Un Blues

Un Blues
Del material conque están hechos los sueños

11 ago 2016

Con los años he aprendido. ((Sergio de Sa (Poeta))

Con los años he aprendido,
que la tristeza no es eterna,
que los malos momentos pasan
y que los buenos siempre llegan,
que el desamor puede llevarte a la locura
y que un beso dado en el
momento justo todo lo cura.

Con los años he aprendido,
que la gente que realmente te quiere
esta cuando más lo necesitas,
que cuando la vida te sonríe
amigos nunca te faltan,
y que cuando las lágrimas brotan
son los primeros que marchan.

Con los años he aprendido,
que no soy tan feo como yo me veo
ni tan guapo desde tus ojos,
que aunque la belleza atrae
es el alma el que enamora.

Con los años he aprendido
que el dinero se cuenta en sonrisas,
que las personas más ricas
no son las que más dinero tienen,
y que si alguien quieres hacer volar
antes de nada debes saber
que las alas no se pueden comprar.

Con los años he aprendido,
que las verdades a veces duelen
pero no duran para siempre,
mientras que las mentiras matan
y se convierten eternas.

Con los años he aprendido,
que los hombres más felices
no son los que buscan muchas mujeres,
si no los que en Una encuentran
todo lo que buscaban.

Con los años he aprendido,
que llorar no es de débiles
ni correr es de cobardes,

que a veces no hay decisión más valiente
y que produzca más sufrimiento
que llorar y salir corriendo.

Con los años he aprendido,
que hay personas que nunca mueren,
que aunque ya no estén entre nosotros,
en nuestro corazón siempre estarán presentes.


Sergio de Sa (Poeta)

La inglesa yeyé.......................................................................... Diego A. Manrique

Prototipo de la 'beat girl' de los 60, Billie Davis lanzó discos tan potentes como eclécticos.

Sí, hubo cantantes yeyés en el Reino Unido. ¡A montones!
 Solo que allí eran conocidas como beat girls y se enfrentaron a la imposible competencia con los conjuntos británicos en su esplendor.
 Algunas desarrollaron carreras exitosas: Lulu, Cilla Black, Sandie Shaw y, ampliando la definición, Dusty Springfield o Petula Clark
. Esta, por cierto, mantuvo una doble trayectoria: también grababa en francés para el mercado de Salut les Copains.

Billie Davis no fue tan afortunada. ¡Y eso que tenía chispa como cantante! 
Y que lo intentó sin parar: durante los años sesenta grabó regularmente para Parlophone, Columbia, Piccadilly y –en dos etapas diferentes- para Decca. 
Son precisamente sus discos de Decca los que alimentan el presente programa.
 Espléndidas producciones donde participaron pesos pesados como Jet Harris (antiguo bajista de The Shadows), John Paul Jones (futuro bajista de Led Zeppelin) o Richard Hewson (arreglador para los Beatles y los Bee Gees).
Tuvo respetables impactos en listas británicas con Tell him y, sobre todo, la radical transformación del “I want you to be my baby” de Jon Hendricks, un cañonazo que llegó hasta España y que –pueden comprobarlo- todavía puede alborotar cualquier pista de baile
. Un accidente y algunas desastres (la fábrica donde se prensaban sus discos se puso en huelga cuando despegaba I want you to be my baby) impidieron que consolidara aquellos aciertos.
De su olfato para pillar buenas canciones da testimonio la lista de autores que cantó: Carole King, Neil Diamond, Chip Taylor, John Sebastian, Joe Cocker, Ian Anderson (sí, el de Jethro Tull).
 Con esos temas probó diferentes envolturas musicales y creció en lo musical: comprueben como mejoró su voz desde sus aniñados inicios en 1963.

Por cierto: Billie Davis sigue en activo, actuando en conciertos retro y eventos en onda mod.
 Dicen que, si desde el cielo te llueven limones, mejor hacer limonada. o si te dan limones ponle tequila y sal.

 

Se apaga la alegría del gran actor de reparto José Luis Santos................................... Rosana Torres

El intérprete fallece en Madrid a los 62 años a causa de un cáncer.

El actor español José Luis Santos.
Si hay algo que nadie discute del teatro y cine españoles es el grado de excelencia de sus actores de reparto, mal llamados también secundarios.
 Uno de esos grandes, José Luis Santos (Madrid, 1953) ha muerto a causa de un cáncer el miércoles en su casa y ayer fue incinerado el cementerio de San Isidro, en Madrid.
 En esta ciudad ejerció su oficio de actor durante varias décadas aunque sus inicios estudiantiles le llevaron por territorios del mundo de la física, así como por el campo de la informática y de las ciencias de la información
. Era un brillante ejecutivo de IBM que se fascinó por el teatro llegando a darle un giro copernicano a toda su vida.
 Se incorporó al oficio de la farándula y se lo tomó tan en serio como para cursar estudios en la Escuela de Arte Dramático.
Si bien fue popular por su participación en múltiples series televisivas como Velvet, Víctor Ros, Isabel, El barco, Aída, Cuéntame cómo pasó, Amar es para siempre, El comisario, y otras muchas, su prestigio le llegó a través de los escenarios. 
Más concretamente, por su continua y brillante presencia en la Compañía Nacional de Teatro Clásico, reclamado por los diferentes directores que han estado al frente, sobre todo en la etapa de Eduardo Vasco, con quien transitó por los versos de Lope de Vega, Calderón, Tirso de Molina, Rojas Zorrilla. En teatro barroco lo dirigieron Laila Ripoll, Helena Pimenta, Sergi Belbel.
Otros directores de escena que contaron con él para poner en pie clásicos contemporáneos y textos de nuevos dramaturgos fueron Lluís Pasqual, Juan Carlos Pérez de la Fuente, Nancho Novo, José Carlos Plaza, Clifford Williams, Francisco Suárez, Eusebio Lázaro y Quino Falero, entre otros.
 Su último trabajo escénico fue Sueños y visiones del rey Ricardo III, una versión de José Sanchis Sinisterra con Juan Diego y bajo la dirección de Carlos Martín.
En cine trabajó bajo las órdenes de José Luis García Sánchez, Fernando Fernán Gómez, Adolfo Aristarain, Mario Camus, Antonio Mercero, Miguel Albaladejo, Mariano Barroso, Agustín Díaz Yanes e Iñaki Dorronsoro, entre otros muchos.

Muy querido por la profesión, Santos destacaba por su casi permanente buen humor, que además convertía con facilidad en un arma ácida e inteligente
. Su carácter era especialmente bienvenido en camerinos, en los ensayos y en las giras, donde ponía de relieve su bien educado paladar y su gusto por los buenos caldos.
La profesión escénica siempre destacó su buen hacer a la hora de trabajar, y si bien nunca le encomendaron papeles protagónicos, en su territorio de actor de reparto estaba muy bien considerado por los directores y por el público que siempre se fijaba y destacaba su manera de trabajar.
D.E.P.

 

El heredero más buscado..................................................................Patricia Tubella .

Hugh Richard Louis Grosvenor, de 25 años, es el nuevo duque de Westminster. Deberá gestionar una fortuna de 9.600 millones de euros.

El duque de Westminster, Hugh Richard Louis Grosvenor. AP

 

Descrito hace apenas cuatro años por la revista Vanity Fair como un personaje "de rostro infantil y rico hasta lo irracional", Hugh Richard Louis Grosvenor acaba de convertirse a sus 25 años en el nuevo duque de Westminster a resultas de la repentina muerte de su padre el pasado martes.
 Todo el bagaje del progenitor, un terrateniente multimillonario, tercera fortuna del Reino Unido y estrechamente relacionado con la familia real británica, recae ahora sobre los hombros de quien, de la noche a la mañana, es el soltero de oro de la sociedad británica.
La cabellera castaña tirando a pelirroja del séptimo duque de Westminster corona el físico de un joven discreto al que la prensa nacional ha despojado de un cuasi anonimato a raíz de la muerte de su padre, Gerald Cavendish Grosvenor, a los 64 años, de un ataque al corazón
. Porque se trata del heredero de una cartera en tierras y bienes que la revista Fortune ha encaramado al puesto 68º de los ricos del mundo, estimada en 9.600 millones de euros y que incluye propiedades en Oxford, Cheshire o Escocia, además de en España y, sobre todo, en los barrios más exclusivos de la cotizadísima capital británica como Mayfair y Belgravia.
 En palabras de algunos comentaristas sociales, Hugh Grosvenor ha pasado a “ser propietario de la mitad de Londres”.
El único varón de una familia aristocrática, Hugh fue educado junto a sus tres hermanas (Tamara, Edwina y Viola) en una escuela primaria estatal donde sus progenitores buscaron mantener la privacidad de sus vástagos, protegiéndolos del foco de la prensa.
 Estudió primero en la Universidad de Newcastle y luego en las prestigiosas aulas de Oxford sin que los medios repararan en su persona hasta que decidió celebrar su 21 cumpleaños por todo lo alto.
Un dispendio de 5,8 milones de euros y la presencia de muchos rostros conocidos entre los 800 invitados, incluido el hijo menor del heredero de la corona, el príncipe Enrique, y uno de los cómicos más afamados del país, Michael McIntyre, convirtieron aquella fiesta en todo un evento en la finca familiar de Eaton Hall, a pesar de las estrictas medidas de seguridad que vetaron el trabajo de los paparazis.
Al año siguiente, Hugh Grosvenor reaparecía en los titulares de la prensa al ser designado el padrino más joven del príncipe Jorge (junto a otros seis), primogénito de Guillermo de Inglaterra, segundo en la sucesión al trono
. Gerald Grosvenor y su esposa Natalia Phillips el día de su boda en la iglesia de St Mary en Luton, en febrero de 1979.

Desde entonces, el joven aristócrata ha adoptado un perfil bajo a nivel público, centrándose en su trabajo de gestor de una compañía de reciclaje de residuos.
 Su labor, a partir de ahora, deberá centrase en gestionar el legado de su padre, desaparecido prematuramente
. En lidiar con una cartera multimillonaria de propiedades e inversiones y en encabezar la representación de una familia de abolengo ante la realeza. Guilllermo y Catalina, los duques de Cambridge, son amigos personales de Hugh, como dejaron claro en un comunicado de pésame emitido por el palacio de Kensignton tras muerte de su padre.
Ese gesto indica que la familia real facilitará las cosas a un joven que desde esta semana soporta sobre sus espaldas el peso del título de duque de Westminster, creado por la reina Victoria en 1874 para subrayar los lazos con una de las familias más influyentes del país.