Un Blues

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Del material conque están hechos los sueños

8 ago 2016

La SEPI dice que RTVE atraviesa una etapa crítica y pide un plan estratégico....................................... Rosario G. Gómez

La sociedad considera que no ha sabido adaptarse al cambio de hábitos de los usuarios ni al nuevo entorno audiovisual.

 La corporación RTVE está obsoleta. Así lo percibe su accionista, la Sociedad Estatal de Participaciones Industriales (SEPI), que es propietaria del 95,7% de las acciones. Dice que no ha sabido adaptarse al cambio de hábitos de los usuarios ni a un entorno audiovisual en transformación y, además, su estructura está desajustada tanto si se compara con otros operadores tradicionales como si se mide con nuevos actores del sector.

 Solicita que RTVE aborde “un plan estratégico o plan de futuro” para dar respuesta a los retos “internos y externos” a los que se enfrenta la televisión pública, cuya situación patrimonial es delicada.

 En su informe de evaluación de la gestión de RTVE, que fue debatido en el seno del consejo de administración de la corporación en julio, la SEPI admite que el ejercicio 2015 ha sido “complejo” y resalta que el calendario político, marcado por las elecciones generales del 20 de diciembre “no ha sido el más favorable” para abordar los problemas de fondo de la televisión pública. Paralelamente, la irrupción de nuevos operadores vinculados a las compañías de telecomunicaciones (Movistar, Orange, Vodafone) y de plataformas digitales de contenidos han provocado “una convulsión” en el sector. El año pasado desembarcó Netflix y a finales de este lo hará la estadounidense HBO, responsable de series como Juego de tronos o The Wire.

 

En el nuevo ecosistema, “RTVE se enfrenta a múltiples retos”, derivados en gran medida de un entorno en el que los hábitos de los usuarios “se están modificando drásticamente, tanto en los gustos como en la forma de acceder a canales y contenidos”, advierte el organismo dependiente del Ministerio de Hacienda, consciente de que la configuración operativa del grupo estatal “no responde a las necesidades actuales de una empresa de comunicación”. Todos estos factores hacen que la posición competitiva de RTVE “se pueda considerar baja”, expone el informe. En parte, explica, “por su propio diseño heredado del antiguo ente público”, y en parte por “el difícil papel” que desempeña RTVE en un sector orientado hacia Internet.

Sin transformación digital

La cadena pública ha quedado descolgada de la transformación digital. Según datos de ComScore, la web de Mediaset alcanza una media mensual de 11 millones de usuarios únicos y la de Atresmedia registra 9,5 mientras que RTVE obtiene 6,9, pese a contar con un archivo audiovisual —“el mayor del mundo hispano en vídeo y audio”— con más de 600.000 programas disponibles.
La emisión tradicional tampoco va mucho mejor. Aspecto más sintomático de la crisis por la que atraviesa la televisión pública es el deterioro de la audiencia de su principal cadena (La 1), que el año pasado obtuvo una cuota de pantalla media del 9,8%, un nivel “que puede considerarse crítico”. La SEPI pone de relieve el proceso de desfragmentación iniciado con la televisión digital terrestre (TDT) y la consolidación de un “modelo de duopolio inédito en el contexto europeo”. En el entorno comunitario, los canales públicos (desde la BBC británica a la ZDF alemana) suelen tener una posición de liderazgo relevante, algo que en el caso español no se da. Las privadas dominan claramente el mercado. Mediaset (con siete canales y un 31% de cuota) y Atresmedia (seis canales y 26,8%) han dejado a la pública atrás. TVE y sus cinco emisoras nacionales captan el 16,7% de la audiencia. En el terreno económico, los dos grupos comerciales cerraron con importantes beneficios (166 millones Mediaset y 99 millones Atresmedia) mientras que la pública cerró con unas pérdidas netas de 37 millones.
El déficit podría haberse multiplicado casi por tres si Hacienda no hubiera aprobado la devolución del IVA, una decisión que supuso una inyección de liquidez de 78,7 millones. 
Pero “esta mejora no ha sido suficiente para equilibrar la cuenta de resultados e incrementar la cuota de audiencia”, apunta la SEPI, que cuestiona el modelo de financiación aprobado en 2009 por los socialistas.
 Coincide con la CNMC, que en otro informe la semana pasada también criticaba el sistema recursos.
Según critica la SEPI, este sistema, que suprimió la publicidad de TVE y a cambio impuso tasas a los operadores de telecomunicaciones y a la televisión privada, “continúa planteando serias dificultades debido a su inestabilidad y a su indefinición y falta de transparencia en cuanto a la determinación de los ingresos, lo que no permite adoptar decisiones operativas a largo plazo”.

Renée Zellweger y otras famosas que hablan de sus cirugías

La actriz ha publicado una carta para responder a quienes la critican por su aspecto físico. 

Ella no es la única que habla abiertamente sobre operaciones estéticas.

Renée Zellweger lleva años escuchando cómo se habla de sus cambios físicos y de sus operaciones de cirugía estética. En una carta publicada este fin de semana en el 'Huffington Post', titulada ‘Lo podemos hacer mejor’, la actriz critica a los medios por convertir en noticia sus elecciones respecto a su físico y lamenta que la sociedad siga hablando sobre el cuerpo de las mujeres. “No es que le importe a nadie, pero decidí cambiar mi cara y operarme los ojos. Este hecho no es relevante para nadie, pero que la mera posibilidad fuera discutida por los periodistas serios y se convirtiera en tema de conversación generalizada es una desconcertante ilustración de la confusión entre noticiasentretenimiento y la fijación social por lo físico”. En la foto, la oscarizada intérprete en 2004 y, a la derecha, su aparición en 2014 que generó infinidad de titulares por su cambiado rostro.

Renée Zellweger lleva años escuchando cómo se habla de sus cambios físicos y de sus operaciones de cirugía estética.

 En una carta publicada este fin de semana en el 'Huffington Post', titulada ‘Lo podemos hacer mejor’, la actriz critica a los medios por convertir en noticia sus elecciones respecto a su físico y lamenta que la sociedad siga hablando sobre el cuerpo de las mujeres.

 “No es que le importe a nadie, pero decidí cambiar mi cara y operarme los ojos.

 Este hecho no es relevante para nadie, pero que la mera posibilidad fuera discutida por los periodistas serios y se convirtiera en tema de conversación generalizada es una desconcertante ilustración de la confusión entre noticias/entretenimiento y la fijación social por lo físico”.

 En la foto, la oscarizada intérprete en 2004 y, a la derecha, su aparición en 2014 que generó infinidad de titulares por su cambiado rostro.


Victoria Beckham decidió operarse los pechos tras el nacimiento de su primer hijo. No sería hasta 2014 que la excantante y hoy diseñadora reconocía en una entrevista que se había quitado los implantes. "En el pasado he llevado tantos vestidos que cuando veía las fotos pensaba: vaya, ya están otras vez mis tetas en el cuello", llegó a decir en una ocasión. En la imagen, Victoria Beckham en 2007 y, a la derecha, en el Festival de Cannes el pasado mes de mayo.

Victoria Beckham decidió operarse los pechos tras el nacimiento de su primer hijo. 

No sería hasta 2014 que la excantante y hoy diseñadora reconocía en una entrevista que se había quitado los implantes. 

"En el pasado he llevado tantos vestidos que cuando veía las fotos pensaba: vaya, ya están otras vez mis tetas en el cuello", llegó a decir en una ocasión.

 En la imagen, Victoria Beckham en 2007 y, a la derecha, en el Festival de Cannes el pasado mes de mayo. 


Otra actriz que ha hablado abiertamente de su operación de cirugía estética ha sido Ariel Winter. La joven intérprete de ‘Modern Family’ decidió someterse a una reducción de pechos a los 17 años. Hoy luce con orgullo las cicatrices en la alfombra roja.

 Otra actriz que ha hablado abiertamente de su operación de cirugía estética ha sido Ariel Winter.

 La joven intérprete de ‘Modern Family’ decidió someterse a una reducción de pechos a los 17 años.

 Hoy luce con orgullo las cicatrices en la alfombra roja. 


Cameron Diaz es otra de las estrellas arrepentidas del bótox que no ha dudado en hablar públicamente de ello. "Prefería ver mi cara envejeciendo que una cara que no decía nada", confesó hace unos años en televisión. Hoy es una firme defensora de las arrugas como símbolo del paso del tiempo, se atreve a publicar en las redes sociales fotografías en las que aparece sin maquillaje e incluso ha publicado un libro en el que ofrece consejos acerca de cómo envejecer “sabiamente con gracia y salud”. A la izquierda, la actriz de ‘Algo pasa con Mary’ en la gala del Met de 2012, y, a la derecha, en un evento el pasado mes de abril.

Cameron Diaz es otra de las estrellas arrepentidas del bótox que no ha dudado en hablar públicamente de ello. "Prefería ver mi cara envejeciendo que una cara que no decía nada", confesó hace unos años en televisión.

 Hoy es una firme defensora de las arrugas como símbolo del paso del tiempo, se atreve a publicar en las redes sociales fotografías en las que aparece sin maquillaje e incluso ha publicado un libro en el que ofrece consejos acerca de cómo envejecer “sabiamente con gracia y salud”.

 A la izquierda, la actriz de ‘Algo pasa con Mary’ en la gala del Met de 2012, y, a la derecha, en un evento el pasado mes de abril.


Nicole Kidman ha ido transformando su rostro con el paso de los años, cada vez con una cara más parecida a una muñeca de porcelana y con menos expresión. “Lo del bótox fue un error, fruto de la presión y del deseo de lucir mejor: algo que les pasa a muchas actrices en Hollywood. Puedo decir que no he vuelto a usarlo y que lo que ves ahora es fruto de una vida sana, de alejarme del humo del tabaco y de dormir todas las horas que puedo: nada de cirugía”, reconocía en una entrevista con EL PAÍS en 2014. En la imagen, en una fotografía tomada en 2011 y, a la derecha, la actriz en una alfombra roja el pasado junio.

 Nicole Kidman ha ido transformando su rostro con el paso de los años, cada vez con una cara más parecida a una muñeca de porcelana y con menos expresión. “Lo del bótox fue un error, fruto de la presión y del deseo de lucir mejor: algo que les pasa a muchas actrices en Hollywood.

 Puedo decir que no he vuelto a usarlo y que lo que ves ahora es fruto de una vida sana, de alejarme del humo del tabaco y de dormir todas las horas que puedo: nada de cirugía”, reconocía en una entrevista con EL PAÍS en 2014.

 En la imagen, en una fotografía tomada en 2011 y, a la derecha, la actriz en una alfombra roja el pasado junio.

 


La actriz Gwyneth Paltrow se animó a probar el bótox. Para ella fue un absoluto error que solo cometió una vez. "Lo del bótox es totalmente cierto. Cuando me vi la cara paralizada dije: ‘Nunca más’. Yo quiero verme bien, y te puedo asegurar que pruebo todos los métodos de belleza posibles, pero me da mucho miedo que me cambien el rostro, no quiero que me corten con un bisturí”, reconoció en una entrevista publicada en 'El País Semanal' en septiembre de 2014. Hoy prueba métodos alternativos, como dejarse picar por abejas. Entre la primera foto y la del medio, hay solo 15 días de diferencia, tiempo en el que se baja la hinchazón tras las inyecciones de bótox. A la derecha, la oscarizada actriz el pasado mes de abril.

La actriz Gwyneth Paltrow se animó a probar el bótox.

 Para ella fue un absoluto error que solo cometió una vez. "Lo del bótox es totalmente cierto. Cuando me vi la cara paralizada dije: ‘Nunca más’.

 Yo quiero verme bien, y te puedo asegurar que pruebo todos los métodos de belleza posibles, pero me da mucho miedo que me cambien el rostro, no quiero que me corten con un bisturí”, reconoció en una entrevista publicada en 'El País Semanal' en septiembre de 2014. Hoy prueba métodos alternativos, como dejarse picar por abejas.

 Entre la primera foto y la del medio, hay solo 15 días de diferencia, tiempo en el que se baja la hinchazón tras las inyecciones de bótox. A la derecha, la oscarizada actriz el pasado mes de abril. 


A sus 27 años, Reid Ewing, conocido por su papel de Dylan en la serie ‘Modern Family’, reconoció públicamente sufrir un trastorno dismórfico corporal, condición que le ha llevado a someterse a diversas operaciones estéticas desde 2008, cuando tenía 19 años, y le ha convertido en adicto a la cirugía plástica. "Antes de cambiar tu cara, fíjate si lo que debe transformarse es tu mente", dijo el actor al hacer pública su adicción al bisturí (a la izquierda, en una imagen de 2010 y, a la derecha, en 2014).

A sus 27 años, Reid Ewing, conocido por su papel de Dylan en la serie ‘Modern Family’, reconoció públicamente sufrir un trastorno dismórfico corporal, condición que le ha llevado a someterse a diversas operaciones estéticas desde 2008, cuando tenía 19 años, y le ha convertido en adicto a la cirugía plástica. 

"Antes de cambiar tu cara, fíjate si lo que debe transformarse es tu mente", dijo el actor al hacer pública su adicción al bisturí (a la izquierda, en una imagen de 2010 y, a la derecha, en

Cher siempre ha mostrado con orgullo cómo ha ido modificando su aspecto y su cuerpo gracias a la cirugía. Aunque nunca ha especificado a cuántas operaciones se ha sometido, sí se ha realizado intervenciones tanto en su cara como en su cuerpo. A la izquierda, en una imagen de 2001 y, a la derecha, en la gala del Met del año pasado.

Cher siempre ha mostrado con orgullo cómo ha ido modificando su aspecto y su cuerpo gracias a la cirugía. Aunque nunca ha especificado a cuántas operaciones se ha sometido, sí se ha realizado intervenciones tanto en su cara como en su cuerpo. A la izquierda, en una imagen de 2001 y, a la derecha, en la gala del Met del año pasado.

  

Victoria eclosiona en la intimidad........................................................ S. R. P.

El nenúfar gigante de Vigo, único ejemplar visitable en España, decide abrir por completo en la madrugada, sin las cámaras ni el público que la esperaban la semana pasada.

Flor de la 'Victoria cruziana' de Vigo que esta madrugada ha eclosionado, fotografiada por sus cuidadores cuando empezaba a cerrarse esta mañana. FUNDACIÓN SALES / EL PAÍS
 

 

Flor de la 'Victoria cruziana' de Vigo que esta madrugada ha eclosionado, fotografiada por sus cuidadores cuando empezaba a cerrarse esta mañana. FUNDACIÓN SALES / EL PAÍS VÍDEO
Victoria ha eclosionado como deseaba.
 Sola y en silencio, en la oscuridad de la noche y sin más testigos que las otras plantas del invernadero y algún insecto zumbador atraído por su aroma.
 La flor más aguardada del Jardín Botánico de la Fundación Sales en Vigo, único ejemplar de la exótica Victoria cruziana que se puede visitar en España, ha desplegado por completo sus pétalos blancos esta madrugada en ausencia del público que se acercó a verla abrirse la semana pasada y lejos de las cámaras que hacían guardia al pie de su piscina de agua calda para captar su espectacular y erótico ceremonial de polinización.
 Después de resultar fallida, supuestamente por "estrés" y frío, la eclosión del primer capullo, que se sumergió el viernes para siempre, los cuidadores aguardaban para hoy la apertura de una segunda flor.
 Pero cuando han llegado esta mañana al jardín han descubierto que el nenúfar se les había adelantado y, evitando la presencia humana, esta planta con aspecto de animal mitológico, considerada una de las más raras del planeta, se había abierto en la intimidad
. Han logrado retratarla ya medio cerrada, y hoy volverán a montar guardia para grabar la apertura en color rosa, en su segunda y última jornada.
La Victoria cruziana, una especie que solo crece en su medio natural en las cuencas de los ríos Paraná y Paraguay, es una planta cuyas hojas redondas alcanzan los 60 kilos de peso y casi dos metros de diámetro
. Cada uno de los capullos que desarrolla florecen solo dos días, siempre de madrugada
. La primera vez abre en color blanco, emana una fragancia a piña que atrae coleópteros y se cierra una vez que ha logrado atrapar al insecto.
Al día siguiente, vuelve a abrirse para liberar al animal, que actuará como agente que transmitirá el polen, y en ese lapso de tiempo habrá tornado sus grandes pétalos al rosa y su sexo habrá mudado de hembra a macho.
 La eclosión rosada de la flor de Vigo culminará en la próxima madrugada en torno a las cuatro de la mañana.
 
La flor Victoria, este lunes a las siete de la tarde, durante su segunda apertura que culminará en torno a las cuatro de la madrugada.

El maldito Orson Welles................................................................... Gregorio Belinchón

Uno de los grandes 'thrillers' de la historia supuso para su director su última película como realizador en Hollywood y su despido en el montaje.

 SED DE MAL

 

Charlton Heston y Orson Welles, en 'Sed de mal'.
 
Se comió la vida y el cine a grandes bocados. 
 Fue primero un gordo en espíritu, más tarde en el cine en varias películas gracias al maquillaje y finalmente en la vida real, por su enorme apetito, al que acompañaba un gusto gastronómico exquisito.
 En su cabeza cambian un sabio en innumerables campos, un hombre de radio excepcional, un mago genial, un soberbio director de escena, un guionista resolutivo, un brillante creador televisivo y uno de los mejores ontadores de la historia.
 Y con todo lo anterior, aún no estaría ni perfilada la personalidad de Orson Welles.
Para su suerte y su desgracia, la vida cinematográfica de Welles siempre estuvo marcada por dos factores: fue el más shakesperiano de los directores estadounidenses, con un estilo muy europeo, y, sin que sea una contradicción, el cineasta que más amaba Hollywood… aunque también fuera el que más desaires sufrió desde la industria.
Welles vagabundeaba exiliado cinematográficamente en Europa a mediados de los años cincuenta, a causa del desastre económico que supuso La dama de Shanghai.
  Por ello, cuando acabado el rodaje de Mister Arkadin se le abrió la posibilidad de retornar a Hollywood, el maestro accedió: quería volver a casa, aunque fuera actuando en dos películas.
 La primera, en 1956, fue Man in the shadow, un mediocre producto de serie B con Jeff Chandler para Universal, en el que encarna a un malvado ranchero que no tolera que un nuevo sheriff se enfrente a su autoridad.
 En aquel rodaje le enseñaron el guion de un thriller “muy malo que ocurría en San Diego y en el que aparecía un detective corrupto”, según sus propias palabras.
 Le ofrecieron protagonizarlo y respondió con un lacónico tal vez.
 El estudio le ofreció el otro papel principal a Charlton Heston, asegurándole que Welles estaba en el proyecto. Heston sugirió que Welles no solo podría actuar, sino también dirigir, y el productor Albert Zugsmith, incapaz de llevarle la contraria, le ofreció el puesto al cineasta. 
Este aceptó con una condición: rescribir el guion, aunque tuvo que hacerlo en tres semanas y media; en Universal, se ahorraron su sueldo de guionista y director, y solo le pagaron como intérprete.
 Orson Welles lo logró con cuatro secretarias, que mecanografiaron sus notas manuscritas. 
Respetó la idea original de un detective de profesionalidad intachable que inventa pruebas para cerrar sus casos, el resto lo cambió por completo.
 Nunca leyó Badge of evil, la novela en la que se basaba el guion.
A la vez que redactaba, empezó a pensar en el resto de los intérpretes: Janet Leigh, Akim Tamiroff, Joseph Calleia (que suplió a Lloyd Bridges) y un joven Dennis Weaver (que décadas más tarde lograría la fama por la serie McCloud y por El diablo sobre ruedas) para el portero enfermo mental del motel. 
Alfred Hitchcock se inspiró en ese personaje para su protagonista de Psicosis (y tampoco buscó muy lejos a su actriz).
 Caso aparte es el de Marlene Dietrich.
 Estuvo un único día en el rodaje, como favor personal al director, para las cuatro secuencias en las que aparece.
Sed de mal arranca con una mano introduciendo una bomba en el maletero de un coche al atardecer en Los Robles, una ciudad en la frontera estadounidense-mexicana, un gesto punto de partida del increíble plano secuencia inicial.
La mayor parte de la acción entrecruza dos líneas argumentales, las protagonizadas por el policía Mike Vargas (Heston) y su esposa Susie (Leigh), separados por la investigación que sigue a la explosión inicial del vehículo. y en la que se involucra otro policía, el intachable Quinlan (el mismo Welles).
 Como director, Welles apostó por planos muy cerrados, primeros planos picados y contrapicados para incomodar al espectador en un thriller que huele a podrido, corrupción, vómito y sudor.
 El equipo tuvo un par de semanas de ensayos y en esos prolegómenos nació la admiración de Welles hacia Heston: “El mejor hombre para trabajar que jamás existió en el cine.
 Creo que los dos actores más amables con los que he rodado en mi vida son John Gielgud y Charlton Heston”.

Welles, en el rodaje del 'thriiler'.
El thriller se rodó entre el 18 de febrero y el 2 de abril de 1957. 
Según Joseph Cotten, amigo del director y que aparece en un cameo, el estudio tenía previsto un rodaje de 38 días y 829.000 dólares de presupuesto y al final fueron 39 días y 900.000 dólares de coste. 
Welles acarició la idea de rodar en Tijuana, una posibilidad que asustó a los productores.
 A cambio se filmó en Venice, a las afueras de Los Ángeles, en escenarios naturales, excepto la primera secuencia que se rodó, la del interrogatorio en la casa del vendedor de zapatos, piso que se reconstruyó en el estudio. En el diario de Heston se lee que ensayaron todo el día, sin hacer funcionar la cámara para consternación de los jefes de Universal que vigilaban en las sombras.
 “Cuando comenzamos a filmar eran las 17.45, y supe que daban por perdido el día entero.
 A las 19.40 Orson dijo: ‘Está bien, revelad. Aquí ya hemos terminado. 
Vamos dos días por delante del tiempo previsto’.
 Doce páginas del tirón, incluyendo tomas adicionales, tomas dobles y de espaldas; la secuencia completa en un solo plano, con movimientos en tres habitaciones y siete diálogos”.
 Eso es efectividad.

La traición como motor

Del argumento, a Welles lo que más le interesaba era la traición. 
“La cuestión principal es que Quinlan fue traicionado. 
Pero el propio Quinlan traicionó su profesión... y él también es humanamente traicionado [...].
 Yo decidí, puesto que estaba haciendo un melodrama, que debía ocuparme del bien y del mal, y en efecto el filme es una declaración bastante simple de lo que yo considero que es el bien y el mal”, cuenta el cineasta en el libro Ciudadano Welles.
  En este mismo libro Welles habla con dolor de cómo el montaje realizado por el estudio cuando le despidieron elimina bastantes consideraciones morales.
 Desaparecieron 20 minutos que sí están en la versión de 1998.