Un Blues

Un Blues
Del material conque están hechos los sueños

16 ago 2016

La artesanía de la alta costura.............................................................................Daniel García López

Bordadores, sombrereros y plumajeros.
 El secreto que se esconde detrás de las creaciones de Chanel son 13 pequeños talleres artesanales en vías de extinción.
 Descubrimos las manufacturas que la marca ha ido comprando a lo largo de tres décadas y de las que hace gala en un desfile especial.
UNA NOCHE de diciembre, estudios Cinecittà. 
En un hangar, una pasarela que en realidad es un laberinto de calles de París, boca de metro incluida. 
Alrededor, 800 espectadores desplazados al efecto, entre prensa, clientes e invitadas ilustres (Carolina de Mónaco, las actrices Kristen Stewart y Rooney Mara). 
“¡Es una invasión de moda!”, ríe Bruno Pavlovsky, el presidente de moda de Chanel, entre las bambalinas de su propia superproducción.
 Sin embargo, por difícil que parezca, en el desfile Paris in Rome de la maison francesa, duodécima entrega de sus colecciones Métiers d’Art (oficios de arte, en francés), lo único importante es fijarse en los detalles: la franja de lentejuelas que recorre el frontal de una falda lápiz, los apliques de pedrería sobre una capa de cachemir o un bajo de plumas que se mueven con coquetería al caminar. 
En un clima de crisis en el que el lujo carece de grandes perspectivas de crecimiento, y que tampoco invita a la ostentación, las colecciones Métiers d’Art son el vehículo que Chanel utiliza para exhibir las capacidades de los talleres que ha ido adquiriendo durante años, y que convierten esos detalles en espacio para el virtuosismo.
 Se trata de 13 pequeñas empresas englobadas por la compañía subsidiaria Paraffection, localizadas en su mayor parte en un complejo a las afueras de París.
 “Chanel compró Lesage en 2002, pero esto no ha cambiado nuestra forma de trabajar”, explica Jean-François Lesage, hijo del fundador de la casa de bordados que lleva su apellido.
 “Es verdad que produce ocho colecciones anuales y eso representa mucha actividad para nosotros, pero seguimos trabajando con otras casas de costura”.

Una artesana de Lesage selecciona hilos para un tejido de tweed. 
 
El proyecto Métiers d’Art subraya la implicación de la firma con unos oficios cuya desaparición no solo significaría su propio final, sino el de ese reducto casi mágico que es la confección de calidad. 
Ya el padre de Lesage, François, describía su profesión con pasión más allá de la simple técnica: “El bordado es a la costura lo que los fuegos artificiales al día de la Bastilla”.
Lesage es el nombre más célebre dentro del paraguas Paraffection.
 En la profesión desde 1924, cuando Albert y Marie-Louise Lesage adquirieron el taller de bordado Michonet, en su archivo se conservan más de 70.000 muestras, herencia de sus colaboraciones con grandes como Yves Saint Laurent, Balenciaga o Givenchy.
 Particularmente valioso es el legado que dejó su trabajo con Elsa Schiaparelli, gran rival de Coco Chanel en los años treinta, rico en motivos surrealistas.
Pero no fue el de Lesage, sino el del bisutero Desrues, el primer taller que Chanel compró, en 1985.

 Once años después llegó el turno de Lemarié, plumajero y florista, y luego, los del sombrerero Maison Michel, Massaro (el zapatero que fabrica los salones beis con puntera negra desde que Chanel los diseñase en 1957) o el antiquísimo guantero Causse.
En octubre de 2012, cuando se hizo pública la noticia del cierre de Barrie, un productor escocés de cachemir con el que Chanel llevaba un cuarto de siglo colaborando, la maison intervino y compró la empresa.
 En diciembre, una festiva caravana de la moda con el logo de la ce entrelazada aterrizaba en el castillo de Linlithgow, cerca de Edimburgo, con una colección llena de tartanes, guiños a María Estuardo y, por supuesto, toneladas de cachemir.
 El espectáculo no celebraba la conservación de los 176 puestos de trabajo que genera Barrie, sino parte del legado de Chanel: la fundadora pasó mucho tiempo en las Highlands con el duque de Westminster, su amante a finales de los años treinta, y a través de él descubrió el tweed y los jerséis de cenefas que hoy siguen poblando sus tiendas.
La historia de mademoiselle Chanel no solo inspira la estética de la casa que fundó.
 La diseñadora, de orígenes modestos, destronó a los modistos de principios de siglo que, como Paul Poiret, imponían incómodas fantasías para las mujeres.
 Relajó la silueta y simplificó los patrones; se cortó el pelo, inventó su propia historia y, cuando murió, en 1971, había alcanzado un nivel de éxito casi inaudito para una mujer sola.
 Si Chanel, la creadora, retrató su época, Chanel, la empresa, es pionera en todo lo que hoy identifica a una casa de lujo: la salvaguarda de la creatividad y el savoir faire, la responsabilidad social corporativa y, naturalmente, la necesidad de ofrecer espectáculo en la sociedad de Internet.
 Las colecciones Métiers d’Art, que desde 2002 invaden anualmente una ciudad del mundo a bombo y platillo, reúnen todo lo anterior. 
“Es artesanía en el mejor sentido de la palabra, porque en la artesanía hay arte”, dice Karl Lagerfeld, su diseñador. “El arte de hacer las cosas bien”.
 

Nueva York busca una solución a la epidemia de heroína............................................. Sandro Pozzi

El número de muertes por sobredosis de opiáceos ha crecido un 20% en un año en la Gran Manzana.

 Las autoridades iniciado un plan de choque para afrontar el problema.

Vigilia por los muertos por sobredosis en EEUU en 2015. C. Osorio Getty
La heroína es más letal en la ciudad de Nueva York que la violencia por armas de fuego.
 Es una realidad que mostró al mundo el actor Philip Seymour Hoffman, cuando en febrero de 2014 fue encontrado muerto en su apartamento en el West Village. 
La jeringuilla pinchada en su brazo fue también la evidencia más visible de que esa pesadilla que quita el sueño en Estados Unidos no conoce de guetos, porque la epidemia de la adicción cruza todas las líneas económicas y sociales.

Vigilia por los muertos por sobredosis en EEUU en 2015. C. Osorio Getty
La heroína es más letal en la ciudad de Nueva York que la violencia por armas de fuego. 
Es una realidad que mostró al mundo el actor Philip Seymour Hoffman, cuando en febrero de 2014 fue encontrado muerto en su apartamento en el West Village. 
La jeringuilla pinchada en su brazo fue también la evidencia más visible de que esa pesadilla que quita el sueño en Estados Unidos no conoce de guetos, porque la epidemia de la adicción cruza todas las líneas económicas y sociales.

La plaga de la heroína está causando estragos en la Gran Manzana.
 Las muertes por abuso de drogas prácticamente se doblaron desde 2010. 
El año pasado se registraron 937 fallecidos, frente a 541 hace cinco. 
Solo en el último año, el incremento fue de casi el 20%.
 Esto supone que la droga se llevó por delante a 14 de cada 100.000 residentes en la mayor metrópoli de EE UU.
La heroína, en concreto, fue la responsable el año pasado de seis de cada diez muertes por sobredosis, de acuerdo con los últimos datos del Departamento de Salud.
 En su caso, el incremento de los fallecidos por abuso fue del 160% en el mismo periodo de referencia.
 Y aunque la población blanca es la más afectada, es en la comunidad latina donde crece más rápido, con un alza del 51% entre 2014 y 2015.
La fiscal neoyorquina Bridget Brennan es rotunda cuando se le pregunta por el problema de la heroína: “Se consume como caramelos”.
 Atribuye la epidemia a la abundancia en el suministro
. Solo en 2014 se confiscó el equivalente a 30 millones de dosis de heroína.
 “Nunca vimos algo así, ni si quiera durante las epidemias de hace tres y cuatro décadas”, señala James Hunt, agente especial de la DEA.
Las estadísticas muestran que buena parte de los adictos llegan a la heroína porque se enganchan a calmantes como el Fentanyl, que es hasta 100 veces más potente que la morfina
. Después, buscan una solución más barata y contundente. Incluso los mezclan.
 El año pasado, 146 de las muertes por sobredosis están asociadas al Fentanyl.
 Hace diez años no representaban el 5% de los fallecidos por abuso
. Mary Bassett, la comisaria de salud en la ciudad de Nueva York, se apoya en estos datos para urgir un amplio enfoque para afrontar el problema creciente de la adicción.
 Va a ampliar el acceso al Naloxone en barrios como el del Bronx o Staten Island
. De hecho, ya hay 650 farmacias donde se vende ya sin receta
. La policía también debe llevarlo encima y se está distribuyendo entre organizaciones vecinales.

El alcalde de Nueva York, Bill de Blasio, anunció en abril la creación de un grupo especial centrado en la prevención y el tratamiento de los adictos.
 La iniciativa se concentra en la educación del público, pero también a los doctores y consejeros que recetan tratamientos como el fentanyl.
 “Estas muertes se pueden prevenir”, insiste Mary Bassett.
 El plan incluye además un sistema de respuesta para ayudar a adictos que ya sufrieron una sobredosis.
El gobernado de Nueva York, Andrew Cuomo, también estampó la pasada primavera su firma en un paquete legislativo para hacer frente a la crisis.
 Entre las medidas incluye elevar el acceso a tratamientos eliminando la autorización previa de las aseguradoras y ampliando los servicios de emergencia. 
Se limitan en paralelo las prescripciones a opiáceos y se refuerzan las estrategias de prevención.
 “Estamos perdiendo demasiadas vidas en nuestra comunidad”, lamenta Terrell Jones, de la organización NY Harm Reduction Educators en Harlem, 
“hay que hacer todo lo posible para prevenir futuras tragedias”.
En otras ciudades, como Ithaca, han puesto en marcha otro tipo de iniciativas, como la de crear un local en el que los drogodependientes puedan suministrarse la dosis de una manera más segura. 
Si funciona, su alcalde está convencido de que será posible ayudarles a superar su adicción.
 La congresista demócrata Linda Rosenthal propone que estos centros de consumo supervisado se establezcan en todo el Estado. Mark Towsend, director de CORNER Project, insiste que son necesarios para evitar que los adictos se pinchen a escondidas en un baño público o solos en sus casas. 


“La gente seguirá muriendo de forma innecesaria”, augura.
La autoridades y organizaciones locales insisten en que no pueden esperar a que Washington actúe, pese a que se observa una mayor sensibilización de los dirigentes políticos.
 El problema llega al casar iniciativas en el ámbito de la salud como los centros de inyección con la acción de las fuerzas del orden, porque la policía no puede condonar el uso de una sustancia ilícita sin una ley que lo establezca expresamente.

 

La isla de los presidentes y el extraño dialecto de signos...................................................... Cristina F. Pereda

El clan Kennedy, los Clinton y los Obama han encontrado su paraíso estival en Martha's Vineyard.

La bahía de Edgartown en Martha's Vineyard. AGE FOTOSTOCK
Ha sido protagonista inesperada de una película, escena de accidentes y tragedias con apellido Kennedy, lugar de vacaciones, escenario de fiestas de recaudación para campañas políticas, destino de esclavos liberados hace dos siglos y la misteriosa cuna de un lenguaje de signos ancestral en Estados Unidos. 
Es la isla de Martha’s Vineyard, donde Barack Obama celebra junto a su familia sus últimas vacaciones de verano como presidente.
La bahía de Edgartown en Martha's Vineyard. AGE FOTOSTOCK
Ha sido protagonista inesperada de una película, escena de accidentes y tragedias con apellido Kennedy, lugar de vacaciones, escenario de fiestas de recaudación para campañas políticas, destino de esclavos liberados hace dos siglos y la misteriosa cuna de un lenguaje de signos ancestral en Estados Unidos.
 Es la isla de Martha’s Vineyard, donde Barack Obama celebra junto a su familia sus últimas vacaciones de verano como presidente.
Mansiones de lujo y campos de golf
Obama ha elegido el mismo destino para sus vacaciones desde que es presidente, con una sola excepción, el año 2012, cuando se jugaba la reelección contra Mitt Romney. 
Este verano, la primera de los Obama en llegar a la isla ha sido Sasha, la hija mayor, que ha trabajado unas semanas en uno de los restaurantes locales.
 El resto de la familia, incluidos sus dos perros, se unieron este sábado después de celebrar el 55 cumpleaños del presidente y permanecerán allí hasta el día 21.
 La isla ha sido testigo del partido de golf número 300 que juega el presidente —el recuento lo lleva un periodista de CBS— acompañado de figuras de la NBA como Stephen Curry o Chris Paul.
Fiestas de recaudación
El presidente comenzó sus últimas vacaciones como presidente sabiendo que la aspirante demócrata, Hillary Clinton, sigue liderando en las encuestas para convertirse en su sucesora.
 Martha’s Vineyard no es un lugar desconocido para los Clinton, y el día 20, justo un día antes de que Obama regrese a Washington, la demócrata asistirá a una cena (entre 1.000 y 27.000 dólares el cubierto) para recaudar fondos para su campaña.
 Su rival, Donald Trump, no está muy lejos.
 Según The Huffington Post, el aspirante republicano ha celebrado un evento similar en la cercana isla de Nantucket, con entradas algo más caras, de 2.700 a 50.000 dólares.
 
El presidente Obama en un campo de golf de la isla. AFP
Bill y 'Buddy'
El nombre de la localidad Martha’s Vineyard aparece en dos memorias publicadas por dos políticos estadounidenses, miembros de un matrimonio que puede hacer historia en noviembre, si Hillary Clinton se convierte en la primera mujer presidenta de Estados Unidos y en la primera en conseguirlo después de ser primera dama, como esposa del expresidente Bill Clinton.
 
Martha’s Vineyard fue el destino de las vacaciones de la familia Clinton inmediatamente después de que él testificase por el escándalo Lewinsky en el verano de 1998.
 Hillary Clinton escribió en sus memorias ‘Living History’, que “también vino Buddy, el perro, para hacer compañía a Bill. 
Era el único miembro de la familia que todavía quería ir”.
La diplomacia del escritor
El escritor colombiano Gabriel García Márquez cenó en Martha’s Vineyard con Bill Clinton, su esposa, el autor mexicano Carlos Fuentes y el excanciller mexicano Bernardo Sepúlveda. 
García Márquez traía un mensaje de Fidel Castro y dejó la isla con unas palabras de Clinton para el mandatario cubano. 
Así lo contó el libro Back Channel to Cuba, basándose en documentos secretos y conversaciones con quienes formaron parte de las negociaciones entre Cuba y EE UU con motivo de la oleada migratoria desde la isla en el verano de 1994.
Tragedias con sello Kennedy
Un miembro del clan más famoso de la política estadounidense desapareció en su avioneta, acompañado de su esposa y una cuñada.
 Otro tuvo un accidente de coche en el que murió la joven pasajera con la que viajaba.
 Eran John Kennedy Jr., fallecido en un accidente mientras sobrevolaba la costa en dirección a Martha’s Vineyard para acudir a una boda, y el senador de Massachusetts Edward Kennedy, hermano del presidente de EE UU asesinado en 1963.
El misterio de la lengua de signos de Martha’s Vineyard
Nació en una localidad al oeste de la isla, Chilmark, y allí también desapareció antes de que pudiera ser ‘descifrada’ del todo.
 La empleaban tanto las personas sordas como las que no lo eran y, según los expertos, se consolidó por el alto porcentaje de sordos en la isla: uno de cada 25 habitantes, cuando la media en el país es de 1 entre 5.700.
 Pero entre los siglos XVII y XIX, desde la llegada de los primeros residentes hasta que el transporte y las comunicaciones facilitaron el contacto con otras comunidades, este pueblo pesquero estaba casi completamente aislado. 
El fenómeno ha sido estudiado por científicos desde Alexander Graham Bell hasta antropólogos modernos, que llegaron a identificar cómo el lenguaje de signos de la isla fue uno de los tres dialectos que acabaron conformando la Lengua Oficial de Signos de EE UU.
La película es uno de los títulos más conocidos del director Steven Spielberg y se rodó en Martha’s Vineyard. Tiburón (Jaws) mostró en pantallas de todo el mundo las calles, el puerto y la playa de esta isla en 1975.
 Varios productores del film explicaron a la publicación Boston.com cómo convirtieron a esta localidad en su escenario, a varios residentes locales en sus actores secundarios e incluso a dos reparadores de barcos en ayudantes del equipo de efectos especiales.
Destino de la burguesía afroamericana
En el siglo XIX, las orillas de la isla atraían a esclavos liberados con la promesa de unas tierras. 
Hoy este retiro, a pesar de contar con una minoría afroamericana, ve como ésta crece año tras año.
 Barack Obama es uno de sus últimos adeptos, desde su primera visita en en 2004 y, según The New York Times, ha descrito la isla como “uno de esos lugares mágicos donde se reúnen personas de todos los lugares y se tratan como iguales”.


Escenario y casting de actores novatos


 

El Gobierno de Obama aprueba su mayor salida de presos de Guantánamo..................................Joan Faus

Pese al traspaso de 15 detenidos a Emiratos Árabes Unidos, parece improbable que el presidente pueda cerrar el penal, que mantiene a 61 reclusos.

Estados Unidos ha trasladado a Emiratos Árabes Unidos a 15 detenidos de la cárcel militar de Guantánamo (Cuba), en el mayor traspaso aprobado por el Gobierno de Barack Obama, que prometió tener cerrado el penal hace seis años. 
La salida, anunciada este lunes por el Pentágono, acerca al presidente al objetivo de transferir, antes de que termine su mandato en enero, a todos los presos autorizados a abandonar Guantánamo.
 Pero la clausura del centro de detención con Obama en la Casa Blanca sigue pareciendo improbable ante el rechazo del Congreso a permitir el traslado a EE UU de aquellos reos considerados demasiado peligrosos para ser liberados.
 

 QUALITY
El envío de 12 yemeníes y tres afganos a Emiratos Árabes Unidos reduce a 61 el número de reclusos en la prisión de Guantánamo, abierta en 2002 por el Gobierno del republicano George W. Bush para albergar, sorteando las salvaguardas internacionales, a sospechosos de terrorismo.
 La mayoría de los reos no han sido acusados de ningún delito y languidecen en un limbo de detención indefinida sin apenas derechos y que se justifica en la ley militar contra los llamados combatientes enemigos.

Una veintena de los presos actuales han sido autorizados a salir pero deben esperar a que un tercer país acepte acogerlos bajo un régimen inicial de libertad vigilada. 
Los traspasos se aprueban tras un intenso proceso de análisis del Gobierno estadounidense en que el secretario de Defensa debe avisar al Congreso con un mes de antelación de que la salida no supone una amenaza de seguridad.
 Los últimos traspasos significativos fueron en abril cuando nueve presos fueron a Arabia Saudí y en enero cuando diez fueron a Yemen.

Cuando el demócrata Obama asumió la presidencia en 2009, había en Guantánamo 242 detenidos.
 Un total de 780 han pasado por la prisión en una base militar en el sureste de Cuba, convertida en un símbolo de los abusos en nombre de la llamada guerra contra el terror tras los atentados del 11-S.
El escollo al cierre de la prisión son la cuarentena de reos no autorizados a ser liberados.
 El presidente propone desde hace siete años -el pasado febrero fue la última vez en que anunció un enésimo nuevo plan para tratar de lograr la clausura- trasladar a una prisión en EE UU a aquellos detenidos demasiado peligrosos.
 Lo justifica por respeto a los derechos humanos y por motivos económicos.

Pero el Congreso, liderado por los republicanos, se opone tajantemente a cambiar la ley que permitiría el traslado a EE UU alegando que sería peligroso. 
Obama no ha descartado aprobar unilateralmente por decreto el cierre de Guantánamo, pero hacerlo sería una delicada maniobra legal y política.
“La continuidad del centro de detención debilita nuestra seguridad nacional vaciando recursos, dañando nuestra relación con aliados y socios, y alentando a extremistas violentos”,
 dijo, tras el anuncio de este lunes, Lee Wolosky, el enviado especial del Departamento de Estado para el cierre de Guantánamo.
Cada traspaso alimenta el rechazo republicano a la promesa de Obama y refuerza las críticas ante los casos de liberados de Guantánamo que han vuelto a actividades terroristas. 
“En su carrera para cerrar Gitmo [acrónimo de Guantánamo], la Administración Obama duplica las políticas que ponen en riesgo vidas americanas”, dijo, tras el anuncio, el congresista republicano Ed Royce, presidente del Comité de Exteriores de la Cámara de Representantes.
Antes del anuncio del último traspaso, Donald Trump, el candidato republicano en las elecciones presidenciales de noviembre, prometió este lunes en un mitin mantener abierto el centro de detención y la semana pasada dijo que vería con buenos ojos que ciudadanos estadounidenses fueran procesados en las comisiones militares de Guantánamo.
El magnate inmobiliario ha hecho de la mano dura contra el terrorismo uno de los pilares de su campaña.
 Es un retorno a la retórica del miedo tras los atentados de 2001 y un reflejo de que, pese a los intentos de Obama, Guantánamo es motivo de orgullo entre muchos estadounidenses.