Un Blues

Un Blues
Del material conque están hechos los sueños

28 jul 2016

Casi 100 buenas novelas negras y thrillers de bolsillo para el verano..................................... Juan Carlos Galindo

Una selección del género para las vacaciones con dos ventajas: son buenos libros y están entre 5 y 10 euros.

Detalle de una portada de Babelia.
El verano avanza pero estamos a tiempo de recomendar unos cuantos libros para llevar de vacaciones, a la playa, a la montaña, para leer en el avión, en el tren o en el autobús
. O en casa, como quien esto escribe.
Esta vez un par de hechos concatenados y la sugerencia de una gran amiga me han llevado por un camino un poco distinto al habitual.
Los libros que siguen cumplen cuatro condiciones: los he leído y me gustan, casi todos, (si no, para qué iba a recomendarlos); son de autores avalados por el éxito; están en las librerías y son más baratos, porque son de bolsillo
. Comiendo con los autores Ian Manook y Emannuel Grand en Gijón se mostraron muy sorprendidos de que el libro de bolsillo no funcionase en España
. Escritores dentro de un panorama donde este formato es el rey de las ventas, un auténtico negocio en unos casos y, al menos, una salvación en otros, no entendían por qué no estaba desarrollado aquí. Podemos ponernos a discutirlo y arruinarnos el día o, mejor, pasar a recomendar los libros y dejarles que disfruten.

Rankin, Kerr, Sjöwall y Wahlöö

Empezamos con unos clásicos del género y de este blog.
 He llegado a ver libros de RBA Serie Negra en los quioscos por 2,95 euros.
 Pero lo más normal es que el precio esté, como es el caso, entre los 6,50 en ediciones de bolsillo ad hoc y 9,99 en las tradicionales de tapa blanda y algo más grandes con el precio rebajado.
Ian Rankin es el creador de uno de los personajes esenciales para mi cartografía de lo negro y criminal. John Rebus es un policía escocés, un símbolo del tartan noir, un hombre maltratado por la vida y por sí mismo, atormentado, testarudo y con una peligrosa relación con el mal.
 En sus 19 aventuras ha habido de todo
. Quien quiera saber más tiene estos dos post:
Un detalle de mi paseo por el Edimburgo de Rebus.
Philip Kerr es el culpable de otro de mis desvelos, de uno de mis amores literarios más complicados: Bernie Gunther, un personaje que fascinó a todos en la Trilogía de Berlín y que luego ha ido sufriendo altercados con la vida y algún altibajo
. Curiosamente, ha sido en estos momentos, en Gris de campaña, Praga mortal o en Un hombre sin aliento, cuando este trasunto alemán de Philip Marlowe me ha interesado más.
 Ha sido en esta evolución en la que el antihéroe de Violetas de marzo ha sufrido más los tormentos de su colaboración con los nazis.
 Les doy un consejo: lean alguna de las 9 obras publicadas en español.
 Es complicado que me lo reprochen. Les dejo más información:
Todo lo que vino después de Sjöwall y Wahlöö está influido por ellos.
 Hay autores que reconocen su influencia, otros que no, pero su impronta es innegable.
 Los diez libros que escribieron entre 1965 y 1975 forman un canon de la novela negra sueca, nórdica y europea. Si no los han leído, prueben con cualquiera y comprueben. 
Si los han leído, vuelvan a ellos.

Galveston y el mejor Domestic Noir

Las modas pueden ser un acicate para un género pero también una carga.
 Es un poco lo que ha pasado con el llamado Domestic Noir, sobre todo a raíz del éxito de Perdida. Decenas de obras escritas por mujeres y con una intención parecida
. Tras Perdida, la mejor de las que he leído, y no han sido pocas, es Observada, de Renée Knight (Black Salamandra traducción de Carlos Mayor). (He oído maravillas de La mujer de un solo hombre, de A.S.A.Harrison, pero no la he leído).
 Se trata de una novela sobre la culpa, los secretos, las mentiras y los prejuicios, los de los personajes y, he aquí la clave, los del lector.
 Es la lectura perfecta para la playa, pero Cuidado con creer lo que nos cuentan.
Galveston (Black Salamandra, traducción de Mauricio Bach) es la apuesta de Nic Pizzolato por el noir sureño, por los perdedores y los huérfanos.
 Un libro por el que el creador de True Detective se ha llevado palos que no se merece y que en el que un matón cowboy, solitario y marcado por la pérdida busca sentido a una vida que se termina con la lucidez del que sabe que nada acaba bien. 
Un homenaje al sur de EE UU, a su paisaje, a James Lee Burke y a Cormac McCarthy. No es el libro-playa ideal, pero sé que hay gente que busca otra cosa y este libro me conmovió profundamente. Y a 9 euros. Aquí les dejo más información.

Yasmina Khadra

Me cuesta incluir al iconoclasta autor argelino en algunas de las clasificaciones que he hecho, así que aquí va suelto. Alianza ha tenido el acierto de unir las tres novelas que dieron a conocer al comisario Brahim Llob en un volumen de bolsillo con traducción de Wenceslao- Carlos Lozano. Más de 400 páginas de buena novela negra por 10,90.

Lemaitre, Padura y Connolly

El autor francés y Premio Goncourt es uno de los grandes renovadores del noir
. Con la serie de Camille Verhoeven, una tetralogía fascinante, Lemaitre da una prueba de su capacidad narrativa, de su amor por el policial y de su control de los resortes del género. Los tres primeros, del que Irene es una excelente muestra, están en bolsillo.
 No así todavía Camille que salió hace poco en Alfaguara.



 

 

Cómo evitar los riesgos para la salud de pasar ocho horas sentados..................................... Nuño Domínguez.

Varios estudios alertan del mínimo avance global contra el sedentarismo y los cinco millones de vidas que se cobra cada año.

El estudio ha analizado los efectos del ejercicio moderado, como pasear en bici
Desde hace años, científicos y médicos de todo el mundo conocen un tratamiento capaz de salvarle la vida a más de cinco millones de personas cada año, evitar buena parte de las enfermedades cardiovasculares, la diabetes, el cáncer de mama y otros tumores y alargar la vida de cualquier persona.
 Lo mejor es que se trata de un remedio gratuito, disponible desde tiempos inmemoriales y al alcance de la mayoría de personas: ejercicio.

Cada año olímpico, la revista médica The Lancet publica una colección de artículos sobre los beneficios del ejercicio para evitar los grandes males que azotan a la salud mundial
. La principal conclusión de los cuatro nuevos estudios recién publicados es que la situación mundial no ha progresado casi nada
. Un cuarto de todos los adultos del mundo no hace ejercicio suficiente y, más preocupante de cara al futuro, el 80% de los niños y jóvenes tampoco llega al mínimo de deporte semanal recomendado por la Organización Mundial de la Salud.
  En 2012, un estudio similar calculó que, cada año, el sedentarismo mata a más personas que el tabaco, que se cobra unos cinco millones de vidas.
Uno de los estudios es una revisión de 16 trabajos anteriores que engloban a más de un millón de personas.
 Los investigadores querían determinar cuánto ejercicio es necesario para evitar el riesgo de muerte prematura asociado al sedentarismo.
 El tipo de actividad analizada era andar rápido o pasear en bici, ambos durante una hora al día.

El estudio ha analizado los efectos del ejercicio moderado, como pasear en bici
Desde hace años, científicos y médicos de todo el mundo conocen un tratamiento capaz de salvarle la vida a más de cinco millones de personas cada año, evitar buena parte de las enfermedades cardiovasculares, la diabetes, el cáncer de mama y otros tumores y alargar la vida de cualquier persona.
 Lo mejor es que se trata de un remedio gratuito, disponible desde tiempos inmemoriales y al alcance de la mayoría de personas: ejercicio.
Un cuarto de todos los adultos del mundo no hace ejercicio suficiente y el 80% de los jóvenes tampoco llega al mínimo semanal recomendado por la OMS
Cada año olímpico, la revista médica The Lancet publica una colección de artículos sobre los beneficios del ejercicio para evitar los grandes males que azotan a la salud mundial
. La principal conclusión de los cuatro nuevos estudios recién publicados es que la situación mundial no ha progresado casi nada. Un cuarto de todos los adultos del mundo no hace ejercicio suficiente y, más preocupante de cara al futuro, el 80% de los niños y jóvenes tampoco llega al mínimo de deporte semanal recomendado por la Organización Mundial de la Salud. En 2012, un estudio similar calculó que, cada año, el sedentarismo mata a más personas que el tabaco, que se cobra unos cinco millones de vidas.
Uno de los estudios es una revisión de 16 trabajos anteriores que engloban a más de un millón de personas.
 Los investigadores querían determinar cuánto ejercicio es necesario para evitar el riesgo de muerte prematura asociado al sedentarismo.
 El tipo de actividad analizada era andar rápido o pasear en bici, ambos durante una hora al día.
Los resultados muestran que las personas activas están mucho más sanas aunque tengan que pasar ocho horas sentados
. La gente con más riesgo es la que no hace ningún tipo de actividad
. Pero el trabajo muestra también que una hora de ejercicio al día basta para contrarrestar los efectos nocivos de esas ocho horas parados
. Solo una de cada cuatro personas analizadas hace esa hora de ejercicio o más al día, resalta el estudio.
Una hora de ejercicio al día basta para contrarrestar los efectos nocivos de esas ocho horas parados
“Para mucha gente que tiene trabajos de oficina y se desplaza en un vehículo al trabajo no hay forma de evitar pasar mucho tiempo sentado”, reconoce Ulf Ekelund, de la Universidad de Cambridge y la Escuela Noruega de Ciencias del Deporte.
 “No podríamos destacar más la importancia de hacer ejercicio, ya sea dar un paseo a la hora de la comida, correr un poco por la mañana o ir en bici al trabajo.
 Una hora al día es lo ideal, pero si esto es imposible, al menos hacer un poco de deporte al día también reduce el riesgo [de muerte prematura]”, resalta.
 Estudios anteriores han calculado que cada minuto de actividad física puede aportar hasta siete más de vida.
Ha habido un aumento en los países que han puesto en marcha campañas de promoción del ejercicio, según otro de los estudios publicados hoy.
 El ejercicio no solo frena las enfermedades cardiovasculares, la diabetes o el cáncer, sino que también “podría evitar unos 300.000 casos de demencia al año”, resalta Jim Sallis, de la Universidad de California en San Diego.
 A pesar de ello, lamenta, “la pandemia global de inactividad física sigue ahí y la respuesta global ha sido demasiado lenta”.
El ejercicio no solo frena las enfermedades cardiovasculares, la diabetes o el cáncer, sino que también podría evitar unos 300.000 casos de demencia al año
Los estudios piden una mayor implicación y compromiso de las autoridades sanitarias.
Otro trabajo enumera intervenciones exitosas y con un coste bajo, como la realizada en Curitiba (Brasil), Bogotá (Colombia) y Cambridge (Reino Unido), donde se ha aumentado la distancia entre paradas de autobuses y esto ha logrado que la gente ande más.
Además de los incuestionables beneficios en salud, el ejercicio también puede ahorrar ingentes cantidades de dinero a las arcas públicas.
En este sentido, otro estudio ha calculado por primera vez el coste sanitario del sedentarismo: unos 60.000 millones de euros al año en precios de 2013. En España los costes totales son de algo más de 2.000 millones de euros.

 

27 jul 2016

La muerte que le salió gratis al patrón.............................................José Antonio Hernández

Dos empresarios esquivan la cárcel y pagar una indemnización por la muerte de un obrero porque el juzgado olvidó ejecutar la sentencia.

La vida de Sonia R. V. no ha sido fácil. 

Con 24 años, y solo diez meses después de su boda, perdió a su marido. Manuel Vicente, de 26 años, cayó desde el techo de una nave industrial de Sevilla cuando hacía trabajos de reforma para la firma Secour SC.

 Sonia quedó destrozada. Y llena de ira emprendió una batalla que al menos durante algunos años le ayudó a sobrellevar el dolor.

 Se propuso que los culpables (por omisión) de la muerte de su marido pagasen por ello ante la justicia.

 Hoy, 16 años después, aquella batalla judicial continúa, pero ha sufrido hirientes derrotas.

 No porque los culpables sean inocentes, sino porque la juez que enjuició el accidente olvidó encarcelarles. 

Y cuando quiso hacerlo, legalmente no se podía. Ni nada se puede hacer ya. 

La vida de Sonia R. V. no ha sido fácil. Con 24 años, y solo diez meses después de su boda, perdió a su marido. Manuel Vicente, de 26 años, cayó desde el techo de una nave industrial de Sevilla cuando hacía trabajos de reforma para la firma Secour SC. Sonia quedó destrozada. Y llena de ira emprendió una batalla que al menos durante algunos años le ayudó a sobrellevar el dolor. Se propuso que los culpables (por omisión) de la muerte de su marido pagasen por ello ante la justicia. Hoy, 16 años después, aquella batalla judicial continúa, pero ha sufrido hirientes derrotas. No porque los culpables sean inocentes, sino porque la juez que enjuició el accidente olvidó encarcelarles. Y cuando quiso hacerlo, legalmente no se podía. Ni nada se puede hacer ya.
 
Mónica, el pasado martes en Sevilla.
Un grave error judicial ha permitido que los responsables de la muerte de Manuel Vicente no hayan pisado la cárcel (debían cumplir 15 meses) ni pagado un solo céntimo de los 210.000 euros que una juez de Sevilla les impuso (150.000 euros para Sonia y 60.000 para su ya anciana suegra).
Siete años estuvo dormido en las estanterías del juzgado el sumario.
 La sentencia, sin tacha, firme e irrecurrible, existía, y decía lo que había que hacer
. Pero faltaba ejecutarla. De nada sirvieron los constantes escritos que presentaban Sonia y su abogado, Aurelio Garnica, ante el Juzgado de lo Penal número 5 de Sevilla, hasta octubre pasado dirigido por María José Cuenca.
 Le recordaban que los patronos seguían con sus tretas para no abonar la indemnización y que tampoco iban a la cárcel.
“Nunca me llamaron para preguntarme si necesitaba algo; me quedé casi en la indigencia, y sin el amor de mi vida”

Cuando Aurelio comentó que ya no se podía hacer nada, Sonia no daba crédito
. Doce años de lucha y de pasillos judiciales tirados por la borda.
 Hasta llegó a contratar a unos detectives para que siguieran los pasos de los patronos de Secour, los hermanos Francisco José y Juan Jaime Rodríguez (los condenados).
 Justo después del accidente, se apresuraron a cerrar la empresa por quiebra.
Y, casi simultáneamente, abrieron otra, con distinto nombre, para escabullirse de pagar.
Uno de los hermanos hizo separación de bienes con su esposa y le desvió casi todo el patrimonio semanas después del siniestro.
Sonia les conocía, eran los jefes de su marido. "Nunca me llamaron para preguntarme si necesitaba algo; me quedé casi en la indigencia”, señala con dolor
. Le tiemblan las palabras cuando recuerda aquel día. Ahora tiene dos hijos pequeños, de otra relación
. No les ha contado nada de su pasado. Ni a ellos ni a nadie.
 Lleva muchos años masticando todo ella sola (por eso prefiere no revelar su identidad completa). En su entrevista con EL PAÍS, llora desconsolada:
 "Era el amor de mi vida, aun no lo he superado...".

“Y, aparte de la indemnización, debían a mi marido 500.000 pesetas de las de entonces [3.000 euros] por salarios atrasados, y también se las quedaron ellos”, dice.
El siniestro que segó la vida de Manuel Vicente se produjo a las 15.30 horas del 19 de Octubre de 2000 (hace 16 años).
 Junto a otro compañero, se subió al tejado de una nave situada en la calle Mallol, 22, de Sevilla.
 Para subirse, utilizaron un elevador
. Iban provisto de unos arneses, pero sin las cuerdas para sujetarse. Mientras su colega bajaba a por ellas, Manuel Vicente se apoyó en un vértice de la cubierta, sobre unas placas de fibrocemento (uralita), que cedieron por el peso y cayó al interior de la nave.
 Murió.
Para colmo de males, los hermanos Rodríguez ni siquiera tenían un seguro que cubriera accidentes mortales de sus trabajadores.
 Al contrario, la póliza que mantenían con la compañía Maphre “excluía expresamente los accidentes laborales con resultado de muerte”
. Es decir, o pagaban los patronos o nadie más lo haría.
 Los empresarios intentaron lavarse las manos alegando que ellos no habían ordenado al trabajador subirse a la cubierta, que lo hizo por su cuenta.
 En derecho laboral, los patronos tienen la obligación legal de imponer a sus obreros que extremen las medidas de seguridad e impedirles que realicen labor alguna si no están provistos de las medidas establecidas.
 Responden penalmente por ello, hasta con la cárcel. Sonia buscó un abogado y acudió a la vía penal. Ahí empezó su segundo calvario
. Tuvo que esperar cuatro años, hasta abril de 2004, para que el Juzgado de lo Penal 5 de Sevilla (también tras una larga y dilatada instrucción) dictara la sentencia
. Los hermanos Rodríguez fueron condenados a un año de cárcel por un delito de homicidio por imprudencia (la muerte de Manuel Vicente) y tres meses más por otro contra la seguridad de los trabajadores.

A partir de ese momento, los reos no dejaron de tramar.
 Recurrieron la condena ante la Audiencia de Sevilla (con tres jueces), sin éxito.
 El tribunal confirmó un año después la pena y remitió las diligencias al juzgado de lo penal para que la ejecutase de inmediato. Para entonces habían pasado seis años desde el óbito.
La sentencia supuso una pequeña "satisfacción moral" para Sonia.
Pero pronto vio que lo que parecía el fin solo era el principio hacia la nada.
 Para eludir el pago de la indemnización (todo era un desastre en Secour SC: no tenían seguro, ni licencia municipal la obra que le costó la vida a Manuel Vicente; y ni siquiera había cascos para los operarios el día de accidente), los hermanos Rodríguez declararon en quiebra la empresa.
 Y abrieron otra. Y Cuando Sonia descubrió esa segunda sociedad, abrieron una tercera... Aún siguen ofreciendo en Sevilla presupuestos para reformas y obras.
Los Rodríguez siempre iban por delante del juez.
 Sonia y su abogado exigieron al juzgado que, dado que los hermanos Rodríguez "se habían burlado del juez cerrando y abriendo sociedades para no pagar los 210.000 euros", al menos los encerrase en la cárcel.
 Esto lo pidió Sonia al juez el 1 de septiembre de 2008. El 27 de febrero de 2012 (cuatro años después), el juez le preguntó al fiscal si debían ingresar en prisión los dueños de Secour (contestó que sí). Dos meses después, decretó que ingresasen en prisión.
No llegaron a pisar la cárcel.
 Pusieron un recurso ante la Audiencia y ganaron por goleada: la ejecución de la pena estaba prescrita.
 Habían pasado siete años y el límite máximo para la ejecución son cinco
. Quedaron libres por completo de ambos delitos y sin tener que pagar ni un duro.
  Están como si nada hubiesen hecho (o no hecho).


El Consejo del Poder Judicial carece de competencia para sancionar los errores judiciales (eso solo puede hacerlo el tribunal superior jerárquico del juez), pero sí las tiene para dictaminar que la Administración de Justicia (uno de sus juzgados) ha fallado y que la víctima debe ser resarcida.
En el caso de la muerte de Manuel Vicente, el Poder Judicial entendió el pasado 19 de mayo que “se ha producido un funcionamiento anormal de la justicia”.
 “Es especialmente relevante la tardanza en dictar la resolución por la que se denegó la suspensión de la condena”, sostiene el Consejo.
Prescritos los delitos y con los patronos en la calle haciendo lo mismo que hace 16 años (pero bajo otros paraguas societarios), Sonia ha pedido al Estado una indemnización de 10.000 euros; su abogado le ha dicho que el Ministerio de Justicia es muy restrictivo a la hora de fijar indemnizaciones por errores judiciales
. Es decir, con suerte, Sonia podrá conseguir solo 10.000 de los 210.000 que debían cobrar ella y su suegra de los patronos.
  “Imagínese la frustración e impotencia que siento; perdí a mi marido y quienes tenían que pagar por ello se han ido de rositas porque al juzgado se le olvidó hacer cumplir la sentencia, pese a que nosotros se lo recordábamos una y otra vez”.

 Al abogado de Sonia le dijeron como excusa que el funcionario encargado de esos asuntos había estado de baja durante un tiempo. “Más razón aún para que el juez o el secretario hubiesen estado encima”, subraya Sonia.
 "No quiero que esto le suceda a ninguna otra viuda”
. Ella y su anciana suegra son ahora las víctima de otro delito, el del olvido.


Un Vals

https://youtu.be/kWMbL6y-zDs