Un Blues

Un Blues
Del material conque están hechos los sueños

5 sept 2016

Bankia, testigo de cargo............................................................................... Ernesto Ekaizer

Si no hay petición de nuevas diligencias, esta mañana, declara un testigo clave del 'caso Bankia': José Antonio Casaus, el jefe de inspectores de la entidad.

 

La sede de Bankia en Madrid
Si no hay petición de nuevas diligencias, esta mañana, lunes 5 de septiembre, declara ante el juez Fernando Andreu el último testigo en el caso Bankia.
 Se trata de José Antonio Casaus, el inspector responsable (cabecera en la jerga interna del Banco de España) primero en Caja Madrid, desde 2009, y, más tarde, responsable, a partir del 3 de diciembre de 2010, del grupo BFA (Banco Financiero y Ahorro) —resultado de la unión de siete cajas de ahorro— de la salida posterior a Bolsa de Bankia en julio de 2011 y finalmente a cargo del seguimiento de la reformulación de las cuentas a finales de mayo de 2012.
Casaus declara, a partir de las 9.00 horas, en calidad de testigo del fiscal Alejandro Luzón y de la acusación popular que representa el abogado Andrés Herzog (Confederación Intersindical de Crédito). Aunque ya prestó declaración el 21 de julio de 2014, Herzog fue el primero que propuso su vuelta a la Audiencia Nacional el pasado 8 de junio
. Y en escrito con fecha 30 de junio, lo hizo el fiscal Luzón. El juez, al admitir esta prueba, el pasado 6 de julio, se la atribuye a en exclusiva al fiscal.
En efecto, Casaus es testigo de la acusación. 
No figura, por ejemplo, entre los testigos del Banco de España que ha propuesto en esta oportunidad lo que podríamos llamar la defensa, es decir, Francisco Celma, el socio auditor de Deloitte, firma encargada de auditoría externa de Caja Madrid en su día y de Bankia más tarde. Tanto Celma como Deloitte son investigados.

La sede de Bankia en Madrid
Si no hay petición de nuevas diligencias, esta mañana, lunes 5 de septiembre, declara ante el juez Fernando Andreu el último testigo en el caso Bankia. Se trata de José Antonio Casaus, el inspector responsable (cabecera en la jerga interna del Banco de España) primero en Caja Madrid, desde 2009, y, más tarde, responsable, a partir del 3 de diciembre de 2010, del grupo BFA (Banco Financiero y Ahorro) —resultado de la unión de siete cajas de ahorro— de la salida posterior a Bolsa de Bankia en julio de 2011 y finalmente a cargo del seguimiento de la reformulación de las cuentas a finales de mayo de 2012.
Casaus declara, a partir de las 9.00 horas, en calidad de testigo del fiscal Alejandro Luzón y de la acusación popular que representa el abogado Andrés Herzog (Confederación Intersindical de Crédito). Aunque ya prestó declaración el 21 de julio de 2014, Herzog fue el primero que propuso su vuelta a la Audiencia Nacional el pasado 8 de junio. Y en escrito con fecha 30 de junio, lo hizo el fiscal Luzón. El juez, al admitir esta prueba, el pasado 6 de julio, se la atribuye a en exclusiva al fiscal.
En efecto, Casaus es testigo de la acusación. No figura, por ejemplo, entre los testigos del Banco de España que ha propuesto en esta oportunidad lo que podríamos llamar la defensa, es decir, Francisco Celma, el socio auditor de Deloitte, firma encargada de auditoría externa de Caja Madrid en su día y de Bankia más tarde. Tanto Celma como Deloitte son investigados.
Como en la película Witness of the prosecution (titulada Testigo de cargo en España) basada en la novela de Agatha Christie, la declaración de Casaus puede ser muy relevante, por lo que se podría hablar de un testigo de cargo.
Los dos peritos judiciales, los inspectores del Banco de España Víctor Sánchez y Antonio Busquets, cuestionan el estado de salud de las siete entidades que dieron nacimiento a BFA primero y que, más tarde, salieron bajo el nombre de Bankia a Bolsa, en base precisamente a los informes de seguimiento del equipo del cual era cabecera Casaus. Uno de sus superiores en la época de salida a Bolsa de Bankia, Pedro Comín, jefe de grupo en aquellos días y actualmente director adjunto de Supervisión del Banco de España, ha puesto a su vez en cuestión la enfermedad —salida a bolsa de un grupo virtualmente quebrado— que diagnosticaron los inspectores Sánchez y Busquets en su papel de peritos judiciales.
Cuando Casaus declaró por primera vez, en julio de 2014, la investigación del caso estaba en pañales. 
En su escrito de 8 de junio, Herzog recordaba que Casaus había declarado en relación a un informe de inspección sobre Caja Madrid de 3 de diciembre de 2010.
"Pero lo cierto es que más allá de ese concreto informe sobre el que fue preguntado, el señor Casaus ha sido durante muchos años inspector cabecera del Grupo BFA-Bankia y los informes de seguimiento en los que intervino son citados profusamente en los nuevos informes de los peritos judiciales, Victor Sánchez y Antonio Busquets.
 Eso por no mencionar la infinidad de diligencias practicadas y documentos incorporados a las actuaciones desde hace dos años (cuando declaró Casaus) que aconsejan que se le reciba de nuevo declaración en calidad de testigo,pues se trata del inspector que ha sido clave durante todo el desarrollo de la operación de Bankia... Es evidente que no hay mejor persona (si atendemos a su independencia de criterio y al conocimiento en la práctica de los problemas y la realidad contable de la entidad) para aclarar y despejar algunas de las sospechas de índole técnico, contable y financiero, que se han querido sembrar sobre la competencia y buen hacer de los peritos judiciales las representaciones de los investigados".
Fuentes que siguieron en su día la elaboración de los informes del equipo de inspectores del Banco de España señalan que Casaus era muy crítico tanto con los planes de fusión de las siete cajas de ahorro como con la salida a Bolsa y la posterior reformulación de las cuentas.
 Eso se podría rastrear y confirmar en los correos electrónicos intercambiados en su día entre el cabecera Casaus y los inspectores que participaban en los trabajos de supervisión de 2010 y 2011.
Pero también en informes de seguimiento en los que se analiza la reformulación de las cuentas -un asunto clave en relación a determinar si los 22.424 millones de euros de ayudas directas canalizadas por el Estado se han ajustado a la realidad-, unos informes correspondientes al ejercicio 2012 que todavía no se han incorporado a la causa, que han sido solicitados por Herzog, petición sobre la que el juez Andreu tiene pendiente pronunciarse.

La cifra del saneamientos cambia

Las cifras de saneamiento han resucitado en la investigación a raíz de las declaraciones dispares de altos cargos del Banco de España a finales de julio pasado.
 El juez Andreu pudo escuchar que cifras de saneamientos de 13.000 millones, más otros 3.000 millones adicionales, como afirmaciones según las cuales, el auditor Deloitte hubiera estado dispuesto a estampar su firma debajo de un saneamiento de 9.000 millones de euros.
 En todos los casos, se trata de cifras muy alejadas de los 22.424 millones de ayudas directas inyectadas por el Estado al nacionalizar la entidad en mayo de 2012.
El testigo Casaus ha ascendido a jefe de equipo en su carrera dentro del Banco de España. 
Y los altos cargos de la entidad han defendido a capa y espada su política de fusiones de cajas de ahorro y la promoción de las salidas a Bolsa.
 En particular en el caso de Bankia, han reafirmado la existencia de las enigmáticas provisiones específicas pendientes de asignar, en referencia a los 6.913 millones de euros que figuran en el folleto de salida a Bolsa de Bankia como un colchón aplicar a saneamiento de créditos dañados.
 Los peritos judiciales, los también inspectores Sánchez y Busquets, señalan en sus informes que dichos provisiones no han existido y que han sido una añagaza comercial para tranquilizar a los inversores potenciales.

Algo más que un alto funcionario............................................................................. Elsa García de Blas

Un experto censura que se obviara la responsabilidad política del exministro tras su participación en un paraíso fiscal.

 La decisión del nombramiento de José Manuel Soria como representante de España en el Banco Mundial la tomó una comisión política que no tuvo en cuenta las responsabilidades políticas del ex ministro, ni que estas se debieran a un asunto -figurar como administrador de empresas radicadas en paraísos fiscales- que guarda relación con el puesto que va a desempeñar en el organismo internacional.

 


José Manuel Soria en la inauguración de la feria internacional de turismo FITUR, el pasado enero. AF
 
Según informó el Gobierno en el comunicado sobre el nombramiento, la Comisión de Evaluaciones que seleccionó al ex ministro para el cargo de director ejecutivo del Banco Mundial "está presidida por la Secretaría de Estado de Economía y Apoyo a la Empresa y de ella forman parte también la Secretaría de Estado de Comercio, la Secretaría General del Tesoro, la Dirección General de Análisis Macroeconómico y Economía Internacional y la Dirección General de Política Económica".
 Esto es, se trata de una comisión política que decide sobre un puesto "que no es un cargo funcionarial, sino un cargo político, de forma que resulta curioso que no haya valorado las responsabilidades políticas que tuvo que asumir el candidato", señala Tomás Prieto, profesor titular de Derecho Administrativo de la Universidad de Burgos.

El experto reconoce que la responsabilidad política "no tiene una relevancia jurídica nítida" , porque Soria no tiene una "mancha jurídica" -no está imputado ni inhabilitado- pero el poder público que lo seleccionó
 "podría haberla valorado, sin ser un imperativo jurídico, porque sí es un elemento relevante para el puesto en cuestión que los hechos por los que asumió esa responsabilidad estén relacionados con el cargo".
 "Podría haber sido un elemento que hiciera inclinar la balanza hacia otro candidato", indica el especialista.
 "El hecho de que la decisión se tome por un órgano político hace difícil pensar que prescinda de criterios políticos para tomarla", apostilla.
 El Banco Mundial forma parte de la ONU y de la lucha contra los paraísos fiscales.
Ahora bien, desde el punto de vista estrictamente jurídico, el Gobierno tiene argumentos para justificarse.
 A la hora de valorar los méritos de los candidatos, "al haber sido ministro es difícil que haya alguien con un currículum mejor que el suyo", explica el profesor.
 Un cargo político, como es el de un ministro, es al mismo tiempo uno de los mayores altos cargos de la administración, lo que da lugar a méritos para optar a todo tipo de cargos públicos posteriormente.
El portavoz de Economía del PSOE en el Congreso, Pedro Saura, destaca además que "no estamos hablando de una plaza de la Administración General del Estado, sino de ocupar una silla en el staff de la dirección del Banco Mundial representando a España".
 "No es volver a un puesto de funcionario", subraya, al contrario de lo que ha argumentado el Gobierno.
 El socialista destaca además que la idoneidad de un candidato "no solo se valora con requisitos técnicos".
 "¿Si Soria no era idóneo para ser ministro, cómo lo va a ser para representar a España en un organismo internacional?", se pregunta.


 

Porque le da la gana............................................................................................ Rubén Amón

La promoción de Soria al Banco Mundial es una mezcla de torpeza y de arrogancia que retrata a Rajoy en su cesarismo.

José Manuel Soria tras su dimisión por los 'papeles de Panamá'. CLAUDIO ÁLVAREZ ATLAS

El PP no se consuela con el Gobierno
 . De vez en cuando coloniza la oposición y construye armas incendiarias contra sí mismo
. Lo demuestra el escándalo de Soria 
. Que no es un gol en propia meta, sino un golazo.
 Por el momento en que trasciende —el día de la investidura— y porque ni el más sofisticado estratega del PSOE hubiera elaborado un argumento tan poderoso ni providencial: el ministro "panameño" evacuado por el propio Gobierno en el laberinto de las mentiras es rehabilitado en la gloria del Banco Mundial.
No cabe enunciado más indigerible para la sociedad española: Banco Mundial. 
A la reputación depredadora de los bancos se le añade un adjetivo de connotación planetaria. 
El Banco Mundial, aunque no lo sea, simboliza en el imaginario colectivo una especie de atrocidad capitalista, un organismo demoníaco que dirigen en la sombra personajes facinerosos. 
Y no es que los ciudadanos conozcan exactamente la vocación filantrópica de esta institución financiera ni su responsabilidad crediticia con los países en desarrollo, pero cualquier aclaración al respecto no hace sino remover las entrañas. 
Mandar a Soria al Banco Mundial es como canonizarlo, especialmente cuando trascienden sus honorarios mensuales —16.000 euros ¡netos!— y cuando el Gobierno trata de encubrir el ascenso en los pormenores de una prosaica cuestión técnica.
Es un esfuerzo voluntarioso y baldío.
 O una tomadura de pelo. 
De acuerdo con el Gobierno, el Gobierno nada ha tenido que ver con su propia decisión.
 Y Soria habría accedido al puesto de Washington en un proceso aséptico y mecánico, más o menos como un retrato robot que cumple todos los requisitos, incluido el bigote y el parecido a Aznar.
 ¿Quién mejor que un experto en paraísos fiscales para combatirlos?

El sarcasmo y la unánime escandalera resumen en sí misma la inverosímil torpeza de Mariano Rajoy con el calendario y con la sensibilidad social, aunque esta decisión incendiaria, aprovechada por Ciudadanos en la pedagogía de su alejamiento, también obedece a la arrogancia del presidente en funciones.
 Soria es uno de los suyos
. Lo considera la víctima de un linchamiento. Le debe —cuentan— favores embarazosos.
 Y ha decidido no ya indultarlo, sino colocarle unos laureles para marcar territorio, reivindicarse, Rajoy, como una figura autocrática y soberbia. 
Porque le da la gana.
Cuesta trabajo entender la operación desde presupuestos convencionales.
 El PP conspira contra sí mismo en una tormenta perfecta, a no ser que el verdadero objetivo de esta cacicada política y estética consista en proporciona argumentos a sus aliados y antagonistas para forzar las elecciones.

 

Feijóo ve “difícil de entender” el nombramiento de Soria.............................................................El Pais

El Gobierno insiste en que se ha cumplido la legalidad al elegir al exministro para representar a España en el Banco Mundial.

 
El presidente de Galicia, Alberto Núñez Feijóo.

El presidente de Galicia y candidato del PP en las elecciones autonómicas del próximo 25 de septiembre, Alberto Núñez Feijóo, ha reconocido este lunes que la elección del exministro José Manuel Soria para representar a España en el Banco Mundial puede ser "difícil de entender para mucha gente" y ve "imprescindible" que el ministro de Economía, Luis de Guindos, dé "explicaciones adicionales" en el Congreso.
 Soria dimitió el pasado abril por su vinculación con paraísos fiscales —los llamados papeles de Panamá— y el ministerio hizo público el nombramiento el pasado viernes, durante el debate de investidura fallida de Mariano Rajoy. 

Feijóo, no obstante, ha insistido, en un desayuno informativo organizado por Europa Press, en que no puede cuestionarse la elección de Soria "desde el punto de vista legal". "Lo que se discute es una cuestión de oportunidad".
 Rajoy y Guindos defendieron este domingo el nombramiento y este lunes ha vuelto a hacerlo la vicepresidenta en funciones, Soraya Sáenz de Santamaría: "Es a quien le correspondía [el puesto] según la comisión técnica, que es la encargada de estos nombramientos y de acuerdo con el escalafón.
Hay que respetar la legalidad siempre". Dijo ella de Soria que no respeta nada ni el PP, por supuesto.
La elección de Soria también diluyó el mensaje de unidad que el PP pretendía trasladar el pasado sábado al reunir al Comité Ejecutivo del partido.
 El presidente de Castilla y León, Juan Vicente Herrera, declaró que su opinión sobre Soria era "manifiestamente mejorable".
 La presidenta de la Comunidad de Madrid, Cristina Cifuentes, pidió que lo explicaran "quienes lo han nombrado".
El presidente de la Xunta ha responsabilizado al secretario general del PSOE, Pedro Sánchez, del bloqueo político y lo ha comparado con un personaje de los hermanos Marx que aparece en las escenas solo para decir que se opone a todo.
 Feijóo entiende que hay quien pretende "resucitar la política de las dos Españas que hace tiempo que dejaron de existir" y ha recordado que los socialistas y los populares han llegado a acuerdos en el pasado, por ejemplo, para que Patxi López fuera lehendakari.  
¿Han dejado de existir las dos Españas? miren el resultado de la votación, a favor 170 en contra 180