Homenaje a Pertur en 2006, al cumplirse 30 años de su desaparición. Javier Herández
“Han transcurrido 40 años desde la desaparición de Eduardo Moreno Bergaretxe, Pertur,
y seguimos sin conocer su paradero
. El esclarecimiento de su secuestro y
desaparición sigue siendo una tarea pendiente que no debe obviarse”,
señala Martin Auzmendi,
compañero de militancia de Pertur, hermano de su pareja, Lourdes, y
representante de la familia en la causa. Auzmendi se une al llamamiento
de la familia para que “los que sepan algo sobre su paradero lo hagan
saber” en el aniversario de aquel 23 de julio de 1976 en que desapareció
el que fue líder de ETA político-militar (pm) y promotor de su
desdoblamiento en un partido, que derivó en Euskadiko Ezkerra y concurrió en las primeras elecciones democráticas de 1977.
Homenaje a Pertur en 2006, al cumplirse 30 años de su desaparición. Javier Herández
“Han transcurrido 40 años desde la desaparición de Eduardo Moreno Bergaretxe, Pertur,
y seguimos sin conocer su paradero. El esclarecimiento de su secuestro y
desaparición sigue siendo una tarea pendiente que no debe obviarse”,
señala Martin Auzmendi,
compañero de militancia de Pertur, hermano de su pareja, Lourdes, y
representante de la familia en la causa. Auzmendi se une al llamamiento
de la familia para que “los que sepan algo sobre su paradero lo hagan
saber” en el aniversario de aquel 23 de julio de 1976 en que desapareció
el que fue líder de ETA político-militar (pm) y promotor de su
desdoblamiento en un partido, que derivó en Euskadiko Ezkerra y concurrió en las primeras elecciones democráticas de 1977.
Pertur tenía 25 años
Auzmendi —abogado, exconsejero del Gobierno vasco y expresidente del
Consejo de Relaciones Laborales—, que ha seguido el caso ante la
Audiencia Nacional, archivado provisionalmente en 2012 por el juez
Andreu “por falta de fundados indicios sobre lo que pasó”, está
convencido de que hay gentes que conocen lo sucedido y callan.
“Todo
hace indicar que, con la intervención de alguna persona de su confianza,
Pertur fue víctima de una cita trampa, cuyo objetivo era conducirle a
quienes tenían preparado su secuestro y desaparición”.
El caso Pertur es la desaparición política más emblemática tras la muerte de Franco
por la personalidad de la víctima y el mantenimiento de la incógnita de
su autoría.
El juez Andreu, en el archivo provisional de la causa en
2012, no se definió ante las dos hipótesis investigadas: servicios
policiales y el sector Bereziak de ETA pm, hostil a Pertur.
Auzmendi interpela a los poderes públicos ante la “total ausencia de
investigación en la fecha de los hechos y a lo largo de estos años por
parte de las autoridades policiales españolas” así como por ETA. El juez
constató que ni el gobernador civil de Gipuzkoa, Emilio San Román; ni
el comisario López Maturana ni el jefe de la Inteligencia Militar
(Cesed), Ángel Ugarte, hicieron nada entonces por esclarecer el caso.
ETA abrió una investigación, que cerró en un mes sin aclarar tampoco
nada
.La familia de Pertur atribuyó su desaparición, inicialmente, a
servicios policiales españoles, directamente o a través de
ultraderechistas, pues en aquella etapa ya proliferaban ataques contra
etarras refugiados en el sur de Francia.
La reivindicación de
Antiterrorismo ETA (ATE), el 26 de julio, y del Batallón Vasco Español
(BVE), el día 29, parecían avalarlo.
Sospechas de Beretziak
Año y medio después, en 1978, la familia afloró las sospechas de que
podía haber sido asesinado por los Beretziak, el sector de ETA crítico
con su política.
Lo sustentaban en que Francisco Múgica, Pakito y Miguel
Angel Apalategi, Apala, dirigentes de los Bereziak, fueron los últimos
en ver a Pertur antes de su desaparición.
Pakito, en su declaración ante
la policía francesa, aseguró que mientras viajaban en su vehículo por
el centro de San Juan de Luz vieron a Pertur y les pidió que le
trasladaran a Behobia, junto a la frontera.
Pero si las sospechas recayeron en ellos fue, sobre todo, por sus
fuertes discrepancias con Pertur por su intento por transformar ETA-pm
en un partido político.
Una carta enviada a su pareja poco antes de su
desaparición acusaba a los Beretziak de crear en la organización un
clima de “estado policial”, una de cuyas muestras fue un intento de
retención por la fuerza para que no acudiera a una reunión de cuadros de
ETA pm.
Tres meses antes, habían discrepado, también, por el desenlace
del secuestro del empresario Ángel Berazadi
. Mientras Pertur defendió su
liberación, tras el pago del secuestro, los Beretziak optaron por
asesinarlo y lo ejecutaron.
Es un hecho que la víspera de su desaparición, la librería Mugalde de
Hendaia recibió una llamada telefónica con un encargo: “Decidle a
Pertur que vaya al bar Consolation de San Juan de Luz a las 9.30 horas.
Le estará esperando uno que estuvo con él el mes pasado”. Pertur no
llegó a entrar en el bar.
Antes, se encontró con alguien que le pasó una nueva cita en Behobia
.
Posteriormente, Pertur se topó con Pakito y Apala, que le trasladaron a
Behobia en coche.
Un militante de ETA-pm, Eleuterio Jauregui, los vio y
habló con Pertur, al que notó tan relajado que bromeó con él, lo que el
juez destacó en sus conclusiones.
El punto débil de esta hipótesis es
que Pakito y Apala secuestraran a Pertur a plena luz del día y con
testigos.
Asimismo, el juez llamó a declarar a un ex miembro de ETA que
había comentado a Lourdes Auzmendi que Apala le dijo, en Nicaragua, que
ellos fueron los autores. Pero no lo ratificó ante el juez.
En mayo de 2008, los padres de Pertur presentaron una querella para
que la Audiencia Nacional investigara su desaparición, que el juez
Andreu admitió.
Había nuevos datos. Angelo Izzo, un neofascista
italiano, había declarado ante el Tribunal Penal y Civil de Roma que un
camarada suyo, Pierluigi Concutelli, le había revelado que en el verano
de 1976 habían secuestrado a un etarra en el sur de Francia y entregado a
los servicios policiales españoles.
Todo apuntaba a que era Pertur. El
juez Andreu, desplazado a Italia, no logró la confirmación.
Canje por policías
Tampoco se avanzó en la hipótesis, apuntada en julio de 1976, de que
Pertur pudo ser secuestrado para canjearlo por los inspectores de
policía españoles José Luis Martínez y Jesús González, desaparecidos el 4
de abril de ese año
. Sus restos aparecieron un año después en la playa
de Anglet, tras ser asesinados por etarras.
De esta hipótesis se hizo
eco el diario gipuzkoano Unidad del 28 de julio de 1976 con este título:
‘¿Canje del etarra por los dos policías secuestrados?’.El día anterior a
la desaparición de Pertur, otro compañero suyo, Sabin Achalandabaso,
recibió el aviso de una cita con el veterano político abertzale,
Telesforo Monzón, a la que no acudió por cuestión de agenda
. Supo
después que Monzón no le había citado.
Probablemente salvó la vida pues,
como señala Auzmendi, “todo hace indicar que, con intervención de
alguna persona de su confianza, Pertur fue víctima de una cita trampa”.
¿Quién
quiere envejecer (no recuerdo con gracia) en la edad y el mundo de hoy?
¿Cuántas veces usted ha mirado esas hermosas celebridades en esas
revistas de moda y envidiado que estas personas nunca envejecen?
Sin
embargo, en el fondo, tal vez, también se sabe que hay una gran cantidad
de esfuerzo y dinero (leer cirugías cosméticas) que va a hacer estas
celebridades se ven joven y hermosa
. Una vez dicho esto, no estamos
tratando de romper su corazón aquí y le ayudará en su lugar.
Le damos 25
consejos y técnicas sorprendentes que pueden dejar con una tez más
radiante y brillante que no sólo lucir más joven sino también sentirse
más joven y saludable secretas.
1. Belleza del sueño
Este
es el primer consejo y no estamos REMILGADA cualquier palabra aquí.
Todos sabemos que dormir en la parte más importante cuando se trata de
mantener nuestra mente y cuerpo sano y lo que es mejor? no cuesta ningún
dinero en absoluto!
Si usted no está recibiendo su sueño de belleza por
lo menos 8 a 9 horas al día, confía en nosotros, el resultado final
será mirando 10 años mayor que su edad real en los próximos 5 años.
2. Nunca dormir con la cara apretada contra la almohada.
Mantenerse
al día con el primer consejo, aquí está otro consejo relacionado con el
sueño puede que nunca han oído hablar de él antes. ¿Sabe usted que
dormir con la cara apretada contra la almohada puede causar “líneas de
sueño” que, a lo largo de los años, puede convertirse en arrugas. Por lo
tanto, si usted está acostumbrado a dormir con la cara hacia abajo,
supongo que es hora de romper el hábito y cortar unos pocos años de su
cara.
Las infidelidades financieras son bastante más habituales de lo que se piensa dentro de la pareja.
¿Por qué termina una relación?
En innumerables ocasiones, una traición es la culpable de la ruptura. Pero no hace falta que irrumpa otro hombre o mujer para que se
desencadene esa horrible sensación de despecho y decepción que siempre
acompaña el engaño. Para muchas personas, descubrir que su pareja le ha
ocultado gastos o se ha callado otros aspectos relacionados con el dinero, ha sido la razón para poner un punto final al idilio o, por lo menos, replantearse las bases de la vida en común.
Las mentiras económicas en la pareja no son episodios ocasionales ni
aislados. Solo en Estados Unidos, dos de cada cinco personas han
cometido alguna “infidelidad financiera” hacia su marido o mujer, según
el último estudio publicado por el National Endowment for Financial Education (NEFE), fundación sin ánimo de lucro que se dedica a promover la educación financiera en el país. “Entre los expertos no solo se habla de la infidelidad emocional y física, también de la económica”, asegura Trinidad Bernal, doctora en psicología y mediadora .
“Hay ocultamiento si tenemos otra relación o sentimos algo por otra
persona, así como si abrimos una cuenta bancaria a escondidas”. De
acuerdo con los resultados de una encuesta publicada en 2014 por Ashley
Madison, la conocida plataforma de contactos para adúlteros, más del
40% de los españoles consideraría la infidelidad financiera peor que la
emocional.
¿Por qué se miente?
Bernal confiesa que los engaños en materia económica son el detonante
de muchísimas separaciones. Pese a ello, el 26% de los españoles
considera normal que existan “secretos financieros” dentro de la pareja,
según refleja la Encuesta Internacional sobre Ahorros publicada por ING Direct
del año pasado. El estudio, llevado a cabo entre 13.000 personas en 13
países europeos, apunta a que la media de la zona está incluso por
encima de este porcentaje, al situarse en el 31%, solo un punto por
debajo de la estadounidense (32%). En este aspecto, los campeones de
infidelidad son los franceses: casi la mitad está de acuerdo con que no
hay nada raro si los cónyuges se ocultan información acerca de sus
finanzas personales.
Un 13% de los europeos desconoce cuánto gana exactamente su pareja
El engaño tiene diferentes facetas, desde ocultar una compra o una cuenta bancaria, hasta mentir sobre deudas e
ingresos: hasta el 13% de los encuestados por ING dijo desconocer
cuánto gana exactamente su pareja. Las consecuencias, sin embargo,
siempre son las mismas: de acuerdo con NEFE, un tercio de los
entrevistados admitió haber discutido a causa de este problema y un
porcentaje similar aseguró sentirse avergonzado o asustado por haber
engañado a su pareja. “La mentira casi siempre tiene un fin: evitar un
castigo o un control, y cuando se descubre, se recibe el castigo o se
establece el control que se quería evitar”, desglosa el psicólogo José Antonio García Higuera. “Además, se resiente la relación porque se pierde la confianza, y
aparece la pregunta: ‘¿No me estarás mintiendo u ocultándome algo’?”
Entonces, ¿por qué se miente? “Tiene mucho que ver con el miedo a ser
juzgados de forma negativa”, mantiene Bernal. Sobre todo cuando la
pareja no coincide en sus metas económicas y objetivos de ahorro, los engaños y los secretos se multiplican. “Hasta se puede llegar a mentir sobre asuntos tan importantes como contratar una hipoteca o solicitar un préstamo, que se hace a escondidas porque se teme que el otro vaya a impedirlo”. Según Miguel Ángel Ramos, vicepresidente de la Asociación de Estudios Psicológicos y Sociales,
no importa de cuánto dinero se trate. “El engaño es ya de por sí un
indicador de que la pareja no tiene una base sólida”, mantiene. “Uno
de los principales pilares de una relación es la confianza: si te fías
de tu pareja no piensas que pueda estar con otra persona, y de la misma
manera no concibes que se está gastando dinero a escondidas”.
Las mentiras tienen las patas cortas
La infidelidad financiera puede tener consecuencias de envergadura
superior a una discusión o una separación consensuada, sobre todo cuando
la pareja se ha dado el sí y para unirse en matrimonio y decide divorciarse.
En este supuesto, habrá que ver qué régimen económico regula su enlace:
en la gran mayoría de los casos será el de gananciales —sistema que por
defecto se aplica en casi toda España—, y que convierte en meramente
superfluo el haber escondido eventuales ganancias o deudas cuando llegue
el momento de rendir cuentas.
En régimen de gananciales, el cónyuge que oculta dinero al otro le está robando
“En gananciales, el cónyuge que oculta está alzando bienes
del otro. Es decir, lo que oculta se lo está robando a su pareja”,
resume Jesús Rodríguez, abogado y profesor titular de derecho civil en
la Universidad Rey Juan Carlos. Esto porque en gananciales se comparte todo al 50%, salvo los bienes
privativos como donaciones o herencias. En separación de bienes, por
otro lado, cada cónyuge tiene que hacer una aportación a la sociedad
conyugal en proporción de sus ingresos, ya que sus patrimonios se mantienen separados. Aunque el dinero esté muy bien escondido, en caso de contencioso se puede solicitar una declaración patrimonial para descubrir si el cónyuge sospechoso está
ocultando bienes y dónde se encuentran. “De hecho, hay quien pacta de
antemano la indemnización en caso de divorcio a través de acuerdos
prematrimoniales, para evitar estas situaciones”, dice Rodríguez. “La infidelidad económica depende de los valores de cada uno”, dice
Bernal, “y lo importante es que haya sinceridad también cuando se habla
de dinero”. Hay temas que no son tan románticos, pero hay que tomarlos
en cuenta, recuerda Ramos: “El romanticismo le ha hecho un flaco favor
al amor: el enamoramiento es fundamental, pero luego hay que coger pico y
pala y ponerse a trabajar”. Algo que no siempre resulta fácil.
La ruina
persigue a los que se meten en la piel del Rey de los Monos:
psiquiátricos, mala suerte, marginación... Uno llegó a casarse con la
baronesa Thyssen.
Johnny Weissmuller
llevando a cabo el famoso grito de Tarzán. También lo gritaba en los
pasillos del psiquiátrico donde ingresó. Cordon
Hace casi 100 años comenzó la saga más longeva del cine: las
aventuras de Tarzán han sido narradas nada menos que en 56 películas. El
creador del personaje, Edgar Rice Burroughs (Chicago, 1875 –
California, 1950), escribió 25 novelas al mismo ritmo que sus
adaptaciones cinematográficas arrasaban en la taquilla.
A lo largo del
último siglo, Tarzán se ha mantenido como un símbolo y un espejo en el
que la sociedad occidental posrevolución industrial se ha examinado a sí
misma.
Como en los actuales éxitos de Marvel, el personaje está por encima
del actor (Spiderman va por su tercer Peter Parker en 15 años) y el
cuerpo es solo un vehículo para recrear al héroe que todo el mundo
conoce.
Tarzán ha tenido 21 rostros (y torsos) distintos y la mayoría
tienen algo en común: el mito devoró al hombre.
Arruinados, olvidados y
trastornados, los actores que conocieron la gloria saltando de liana en
liana en taparrabos acabaron lamentando el día que aceptaron encarnar al
Rey de los Monos.
Johnny Weissmuller: acabó emulando el grito de Tarzán en un psiquiátrico
El Tarzán más famoso de la historia acabó en un hospital
psiquiátrico, con una de esas vergonzantes batas que dejan ver el
trasero, escupiendo a otros pacientes y emulando su grito de Tarzán por
los pasillos.
La gran preocupación de su cuarta mujer, que le acompañó
hasta su muerte, era que nadie le fotografía en ese estado de locura. Y
lo consiguió.
Nacido en 1904 en Rumanía (cuando todavía era el Imperio
Austro-húngaro), el nadador Johann Weißmüller estaba destinado a la
gloria
. Los 67 récords mundiales que batió a lo largo de su carrera y
los 5 oros olímpicos le permitieron retirarse en 1929 como el mejor
nadador del siglo XX: nunca había sido vencido.
Rebautizado como Johnny Weissmuller firmó un contrato de 7 años, tal y como regían las reglas de Hollywood, que inauguró con Tarzán de los monos
(W.S. Van Dyke, 1932).
El éxito fue tan colosal que La Metro Goldwyn
Mayer no le dejó interpretar a otro personaje.
El icónico grito de
Tarzán empezó siendo una mezcla de tres vocalistas, pero Weissmuller
acabó siendo capaz de reproducirlo de forma natural (tal y como
comprobarían todos los pacientes del hospital donde pasó sus últimos
días) y a día de hoy sigue siendo utilizado como el canon.
El afán del exnadador y estrella por demostrar otras facetas como
actor quedó frustrado al abandonar la saga de Tarzán solo para verse
atrapado en otra serie sobre un aventurero en la jungla: Jim de la selva.
Entre 1948 y 1954 Weissmuller protagonizó 13 películas sobre Jim de la
selva, rodadas de dos en dos en estrictos plazos de 20 días.
Nueve jornadas de rodaje para cada película (con dos días de descanso en
medio) que daban lugar a películas baratas casi de videoaficionado.
Cuando se retiró del cine, Johnny invirtió sus ganancias en diversas
empresas, como una de construcción piscinas que le terminó arruinado, a
lo cual no ayudaron sus tres divorcios en 15 años. Retirado en Acapulco,
México (donde murió, en 1984, con 79 años), Weissmuller sufrió en la
vida la derrota que no había conocido como nadador.
Elmo Lincoln: fue el primero, fracasó y se hizo minero
La llegada del cine sonoro arruinó la carrera y la vida de todos esos
actores que eran muy expresivos pero no sabían hablar.
El primer Tarzán
mudo del cine (Tarzán de los monos, Scott Sidney, 1918) fue
Elmo Lincoln (Indiana, 1889- Los Ángeles, EE. UU., 1952), que sufrió
todo tipo de censura por sus imágenes violentas y por los planos de
negros mirando lascivamente a Jane o llevándola en brazos.
Pero fue un
éxito en taquilla y dio dos secuelas.
Lincoln se retiró del cine con la
llegada del sonido y, tras probar suerte como minero, se propuso volver a
trabajar en Hollywood.
Pero nadie le estaba esperando y solo consiguió
papeles como extra. Elmo Lincoln apareció en Tarzán contra el mundo (1942) y Tarzán y la fuente mágica (1949) acreditado como "peón de circo" y "pescador reparando su red" respectivamente.
Lex Barker: vida de 'playboy', boda con la baronesa Thyssen y suicidios
En España, Lex Barker (Nueva York, 1919-1973) es más famoso por ser
el marido que convirtió a Tita Cervera en bígama al casarse con
Espartaco Santoni cuando aún no estaba legalmente divorciada de Lex.
Pero además de eso fue Tarzán.
Con solo cinco películas, estrenadas
entre 1949 y 1953, Barker se convirtió en el Tarzán más famoso del siglo
junto con Johnny Weissmuller.
En cuanto se deshizo del personaje abrazó
la vida de playboy y encadenó un matrimonio con otro.
Su
tercera mujer fue Lana Turner y la quinta una Miss España llamada Carmen
Cervera que pasaría a la historia de la vida social y cultural de
nuestro país como la baronesa Thyssen. ¿Qué hace en esta lista de señores desdichados? Cada matrimonio acabó peor que el anterior.
Tita Cervera (quinta
mujer del actor) acabó lanzando las cenizas de Lex Barker al mar
Mediterráneo desde su chalet de Sant Feliú de Guíxols (Gerona).
La hija de Lana Turner le acusó de abusos sexuales cuando ella tenía
entre 10 y 13 años, lo cual terminó con Turner echándole de casa a punta
de pistola.
Ese mismo año Lex se casó con una actriz suiza, Irene
Labhardt, que se suicidaría 5 años después.
Su última esposa fue Tita
Cervera y aunque se divorciaron en 1972 una confusión administrativa
declaró el divorcio como no válido.
Cuando en 1973 Lex Barker se dirigía
a ver a la que iba a ser su sexta esposa, la actriz Karen Kondazian,
murió de un infarto y las cenizas fueron enviadas a la que legalmente
seguía siendo su mujer
. Tita tiró las cenizas al Mediterráneo desde su
chalé en la localidad gerundense de Sant Feliú de Guíxols. Y adiós Lex.
James Pierce: el Rey de los Monos con más mala suerte
El escritor y creador de Tarzán, Edgar Rice Burroughs, quedó tan
impresionado con la virilidad de James Pierce (Indiana, 1900-
California, 1983) que le convenció para encarnar al héroe de la jungla.
Un año más tarde, James protagonizaba Tarzán y el león dorado
(J. P. McGowan, 1927) y se casaba con la hija de Burroughs, Joan.
Todo
iba sobre ruedas.
Solo un dato que luego resultaría letal: para poder
rodar la película, Pierce tuvo que renunciar a protagonizar Alas (William A. Wellman, 1927)
. El destino de ambas películas fue radicalmente opuesto: Tarzán y el léon dorado desapareció (literal) y el actor se pasó toda su vida buscando una copia, que solo apareció tras su muerte; sin embargo, Alas
pasó a la historia como la primera ganadora del Oscar y convirtió en
una leyenda al joven actor que sustituyó a James Pierce.
Un muchacho
llamado Gary Cooper. Sí, muy mala suerte la de James Pierce.
Frank Merrill: gritaba bien, hablaba mal
El destino puede ser muy sádico y más en Hollywood, donde todo el
mundo es reemplazable
. Frank Merrill (Nueva Jersey, 1893-1966) fue el
primer actor que entonó el emblemático grito de la victoria de Tarzán.
Lo hizo para doblar al pobre Elmo Lincoln, pero Frank acabó corriendo su
misma suerte
. Tras protagonizar un par de aventuras (Tarzan The Mighty y Tarzan The Tiger, en 1928 y 1929) fue despedido porque, aunque el grito le salía imponente, su voz no era adecuada para el cine sonoro.
Jock Mahoney se contagió de disentería durante el rodaje de 'Los tres desafíos de Tarzán' (1963). Getty
Jock Mahoney: enfermó, perdió 20 kilos y le despidieron
Aunque irrumpió en la saga como el villano de Tarzán el magnífico (Robert Day, 1960), su imponente envergadura física le llevó a encarnar al héroe en Tarzán en la India (1962) y Los tres desafíos de Tarzán
(1963).
Durante el rodaje de esta última en Tailandia, Mahoney contrajo
disentería y la fiebre del dengue. Debido a su enfermedad Jock perdió
20 kilos y la Metro Goldwyn Mayer rescindió su contrato.
Christopher Lambert: palos de ciego
En los 80 parecía destinado a ser una estrella.
Su encarnación de Tarzán en Greystoke. La leyenda de Tarzán, rey de los monos
(porque no cabían más palabras en el póster), dirigida por Hugh Hudson
en 1984, logró tres nominaciones al Oscar y devolvió al mito a su
concepción original en las novelas de Burroughs: ya no era un ser humano
torpe y sin habilidades sociales sino una criatura con asombrosas
destrezas y capacidad de aprender.
Lambert se convirtió en uno de esos actores admirados por padres, madres, niños y abuelos.
Los inmortales (Russell Mulcahy, 1986) fue un fenómeno de
taquilla y Lambert se convirtió en uno de esos actores admirados por
padres, madres, niños y abuelos.
Su suerte acabó ahí, tras sólo dos años
de gloria
. La carrera de Christopher Lambert se hundió en productos
baratos que nunca se estrenaban en cines y su miopía galopante le obligó
a rodar sus películas sin ver prácticamente nada, ya que no le dejan
rodar con gafas.
El resultado han sido multitud de caídas y accidentes
que han ido mermando su estado físico.
Casper Van Dien sobrevaloró su talento y su carrera se fue a pique.
Casper Van Dien: 12 años en el olvido (y ahí sigue)
Un año antes de que Disney trajese al héroe al siglo XXI en dibujos animados (Tarzán, de 1999), Tarzán y la ciudad perdida
(Carl Schenkel, 1998) se propuso recuperar el espíritu de folletín de
aventuras para el domingo por la tarde.
Supuestamente era una secuela de
Greystoke, sustituyendo a Christopher Lambert por un Tarzán
forjado con batidos de proteínas.
Casper Van Dien (Florida, 1968) había
protagonizado Starship Troopers (Paul Verhoeven, 1997) y creyó
estar por encima de su secuela, la cual rechazó en 2004.
Su carrera se
fue a pique y en 2008 aceptó desesperado la tercera parte, Starship Troopers. Armas del futuro, que se estrenó directamente en dvd.
Ese parece ser su terreno, pues lleva 12 años sin estrenar nada en cines.
Johnny Weissmuller
llevando a cabo el famoso grito de Tarzán. También lo gritaba en los
pasillos del psiquiátrico donde ingresó. Cordon
Hace casi 100 años comenzó la saga más longeva del cine: las
aventuras de Tarzán han sido narradas nada menos que en 56 películas. El
creador del personaje, Edgar Rice Burroughs (Chicago, 1875 –
California, 1950), escribió 25 novelas al mismo ritmo que sus
adaptaciones cinematográficas arrasaban en la taquilla. A lo largo del
último siglo, Tarzán se ha mantenido como un símbolo y un espejo en el
que la sociedad occidental posrevolución industrial se ha examinado a sí
misma.
Como en los actuales éxitos de Marvel, el personaje está por encima
del actor (Spiderman va por su tercer Peter Parker en 15 años) y el
cuerpo es solo un vehículo para recrear al héroe que todo el mundo
conoce. Tarzán ha tenido 21 rostros (y torsos) distintos y la mayoría
tienen algo en común: el mito devoró al hombre. Arruinados, olvidados y
trastornados, los actores que conocieron la gloria saltando de liana en
liana en taparrabos acabaron lamentando el día que aceptaron encarnar al
Rey de los Monos.
Johnny Weissmuller: acabó emulando el grito de Tarzán en un psiquiátrico
El Tarzán más famoso de la historia acabó en un hospital
psiquiátrico, con una de esas vergonzantes batas que dejan ver el
trasero, escupiendo a otros pacientes y emulando su grito de Tarzán por
los pasillos. La gran preocupación de su cuarta mujer, que le acompañó
hasta su muerte, era que nadie le fotografía en ese estado de locura. Y
lo consiguió.
Johnny Weissmuller, el Tarzán más famoso de la historia, acabó retirado en Acapulco (México). Cordon
Nacido en 1904 en Rumanía (cuando todavía era el Imperio
Austro-húngaro), el nadador Johann Weißmüller estaba destinado a la
gloria. Los 67 récords mundiales que batió a lo largo de su carrera y
los 5 oros olímpicos le permitieron retirarse en 1929 como el mejor
nadador del siglo XX: nunca había sido vencido.
Rebautizado como Johnny Weissmuller firmó un contrato de 7 años, tal y como regían las reglas de Hollywood, que inauguró con Tarzán de los monos
(W.S. Van Dyke, 1932). El éxito fue tan colosal que La Metro Goldwyn
Mayer no le dejó interpretar a otro personaje. El icónico grito de
Tarzán empezó siendo una mezcla de tres vocalistas, pero Weissmuller
acabó siendo capaz de reproducirlo de forma natural (tal y como
comprobarían todos los pacientes del hospital donde pasó sus últimos
días) y a día de hoy sigue siendo utilizado como el canon.
El afán del exnadador y estrella por demostrar otras facetas como
actor quedó frustrado al abandonar la saga de Tarzán solo para verse
atrapado en otra serie sobre un aventurero en la jungla: Jim de la selva.
Entre 1948 y 1954 Weissmuller protagonizó 13 películas sobre Jim de la
selva, rodadas de dos en dos en estrictos plazos de 20 días. Nueve
jornadas de rodaje para cada película (con dos días de descanso en
medio) que daban lugar a películas baratas casi de videoaficionado.
Cuando se retiró del cine, Johnny invirtió sus ganancias en diversas
empresas, como una de construcción piscinas que le terminó arruinado, a
lo cual no ayudaron sus tres divorcios en 15 años. Retirado en Acapulco,
México (donde murió, en 1984, con 79 años), Weissmuller sufrió en la
vida la derrota que no había conocido como nadador.
Elmo Lincoln pasó de interpretar a Tarzán a picar en la mina. Cordon
Elmo Lincoln: fue el primero, fracasó y se hizo minero
La llegada del cine sonoro arruinó la carrera y la vida de todos esos
actores que eran muy expresivos pero no sabían hablar. El primer Tarzán
mudo del cine (Tarzán de los monos, Scott Sidney, 1918) fue
Elmo Lincoln (Indiana, 1889- Los Ángeles, EE. UU., 1952), que sufrió
todo tipo de censura por sus imágenes violentas y por los planos de
negros mirando lascivamente a Jane o llevándola en brazos. Pero fue un
éxito en taquilla y dio dos secuelas. Lincoln se retiró del cine con la
llegada del sonido y, tras probar suerte como minero, se propuso volver a
trabajar en Hollywood. Pero nadie le estaba esperando y solo consiguió
papeles como extra. Elmo Lincoln apareció en Tarzán contra el mundo (1942) y Tarzán y la fuente mágica (1949) acreditado como "peón de circo" y "pescador reparando su red" respectivamente.
Lex Barker: vida de 'playboy', boda con la baronesa Thyssen y suicidios
En España, Lex Barker (Nueva York, 1919-1973) es más famoso por ser
el marido que convirtió a Tita Cervera en bígama al casarse con
Espartaco Santoni cuando aún no estaba legalmente divorciada de Lex.
Pero además de eso fue Tarzán. Con solo cinco películas, estrenadas
entre 1949 y 1953, Barker se convirtió en el Tarzán más famoso del siglo
junto con Johnny Weissmuller. En cuanto se deshizo del personaje abrazó
la vida de playboy y encadenó un matrimonio con otro. Su
tercera mujer fue Lana Turner y la quinta una Miss España llamada Carmen
Cervera que pasaría a la historia de la vida social y cultural de
nuestro país como la baronesa Thyssen. ¿Qué hace en esta lista de señores desdichados? Cada matrimonio acabó peor que el anterior.
Tita Cervera (quinta
mujer del actor) acabó lanzando las cenizas de Lex Barker al mar
Mediterráneo desde su chalet de Sant Feliú de Guíxols (Gerona). Cordon
La hija de Lana Turner le acusó de abusos sexuales cuando ella tenía
entre 10 y 13 años, lo cual terminó con Turner echándole de casa a punta
de pistola. Ese mismo año Lex se casó con una actriz suiza, Irene
Labhardt, que se suicidaría 5 años después. Su última esposa fue Tita
Cervera y aunque se divorciaron en 1972 una confusión administrativa
declaró el divorcio como no válido. Cuando en 1973 Lex Barker se dirigía
a ver a la que iba a ser su sexta esposa, la actriz Karen Kondazian,
murió de un infarto y las cenizas fueron enviadas a la que legalmente
seguía siendo su mujer. Tita tiró las cenizas al Mediterráneo desde su
chalé en la localidad gerundense de Sant Feliú de Guíxols. Y adiós Lex.
James Pierce rechazó
protagonizar 'Alas', primera película ganadora del Oscar, para
convertirse en un Tarzán al que nadie recuerda.
James Pierce: el Rey de los Monos con más mala suerte
El escritor y creador de Tarzán, Edgar Rice Burroughs, quedó tan
impresionado con la virilidad de James Pierce (Indiana, 1900-
California, 1983) que le convenció para encarnar al héroe de la jungla.
Un año más tarde, James protagonizaba Tarzán y el león dorado
(J. P. McGowan, 1927) y se casaba con la hija de Burroughs, Joan. Todo
iba sobre ruedas. Solo un dato que luego resultaría letal: para poder
rodar la película, Pierce tuvo que renunciar a protagonizar Alas (William A. Wellman, 1927). El destino de ambas películas fue radicalmente opuesto: Tarzán y el léon dorado desapareció (literal) y el actor se pasó toda su vida buscando una copia, que solo apareció tras su muerte; sin embargo, Alas
pasó a la historia como la primera ganadora del Oscar y convirtió en
una leyenda al joven actor que sustituyó a James Pierce. Un muchacho
llamado Gary Cooper. Sí, muy mala suerte la de James Pierce.
Frank Merrill fue el primero en entonar el mítico grito de Tarzán. Cordon
Frank Merrill: gritaba bien, hablaba mal
El destino puede ser muy sádico y más en Hollywood, donde todo el
mundo es reemplazable. Frank Merrill (Nueva Jersey, 1893-1966) fue el
primer actor que entonó el emblemático grito de la victoria de Tarzán.
Lo hizo para doblar al pobre Elmo Lincoln, pero Frank acabó corriendo su
misma suerte. Tras protagonizar un par de aventuras (Tarzan The Mighty y Tarzan The Tiger, en 1928 y 1929) fue despedido porque, aunque el grito le salía imponente, su voz no era adecuada para el cine sonoro.
Jock Mahoney se contagió de disentería durante el rodaje de 'Los tres desafíos de Tarzán' (1963). Getty
Jock Mahoney: enfermó, perdió 20 kilos y le despidieron
Aunque irrumpió en la saga como el villano de Tarzán el magnífico (Robert Day, 1960), su imponente envergadura física le llevó a encarnar al héroe en Tarzán en la India (1962) y Los tres desafíos de Tarzán
(1963). Durante el rodaje de esta última en Tailandia, Mahoney contrajo
disentería y la fiebre del dengue. Debido a su enfermedad Jock perdió
20 kilos y la Metro Goldwyn Mayer rescindió su contrato.
Christopher Lambert: palos de ciego
En los 80 parecía destinado a ser una estrella. Su encarnación de Tarzán en Greystoke. La leyenda de Tarzán, rey de los monos
(porque no cabían más palabras en el póster), dirigida por Hugh Hudson
en 1984, logró tres nominaciones al Oscar y devolvió al mito a su
concepción original en las novelas de Burroughs: ya no era un ser humano
torpe y sin habilidades sociales sino una criatura con asombrosas
destrezas y capacidad de aprender.
Lambert se convirtió en uno de esos actores admirados por padres, madres, niños y abuelos.
Los inmortales (Russell Mulcahy, 1986) fue un fenómeno de
taquilla y Lambert se convirtió en uno de esos actores admirados por
padres, madres, niños y abuelos. Su suerte acabó ahí, tras sólo dos años
de gloria. La carrera de Christopher Lambert se hundió en productos
baratos que nunca se estrenaban en cines y su miopía galopante le obligó
a rodar sus películas sin ver prácticamente nada, ya que no le dejan
rodar con gafas. El resultado han sido multitud de caídas y accidentes
que han ido mermando su estado físico.
Casper Van Dien sobrevaloró su talento y su carrera se fue a pique.
Casper Van Dien: 12 años en el olvido (y ahí sigue)
Un año antes de que Disney trajese al héroe al siglo XXI en dibujos animados (Tarzán, de 1999), Tarzán y la ciudad perdida
(Carl Schenkel, 1998) se propuso recuperar el espíritu de folletín de
aventuras para el domingo por la tarde. Supuestamente era una secuela de
Greystoke, sustituyendo a Christopher Lambert por un Tarzán
forjado con batidos de proteínas. Casper Van Dien (Florida, 1968) había
protagonizado Starship Troopers (Paul Verhoeven, 1997) y creyó
estar por encima de su secuela, la cual rechazó en 2004. Su carrera se
fue a pique y en 2008 aceptó desesperado la tercera parte, Starship Troopers. Armas del futuro, que se estrenó directamente en dvd. Ese parece ser su terreno, pues lleva 12 años sin estrenar nada en cines.
Y el último, Alexander Skarsgard: de 'True blood' a Tarzán domesticado
Con esta ristra de actores desgraciados a sus espaldas, sólo un loco
aceptaría engrosar la lista de Tarzanes.
Un loco o alguien que tampoco
tiene nada mejor que hacer.
Este sueco de 39 años, Alexander Skarsgard,
arrasó en la serie True blood como el magnético y carismático
vampiro Eric Northman.
Pero desde que terminó hace dos años la serie no
ha tenido demasiada suerte. El blockbuster que debía convertirle en una estrella generó pérdidas millonarias: Battleship (Peter Berg, 2012) era una adaptación testosteroica del juego de mesa Hundir la flota que nadie entendió del todo.
Alexander Skarsgard, que
arrasó en la serie 'True Blood', y Margot Robbie, que alcanzó la fama
tras aparecer en 'El lobo de Wall Street', protagonizan la nueva entrega
de Tarzán: 'La leyenda de Tarzán'.
En la película que se acaba de estrenar, La leyenda de Tarzán
(David Yates, 2016), el héroe debe volver a la selva tras varios años
establecido en la civilización.
Se estrenó en EE. UU. con éxito
moderado, pero se quedará lejos de dar beneficios por culpa de un
desorbitado presupuesto de 160 millones de euros.
Las críticas se ha
mostrado hastiadas con la película y especialmente decepcionadas con el
trabajo de Skarsgard, que juzgan con cierta sorna.
"Por mucho que dé
puñetazos a simios, se aferre a ñus y se haya pasado meses en el
gimnasio, Skarsgard parece demasiado domesticado para ser hombre cuyo
corazón reside en la selva", describe The Guardian
Por su parte, Variety critica
que "los efectos visuales son increíblemente decepcionantes, la
película intenta distraernos de su mala calidad con postales de la
sabana africana y planos de los abdominales de Skarsgard.
Las criaturas
resultan atrozmente digitales y los actores ni siquiera se molestan en
mirar en la dirección correcta".
No parece que Alexander Skarsgard vaya a romper la maldición del
personaje
. Aunque quizá se libre: al fin y al cabo la campaña
promocional se ha centrado mucho más (por primera vez en 100 años) en la
presencia de su compañera de aventuras.
Jane está interpretada por la
actriz de moda Margot Robbie (la pareja de Leonardo DiCaprio en El lobo de Wall Street).
Su presencia y carisma en pantalla son abrumadores, tanto que Margot
está por encima de cualquier maldición: ellos se rindieron a un
personaje más grande que su actor, pero ella pone las reglas.