El
creador, editor invitado del número de diciembre-enero, ha homenajeado a
Carolina de Mónaco, Lily-Rose Depp y Vanessa Paradis, fotografiadas por
Hedi Slimane.
Karl Lagerfeld y Lily-Rose Depp en la portada de 'Vogue' parís del número de diciembre-enero.
Karl Lagerfeld ha sido el encargado de editar el número de diciembre-enero de la revista Vogue
París, según se ha sabido este viernes. El diseñador ha elegido a
algunas de las mujeres que han marcado su carrera para protagonizar las
276 páginas del magazine —115 de ellas de publicidad, dato relevante en prensa—,
como a la princesa Carolina de Mónaco, Amanda Harlech, Virginie Viard,
Delphine Arnault y Vanessa Paradis. El encargado de retratarlas ha sido Hedi Slimane, director creativo de Yves Saint Laurent hasta el pasado marzo.
El
momento favorito de Lagerfeld en el proyecto, ha relatado el diseñador
al portal especializado en moda WWD, fue cuando eligió la portada junto a
Slimane. El Kaiser aparece en la primera página junto a Lily-Rose Depp,
la hija de 17 años de Johnny Depp y Vanessa Paradis, y una de las últimas musas del alemán.
Karl Lagerfeld y Lily-Rose Depp en la portada de 'Vogue' parís del número de diciembre-enero.
Karl Lagerfeld ha sido el encargado de editar el número de diciembre-enero de la revista Vogue
París, según se ha sabido este viernes. El diseñador ha elegido a
algunas de las mujeres que han marcado su carrera para protagonizar las
276 páginas del magazine —115 de ellas de publicidad, dato relevante en prensa—,
como a la princesa Carolina de Mónaco, Amanda Harlech, Virginie Viard,
Delphine Arnault y Vanessa Paradis. El encargado de retratarlas ha sido Hedi Slimane, director creativo de Yves Saint Laurent hasta el pasado marzo.
El
momento favorito de Lagerfeld en el proyecto, ha relatado el diseñador
al portal especializado en moda WWD, fue cuando eligió la portada junto a
Slimane. El Kaiser aparece en la primera página junto a Lily-Rose Depp,
la hija de 17 años de Johnny Depp y Vanessa Paradis, y una de las últimas musas del alemán.
"Ha sido una de las personas con las que ha resultado más
fácil trabajar y nos hemos divertido mucho. Es profundo y lúcido", ha
dicho sobre Lagerfeld el subdirector de la revista de Condé Nast,
Olivier Lalanne.
Según Vogue París, Lagerfeld ha reflejado su épica
carrera en la industria de la moda y ha compartido sus mejores lecturas,
sus gafas de sol favoritas, y una selección de fotografías, incluyendo
una nueva historia de moda protagonizada por Kristen Stewart, embajadora de la firma Chanel.
Ella se
durmió antes, como extenuada por el parto, y él permaneció despierto
media hora, un poco inquieto por la presencia del animal en el
dormitorio.
Abeja sobre una flor en un parque en Bath, Inglaterra.
Cordon Press
A mi amigo R. lo despertó en medio de la noche un alarido
escalofriante de su mujer, a cuyo lado dormía. ¿Qué ocurre?, preguntó. He tenido una pesadilla, dijo ella, soñaba que paría un abejorro. ¿Un
abejorro?, preguntó él frotándose los ojos. Sí, dijo ella, un abejorro
negro, del tamaño de una aceituna, con pelos en el abdomen. Mi amigo,
dada la agitación de su esposa, encendió la luz al objeto de que se
tranquilizara. Entonces vieron un insecto de las características que
ella acababa de describir posado en el espejo del armario. R. tomó de la
mesilla de noche una revista, la enrolló y ya se dirigía hacia el
abejorro con intención de acabar con él, cuando su mujer le gritó que se
detuviera. ¿Qué pasa ahora?, preguntó. Ni se te ocurra tocarlo, dijo
ella. Tras unos instantes de tensión, él regresó a la cama, ella le pidió que
apagara la luz y volvieron a adoptar la postura en la que dormían
habitualmente. Ella se durmió antes, como extenuada por el parto, y él
permaneció despierto media hora, un poco inquieto por la presencia del
animal en el dormitorio. Por la mañana, cuando sonó el despertador, el
abejorro continuaba en el mismo sitio, pero cuando ella se levantó, la
siguió al baño. Dice mi amigo que al rato vio salir a los dos, el animal
revoloteando alrededor de la cabeza de la mujer, como si estuviera
amaestrado, y la mujer tarareando una canción con expresión de dicha. Ninguno mencionó lo ocurrido durante la noche y mi amigo, tras desayunar
en compañía de su esposa y del insecto, salió turbado hacia el trabajo .
El abejorro, al parecer, se ha incorporado plenamente a la vida de este
matrimonio sin hijos y mi amigo pretende que vaya a cenar a su casa el
sábado, para que lo conozca. Pero no sé qué hacer.
Las cámaras de seguridad de un portal de San Juan de Alicante captan como un hombre de 22 años da una paliza a su novia.
El momento de la agresión.EL PAÍS VÍDEO
La terrible agresión de un joven a su novia en San Juan de Alicante ha vuelto a visibilizar el rostro más brutal de la violencia machista. Un vídeo, difundido por la Guardia Civil
con el consentimiento de la afectada, muestra como un hombre sale al
portal de una casa y recibe a una mujer con un rosario de golpes que
llegan a derribarla, tal y como muestra la grabación de circuito cerrado
de las cámaras instaladas en el inmueble. Y no queda ahí, mientras ella
estaba en el suelo aturdida, sale a comprobar que no hay testigos de la
agresión y sigue con la paliza. Después de cinco minutos de golpes,
agarra a la mujer por el cabello, la arrastra por las escaleras y la
mete en el ascensor en dirección a la vivienda.Vaya y si una mujer se defiende y le da una patada en los huevos que los revienten sería detenida verdad? Porque a todo esto terminaremos haciendo llaves de judo y dejarlo retorcido o meterle los dedos en los ojos.....eso no se puede ni pensar verdad?
Carmen no fue amante ni del Rey ni de Suárez, aunque ambos hubieran querido serlo
'Yo nunca he pastoreado en corral ajeno. Más, viniendo de donde vengo', decía
Nunca superó su frustrada relación con su propio hermano, Ramón Serrano Polo. (Hermano de padre)
Carmen no fue amante ni del Rey ni de Suárez, aunque ambos hubieran querido serlo
'Yo nunca he pastoreado en corral ajeno. Más, viniendo de donde vengo', decía
Nunca superó su frustrada relación con su propio hermano, Ramón Serrano Polo
Carmen Díez de Rivera (1942-1999) fue amiga personal del Rey y
estrecha colaboradora de Adolfo Suárez. Entre julio de 1976 y mayo de
1977 ejerció el cargo de jefe de Gabinete del presidente del Gobierno. Escribió un diario de esos días. Ese documento es uno de los pocos que hay de la época. En su doble condición de confidente del Monarca y consejera del presidente,
influyó en ambos para que aceleraran el camino de las reformas. Les
insistió en la necesidad de legalizar el Partido Comunista. La sustituyó el diplomático Alberto Aza. Hasta hoy, cuando han pasado ya 37 años, ninguna mujer ha vuelto a ocupar ese cargo en La Moncloa. En la actualidad lo desempeña el diplomático Jorge Moragas, secretario de Estado y diputado por Barcelona. El 30 de enero de 1977, cuando llevaba seis meses en el cargo, el
periodista y escritor Francisco Umbral le dedicó su columna Diario de un
snob en el diario 'El País'. La llamó «Musa de la Reforma», pero ya se
le quedó para siempre el apodo de Musa de la Transición: «A Carrillo, en Barcelona, le ha invitado a tomarse juntos un chinchón. A mí, por Navidades, solamente me envió un pañuelo sentimentalmente
perfumado, pero no me invita a tomarme nada con ella. Empiezo a estar
mosca [...] Incontrolable, incalificable e 'inencontrable'. La reforma
tiene una musa, pero la bestia tiene una metralleta».
Hija ilegítima
Con su madre, la marquesa de Llanzol, y su hermana
Carmen vivía bajo el peso de un secreto a voces. Era hija ilegítima
del marqués de Llanzol, un buen hombre cuya joven mujer, Sonsoles de
Icaza, había sido amante de Ramón Serrano Súñer, el cuñadísimo de Franco. Heredó el brillante cerebro político de su padre biológico y le añadió un fino olfato. Esta semana de recuerdo de Suárez, nadie la ha recordado. Ella quiso ser una «mujer escondida» y así vivió prácticamente toda su vida,
prematuramente truncada a los 57 años por un cáncer. Algunos cronistas
oficiales de la época me han llegado a decir que «ella no fue nadie en
la Transición». Otros, más conspirativos, la han tachado de «amante del
Rey y de Suárez, y eso ahora no conviene recordarlo». Carmen no fue amante ni del Rey ni de Suárez, aunque
ambos hubieran querido serlo de ella. Así lo describió en su diario:
«'I'm a man after all before being what I am. I simply adore you...'»,
le dice el 18 de junio de 1976 su gran amigo el Rey. Carmen añade: «Vaya
parejita. Si no fuera por... ¡Qué indignación!».
El 3 de julio de 1976, el día que el Rey llama a Suárez para convocarlo en La Zarzuela y decirle que lo ha elegido presidente, Carmen está sola con él en su casa madrileña de Puerta de Hierro. Consciente de las habladurías, le recomienda a Suárez que vaya solo y
ella se marcha de su casa antes de que lleguen los periodistas. «Cuando
regresa me llama a casa y reconoce que tenía razón en haberme ido. Me da
las gracias», escribe en su diario.
Una belleza espectacular
Esta imagen de Carmen Díez de Rivera fue tomada por Gyenes,
el fotógrafo de origen húngaro que se convirtió en favorito de la alta
sociedad española a partir de los años 50 del siglo pasado. Juan Gyenes hizo esta foto en el verano de 1967, poco después de que Carmen volviera de Costa de Marfil,
donde había estado de misionera. La instantánea está tomada en la casa
de Marbella de sus padres, los marqueses de Llanzol. La propia Carmen me
dijo que en ella aparece «medio vestida de hippy» porque fue en África
donde se instaló en ella la semilla de la rebeldía. Entre 1960 y 1967,
lo intentó todo para sobrevivir al gran trauma que le supuso saber que
el chico del que se había enamorado perdidamente y con el que pensaba
casarse, Ramón Serrano-Súñer Polo, era su hermano de padre.
Se sometió a una cura de sueño en Suiza, viajó a París, entró en un
convento de clausura en Ávila y, finalmente, se marchó de misionera a
Daloa. Nada de esto sirvió. En 1969, rompió con su madre, la infiel
marquesa consorte, y se fue a pedir trabajo a Adolfo Suárez.