Un Blues

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Del material conque están hechos los sueños

23 dic 2016

‘Gran Hermano 17’: Chonis, mazaos, vírgenes y mártires


Mercedes Milá traspasa el cetro de los 'realities' a Jorge Javier Vázquez en 'Gran Hermano 17'.


GH17. Mercedes Milá y Jorge Javier Vázquez, en la primera gala de 'Gran Hermano 17'.
Llegó ella, figura del coso durante quince temporadas y, atalajada de rosa capote, antes muerta que discreta, le pasó los trastos al debutante e hizo mutis por la puerta grande con el respetable en el canalillo.
 Mercedes Milá, gran maestra de los cónclaves de Gran Hermano desde el principio de los tiempos, le entregó una hortensia tamaño rosetón de Nôtre Dame a Jorge Javier Vázquez, gran maestro de los sanedrines Sálvame Diario y Deluxe, y de esa florida guisa quedó sellado el traspaso de poderes en el gobierno del reality insignia de Paolo Vasile I de Mediaset España.
 En toriles, escarbando la arena mientras le abrían el cercado, esperaba ansioso el ganado de este año; el consabido lote de chonis de barrio, mazas de gimnasio, frikis de discoteca y el intelectual hipster de turno encantados de haberse conocido y de conocer a sus homólogos hasta el inminente inicio de hostilidades y apareamientos mutuos, fines últimos de tan escogida cumbre de autoridades en sus respectivas materias.

La hortensia de la paz fue lo único ¿elegante? de la noche.

 Milá y Vázquez zanjaban así cualquier atisbo de polémica, desencuentro o celos, celitos, celos entre ellos.

 Ella admitió humildemente que se fue cinco minutos antes de que se lo sugirieran, y él le agradeció gentilmente los servicios prestados cinco microsegundos antes de crecerse un palmo largo y pasaportarla a la historia.

 Sin acritud, sin prosopopeya, sin misericordia. 

De reina a reina de la fiesta.

 Al final, todo quedaba en casa. Y de eso se trataba, básicamente. 

De redecorar La Casa. Ni Gran Hermano, ni Supervivientes ni Las Campos ni Hombres, ni Mujeres ni Viceversa. 

Hace tiempo que quedó claro que, servicios informativos aparte, Telecinco es un reality en sí mismo. 

Una escalera de pisos intercomunicados cuyos vecinos se meten unos en casa de otros desde la cocina hasta el salón y de allí hasta el retrete propiamente dicho.

 Y es para eso, para seguir tirando de la cadena, para lo que es necesario renovar la nómina de inquilinos. 

 La carne de segunda, como el pescado, por mucho que se congele, acaba pasándose, y hay que comprar nuevas piezas para seguir nutriendo la picadora.

 ¿O es que alguien recuerda a una tal Sofía, hija de una tal Maite, ex churri de un tal Suso?

 
GH17. Mercedes Milá y Jorge Javier Vázquez, en la primera gala de 'Gran Hermano 17'.
Llegó ella, figura del coso durante quince temporadas y, atalajada de rosa capote, antes muerta que discreta, le pasó los trastos al debutante e hizo mutis por la puerta grande con el respetable en el canalillo. Mercedes Milá, gran maestra de los cónclaves de Gran Hermano desde el principio de los tiempos, le entregó una hortensia tamaño rosetón de Nôtre Dame a Jorge Javier Vázquez, gran maestro de los sanedrines Sálvame Diario y Deluxe, y de esa florida guisa quedó sellado el traspaso de poderes en el gobierno del reality insignia de Paolo Vasile I de Mediaset España. En toriles, escarbando la arena mientras le abrían el cercado, esperaba ansioso el ganado de este año; el consabido lote de chonis de barrio, mazas de gimnasio, frikis de discoteca y el intelectual hipster de turno encantados de haberse conocido y de conocer a sus homólogos hasta el inminente inicio de hostilidades y apareamientos mutuos, fines últimos de tan escogida cumbre de autoridades en sus respectivas materias.
La hortensia de la paz fue lo único ¿elegante? de la noche. Milá y Vázquez zanjaban así cualquier atisbo de polémica, desencuentro o celos, celitos, celos entre ellos. Ella admitió humildemente que se fue cinco minutos antes de que se lo sugirieran, y él le agradeció gentilmente los servicios prestados cinco microsegundos antes de crecerse un palmo largo y pasaportarla a la historia. Sin acritud, sin prosopopeya, sin misericordia. De reina a reina de la fiesta. Al final, todo quedaba en casa. Y de eso se trataba, básicamente. De redecorar La Casa. Ni Gran Hermano, ni Supervivientes ni Las Campos ni Hombres, ni Mujeres ni Viceversa. Hace tiempo que quedó claro que, servicios informativos aparte, Telecinco es un reality en sí mismo. Una escalera de pisos intercomunicados cuyos vecinos se meten unos en casa de otros desde la cocina hasta el salón y de allí hasta el retrete propiamente dicho. Y es para eso, para seguir tirando de la cadena, para lo que es necesario renovar la nómina de inquilinos. La carne de segunda, como el pescado, por mucho que se congele, acaba pasándose, y hay que comprar nuevas piezas para seguir nutriendo la picadora. ¿O es que alguien recuerda a una tal Sofía, hija de una tal Maite, ex churri de un tal Suso?
Clara, Fernando y Álvaro, tres de los concursantes de 'Gran Hermano 17'.
En la actual contienda, donde presuntamente nada es lo que parece, destacan un tal Miguel -"Hola, soy de O Grove, y estoy muy bueno"-, una tal Noelia –"soy virgen pero tengo orgasmos cerebrales"-, una tal Bea –"soy chonija, entre choni y pija"- y un arquitecto sevillano de cuyo nombre no me acuerdo más atildado que Wilde, Byron y Floriano juntos.
 Total, que aunque la mascletá de Telecinco anunciando la buena nueva no ha tenido nada que envidiarle al lanzamiento planetario del iPhone 7, todo parece indicar que, más que el rizo, Gran Hermano todo lo más rizará el bucle.
 Ya dijo Jorge Javier que tratar de imitar a la Milá sería "un suicidio". De momento, y aunque las comparaciones son odiosas, sobre todo para quien las pierde, el tanteo sigue en  Mercedes, 15 ediciones, Jorge Javier, 1.
 Pero démosle tiempo al tiempo. Tengo un querido colega con más conchas que un galápago metido hasta el corvejón en los bajos fondos policiales, políticos y periodísticos cuya máxima preocupación es que su única e idolatrada sobrina de cinco añitos no entre en Gran Hermano 30
Visto lo visto y oído lo oído dentro y fuera de la casa de Guadalix de la Sierra, yo que él iría dedicándome full time desde ya mismo a esa hercúlea tarea ante tamaño desafío.

¿Nos hemos cansado de ‘Gran Hermano’?............ Natalia Marcos

La 17ª edición del 'reality' de Telecinco ha arrancado con audiencias discretas y síntomas de agotamiento.

Jorge Javier Vázquez, presentador de 'Gran Hermano 17'.

 Poco queda de aquella primera edición de Gran Hermano que tuvo a media España pegada a la pequeña pantalla.

 Corría el año 2000 y un grupo de extraños se encerraba en una casa llena de cámaras para exponer su vida durante 24 horas a todo el que quisiera mirar.

 El experimento sociológico resultó ser todo un filón para Telecinco, que en la edición que ganó Ismael Beiro logró una media de 7.811.000 espectadores y un 51,2% de cuota de pantalla.

 Eran otros tiempos, con menos canales y menos opciones para elegir cómo y qué televisión ver. 

 Pero la mina de oro estaba ahí. La prueba está en que 16 años después, la cadena sigue apostando por su reality estrella para la temporada otoñal.

Sin embargo, los datos de audiencia y la reacción de la audiencia en las redes sociales en la presente edición han hecho saltar las alarmas. 

El programa arrancó con 2.557.000 espectadores en su primera gala, casi un millón menos que en su anterior edición.

 El jueves 15, en su segunda gala, bajó a 2.110.000 espectadores, siendo superado en número de espectadores por el regreso de Águila Roja (2.580.000).

 La semana pasada, en su tercera gala, la serie de La 1 volvió a imponerse en número de seguidores (2.418.000) a Gran Hermano (2.117.000), que sí vence en cuota de pantalla al abarcar un tramo horario más amplio.

 En su cuarta gala, el jueves 29, Gran Hermano volvió a perder espectadores, quedándose con 2.038.000 seguidores, y volviendo a ser superado fácilmente por el superhéroe de TVE.

 Las cifras del resto de noches dedicadas al reality son todavía más bajas.

 ¿Ha llegado el ocaso del formato? ¿Nos hemos cansado del "experimento sociológico"? ¿Qué está pasando con Gran Hermano?


Tres noches a la semana
Una de las causas del agotamiento que está sufriendo el formato puede estar en la sobreexposición al que se ve sometido.
 Telecinco exprime al máximo cada uno de sus realities, con galas, programas en prime time dedicados a ellos, seguimiento en el resto de espacios de la cadena...
 Los martes, Gran Hermano: Límite 48 horas está marcando datos bastante discretos (1.472.000, 1.483.000 y 1.619.000 espectadores, respectivamente, en los tres martes de esta edición).
 Los jueves son la noche fuerte con la gala y los domingos es el turno del debate, que este año en sus dos primeras semanas se ha visto superado por las películas de La 1 y Antena 3.
 El que se trate de la 17ª edición del reality también influye.
 Desde la edición 2009-2010, la media de audiencia del programa se sitúa por debajo de los 3 millones.

Casting de concursantes
No es nada nuevo, pero cada año se acentúa la sensación de que los participantes en el programa solo van por la fama rápida que otorga.
 La naturalidad con la que se enfrentaron al reality la mayoría de los concursantes de la primera edición queda ya demasiado lejos. 
Ahora lo que busca el programa es dar con perfiles que permitan seguir alimentando una maquinaria que se retroalimenta y lleva a las mismas caras de un espacio a otro, desde Gran Hermano a Supervivientes o Mujeres y Hombres y Viceversa.
Estrategias desesperadas
Si el casting de este año no funciona, no pasa nada: recurrimos a viejas glorias y listo. 
Es lo que han hecho con el Contraclub. 
Sin embargo, eso tampoco funcionó y el programa cerró el chiringuito de forma apresurada.
 También se ha intentado aumentar la audiencia con caras de Mediaset de actualidad, como Terelu Campos o Alba Carrillo tanto dentro de la casa como fuera de ella. 
Pero estas estrategias no han dado frutos.
Cambio de presentador
Muchos echaron la culpa del bajón sufrido por el programa a Jorge Javier Vázquez.
 Es evidente que el cambio de presentador se nota en un formato en el que Mercedes Milá lo era casi todo.
 Aunque Vázquez no puede cargar con toda la culpa del agotamiento del formato —ha sido el último en llegar—, en las primeras galas no parecía hacerse con el programa y no se le veía todo lo cómodo que debería estar.
 Las comparaciones son odiosas y, en este caso, jugaban en contra del presentador de Sálvame.
En cualquier caso, esta edición solo lleva cuatro galas emitidas. Habrá que esperar al final para dictar sentencia.


 

Bea, ganadora de la final de ‘Gran Hermano 17’

La valenciana se ha impuesto a Meritxell y Rodrigo en la gran gala final del 'reality' de Telecinco.

Beatriz, valenciana de 19 años, ha ganado Gran Hermano 17.
  Era una de las favoritas para llevarse los 300.000 euros del premio y, finalmente, así ha sido. 
Tras más de 100 días de convivencia en la casa de Guadalix de la Sierra y con el 59,8% de los votos, Bea se ha impuesto a Meritxell en una final a la que también había llegado Rodrigo, que ha terminado en tercera posición.
 En la final, cada uno de los finalistas ha recibido los ánimos de un familiar que no habían visto desde que iniciaron su participación en el concurso. 
Mertxell ha escuchado un mensaje de apoyo de su madre, Rodrigo de su padre y Bea, de la yaya Carmen. 
Sofía Suescun, ganadora de Gran Hermano 16, fue la encargada de entregar el maletín con el premio a Bea en el plató, que también contó con la presencia del cantante almeriense David Bisbal.
Así, tras una noche de emociones, se ha conocido el nombre de la ganadora de la 17ª edición del reality estrella de Telecinco, que este año ha logrado una media de 19,6% de cuota de pantalla (2.192.000 espectadores) desde su estreno, siendo la primera edición presentada por Jorge Javier Vázquez, que tomó el relevo de Mercedes Milá al frente de las galas.
A pesar del desgaste del paso del tiempo y de las críticas que ha recibido esta 17ª edición, el programa sigue dando buenos resultados a Telecinco.
 Como señalan desde la cadena, ha llegado a la final siendo referencia entre los espectadores más jóvenes, donde alcanzaba cuotas de pantalla de 32,7% entre los 13 y 24 años y 28,2% entre los 25 y 34 años.
 Además, ha sido el programa más visto de los sites de Telecinco.es durante su periodo de emisión, y en redes sociales ha acumulado más de 15 millones de comentarios antes de la final, superando la cifra alcanzada la pasada edición (14,9 millones).

 

‘Gran Hermano 17’, la edición menos vista de su historia

El programa ha tenido una media de 2.192.000 de espectadores, muy lejos de los casi ocho millones del primer año

La ganadora de 'GH 17', Bea, y Jorge Javier Vázquez.
Gran Hermano 17 terminó en la noche del jueves 22 con un par de noticias. 
La primera, el nombre de la ganadora, la valenciana Beatriz. 
 La segunda, la confirmación de que esta edición ha sido la peor de la historia del programa en cuanto a número de espectadores, con una media de 2.192.000 espectadores.
 Desde la undécima edición el programa no llega a los tres millones de espectadores y muy lejos quedan los casi ocho millones del primer año. 
La mala noticia para el reality de Telecinco es aún peor ya que la final de la noche del jueves fue también la menos seguida de todas.
En cuanto a la cuota de pantalla, Gran Hermano 17 ha obtenido una media de 19.6%. superando solo a las ediciones 14 (18,4%) y 12 (18,5%).
 Este año el programa cambió de presentador.
 Tras 15 ediciones al frente (la tercera fue presentada por Pepe Navarro), Mercedes Milá abandonó el programa, que pasó a ser presentado por Jorge Javier Vázquez.
 No solo el cambio de presentador ha podido repercutir en la bajada de espectadores.
 Gran Hermano se ha enfrentado este año en la noche de los jueves a duros rivales como Águila Roja o Pesadilla en la cocina.
En la primera edición de Gran Hermano en 2000, el programa tuvo una media de 7.811.000 espectadores y un share del 51,2% . 
El segundo año fueron 6.697.000 espectadores los que siguieron el programa. 
Durante las tres ediciones siguientes los números fueron bajando considerablemente, con un pequeño remonte en la edición número 6.
 Gran Hermano 7 fue la última vez que el programa tuvo una media de espectadores por encima de los cuatro millones (3.784.000).