Cuando el pasado 1 de agosto solo acudieron al Club de Vela Calanova
Felipe Froilán y Victoria Federica Marichalar acompañados de su madre,
la infanta Elena, saltaron algunas alarmas al no aparecer los hijos de
la infanta Cristina. Pero este jueves ya se ha producido una de las tradicionales postales veraniegas de la Familia Real. La reina Sofía
ha conseguido reunir un verano más a todos sus nietos, y hoy ha
acompañado a sus cuatro nietos Urdangarin y a sus dos Marichalar a su
llegada al curso de vela que desde hace veranos imparten en Palma de
Mallorca.
La reina Sofía y
Victoria Federica, hija de la infanta Elena, a su llegada en coche a un
curso en la Escuela de Vela de Calanova (Mallorca). BallesterosEFE
Juan, Pablo, Miguel e Irene Urdangarin ya se encuentran en Palma de
Mallorca, y hoy han salido también a navegar, un deporte con el que la
Familia Real siempre ha estado muy vinculada. Aunque no es seguro que
los cuatro hijos de Cristina de Borbón e Iñaki Urdangarin, que no acuden
a las vacaciones familiares en la isla balear desde que se iniciara la
investigación por el caso Nóos, vayan a seguir todos los días en la escuela de vela.
La reina Sofía se despide de su nieto, Pablo Nicolás, hijo de la infanta Cristina, en presencia de Froilán. BallesterosEFE
Este particular regalo que le hace la abuela a sus nietos nunca lo
han disfrutado la princesa Leonor y la infanta Sofía. Habrá que ver si
este año vuelve ocurre de nuevo el tradicional posado de los reyes junto
a sus dos hijas en el Palacio de Marivent. Aunque ya se dejaron ver el pasado fin de semana, tras la celebración por el 80 cumpleaños de la infanta Pilar, en una cena familiar a la que acudieron junto a don Juan Carlos, doña Sofía y la infanta Elena y sus dos hijos.
Pasadas las diez de la mañana, la reina Sofía ha llegado a Calanova
al volante de su coche, en el que la acompañaban Victoria e Irene,
mientras que los otros cuatro nietos ocupaban un segundo vehículo. A
diferencia del año anterior, en esa ocasión la familia no ha posado ante los medios,
que sí han podido captar las imágenes. Representantes del club y la
escuela de vela han recibido y saludado a todos ellos en la terraza del
club, donde la doña Sofía se ha despedido de sus nietos y ha
intercambiado unas palabras con el mayor de ellos antes de regresar sola
al Palacio de Marivent.
Juan Valentín, Pablo Nicolás, Miguel e Irene, junto a su prima, Victoria Federica, antes de salir a navegar.
Los cuatro hijos de Cristina de Borbón e Iñaki Urdangarin se unen un año más a sus primos en las vacaciones en Palma de Mallorca.
La reina Sofía, junto a
seis de sus nietos nietos, a su llegada la escuela de Calanova
(Mallorca), donde realizan un curso de vela durante sus vacaciones en la
isla.
Cuando el pasado 1 de agosto solo acudieron al Club de Vela Calanova
Felipe Froilán y Victoria Federica Marichalar acompañados de su madre,
la infanta Elena, saltaron algunas alarmas al no aparecer los hijos de
la infanta Cristina.
Pero este jueves ya se ha producido una de las tradicionales postales veraniegas de la Familia Real. La reina Sofía
ha conseguido reunir un verano más a todos sus nietos, y hoy ha
acompañado a sus cuatro nietos Urdangarin y a sus dos Marichalar a su
llegada al curso de vela que desde hace veranos imparten en Palma de
Mallorca.
La reina Sofía y
Victoria Federica, hija de la infanta Elena, a su llegada en coche a un
curso en la Escuela de Vela de Calanova (Mallorca). BallesterosEFE Juan, Pablo, Miguel e Irene Urdangarin ya se encuentran en Palma de
Mallorca, y hoy han salido también a navegar, un deporte con el que la
Familia Real siempre ha estado muy vinculada. Aunque no es seguro que
los cuatro hijos de Cristina de Borbón e Iñaki Urdangarin, que no acuden
a las vacaciones familiares en la isla balear desde que se iniciara la
investigación por el caso Nóos, vayan a seguir todos los días en la escuela de vela.
La reina Sofía se despide de su nieto, Pablo Nicolás, hijo de la infanta Cristina, en presencia de Froilán. BallesterosEFE
Este particular regalo que le hace la abuela a sus nietos nunca lo
han disfrutado la princesa Leonor y la infanta Sofía.
Habrá que ver si
este año vuelve ocurre de nuevo el tradicional posado de los reyes junto
a sus dos hijas en el Palacio de Marivent. Aunque ya se dejaron ver el pasado fin de semana, tras la celebración por el 80 cumpleaños de la infanta Pilar, en una cena familiar a la que acudieron junto a don Juan Carlos, doña Sofía y la infanta Elena y sus dos hijos.
Cuando el pasado 1 de agosto solo acudieron al Club de Vela Calanova
Felipe Froilán y Victoria Federica Marichalar acompañados de su madre,
la infanta Elena, saltaron algunas alarmas al no aparecer los hijos de
la infanta Cristina. Pero este jueves ya se ha producido una de las tradicionales postales veraniegas de la Familia Real. La reina Sofía
ha conseguido reunir un verano más a todos sus nietos, y hoy ha
acompañado a sus cuatro nietos Urdangarin y a sus dos Marichalar a su
llegada al curso de vela que desde hace veranos imparten en Palma de
Mallorca.
La reina Sofía y
Victoria Federica, hija de la infanta Elena, a su llegada en coche a un
curso en la Escuela de Vela de Calanova (Mallorca). BallesterosEFE
Juan, Pablo, Miguel e Irene Urdangarin ya se encuentran en Palma de
Mallorca, y hoy han salido también a navegar, un deporte con el que la
Familia Real siempre ha estado muy vinculada. Aunque no es seguro que
los cuatro hijos de Cristina de Borbón e Iñaki Urdangarin, que no acuden
a las vacaciones familiares en la isla balear desde que se iniciara la
investigación por el caso Nóos, vayan a seguir todos los días en la escuela de vela.
La reina Sofía se despide de su nieto, Pablo Nicolás, hijo de la infanta Cristina, en presencia de Froilán. BallesterosEFE
Este particular regalo que le hace la abuela a sus nietos nunca lo
han disfrutado la princesa Leonor y la infanta Sofía.
Habrá que ver si
este año vuelve ocurre de nuevo el tradicional posado de los reyes junto
a sus dos hijas en el Palacio de Marivent.
Aunque ya se dejaron ver el pasado fin de semana, tras la celebración por el 80 cumpleaños de la infanta Pilar, en una cena familiar a la que acudieron junto a don Juan Carlos, doña Sofía y la infanta Elena y sus dos hijos.
Pasadas las diez de la mañana, la reina Sofía ha llegado a Calanova
al volante de su coche, en el que la acompañaban Victoria e Irene,
mientras que los otros cuatro nietos ocupaban un segundo vehículo. A
diferencia del año anterior, en esa ocasión la familia no ha posado ante los medios,
que sí han podido captar las imágenes.
Representantes del club y la
escuela de vela han recibido y saludado a todos ellos en la terraza del
club, donde la doña Sofía se ha despedido de sus nietos y ha
intercambiado unas palabras con el mayor de ellos antes de regresar sola
al Palacio de Marivent.
Juan Valentín, Pablo Nicolás, Miguel e Irene, junto a su prima, Victoria Federica, antes de salir a navegar.
Estos son algunos
de los titulos más denostados por los usuarios de la base de datos
cinematográfica IMDb.
Por supuesto, hay una peli de Adam Sandler.
El verano es la estación en la que más oportunidades tenemos de ver
cine (al aire libre, en televisión o en DVD) y también la de perder el
tiempo. Te proponemos unir ambas aficiones. Esta selección de películas
de varias décadas distintas destaca cinco de los títulos peor valorados por los miles de usuarios de la web Internet Movie Data Base (IMDb) . Entre ellas, cine de terror de serie B, comedias de serie Z y cintas navideñas con segundas intenciones.
El verano es la estación en la que más oportunidades tenemos de ver
cine (al aire libre, en televisión o en DVD) y también la de perder el
tiempo.
Te proponemos unir ambas aficiones.
Esta selección de películas
de varias décadas distintas destaca cinco de los títulos peor valorados por los miles de usuarios de la web Internet Movie Data Base (IMDb). Entre ellas, cine de terror de serie B, comedias de serie Z y cintas navideñas con segundas intenciones.
El alemán Uwe Boll es considerado el peor director del mundo, el Ed
Wood de nuestra era
. Su nombre es una constante en la lista de las
peores películas de la historia de IMDb. Él, a su modo, saca provecho de
ello. En las distancias cortas se le adivinan más talentos de los que anuncia su fama
y también cierta frustración, en parte justificada
. Es un hombre que
dice las cosas claras y demuestra un saludable sentido del humor.
Pero
las apariencias y las etiquetas son las que mandan en toda profesión
relacionada con la creatividad.
Tirar a dar a los intentos artísticos de
Boll se ha convertido en deporte internacional.
Durante gran parte de su carrera, se ha centrado en adaptar
videojuegos a la pantalla grande, un género que es caldo de cultivo para
haters de lo más obstinados.
Y así le han llovido las críticas. Alone in the dark
es uno de sus títulos peor valorados en IMDb.
Su reparto lo dice todo:
Christian Slater y Stephen Dorff en horas bajas y Tara Reid en horas
altas. Donde no hay lugar a subjetividad es en lo poco rentable que
resulta su cine.
A diferencia del resto de títulos de esta lista, Uwe
Boll suele disfrutar de holgados presupuestos que ha dilapidado con
recaudaciones exiguas.
Puntuación: 2,2 sobre 10.
El título/concepto de la película es ya en sí una obra maestra de la
serie B y su antagonista, el Doctor Krupp, uno de los villanos más
absurdos jamás rodados.
Un científico loco crea un robot para entrar en
una tumba azteca y robar el tesoro que se esconde en su interior,
custodiado por una momia con muy mal carácter.
Sin duda, una predecesora
de Alien vs Predator.
Aquellos que hayan visto esta producción mexicana durante la infancia
mantendrán el recuerdo de una historia razonablemente entretenida.
Es
la entrega final de una trilogía del director Rafael Portillo -tras La momia azteca y La maldición de la momia azteca-
e invierte la gran parte de su metraje en reciclar escenas de las
cintas anteriores a modo de resumen.
Apenas incluye nuevo material, solo
en el último tercio de la trama.
Esa es una de las razones por la que
se ha ganado la valoración negativa de tantos espectadores.
Dos cosas buenas de la película: que dura menos que un capítulo de La que se avecina
y que puede verse al completo en YouTube. Imprescindible el momento en
el que el robot cobra vida, a partir del minuto 53:30, donde el ritmo
cinematográfico es inexistente.
Muy entrañable.
A pesar de todo, no
merece el escarnio.
Parece casi imposible que una película con un reparto tan decente
(Billy Bob Thornton y Billy Zane junto a Adam Sandler) aparezca en esta
lista con una valoración tan baja, pero bien lo merece. Algunas de las
razones para tal fiasco: estética y medios técnicos ochenteros, un Adam
Sandler debutante, sin experiencia en cine, y, como bien dice al
principio de la película, un presupuesto cercano a cero.
Más que una ficción, la historia parece la historia de vida de su
actor principal, antes de que se convirtiera en un Rey Midas de la
taquilla.
Un joven cómico sin mucha suerte profesional se embarca en un
crucero para intentar probar suerte y encontrar en altamar su gran
oportunidad
. En el barco, además, se celebra el certamen de Miss
Universo.
Muchos de los diálogos parecen improvisados y los chistes se quedaron
viejos antes incluso de rodarse la película
. “No es de esas películas
que de tan mala es buena. Es mala y punto”, reseña un fan declarado de
Sandler en IMDb. En teoría es una comedia, pero verla es un drama.
Puntuación: 2,9 sobre 10.
Harry y Beth están casados y regentan un negocio de paracaidismo en
Nuevo México
. Su matrimonio no es perfecto.
Harry tiene una amante
llamada Suzy, aunque la esposa -interpretada por una actriz que se llama
Kevin- es a su vez infiel con un compañero del Ejército de Harry.
Cuando Harry termina con su relación extramatrimonial, la amante intenta
vengarse seduciendo a otro hombre, Frankie, para que le ayude a
asesinar al protagonista provocando un accidente con su paracaídas.
Tanto en esta cinta como en el filme de terror The Beast of Yucca Flats,
también en la lista de las 100 peores de la historia, el director
Coleman Francis demuestra un extraño manejo del plano-contraplano y una
inexplicable forma de concebir el plano corto;
el montaje parece fruto
de un juego de azar y las escenas acaban de forma abrupta, como si se
hubiera acabado el celuloide antes de tiempo.
Otros de sus mayores despropósitos: escenas de lucha con coreografías
ortopédicas (minuto 15), planos de gente bailando colocados sin sentido
al principio y al final de la cinta y la extraña obsesión de los
personajes por el café, que se ofrecen los unos a los otros durante todo
el metraje.
El diálogo que termina con un “¿Café?, me gusta el café”,
que aparece en el minuto 25, es objeto de culto entre sus espectadores.