Las claves
de la industria de la moda de la última semana. Jared Leto, nuevo
rostro de Gucci Guilty, Rei Kawakubo, homenajeada en el Met de Nueva
York y Anthony Vaccarello se centra en Saint Laurent.
Jared Leto, en una imagen promocional para Gucci Guilty.
Jared Leto, nuevo rostro del perfume Gucci Guilty
Jared Leto nunca ha escondido su gusto por Gucci.
Es normal verlo
sentado en primera fila durante los desfiles de la firma italiana.
Ahora, además, es el protagonista de la nueva campaña del perfume Gucci
Guilty.
En las imágenes promocionales, que realizadas por el fotógrafo
Glen Luchford, se ve al intérprete del Jokerdentro de un palacio barroco y en las bellas calles de Venecia.
Anthony Vaccarello. cordon press
Rei Kawakubo, homenajeada en el Met de Nueva York
Los diseños de la japonesa Rei Kawakubo, de 73 años, podrían formar
parte de la próxima exposición del Museo Metropolitano de Nueva York. Sin confirmación oficial, la web de moda WWD lo asegura y explica que su
elección se debe a su estilo vanguardista. Sería la segunda vez que la
institución dedica una muestra a un diseñador vivo. El primero fue Saint
Laurent en 1983.
Anthony Vaccarello se centra en Saint Laurent
El diseñador belga Anthony Vaccarello anunció en un comunicado que
“realizará una pausa” en su firma homónima para concentrarse en su debut
como creativo de Saint Laurent. “La aventura Anthony Vaccarello ha sido
extraordinaria pero siento la necesidad de dedicarme totalmente al
nuevo proyecto”, afirmó el creador, quien llegó a la firma francesa el
pasado abril.
Si no hay
petición de nuevas diligencias, esta mañana, declara un testigo clave
del 'caso Bankia': José Antonio Casaus, el jefe de inspectores de la
entidad.
La sede de Bankia en Madrid Uly MartínSi no hay petición de nuevas diligencias, esta mañana, lunes 5 de septiembre, declara ante el juez Fernando Andreu el último testigo en el caso Bankia. Se trata de José Antonio Casaus, el inspector responsable (cabecera en
la jerga interna del Banco de España) primero en Caja Madrid, desde
2009, y, más tarde, responsable, a partir del 3 de diciembre de 2010,
del grupo BFA (Banco Financiero y Ahorro) —resultado de la unión de
siete cajas de ahorro— de la salida posterior a Bolsa de Bankia en julio
de 2011 y finalmente a cargo del seguimiento de la reformulación de las
cuentas a finales de mayo de 2012. Casaus declara, a partir de las 9.00 horas, en calidad de testigo del
fiscal Alejandro Luzón y de la acusación popular que representa el
abogado Andrés Herzog (Confederación Intersindical de Crédito). Aunque
ya prestó declaración el 21 de julio de 2014, Herzog fue el primero que
propuso su vuelta a la Audiencia Nacional el pasado 8 de junio . Y en
escrito con fecha 30 de junio, lo hizo el fiscal Luzón. El juez, al
admitir esta prueba, el pasado 6 de julio, se la atribuye a en exclusiva
al fiscal. En efecto, Casaus es testigo de la acusación. No figura, por ejemplo,
entre los testigos del Banco de España que ha propuesto en esta
oportunidad lo que podríamos llamar la defensa, es decir, Francisco
Celma, el socio auditor de Deloitte, firma encargada de auditoría
externa de Caja Madrid en su día y de Bankia más tarde. Tanto Celma como Deloitte son investigados.
La sede de Bankia en Madrid Uly Martín
Si no hay petición de nuevas diligencias, esta mañana, lunes 5 de septiembre, declara ante el juez Fernando Andreu el último testigo en el caso Bankia.
Se trata de José Antonio Casaus, el inspector responsable (cabecera en
la jerga interna del Banco de España) primero en Caja Madrid, desde
2009, y, más tarde, responsable, a partir del 3 de diciembre de 2010,
del grupo BFA (Banco Financiero y Ahorro) —resultado de la unión de
siete cajas de ahorro— de la salida posterior a Bolsa de Bankia en julio
de 2011 y finalmente a cargo del seguimiento de la reformulación de las
cuentas a finales de mayo de 2012. Casaus declara, a partir de las 9.00 horas, en calidad de testigo del
fiscal Alejandro Luzón y de la acusación popular que representa el
abogado Andrés Herzog (Confederación Intersindical de Crédito). Aunque
ya prestó declaración el 21 de julio de 2014, Herzog fue el primero que
propuso su vuelta a la Audiencia Nacional el pasado 8 de junio. Y en
escrito con fecha 30 de junio, lo hizo el fiscal Luzón. El juez, al
admitir esta prueba, el pasado 6 de julio, se la atribuye a en exclusiva
al fiscal. En efecto, Casaus es testigo de la acusación. No figura, por ejemplo,
entre los testigos del Banco de España que ha propuesto en esta
oportunidad lo que podríamos llamar la defensa, es decir, Francisco
Celma, el socio auditor de Deloitte, firma encargada de auditoría
externa de Caja Madrid en su día y de Bankia más tarde. Tanto Celma como Deloitte son investigados. Como en la película Witness of the prosecution (titulada Testigo de cargo
en España) basada en la novela de Agatha Christie, la declaración de
Casaus puede ser muy relevante, por lo que se podría hablar de un
testigo de cargo. Los dos peritos judiciales, los inspectores del Banco de España
Víctor Sánchez y Antonio Busquets, cuestionan el estado de salud de las
siete entidades que dieron nacimiento a BFA primero y que, más tarde,
salieron bajo el nombre de Bankia a Bolsa, en base precisamente a los
informes de seguimiento del equipo del cual era cabecera Casaus. Uno de
sus superiores en la época de salida a Bolsa de Bankia, Pedro Comín,
jefe de grupo en aquellos días y actualmente director adjunto de
Supervisión del Banco de España, ha puesto a su vez en cuestión la
enfermedad —salida a bolsa de un grupo virtualmente quebrado— que
diagnosticaron los inspectores Sánchez y Busquets en su papel de peritos
judiciales. Cuando Casaus declaró por primera vez, en julio de 2014, la
investigación del caso estaba en pañales. En su escrito de 8 de junio,
Herzog recordaba que Casaus había declarado en relación a un informe de
inspección sobre Caja Madrid de 3 de diciembre de 2010. "Pero lo cierto es que más allá de ese concreto informe sobre el que
fue preguntado, el señor Casaus ha sido durante muchos años inspector cabecera
del Grupo BFA-Bankia y los informes de seguimiento en los que intervino
son citados profusamente en los nuevos informes de los peritos
judiciales, Victor Sánchez y Antonio Busquets. Eso por no mencionar la
infinidad de diligencias practicadas y documentos incorporados a las
actuaciones desde hace dos años (cuando declaró Casaus) que aconsejan
que se le reciba de nuevo declaración en calidad de testigo,pues se trata del inspector que ha sido clave durante todo el
desarrollo de la operación de Bankia... Es evidente que no hay mejor
persona (si atendemos a su independencia de criterio y al conocimiento
en la práctica de los problemas y la realidad contable de la entidad)
para aclarar y despejar algunas de las sospechas de índole técnico,
contable y financiero, que se han querido sembrar sobre la competencia y
buen hacer de los peritos judiciales las representaciones de los
investigados".
Fuentes que siguieron en su día la elaboración de los informes del
equipo de inspectores del Banco de España señalan que Casaus era muy
crítico tanto con los planes de fusión de las siete cajas de ahorro como
con la salida a Bolsa y la posterior reformulación de las cuentas. Eso
se podría rastrear y confirmar en los correos electrónicos
intercambiados en su día entre el cabecera Casaus y los inspectores que
participaban en los trabajos de supervisión de 2010 y 2011. Pero también en informes de seguimiento en los que se analiza la
reformulación de las cuentas -un asunto clave en relación a determinar
si los 22.424 millones de euros de ayudas directas canalizadas por el
Estado se han ajustado a la realidad-, unos informes correspondientes al
ejercicio 2012 que todavía no se han incorporado a la causa, que han
sido solicitados por Herzog, petición sobre la que el juez Andreu tiene
pendiente pronunciarse.
La cifra del saneamientos cambia
Las cifras de saneamiento han resucitado en la investigación a raíz
de las declaraciones dispares de altos cargos del Banco de España a
finales de julio pasado. El juez Andreu pudo escuchar que cifras de
saneamientos de 13.000 millones, más otros 3.000 millones adicionales,
como afirmaciones según las cuales, el auditor Deloitte hubiera estado
dispuesto a estampar su firma debajo de un saneamiento de 9.000 millones
de euros. En todos los casos, se trata de cifras muy alejadas de los
22.424 millones de ayudas directas inyectadas por el Estado al
nacionalizar la entidad en mayo de 2012. El testigo Casaus ha ascendido a jefe de equipo en su carrera dentro
del Banco de España. Y los altos cargos de la entidad han defendido a
capa y espada su política de fusiones de cajas de ahorro y la promoción
de las salidas a Bolsa. En particular en el caso de Bankia, han
reafirmado la existencia de las enigmáticas provisiones específicas
pendientes de asignar, en referencia a los 6.913 millones de euros que
figuran en el folleto de salida a Bolsa de Bankia como un colchón
aplicar a saneamiento de créditos dañados. Los peritos judiciales, los
también inspectores Sánchez y Busquets, señalan en sus informes que
dichos provisiones no han existido y que han sido una añagaza comercial
para tranquilizar a los inversores potenciales.
Un experto censura que se obviara la responsabilidad política del exministro tras su participación en un paraíso fiscal.
La decisión del nombramiento de José Manuel Soria como representante de España en el Banco Mundial
la tomó una comisión política que no tuvo en cuenta las
responsabilidades políticas del ex ministro, ni que estas se debieran a
un asunto -figurar como administrador de empresas radicadas en paraísos
fiscales- que guarda relación con el puesto que va a desempeñar en el
organismo internacional.
José Manuel Soria en la inauguración de la feria internacional de turismo FITUR, el pasado enero. PEDRO ARMESTREAFSegún informó el Gobierno en el comunicado sobre el nombramiento,
la Comisión de Evaluaciones que seleccionó al ex ministro para el cargo
de director ejecutivo del Banco Mundial "está presidida por la
Secretaría de Estado de Economía y Apoyo a la Empresa y de ella forman
parte también la Secretaría de Estado de Comercio, la Secretaría General
del Tesoro, la Dirección General de Análisis Macroeconómico y Economía
Internacional y la Dirección General de Política Económica". Esto es, se
trata de una comisión política que decide sobre un puesto "que no es un
cargo funcionarial, sino un cargo político, de forma que resulta
curioso que no haya valorado las responsabilidades políticas que tuvo
que asumir el candidato", señala Tomás Prieto, profesor titular de
Derecho Administrativo de la Universidad de Burgos.
El experto reconoce que la responsabilidad política "no tiene una
relevancia jurídica nítida" , porque Soria no tiene una "mancha
jurídica" -no está imputado ni inhabilitado- pero el poder público que
lo seleccionó "podría haberla valorado, sin ser un imperativo jurídico,
porque sí es un elemento relevante para el puesto en cuestión que los
hechos por los que asumió esa responsabilidad estén relacionados con el
cargo". "Podría haber sido un elemento que hiciera inclinar la balanza
hacia otro candidato", indica el especialista. "El hecho de que la
decisión se tome por un órgano político hace difícil pensar que
prescinda de criterios políticos para tomarla", apostilla. El Banco
Mundial forma parte de la ONU y de la lucha contra los paraísos
fiscales. Ahora bien, desde el punto de vista estrictamente jurídico, el
Gobierno tiene argumentos para justificarse. A la hora de valorar los
méritos de los candidatos, "al haber sido ministro es difícil que haya
alguien con un currículum mejor que el suyo", explica el profesor. Un
cargo político, como es el de un ministro, es al mismo tiempo uno de los
mayores altos cargos de la administración, lo que da lugar a méritos
para optar a todo tipo de cargos públicos posteriormente. El portavoz de Economía del PSOE en el Congreso, Pedro Saura, destaca
además que "no estamos hablando de una plaza de la Administración
General del Estado, sino de ocupar una silla en el staff de la
dirección del Banco Mundial representando a España". "No es volver a un
puesto de funcionario", subraya, al contrario de lo que ha argumentado
el Gobierno. El socialista destaca además que la idoneidad de un
candidato "no solo se valora con requisitos técnicos". "¿Si Soria no era
idóneo para ser ministro, cómo lo va a ser para representar a España en
un organismo internacional?", se pregunta.
José Manuel Soria tras su dimisión por los 'papeles de Panamá'. CLAUDIO ÁLVAREZATLAS
El PP no se consuela con el Gobierno . De vez en cuando coloniza la oposición y construye armas incendiarias contra sí mismo . Lo demuestra el escándalo de Soria .
Que no es un gol en propia meta, sino un golazo. Por el momento en que
trasciende —el día de la investidura— y porque ni el más sofisticado
estratega del PSOE hubiera elaborado un argumento tan poderoso ni
providencial: el ministro "panameño" evacuado por el propio Gobierno en el laberinto de las mentiras es rehabilitado en la gloria del Banco Mundial. No cabe enunciado más indigerible para la sociedad española: Banco
Mundial. A la reputación depredadora de los bancos se le añade un
adjetivo de connotación planetaria. El Banco Mundial, aunque no lo sea,
simboliza en el imaginario colectivo una especie de atrocidad
capitalista, un organismo demoníaco que dirigen en la sombra personajes
facinerosos. Y no es que los ciudadanos conozcan exactamente la vocación
filantrópica de esta institución financiera ni su responsabilidad
crediticia con los países en desarrollo, pero cualquier aclaración al
respecto no hace sino remover las entrañas. Mandar a Soria al Banco Mundial es como canonizarlo,
especialmente cuando trascienden sus honorarios mensuales —16.000 euros
¡netos!— y cuando el Gobierno trata de encubrir el ascenso en los
pormenores de una prosaica cuestión técnica. Es un esfuerzo voluntarioso y baldío. O una tomadura de pelo. De acuerdo con el Gobierno, el Gobierno nada ha tenido que ver con su propia decisión. Y Soria habría accedido al puesto de Washington en un proceso aséptico y
mecánico, más o menos como un retrato robot que cumple todos los
requisitos, incluido el bigote y el parecido a Aznar. ¿Quién mejor que
un experto en paraísos fiscales para combatirlos?
El sarcasmo y la unánime escandalera resumen en sí misma la
inverosímil torpeza de Mariano Rajoy con el calendario y con la
sensibilidad social, aunque esta decisión incendiaria, aprovechada por
Ciudadanos en la pedagogía de su alejamiento, también obedece a la
arrogancia del presidente en funciones. Soria es uno de los suyos . Lo
considera la víctima de un linchamiento. Le debe —cuentan— favores
embarazosos. Y ha decidido no ya indultarlo, sino colocarle unos
laureles para marcar territorio, reivindicarse, Rajoy, como una figura
autocrática y soberbia. Porque le da la gana. Cuesta trabajo entender la operación desde presupuestos
convencionales. El PP conspira contra sí mismo en una tormenta perfecta,
a no ser que el verdadero objetivo de esta cacicada política y estética
consista en proporciona argumentos a sus aliados y antagonistas para
forzar las elecciones.