Un Blues

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Del material conque están hechos los sueños

17 dic 2016

El adiós de Raffaella Carrà que Italia no quiere creerse........ María Salas Oraá

La presentadora, de 73 años, anuncia su retirada de la televisión para dar paso a los más jóvenes.

La presentadora y cantante Raffaella Carrà.

 

La presentadora y cantante italiana Raffaella Carrà, de 73 años, anunció su retirada de la televisión el pasado domingo, pero en Italia no quieren creer esta decisión y confían en que haya proyectos que todavía entusiasmen a la artífice de una verdadera revolución televisiva y vuelva a los platós.

El anuncio lo hizo precisamente después de contar que había rechazado una oferta para un trabajo en la pequeña pantalla, decidida a dejar paso a los más jóvenes. 
“He tenido mucho en la vida.
 Ahora es el momento de dar paso a las nuevas generaciones”, dijo Carrà en una entrevista en el programa Domenica Live, de Mediaset.
 Se mostró muy emocionada, con lágrimas en los ojos, tras recordar los momentos más brillantes de su trayectoria y algunos de los personajes más queridos, como su amigo Corrado Mantoni, fallecido en 1999, presentador de televisión y una de las personas que más apoyó su carrera.

Las dudas sobre su marcha surgieron porque, según cuenta el diario Il Fatto Quotidiano, el equipo de Carrà dijo que la cantante “estaría dispuesta a volver solamente si hubiera un proyecto que realmente le apasione”. 
Es decir, la puerta no estaría cerrada. Por eso, el periódico afirma que “Raffaella simplemente ha decidido ponerse en stand by”.
 Uno de los proyectos que podría apasionar a Carrà es el de descubrir nuevos talentos, una faceta que ha desarrollado como jurado del homólogo italiano del programa La voz, que abandonó el pasado mes de mayo.
La italiana hizo el anuncio estando en España, y no ha sido casual; la carrera de Carrà ha tenido el mismo éxito en España y en Italia. En su país natal todavía es recordada como “el ombligo de Italia”, por ser la primera mujer en mostrar en la televisión esta parte del cuerpo.
 “Mi madre no habría imaginado nunca que mi obligo se podría convertir en un escándalo en Italia”, rememoró Carrà sobre lo que en su momento fue un escándalo.
 
Raffaella Carrá en los setenta.
Poco después de su comunicado, Raffaella Carrá presentó en Madrid la Gala 60 años juntos con la que TVE conmemorará el aniversario de la cadena pública.
 La grabación de la gala, que se emitirá en las próximas semanas, tuvo lugar en la noche del lunes 12 en Madrid.
 “Yo pienso que la gente verá que lo hago con mucho amor y con mucho cariño, porque este país es mi segunda patria”, dijo la artista en declaraciones al Telediario. 
La gala contará con actuaciones musicales como las de Marta Sánchez, Mónica Naranjo, Diana Navarro y muchos de los artistas relacionados con Operación triunfo y Eurovisión.

Lucha de poder en casa de Isabel II....................... Patricia Tubella

La irrupción de los duques de Cambridge ha dejado sin trabajo a otros Windsor.

 Andrés de

Inglaterra rompe las normas y pone al descubierto sus diferencias con el príncipe Carlos.

Andrés de Inglaterra, con sus hijas Eugenia y Beatriz. GTRES
El silencio como respuesta es siempre la mejor estrategia frente a las especulaciones sobre la familia real británica, según una máxima de palacio que el príncipe Andrés acaba de saltarse a la torera con pobres resultados para su causa. El segundo hijo varón de Isabel II ha roto el protocolo real colgando en Twitter una misiva en la que niega fricciones con su hermano mayor y heredero, Carlos de Inglaterra, sobre la escasa participación de sus dos hijas en la agenda pública de los Windsor.
 Pero con ese gesto solo ha conseguido poner de relieve su frustración y la de otros personajes secundarios de la monarquía por haber sido relegados de la estampa oficial. Nadie ha pasado por alto que el mensaje de Andrés (bajo la firma AY, que corresponde a las siglas de Andrés de York), que subraya que es a título personal, fue difundido solo horas después de que su exesposa Sarah Ferguson se lamentara ante la prensa del “acoso” mediático que sufren sus hijas, Beatriz y Eugenia. 
 La pareja de divorciados, cuya relación es tan buena que todavía comparte techo, reaccionaba en coordinación frente a las conjeturas de que Andrés ha pedido a la soberana un título nobiliario para los futuros maridos de sus hijas, a modo de garantizar su estatus y el de su descendencia en la casa real. 
Esa sugerencia “es una completa mentira”, como también lo es “que hubiera fisuras con el príncipe de Gales sobre la participación de mis hijas como miembros de la familia real”, escribía el 9 de diciembre Andrés en lo que parece una respuesta a informaciones en ese sentido aparecidas en la prensa en octubre.
 ¿Por qué refutarlas ahora? Algunos observadores reales atribuyen ese paso en falso a la influencia de la ambiciosa Sarah, aunque la mayoría subraya el creciente sentimiento de marginación del duque (sus actividades no aparecen en el calendario de la casa real) y a la preocupación por el mermado papel de la familia York, mientras Carlos perfila las nuevas hechuras de la monarquía. 
 Reducida en cuanto a sus miembros relevantes y, por lo tanto, más funcional y con mayor control del presupuesto.
Carlos de Inglaterra y su hermano Andrés. GTRES
La fotografía oficial de la última recepción que Isabel II dispensa cada diciembre al cuerpo diplomático inmortalizaba lo que ya es desde hace un tiempo el núcleo duro de la casa Windsor: la soberana y su consorte, Carlos acompañado de Camilla, y, sobre todo, la garantía en la línea de sucesión que encarnan el nieto mayor de la reina, Guillermo, y su esposa Catalina, padres de dos retoños (los principitos Jorge y Carlota).  
El físico privilegiado de Catalina, vestida de rojo y coronada con una espectacular diadema de diamantes, estaba destinado a acaparar toda atención de los medios. Pero la cámara de un fotógrafo apostado en el exterior del palacio de Buckingham se desvió hacia una ventana en la que Andrés aparecía en otra sala del palacio con gesto adusto, acompañado de Beatriz y su hija Eugenia.
 El servicio de ninguno de los tres había sido requerido para la ocasión, y apenas lo será en el futuro.
Sarah Ferguson, ex esposa de Andrés de Inglaterra. GTRES
El duque de York parece ser el único vástago de Isabel II que no se resigna a que su descendencia busque el propio camino en la vida civil, como sí lo han hecho todos los demás nietos de la monarca.
 Él mismo ha visto muy reducido su rol, circunstancia ganada a pulso después de que se le despojara de su función de representante especial para el comercio por sus relaciones peligrosas (entre ellas con un financiero acusado de montar una red de “esclavas sexuales”, que empañó la imagen de Andrés) 
Su hermana Ana es un personaje muy austero que suele viajar en tren para representar a la reina en los lugares más remotos, y nadie lo discute; mientras que el pequeño, Eduardo, y su esposa Sophie fueron convencidos para abandonar sus respectivos negocios de una productora y una empresa de relaciones públicas porque explotaban sus conexiones reales.
 Desde entonces se dedican a causas benéficas y algunos actos menores. Andrés describe en el mensaje de Twitter —tiene 146.000 seguidores— a sus hijas como “dos mujeres modernas y trabajadoras".
 Eugenia, de 26 años, va más a su aire, codirige una galería de arte y pronto se espera el anuncio de su compromiso con el financiero Jack Brooksbank. 
Beatriz, de 28 y tan amante de la vida regalada como su padre, ha tenido solo breves trabajos y en un único año contabilizó 18 escapadas de vacaciones. 
Tendrá que espabilar, porque al duque le costará encontrar un encaje real para ella, su hermana y, en el fondo, para sí mismo.
 

¿Con los tuyos o con los míos?: cómo repartirse en Nochebuena sin que sufra la pareja


Diez claves para evitar el conflicto con la pareja cuando llega la hora de repartirse entre la familia propia y la política.

¿Con los tuyos o con los míos?: cómo repartirse en Nochebuena sin que sufra la pareja
Gig Young y Katharine Hepburn en 'Su otra esposa' (1957).

La Navidad es para pasarla en familia, pero, ¿con qué familia? ¿Con la tuya o con la mía? Lo que debería ser fácil se puede convertir en un conflicto de pareja que, además, repetimos de forma cíclica todos los años. 

Más aún si nuestros padres están divorciados y ya hay que dividirse de por sí, si nuestras familias no se llevan bien y es imposible juntarlas o si hay una silla vacía y dejar a alguien solo una de las noches hace que no veamos la forma de dividirnos. 

Si ha llegado el momento de hablar de cómo vamos a pasar las navidades este año, es importante no caer en los errores de siempre y tener en cuenta algunos consejos que nos ayudarán a tener esa conversación ineludible de la mejor forma posible, para que las cenas de Navidad sean eso, un rato agradable y no el motivo para una pelea monumental.

Elegir el momento
Muchas veces las peleas surgen por tener algunas conversaciones en malos momentos, como cuando llegamos estresados del trabajo, tenemos la cabeza en otra cosa o vamos con prisa.
 Si lo hubiéramos hablado tranquilos, con toda nuestra atención, seguramente lo habríamos visto todo de otra manera. 
Por ello el primer consejo de Iñaki Vázquez, experto en terapia de pareja, es que “tener en cuenta el estado de ánimo a la hora de negociar este tema.
 No es lo mismo discutirlo metidos en un atasco, que desayunando tranquilos el domingo por la mañana después de haber hecho el amor”.
No tomar decisiones por separado
La sexóloga Ana Pastor, insiste en que una de las claves para no discutir en pareja, en general, es “sentir que se nos tiene en cuenta, que nuestra opinión cuenta, que no se nos engaña ni se nos oculta nada.
 Y esto mismo es aplicable para los planes navideños”. 
Por ello, “no tomar decisiones las decisiones de manera unilateral evitará malestares y posibles conflictos en pareja”. 
Es decir, que no vale haber hablado con nuestra familia antes y haber hecho los planes por nuestra cuenta, y luego comunicarlos al otro con todo hecho
. Si nos dividimos es precisamente para estar juntos y las decisiones deberán tomarse conjuntamente también.
 “Es importante hablar con calma, escucharse, tratar de entender los motivos del otro para defender su propuesta, y buscar, de manera conjunta, las soluciones que mejor se adapten a los dos” insiste Pastor.

Empatizar y ceder
El experto en terapia de pareja insiste en que a la hora de plantear el tema siempre será importante “ponerte en el lugar del otro y entender su posición, ser empático y valorar las circunstancias de tu pareja y su familia de un modo lo más objetivo posible”. 
 Es decir, que no se trata de salir victorioso y que se haga lo que más nos beneficia, sino de que ambos podamos pasar a gusto y con nuestras familias las fiestas, por lo que “se trata de ceder un poquito para ganar los dos. 
No pierde nadie, gana la pareja”.
Informarse antes de hablar
No tiene sentido enfrascarse en una discusión por unos planes que a lo mejor están solo en nuestra cabeza, porque no son los que tiene nuestra familia.
 Si bien la decisión debe ser conjunta, lo ideal es saber un poco qué planes hay en general con nuestros hermanos, cuñados, etc.
 “Antes de enfrascarnos en una discusión con nuestra pareja sobre dónde pasamos cada uno de los días señalados de la Navidad, podemos hablar con nuestras propias familias, para saber qué planes tienen ellos, con quién más pasarán esos días, si prefieren un día para estar juntos a otros porque le dan mayor importancia… “, insiste Ana Pastor.
 La experta añade que “quizás esto nos permitan sentarnos a tomar decisiones sin discutir y haciendo un calendario que se adapte a los deseos de todos”.
Echarle creatividad al asunto: Parte del problema es adaptarnos a lo socialmente establecido.
 Pensamos que todo el mundo tiene que hacer lo mismo y de la misma manera, cuando todos tenemos diferentes formas de ver y disfrutar las cosas y cada familia es un mundo. 
Por ello, Vázquez, insiste en que seamos creativos, “hay soluciones diferentes que quizá no se os han ocurrido y que pueden ser muy satisfactorias para los dos”.
¿Y si nos juntamos?
Es que tu madre, es que la mía… Muchas veces parte del problema es ir al territorio enemigo, ¿y si buscamos un territorio neutral?
 Por ejemplo, juntar a ambas familias en nuestra casa, como la nueva familia que somos, y que se adapten ellos un poco a nosotros para variar.
 Pastor aporta que si optamos por esta opción, “será fundamental una buena organización, repartirse el trabajo y, sobre todo, permitirnos disfrutar de la velada con los nuestros”.
No traer el pasado al presente
A lo mejor el año pasado nos juntamos con la mejor intención, pero la cosa no salió como esperábamos.
 Pero eso no significa que no hayamos aprendido y estemos dispuestos a hacerlo mejor este año, ya que como insiste Vázquez “que otros años no haya salido del todo bien no implica que vaya a ser así en esta ocasión”.
 Por ello, como en cada año nuevo, hay que pensar en dejar los errores atrás, quedándonos con las lecciones aprendidas, para volver a poner lo mejor de nuestra parte, o por lo menos, para no darle importancia a lo que de verdad no merece la pena.
Mal gusto en los regalos
Hay quien aprovecha las cenas navideñas para hacer los regalos, sobre todo si no podemos coincidir en otro momento.
 Por eso, el momento regalo suele ser otro momento de conflicto, quizás por qué no se nos había avisado y quedamos mal no llevando el nuestro o porque lo que nos han regalado no encaja con nuestras expectativas o con lo que hemos regalado nosotros.
 En este punto, Ana Pastor reflexiona que “sobregeneralizamos y extraemos conclusiones erróneas de ese hecho puntual que extendemos a toda la relación, y que nos generan un enorme malestar, que puede desencadenar en fuertes discusiones de pareja, sin ni siquiera detenernos a preguntar a la otra parte por qué me ha comprado eso y no otra cosa, o sin tener en cuenta cómo es y cómo se ha comportado en ocasiones similares”.
El presupuesto
Tanto si cenamos en nuestra casa o llevamos algo a la cena de nuestra familia, o lo que nos gastamos en la ropa para esa noche, en sus regalos o en la lotería que hemos decidido compartir, la Navidad también es un momento para discutir sobre los gastos. Porque quizás lo que vamos a invertir en estas fechas también puede ser un tema que comentar previamente, para que luego no surjan roces innecesarios. 
 “Elaborar un presupuesto realista previo, elaborado en conjunto, puede evitar que se gaste más de lo que se debe y, en consecuencia, no habrá conflicto por este motivo”, aporta Ana Pastor.




 

Kate Moss ha engordado......................................... Boris Izaguirre..


Kate Moss en los Fashion Awards 2016. REUTERS / Cordon Press
 
 

Walt Disney fue el republicano que mejor entendió a las princesas.

Como imaginábamos, Miguel Ángel Muñoz ganó MasterChef Celebrity y Bob Dylan no acudió a recoger su Nobel de literatura.
 MAM es encantador y Dylan un antipático pero, mira por donde, con su Nobel.
 Quien mejor aprovechó su ausencia fue Victoria de Suecia que se vistió con un diseño de H&M confeccionado para ella con seda, tul y poliéster de material reciclado a partir de botellas de plástico. 
“Es un shock que el traje fuera de H&M”, me comenta una periodista cubana. “Pero lo del reciclado, mi amor, es demasiado europeo. 
Aquí en Miami nadie recicla tanto”.
A lo mejor el año que viene la tiara de la princesa estará hecha con material reciclado del Nobel que no recogió Dylan y con las lágrimas derramadas por Patti Smith. Victoria ha coronado una tendencia doble: vístete de una gran corporación textil y súmale una propuesta medioambiental. 
Unos días después, nuestra reina Letizia, no en plan revancha pero sí en rollo cómplice, se atrevió con un traje de neones verticales que recordaba el vestuario de Tron, la visionaria película de los estudios Disney de los ochenta.
 A los neones Letizia incorporó una melena engominada y densas pestañas que terminaban de exaltar sus curvas y esa estética un pelín Kardashian. 
 Mientras, en una recepción diplomática, la duquesa de Cambridge tuvo que aguantarse la típica tiara pesadísima y a los varones de su familia política vestidos con faldas escocesas con guirnalda, en una exaltación de la naftalina y las tradiciones para encajar el Brexit.
 Lejos del museo de cera, Letizia y Victoria apuestan tanto por la tecnología como por el bien de la Europa comunitaria y sus princesas.
 Kate se ve maniatada por la tradición mientras su reino se aleja del sueño europeo camino del aislamiento.
Me gusta ese guiño de las coronas a la tecnología y al universo Disney
. Porque se cumplen 50 años de la muerte de Walt Disney, el republicano que entendió mejor que nadie el poder de las princesas.
 Una vez, Genoveva Casanova, que se casó con el conde de Salvatierra, me confesó que a veces maldecía a las princesas de Disney y las hacía responsables de la ingenuidad de muchas mujeres que aún creen en el príncipe azul.
 Se cumplen 50 años de la muerte del creador de Disneylandia pero se mantienen vivos esos rumores que han acompañado a mi generación: lo de que habría nacido en Mojácar, Almería.
 Y lo de su crionización. Disney estaría congelado para despertarse en un momento de futuro tibio y perfecto.
 Si lo hiciera el año que viene podría encontrarse con Kanye West (el marido de Kim Kardashian) convertido en asesor del presidente Trump. 
O con la mismísima Melania vestida de Blancanieves.
 Te das cuenta de que el futuro que ahora somos podría ser el final de la crionización de Walt.
 Si se descongela el año que viene, le va a encantar. 

Cincuenta años después de su muerte, hay princesas de todo tipo: de Europa, de Disneylandia y del pueblo.
 Y del pueblo ha surgido una excepcional humorista, Ana Pastor.
 La presidenta del Congreso marcó varios goles en un discurso sin guion durante la entrega de los premios de los periodistas parlamentarios.
 Pastor aprovechó el encuentro para dejarse abrazar por Pablo Iglesias, que también sabe de política y humor.
 Y es tan dado a abrazar y a besar como yo.
 Una demostración de que se puede ser mujer exitosa sin tener ni ideas ni talle de princesa Disney.
Kate Moss ha engordado. Bueno, en realidad se describe como “una subida de peso”. 
Yo ya lo había notado en septiembre pero no comenté nada porque estaba muy metido en la campaña electoral de Hillary contra Trump.
 Otro drama moderno para las seguidoras de las princesas Disney, que no tienen esos problemas porque están dibujadas.
 En el mundo Disney, las gordas son más bien villanas o sirvientas. 
Recordemos la mala de La Sirenita
Todavía delgada, Alba Carrillo parece inmersa en una estrategia para que el año próximo sea el de su coronación como la figura que amamos y odiamos simultáneamente. Una forma de celebridad muy española. 
Alba declaró: “Tengo a mi abogada trabajando mucho”. Mientras que, uno de sus ex, Fonsi Nieto ha dicho que “rezaba para que Alba siguiera con Feliciano”. 
Alba ya fue Cenicienta, ahora puede ser villana estresada y tener su propio telediario la próxima temporada.
 Disney dinos la verdad: no estás congelado. Estás en todos lados.