Un Blues

Un Blues
Del material conque están hechos los sueños

18 jul 2016

Una familia diezmada por la masacre..................................................... Ana Teruel

Mohamed Lahouaiej Bouhlel mató en un instante a tres generaciones de un mismo clan.

Ciudadanos reunidos, este domingo en Niza, para rendir homenaje a las víctimas. REUTERS
Christophe Lyon se encontraba la noche del atentado en Niza en el Paseo de los Ingleses con su esposa, Véronique, de 55 años, sus padres, sus suegros y el hijo de ella, Michaël Pellegrini, de 28 años
. En su carrera macabra por la avenida, el camión de Mohamed Lahouaiej Bouhlel solo le rozó.
 Pero se llevó por delante al resto del grupo, matando en un instante a tres generaciones de una misma familia.
 Lyon cuenta ahora con el respaldo de su hija menor, quien no estaba presente aquella noche, de sus amigos, que cuidan con recelo de su intimidad, y del cariño de un pueblo entero, el de Gattières, donde reside, volcado con su pena.
“Son personas muy amables, muy buena gente y muy sencillos”, explica con un hilo de voz un amigo personal de Christophe, quien no quiere dar su nombre por respeto, frente a la bolera a la que suele acudir.
 “No le puedo decir mucho más, hemos estado este domingo con la familia y amigos en la iglesia y nos han pedido discreción
. No quieren atención, están destrozados”, añade.
 A la entrada del club ha desplegado una gran pancarta en la que se puede leer: “Puto camión. Soy Gattières. Soy Niza”.
Christophe y Véronique se habían instalado hace unos años en este pintoresco pueblo de callejuelas y casas de piedra de Gattières, en las alturas del monte, a unos 20 kilómetros de Niza
. Los padres de ambos, Gisèle y Germain Lyon, de 68 y 66 años, originarios de L’Aube, y François y Christelle Locatelli, de 82 y 78 años, naturales de Lorena, habían venido a visitarles unos días.
 A estas vacaciones en familia se había sumado el hijo mayor de Véronique, fruto de una relación anterior, Michaël Pelligrini, profesor de economía en un pueblo de la Lorena.
En el pueblo, todos recuerdan la gran sonrisa y el buen humor de Véronique.
 Había dejado su trabajo como niñera cuando la empresa de transporte de su marido lo envió a esta zona.
 Esperaba ahora la apertura de una guardería en la comuna para presentarse.
“Era una mujer muy simpática, muy amable, una persona a la que no podía no querer”, recuerda Alice, la dueña de la panadería donde acudía con frecuencia.
 “Venía aquí, se sentaba con otras señoras del pueblo, bebía su café y leía su periódico
. Siempre preguntaba por todo el mundo, era realmente una persona buena”, añade.
“Este no era su destino, lo que ha pasado es que alguien le ha arrebatado la vida”.
El ayuntamiento ha rendido un último homenaje a la familia este mediodía con una marcha solidaria y un minuto de silencio.
Se ha celebrado otro en Niza, frente al Paseo de los Ingleses en recuerdo por las 84 víctimas mortales del atentado, donde varios asistentes han abucheado al primer ministro, Manuel Valls, que ha asistido al homenaje.



 

Laura Esquivel regresa a la cocina de ‘Como agua para chocolate’........................................... Rocío Aguilera Vázquez

La escritora y diputada mexicana publica, 27 años después, la continuación de su conocida obra.

 

La autora mexicana Laura Esquivel en Madrid.
El fogón de la cocina de Como agua para chocolate no se ha apagado.
 Casi 30 años después de que esta historia fue escrita, su autora, Laura Esquivel, (Ciudad de México, 1950) lo aviva con El diario de Tita, la segunda parte de lo que ha decidido se convierta en una trilogía
. Sentada en un hotel en el centro de Madrid, la escritora revela que “tenía que envejecer” para poder explicar lo que quiso decir en la que fuera su primera novela
. “Si este libro se hubiera escrito inmediatamente después del primero, definitivamente sería diferente porque tengo otra perspectiva de la novela, de la vida misma".

La segunda entrega está escrita en forma de diario, el libro que llevaba la protagonista de la primera historia.
 Con fotografías, ilustraciones y flores, Tita regresa para revelar dos décadas que no son contadas en Como agua para chocolate “Pueden encontrar todo lo que pasó con ella a partir de su decisión de no casarse con John Brown, quedarse en el rancho y concretar su revolución.
 Qué pasó entre ella y Pedro, cómo vivieron esos 20 años".
La comida sigue siendo un elemento crucial, y las revoluciones siguen presentes. 
No solo en su obra, también desde el asiento que ocupa en la Cámara de Diputados de México. “Si en Como agua para chocolate decía que somos lo que comemos, en la segunda parte digo también que somos lo que sembramos", afirma convencida.
 Como diputada de Movimiento de Regeneración Nacional (Morena), el partido que creó el excandidato a la presidencia Andrés Manuel López Obrador, asegura que en la política también se empieza por la siembra. 
“Todos los de Morena donamos la mitad de nuestro salario a una universidad que creó la organización. Es lo que estamos sembrando”.
En El diario de Tita (Suma de Letras), la protagonista describe con detalle su lucha por acabar con una tradición familiar que considera injusta.
 Y aunque parece triunfar, sabe que su éxito se verá reflejado en las generaciones siguientes
. Al igual que ella, Esquivel está consciente de que a nivel legislativo “es difícil concretar la voluntad de cambio, porque hay acuerdos de una mayoría aplastante que no lo permiten”pero asegura que el simple hecho de llegar a la Cámara de Diputados es significativo.
Un ejemplo de lo que no ha podido cambiar como diputada es la ley 3 de 3, una iniciativa ciudadana por la que políticos y empresarios debían hacer públicos sus bienes e intereses personales, y que fue aprobada en junio con polémicos cambios. 
 “Es tan increíble que ellos [el Gobierno] sigan empeñados en evitar la transparencia.
 Dicen que la reforma educativa no es negociable, pero cuando se aprobó la ley 3 de 3 y los empresarios salieron a marchar [se manifestaron] de traje y corbata, el presidente pidió inmediatamente que ellos no presenten declaración”, dice indignada. 
“Esa ley sí es negociable porque iban a salir todas las ligas del Gobierno con las grandes compañías constructoras.
 La casa donde vive el presidente saldría ahí inmediatamente, de dónde vino y cuáles son sus nexos”.

La autora tampoco se corta al hablar de la situación política de España, nación que considera que, al igual que México, “tiene que lograr tender lazos y puentes para completar el proceso de ponerse de acuerdo por el bien de la mayoría”
. Y aunque en sus historias la comida es una manera para sanar y arreglar las cosas, considera que no hay una receta para mejorar la situación en la que se encuentra su país.
 “Si la hubiera, la cosa no estaría tan mal”
. Para ella, las personas que quieran lograr este cambio tienen que conocer a fondo la situación de México: 
“No es por nada, pero tendrían que hacer lo que ha hecho Andrés Manuel López Obrador, no una, sino tres veces, que es recorrer hasta el último municipio del país”.
Así como Tita tuvo que esperar dos décadas para ser completamente feliz, a la pregunta de si considera que López Obrador deba intentar por tercera ocasión llegar a la presidencia, la mexicana responde confiada que el político “sí lo va a intentar, y espero que esta vez lo logré”.

17 jul 2016

Medusas y medusos............................................................ Boris Izaguirre

Aunque Mar Flores y Eduardo Velasco no sean pareja del verano, ella está en la mejor compañía posible: la de un abogado.

Mar Flores paseando por las calles de Ibiza.
Estoy ilusionado con las fotos de Mar Flores en un barco junto a una de mis personas favoritas, Eduardo Velasco.
 Ambos han aclarado que son solo amigos y amantes del mar desde hace tiempo, pero en el panorama social estamos acostumbrados a ver amistades que se transforman en amor en el momento más inesperado.
 Y a ver cómo el amor se transforma en fotos y las fotos en dinero.
 Pero este no es el caso, ni tampoco es la primera vez que Eduardo se embarca con señoras o señores. Un verano, hace años, la revista Coure nos sorprendía a mi marido y a mí con unas fotografías donde yo reaccionaba a mi manera, aparatosa, ante la aparición amenazadora de una medusa bajo la escalerilla de un barco virilmente tripulado por nuestro querido Velasco.
 Después, me sentí mal conmigo mismo y mi histrionismo y llamé a Eduardo para ofrecerle una disculpa y charlar un poco más. “Me han dicho muchos amigos que Rubén y yo hacemos mejor pareja”, fue su encantadora respuesta. ¡No hay nada como la gallardía española! Aunque no sean pareja del verano, Mar está en la mejor compañía posible: la de un abogado.
Vivimos unos meses en los que todo son miedos y estrategias.
Finalmente, Mariano Rajoy ha seducido a Albert Rivera, o al menos Albert se ha subido al barco de Mariano.
 Con la madurez, tanto Eduardo como Mariano realizan conquistas y faenas que probablemente no imaginaban cuando eran jóvenes licenciados.
A mí no me vendría mal una tercera elección, porque en el Consulado español en Miami la funcionaria se equivocó con mi dirección postal (vivo en un número 1.000 y ella puso 7.000, tan tranquila)
. Cuando advirtieron su error y mi decepción trataron de tranquilizarme diciéndome que “nunca se sabe cuándo puede haber elecciones otra vez”
.El signo de nuestros tiempos, todo nos alarma o vigila, pero no nos movemos de delante del móvil. Mar Flores y Eduardo Velasco podrían ser un pequeño culebrón, una culebrilla, pero antes queda mucho suspense en el de Alba Carrillo y Feliciano López. “Tenemos que hablar de Alba”, me exigió una adorada amiga por mensaje. “Sí, mi amor, pero antes tenemos que hablar de Feliciano”.
 Conocí a Feliciano mientras visitaba mi gimnasio en Madrid, precisamente en compañía de Eduardo, y comprobé con aplomo que su belleza es considerable.
 Alba insinúa en todas sus apariciones que Feliciano no tiene mano izquierda para evitar que su atractivo le saque de peligros. 
Casi sin nombrarla nos ha hecho recordar el complicado romance de Feliciano con María José Suárez, que terminó tan mal que ella se transformó en diseñadora de moda flamenca, lo que provocó un terremoto en las pasarelas sevillanas.
 En un debate reciente sobre si Feliciano es bueno o malo, alguien sugirió que en el momento en que estalló la crisis con Alba el tenista empezó a ganar en torneos importantes, como el Open de Madrid y luego los dobles en Roland Garros.
 Un atleta de élite es una persona que está primordialmente casado con ese instante de triunfo que lleva años de entrenamiento conseguir
. Alba ratifica que le apoyaba en todo, pero a lo mejor no supo ver que este año los torneos eran lo más importante y Feliciano tampoco supo trasladarle esa importancia. De eso se ocupó, más tarde, la madre del deportista.
En las parejas, a veces, la comunicación se vuelve un laberinto.
 Pero afortunadamente Alba ha encontrado un pretendiente en Telecinco, algo similar en importancia a los torneos de su ex.
 Telecinco no le ha ofrecido una raqueta sino un micrófono en un programa de debate donde ella será un importante reclamo. Alba aporta contenido y también a su mamá, que parece una especie de entrenadora de élite de cómo encajar cada entrega del culebrón de su niña. Curiosamente, una de las compañeras de Alba Carrillo será Rocío Carrasco, que la mira desde la experiencia y la tranquilidad que le da organizar su boda con Fidel Albiac después de 16 años juntos. Rociíto debería liderar su propio programa de televisión donde aconsejarnos a todos. A Mar Flores, a Mariano Rajoy, a Eduardo Velasco y a mí mismo para que deje de gritar por las medusas y los medusos.
 
 
 Al menos me devolvería la confianza en nuestras representaciones diplomáticas. Días antes de la segunda convocatoria, al salir del bufete de mis abogados, vi un cartel de Alberto Garzón en el suelo y me acerqué a retirarlo, pero descubrí a una vecina observándome con muy mal gesto. “Tiene unos ojos muy bonitos y con esas pestañas que Annie Leibovitz ya dijo en el año 92 que solo las tenían los españoles”, intenté explicarle, pero los ojos de mi vecina me hicieron desistir y dejé a Garzón, tan cuchi y de izquierdas, allí en el suelo.Ver imagen en Twitter

 

El paisaje recuperado de José Ramón Recalde............................................... Juan Cruz

Deja tras de sí la admiración que transmitía este hombre de pie, alzado desde siempre contra quienes trataron de oscurecer la vida libre de los ciudadanos vascos.

Jose Ramon Recalde en el año 2004.
Como al poeta León Felipe, la barbarie asesina le quiso quitar la vida, pero no le pudo quitar ni la voz a José Ramón Recalde, librero, intelectual, ser humano vasco que amaba Donosti sobre todas las cosas, pero que quería la libertad antes que nada.
 Por eso quisieron matarlo; ahora lo ha matado la vida. Recalde deja tras de sí la admiración que transmitía este hombre de pie, alzado desde siempre contra quienes trataron de oscurecer la vida libre de los ciudadanos vascos.

Tras aquel atentado que pudo borrarle el paisaje de vivir, ahí siguió su voz malherida, sus ojos serenos y claros, su sonrisa y su risa, diciendo no a todo lo que se opuso a la libertad de Euskadi, de España. José Ramón Recalde sufrió aquel atentado ominoso y su vida luego fue un ejemplo de cómo se pueden recuperar no sólo la voz, sino el paisaje y la libertad.
A los que no hayan sufrido la usurpación del paisaje, a los que hemos vivido la experiencia de libertad que nos mostraron héroes civiles como Recalde, tenía que conmovernos, y ponernos en acción, las pérdidas principales de aquellos vascos que fueron perseguidos en su propio país hasta la muerte: la tierra, la libertad de andar por ella, el paisaje íntimo de su vida, el que les alegró la mirada hasta que quisieron tapiarlo con el horror del secuestro y del atentado.
Cuando la Eta declaró que no seguiría matando (aunque luego siguió), le pedí a Recalde que me llevara a su paisaje favorito, en lo alto de San Sebastián, un banco humilde desde el que veía la ciudad, que era para él, gran librero, un libro abierto
. Pero entonces (porque Eta va a seguir matando, estaba seguro), no quiso ir a ese paraje. Mucho tiempo después, cuando ya parecía que era verdad, que Eta ya no era aquella amenaza, nos llevó a Jesús Uriarte, el fotógrafo, y a este cronista, a ese paisaje que le habían hurtado tanto tiempo los que atentaron contra él, contra su voz, contra su libertad.

Ya había recuperado su voz, y ya gozaba de la libertad que no pudieron lesionarle del todo, porque Recalde recuperó la voz, y siguió haciendo de su testimonio un modo de ayudar a otros a salir del silencio, a renunciar a la comodidad del olvido y, también, a la tentación del rencor.
 Como Albert Camus, él no estaba equipado para el rencor, y eso lo hizo un ciudadano reflexivo, radicalmente contrario a los extremos, incluido el extremo máximo de la venganza.
Ya podía ir al Barrio Viejo; aquel paseo de unos minutos, que había sido imposible tiempo atrás, ahora era una fiesta.
 Ese viaje simple, ese trayecto se convertía en un símbolo de libertad y de alegría.
 Acaso esos minutos tan humildes simbolizan ahora el estado de barbarie que vivió el País Vasco y que sufrió, entre muchos, José Ramón Recalde, el buen librero que vio cómo Lagun, su librería, la suya y la de, su mujer, la gran María Teresa Castells, recibía la misma metralla que un día le alcanzó a él.
No sólo se ganó el paisaje que le habían robado los asesinos sino que se ganó el respeto a acusarlos, desde la razón, como sujetos indeseables que querían el mal para su pueblo proclamando, con la valentía mentirosa que les daban las pistolas, que ellos eran los que iban a liberar a su pueblo. Desflecados esos argumentos, uno a uno, él siguió hablando con la fuerza indudable (e innumerable) de la voz herida.
José Ramón Recalde, el hombre tranquilo que luchó con su paz interior contra los que arrastraron el paisaje de Euskadi por la ciénaga triste de la sangre.
 Ahora ese paisaje vuelve a ser el de José Ramón Recalde, un hombre de paz, una voz de la paz.