de belleza y en programas de televisión, algunos de ellos en Mediaset, la joven decidió dar un giro a su vida y volver a su región de origen para dedicarse a su verdadera pasión, el cuidado de los animales. 
Hasta el momento de ser atacada, Notaro trabajaba como adiestradora de delfines y focas en el parque acuático de Rimini.
En una entrevista publicada este viernes en el diario local Il Resto del Carlino, Notaro describió la agresión:
 “Lo vi, vi a Eddy que tenía una botella de plástico.
 Estaba vestido de negro. 
No dijo una palabra y me tiró un líquido.
 Yo huí, lo intenté perseguir unos metros, gritando de dolor, pero mi rostro estaba quemado y la vista se me comenzó a nublar”.
 Ocurrió en Rimini, la ciudad turística de la costa donde la joven trabajaba y donde había conocido a su expareja. 
Notaro estaba llegando a su casa sobre las 11 de la noche junto a su nueva pareja, que fue quien llamó a la familia de la joven y a los servicios de emergencia. 
El presunto agresor es Jorge Edson Tavares, de 29 años y originario de Cabo Verde. 
Ahora permanece detenido por la policía, que encontró pruebas de que quería darse a la fuga y comprobó a través de la geolocalización de su teléfono que había estado en el momento en el lugar del ataque.
 La coartada que presentó, al parecer, fue descartada casi de manera inmediata por ser incongruente y contradictoria.


Gessica y su exnovio Edson Tavares en agosto de 2014.
Tavares llegó a Italia hace varios años y conoció a la italiana en Rimini.
 Mantuvieron una relación de dos años, e incluso vivieron juntos, pero Notaro puso fin a la relación en agosto, al parecer, por los celos obsesivos de él.
 Desde entonces, su expareja la acosó por teléfono, presentándose tanto en su casa como en su lugar de trabajo y difundiendo fotos íntimas de la joven.
La modelo denunció el acoso a la policía y, aunque el fiscal pidió su detención, el juez finalmente estableció una orden de alejamiento. 
Tavares la incumplió el pasado martes, cuando roció ácido en su cara y quemó sus ojos, frente, mejillas y cuello.
El ataque a Gessica Notaro es un caso más de violencia machista en Italia. 
Aunque en el país no existen estadísticas oficiales sobre mujeres maltratadas y es habitual leer en los medios de comunicación cómo a estos ataques se le continúan llamando “crímenes pasionales”, la asociación feminista Teléfono Rosa denuncia que en 2016, al menos 116 mujeres fueron asesinadas por sus parejas o exparejas.


 

 

Aitana Sánchez-Gijón, atrapada por la maldición y la fuerza de Medea


La actriz lleva a escena, en solitario, el drama de esta hija de reyes.

Aitana Sánchez-Gijón, durante un ensayo de 'Medea, ¿Una lectura dramatizada?'

¡Cómo entiende ahora Aitana Sánchez-Gijón a Nuria Espert cuando se refería a la “maldición” de Medea! No le había pasado antes con ningún personaje.
 El duelo puede ser más largo o más corto, también más profundo, pero cuando ella termina un proyecto, ahí se queda.
 Hasta que se topó con Medea, esa hija de reyes, descendiente del dios Sol, que es abandonada, desterrada y repudiada, esa mujer a la que le arrebatan la dignidad y el amor y decide vengarse dando muerte a sus propios hijos.
 Hace ya dos años que Sánchez-Gijón se metió en la piel de Medea, en un montaje dirigido por Andrés Lima, y todavía anida en su cuerpo
. “Es una maldición deliciosa. Medea me ha atrapado. Ya me lo decía Nuria Espert.
 Es como un alien que me habita, que está ahí al margen de mi voluntad. 
No se ha ido y necesita que la saque a tomar el aire”. 
La actriz vuelve a Medea en un monólogo que estrena en el Teatro del Barrio, de Madrid, el próximo miércoles, en el que ella interpreta a todos los personajes que protagonizaban el espectáculo de Lima.
No es un monólogo al uso, ni una lectura dramatizada.
 Es una combinación extraña entre lectura, dramaturgia e interpretación, con una silla como única escenografía, en la que la propia actriz comienza la representación contando al público las razones personales de esta propuesta, cual ha sido el camino recorrido, porqué esa necesidad imperiosa de volver a Medea y les da las gracias por su complicidad y su compañía en este ejercicio que la actriz califica de “salud mental”.
 Es la primera vez que Sánchez-Gijón (Roma, 1968) se sube sola a un escenario, “me ha aterrado siempre la idea de los monólogos, me daban pánico y los he rechazado”, pero ahora tiene la sensación de que lo hace acompañada de todos los personajes de la función original.
 “He llegado aquí sin darme cuenta. Mi cabeza está poblada por todos mis compañeros. Estoy sola, pero no lo estoy.
 Es como si llevara unas gafas de realidad virtual, porque estoy dentro de aquel montaje de Andrés Lima, veo a mis compañeros y hablo con ellos, los escucho.
 Pero claro, yo soy la única que lleva esas gafas y mi objetivo es que el espectador me acompañe en este viaje con esta mujer, pero también con Jasón, Creonte y Corifeo”, explica la intérprete en un encuentro en su domicilio.
En la soledad de su cuarto, donde busca de nuevo los códigos de esa mujer atormentada, Sánchez-Gijón dice que Medea está donde la dejó. 
“Mi único esfuerzo de ahora es el que tengo que realizar con el texto y la memoria, porque la emoción sigue en mí.
 Es como una compuerta que cerré cuando tocó cerrarla y que, ahora, al abrirla sigue todo intacto”, añade la intérprete que reconoce, sin ninguna duda, que Medea es el gran personaje de su carrera.
 “Lo es pero a un nivel que trasciende lo actoral, lo es a un nivel casi metafísico.
 Medea es infinita, inabarcable, es un misterio.
 Me conecta con lugares emocionalmente extraños y desconocidos. Por eso también, tengo la curiosidad de ver qué ha sucedido con el paso del tiempo y la vida”. 

Esa mujer rota de amor y dolor, de celos, es lo que Aitana Sánchez-Gijón dice poder comprender en una primera instancia, pero cree que Medea va mucho más allá, que enlaza con el subconsciente colectivo. 
“Medea representa la fuerza de la naturaleza creadora y destructora, es una fuerza incontrolable que destruye lo que ella misma ha creado.
 Por algo desciende de dioses. Tiene algo de sagrado, de ancestral”.
El tormento de Medea es felicidad para la actriz sobre el escenario. Lo goza de una manera muy profunda. 
“Me crea un estado de zozobra y ansiedad por el hecho de salir al ruedo, pero no me oscurece.
 Al revés, es como una purificación cada vez que la hago.
 Me deja blanca”.

Mujeres poderosas

Tras La Chunga y Medea, Aitana Sánchez-Gijón interpretó la Serafina de La rosa tatuada.
 En breve, hará de Hécuba en Las troyanas, en un montaje dirigido por Carme Portacelli que estrenará en el Festival de Mérida.
 "Lo bueno que tiene el teatro para las actrices es que está plagado de grandes personajes femeninos", dice la intérprete, que acaba de rodar en Vietnan la película Thi Mai.
 Ahora regresa al teatro como quien vuelve a su casa, a la vida, a la tierra.