Un Blues

Un Blues
Del material conque están hechos los sueños

26 jul 2016

El arte recupera la celda de Oscar Wilde............................................ Ana Iragorri Múnera

La prisión de Reading homenajea al escritor a través de la obra de más de 30 grandes artistas internacionales.

 

Plano de la prisión de Reading, dibujado en la oficina de los arquitectos George Gilbert Scott y William Bonython Moffatt cerca de 1842. Artangel/Bolton & Quinn
La prisión de Reading, donde fue encerrado en 1895 el escritor Óscar Wilde, abrirá sus puertas al público por primera vez en la historia este septiembre.
 A la vez, los pasillos de la cárcel se llenarán de obras de creadores como Richard Hamilton o Nan Goldin.
 No por nada Artangel, la organización británica promotora de la iniciativa, es conocida por sus muestras en lugares inesperados
. Así que Inside: Artists and Writers in Reading Prison (Dentro: artistas y escritores en la prisión de Reading), organizada junto con la Universidad de Reading, contará con la participación de más de 30 artistas internacionales que rendirán homenaje al autor irlandés.
A través de la escritura, el arte y la lectura, los creadores intentarán responder a la obra de Wilde. Abordarán temas como el dolor de la separación impuesta por el Estado, la redención, el paso del tiempo o el amor, partiendo de experiencias propias o de su imaginación.
 Habrá obras nuevas de Marlene Dumas, Steve McQueen o Goldin y piezas ya conocidas de artistas como Hamilton, Doris Salcedo o Jean-Michel Pancin.
Además, se podrán visitar las celdas del recinto.
 Entre ellas, estará la denominada C.3-3, que acogió en su momento al escritor.
 Es ahí donde Wilde escribió su famosa De Profundis, una carta que nunca llegó a las manos de su destinatario, Lord Alfred Douglas, su amante y causa de su encarcelamiento.
 Cada domingo, hasta que la muestra finalice el 30 de octubre, invitados como Neil Bartlett, Patti Smith o Ben Whishaw se reunirán en la antigua capilla de la prisión donde leerán esa obra.
En la tarde del 11 de septiembre, la cadena de radio BBC Radio 4 emitirá desde la vieja celda de Wilde una versión reducida de De Profundis.
 La acompañará una serie de lecturas de cartas que escribirán artistas como Ai Weiwei, Binyavanga Wainaina y Anne Carson, en respuesta al trabajo del escritor.
 Durante la exposición, también se podrán observar las fichas de detención de los presos que habitaron el presidio y planos relacionados con el estricto sistema de aislamiento que la filosofía del recinto imponía a cada prisionero.
Diseñada por los arquitectos británicos William Bonython Moffatt y George Gilbert Scott, la prisión de Reading buscaba aislar a los presos y privarlos de cualquier contacto humano.
 Durante sus dos años de condena, Wilde sufrió los estragos de este método, lo cual reflejó una vez liberado en Balada de la cárcel de Reading, su última obra antes de morir en 1900.
 La estructura cruciforme que abarca el espacio, ahora expositivo, abrió en julio de 1844 y se acabó cerrando el 4 de septiembre de 2013.
 Justo ese día, tres años después, arrancará Inside: Artists and Writers in Reading Prison.
  Tal como mencionan en su nota de prensa, los directores de Artangel, James Lingwood y Michael Morris, creen que será una oportunidad única para “reflexionar, en un lugar particularmente poderoso, sobre las implicaciones para el individuo cuando se separa de la sociedad por culpa del Estado”.

Gente en verano

Como cada verano, las playas se llenan de celebridades como el destino preferido de los famosos para descansar.

 Aunque algunos también trabajan en temporada estival.


Paris Hilton en Ibiza. La heredera de la cadena de hoteles se encuentra en la isla a donde acude todos los veranos para ser 'dj' en el exitoso club Amnesia Ibiza.

 Paris Hilton en Ibiza. La heredera de la cadena de hoteles se encuentra en la isla a donde acude todos los veranos para ser 'dj' en el exitoso club Amnesia Ibiza. 


La actriz Paula Echevarría, difruta de la olas en las playas de Chiclana de la Frontera.

La actriz Paula Echevarría, difruta de la olas en las playas de Chiclana de la Frontera.

 


Margott Robbie surfea en Hawái. La actriz ha compartido en su cuenta de Instagram una de sus caídas mientras practica surf. "Gracias por sacar siempre mi mejor ángulo", ha bromeado



El empresario italiano Lapo Elkann y la modelo Shermine Shahrivar, su última novia, han iniciado sus vacaciones en Saint Tropez. El empresario italiano Lapo Elkann y la modelo Shermine Shahrivar, su última novia, han iniciado
Miranda Kerr, en las playas de Malibú. La modelo estuvo acompañada de un largo equipo de personas ya que se acercó a la costa para una sesión de fotos. Miranda Kerr, en las playas de Malibú. La modelo estuvo acompañada de un largo equipo de personas ya que se acercó a la costa para una sesión de fotos.Margott Robbie surfea en Hawái. La actriz ha compartido en su cuenta de Instagram una de sus caídas mientras practica surf. "Gracias por sacar siempre mi mejor ángulo", ha bromeado 


La cantante Mariah Carey se pasea bajo el sol de Saint Tropez, protegida por un paraguas y unas enormes gafas de sol. La cantante Mariah Carey se pasea bajo el sol de Saint Tropez, protegida por un paraguas y unas enormes gafas de sol.

Los premios Ortega reconocen el periodismo valiente......................................... Rocío García

El Rey destaca cómo EL PAÍS afronta la transformación digital sin renunciar a sus principios de “calidad, modernidad y excelencia”.

 
El rey Felipe VI junto al presidente del Grupo Prisa, Juan Luis Cebrián.
EL PAÍS ha celebrado este jueves de manera solemne sus 40 años al servicio de la democracia, de la libertad y de sus millones de lectores en todo el mundo.
 El marco fue la entrega de los Premios Ortega y Gasset de Periodismo, en su 33ª edición, durante una emotiva ceremonia presidida por los Reyes en la que resaltó sobre todo el compromiso del diario con la modernización de España a lo largo de estas cuatro décadas. El Rey entregó los premios a los galardonados —Joseph Zárate, Lilia Saúl, Ginna Morelo, Samuel Aranda y Adam Michnik—, junto a doña Letizia y Juan Luis Cebrián, primer director de EL PAÍS y actual presidente del diario y del grupo PRISA. Felipe VI destacó que el rotativo ha sido “testigo y altavoz de los grandes acontecimientos y las transformaciones experimentadas por nuestra sociedad en los últimos decenios”.
 El Rey, quien evocó las figuras de los fundadores del periódico (José Ortega Spottorno, Jesús Polanco y Juan Luis Cebrián), agradeció la labor jugada por este diario en su empeño por impulsar el proyecto “con todo el compromiso profesional, intelectual y social que merece y que lo caracteriza”.
En su discurso, el Rey se refirió a EL PAÍS como “cronista, pero también protagonista” de la transformación experimentada por la sociedad española tras la decisión de vivir en un régimen democrático “integrado en Europa y con voz propia en el mundo”.
 El Monarca destacó la “sólida defensa en las páginas de EL PAÍS” de las reglas de convivencia por las que se ha regido España desde hace 40 años, la clara vocación por Latinoamérica, donde se ha convertido en un referente, y su apuesta internacional.
Al acto, convertido en una fiesta del periodismo libre e independiente, asistieron unos 400 invitados, entre ellos destacadas personalidades de la política, la economía y la cultura, junto a la cúpula directiva de EL PAÍS y de PRISA
. Es la primera vez que don Felipe y doña Letizia asisten a la entrega de los Ortega, un acto que en 2001, con motivo del 25º aniversario del periódico, contó con la presencia de los entonces reyes Juan Carlos y Sofía.

Entre los asistentes a la fiesta, que coincidía con los 40 años de un periódico que nació en el regreso de la democracia tras una larga dictadura y ha acompañado a los españoles en un viaje histórico, figuraron la vicepresidenta del Gobierno en funciones, Soraya Sáenz de Santamaría; la alcaldesa de Madrid, Manuela Carmena; el presidente del Congreso, Patxi López; los ministros de Economía, Interior, Fomento, Sanidad y Exteriores, Luis de Guindos, Jorge Fernández Díaz, Ana Pastor, Alfonso Alonso y José Manuel García-Margallo, respectivamente, además de los líderes del PSOE, Pedro Sánchez; Podemos, Pablo Iglesias; Ciudadanos, Albert Rivera, e Izquierda Unida,Alberto Garzón. A ellos se sumaron otros representantes de comunidades autónomas y múltiples instituciones.

La Constitución

Cebrián recordó en su discurso de bienvenida cuando, en 1976, un grupo reducido de personas coincidió en la iniciativa de fundar un periódico que “recuperara la gran tradición de la prensa española, agostada por la dictadura durante cuatro décadas”
. Una aventura promovida por José Ortega Spottorno y secundada “vigorosamente” por Jesús Polanco, que coincidió con el inicio de un nuevo régimen bajo el marco de la monarquía parlamentaria.
La Constitución fue uno de los ejes del discurso de Cebrián, quien recalcó que, pese a los defectos coyunturales, supone una garantía jurídica y política de la libertad de los ciudadanos
. “Desde su nacimiento, EL PAÍS contribuyó, incluso acaloradamente, al debate sobre esta Carta Magna de nuestra convivencia, y cuantas veces se ha visto amenazada por la violencia sectaria e irracional del golpismo o del terrorismo, nuestro periódico no ha dudado en alinearse con la defensa de los valores por ella representados, irrenunciables para nosotros”, abundó.

Tras repasar los compromisos que durante estos años han presidido la línea editorial del diario, el presidente de EL PAÍS profundizó en el permanente desafío y los retos a los que se enfrenta el oficio de periodista
. Al referirse a los premiados, Cebrián destacó a los reporteros que, contra viento y marea, “arriesgando su vida, su hacienda y su libertad muchas veces, ejercen su cometido conscientes de su responsabilidad y del servicio que prestan a las sociedades a las que se dirigen”.
“Los premios Ortega son un reconocimiento a la excelencia profesional puesta al servicio de los valores democráticos.
 Esos mismos principios alumbraron el nacimiento de nuestro diario hace 40 años y han de iluminar su andadura en el futuro”, continuó.
La solemnidad del acto, celebrado en el Palacio de Cibeles de Madrid y que contó con la actriz Cayetana Guillén Cuervo como maestra de ceremonias, quedó acompasada por el periodismo de la resistencia, el drama y el coraje que representan los trabajos galardonados en esta edición, firmados por comprometidos reporteros que han pisado la calle para contar al mundo una realidad muchas veces invisible.
 La tragedia de los refugiados en Europa que huyen de la guerra en Siria, la investigación sobre los 50.000 desaparecidos forzados en México y Colombia en los últimos años o la historia de la lucha de una campesina peruana contra una poderosa empresa minera han merecido el reconocimiento del jurado, que también ha valorado la trayectoria y honestidad del periodista polaco Adam Michnik, fundador y director de Gazeta Wyborcza, en su defensa de la democracia y la libertad de expresión en su país.
“Los Ortega y Gasset simbolizan los más altos valores de la cultura europea. EL PAÍS es, a la vez, hijo y cofundador de la democracia española.
Por eso, recibir estos premios supone un gran honor para todos y cada uno de nosotros”, aseguró Michnik en nombre de todos los galardonados.
 Este defensor de los valores supremos de la verdad y la libertad resaltó su compromiso con la defensa del Estado de derecho, la separación de poderes, la dignidad de las personas, el humanismo y la tolerancia.
 La música de Sílvia Pérez Cruz cerró un cumpleaños, impregnado por el pensamiento de Ortega. Felipe VI recordó así al filósofo: “Su propuesta intelectual, fundamentada en las virtudes de la democracia, la mirada a Europa, la mejora de la educación y la extensión de la cultura y la justicia social, ha inspirado sin duda el progreso español de los últimos 40 años
. Releer a Ortega es siempre un ejercicio enriquecedor y fructífero”.

 

El periodista y escritor canario recuerda su dilatada trayectoria en EL PAÍS Juan Cruz


40 años en primera línea


JUANCRUZ6OKjpg
El periodista y escritor Juan Cruz, durante la presentación de su libro ‘Especies en extinción’, en el Círculo de Bellas Artes, Madrid. / GORKA LEJARCEGI

Juan Cruz es uno de los fundadores de EL PAÍS. Ahí estaba desde su salida el 4 de mayo de 1976. Y hasta ahora

En estos 40 años lo ha sido casi todo en este diario: empezó como corresponsal en Londres, luego redactor jefe de Cultura, de Opinión… Y hoy es adjunto a la dirección del periódico

En su larga trayectoria también ha habido algún paréntesis para dedicarse a otras facetas, como la de editor durante seis años en el Grupo Santillana, y escritor de una veintena de títulos. Con Crónica de la nada hecha pedazos (Taller de Ediciones Josefina Betancor) se estrenó como novelista en 1973.

Cruz (Puerto de la Cruz, Tenerife, 1948) ha publicado, además, otros en los que se refleja su intensa vida profesional, como Egos revueltos. La vida literaria: una memoria personal (Tusquets, 2009) con el que obtuvo el Premio Comillas
. Por este libro, lleno de anécdotas jugosas, desfilan autores como Jorge Luis Borges, Guillermo Cabrera Infante, Jorge Semprún, Susan Sontag, Günter Grass…
 y otros muchos con sus ambiciones y obsesiones.

“Me fijo en la parte
más íntima de
lo cotidiano”

Ha recibido también el Premio Nacional de Periodismo Cultural.
 Reconoce que a la hora de ponerse a escribir lo que más le inspira son los detalles y acceder al mundo privado de los personajes para verlos en su entorno, cosa en él nada difícil por su condición de periodista y editor. “Me fijo en la parte más íntima de lo cotidiano”, explica.
“Las personas tenemos algunas virtudes, enormes defectos, pero algunas cosas nos igualan a todos: el dolor, la felicidad, las pequeñas alegrías que si no se cuentan no completan el espejo de la vida que es el periodismo”.
Comenzó a escribir desde “muy chico”, afirma.
“Desde que aprendí a leer, sobre los ocho años, porque aprendí tarde, escribía las cartas a los emigrantes de mi barrio que estaban en Venezuela.
 Venían sus mujeres o sus madres y yo les redactaba las cartas. Luego, a los trece años, envié mi primera crónica a un periódico. Una crónica de fútbol”.

JuanCruz4ok
El periodista y escritor Juan Cruz, en una imagen de archivo.
Ese texto de cuando era un muchacho le marcó su vida, entre otras cosas, porque de alguna manera su madre estaba por ahí. “Los chicos se reunieron en el barrio a leer en voz alta esa crónica.
 Y mi madre la guardó tan secretamente, en un sótano, que al final se la comieron los ratones
. Sin ese suceso callejero de mi crónica no sé qué hubiera pasado.
Quizá estaría jubilado de una empresa de repuestos de automóviles, que era lo que hacía entonces”.

La figura materna también aparece en una de las anécdotas que rememora con alegría a propósito de su trabajo.
“Cuando mi madre me compró una ropa, con corbata, para ir a hacer la entrevista más importante de mi vida hasta entonces; el entrevistado era Julio Caro Baroja.
Yo era un adolescente aún”.
Con una acreditada buena memoria recuerda la primera columna que escribió para este diario. ¿Decimos una? “Fueron tres”, precisa.
 “En el primer número del periódico. La que recuerdo (la que me han recordado) es una noticia relativa a la visita del presidente de Brasil a Inglaterra”.
 Luego vendrían cientos, miles.
Y entre unas y otras, él y su trabajo han evolucionado: “Creo que me he hecho más consciente de mis limitaciones y más alegre en la escritura”, opina.
Pero también ha habido algún que otro disgusto en el camino.
Pero también ha habido algún que otro disgusto en el camino. Dice que serán “muchos, supongo”, los que se habrán enfadado al leer su nombre en alguna de las columnas de este diario firmadas por él.
JUANCRUZ3ok
Juan Cruz junto al periodista Joaquín Estefanía. / ARCHIVO
“Recuerdo uno que se molestó, un político canario conservador, porque mi mención podía herir a sus hijos.
 Él había apoyado a un presidente autonómico que se gastó su dinero público en ir a ver a una novia en Canarias.
 Y yo se lo afeé, aunque juro que con buenos modos”.
 Pero también le han llamado otros, “aunque no sea muy común”, para agradecerle que le mencionara.
 “Hay algunas personas que se alegran, y lo dicen, si los tratas con consideración y respeto”.


Entre sus columnas predilectas figura una que se titula El niño es el mundo entero, sobre la muerte en una playa de Turquía de un niño procedente de Siria. “En ese niño vi el sufrimiento de todos los niños”.
El autor se considera un hombre abierto a cualquier opinión diferente a la suya.
 “Tengo algunas opiniones, en realidad algunas son pasiones, como mi creencia en la vigencia del periodismo o algunas convicciones más íntimas, pero ninguna de mis opiniones es incompatible con las que otras personas, a mi juicio con buena voluntad, quieran expresar”, confiesa este escritor que cita entre sus maestros a Domingo Pérez Minik, crítico, ensayista, autor teatral y canario como él; al filósofo Emilio Lledó; los periodistas Jesús de la Serna y Manu Leguineche; el escritor Manuel Vázquez Montalbán, el guionista Rafael Azcona, su madre…