La familia del Nobel expresa su pena y sorpresa por la publicación de unas imágenes en «¡Hola!»
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La esposa de Vargas Llosa, «apenada» por las fotos de su marido e Isabel Preysler
La familia del Nobel expresa su pena y sorpresa por la publicación de unas imágenes en «¡Hola!»
Patricia Vargas Llosa y su marido - efe
Patricia
Vargas de Llosa, esposa del premio Nobel de Literatura Mario Vargas
Llosa, ha pedido este mediodía respeto para la privacidad familiar a
raíz de la publicación, en el último número de la revista ¡Hola!, de una
información sobre la amistad que mantienen Isabel Preysler y el escritor. «Mis hijos y yo estamos sorprendidos y muy apenados por las fotos que han aparecido en una revista del corazón
Según la publicación, Vargas Llosa y su esposa Patricia están separados
y se habla de una amistad muy afianzada entre él y Preysler.
Ambos
coincidieron en una cena de raíz publicitaria en Buckingham Palace, la
residencia de la Reina de Inglaterra, y un posterior almuerzo que
tuvieron en un restaurante de Madrid.
Una exposición itinerante recuperará en 2017 el legado de la artista cubana.
La pintora cubanoamericana Nela Arias-Misson en su estudio.
Discípula de Hans Hoffmann y amiga de Mark Rothko, Willen de Kooning, Frank Kline y Robert Motherwell,
la artista Nela Arias-Misson (La Habana, 1915- Miami, 2015) reivindicó
siempre su individualidad.
Su nombre raramente aparece vinculado al de
los integrantes del expresionismo abstracto ni a los grandes movimientos
europeos que vendrían después y de los que ella formó parte. Autora de
una obra radical y singular, eligió vivir de espaldas al mercado y solo
guardan obra suya los coleccionistas que, por las razones más
extravagantes, le caían bien.
Un año después de su muerte, un grupo de
expertos capitaneados por la investigadora y doctora en Historia del
Arte Alicia Vallina y por Joaquín Díaz- Caneja (vocal del Patronato de
la Fundación-Museo Evaristo Valle) quieren dar a conocer al mundo un
legado de más de 400 obras a través de una exposición itinerante que
arrancará, a comienzos del año que viene, en España seguirá en Miami y
concluirá en el Museo de Bellas Artes de La Habana.
Como ha ocurrido con otras grandes artistas mujeres de la historia (Artemisia Gentileschi, Mary Cassat, Camille Claudel, Berthe Morisot o Remedios Varo),
no hay razones objetivas por las que el nombre de Nela Arias-Misson
haya permanecido en la cuneta del olvido. Su única hija, Carole Bird
Arias, recuerda desde Miami que su madre hizo cosas que “a las mujeres
no se les permitía en su época, pero nunca recibió el reconocimiento del
que sus colegas hombres disfrutaban". "Se quejó de ello en una
entrevista que le hicieron cuando hizo su única retrospectiva en
Bruselas, en el año 1973”. La operación rescate de la figura de la artista empezó justo después
de su muerte, el 17 de julio del pasado año. Un productor de Univisión,
Daniel Godoy, contempló de manera casual parte de la obra y dio la
alerta del tesoro que tenía ante sus ojos a la Galería Modernican LLC de
Miami. La investigadora Alicia Vallina, coordinadora de la exposición,
ha trabajado desde entonces para reconstruir su historia y el catálogo
razonado de su obra.
Nela Arias-Misson era hija de padres asturianos dedicados al negocio
del tabaco que emigraron a Cuba a comienzos del siglo pasado. En 1950
contrajo su segundo matrimonio. Esta vez, con un abogado neoyorquino,
Sidney Kraft, que le posibilitó el contacto con figuras esenciales del
expresionismo abstracto como Hans Hoffmann, su mentor, Mark Rothko o De Kooning. Las críticas de algunas de las muchas exposiciones colectivas en las
que participó en esa época hablan de una obra cargada de espiritualidad y
magia. Desde muy pequeña empezó a tomar clases de dibujo con el pintor
Armando Maribona, decidida a convertirse en una gran artista. Su gran
amigo, el filósofo y poeta Ignacio Gómez de Liaño la describe como una
mujer imponente y de fuerte carácter: "Alta, de buen tipo, afable y
directa a la vez, con su pelo color caoba, sus ojos azules y su actitud
expeditiva". También era Nela Arias muy curiosa y muy viajera, ingredientes
esenciales para una vida casi de novela. Su primer matrimonio surgió en
uno de sus numerosos viajes a Nueva York. A su vuelta a la isla conoció a
Willis Hesser Bird, un ejecutivo viudo con el que se instaló en
Washington y con el que tuvo a su única hija, Carole, en 1942. Convertido en agente de la CIA, durante la guerra, fue destinado a
diferentes países asiáticos a los que la artista no le quiso acompañar y
prefirió instalarse en Nueva York para proseguir con su carrera
artística. Ya en estos años, pinta sin parar. A veces vinculada a la
abstracción, otras con delicados desnudos y, las más de las veces,
creando formas esotéricas cargadas de colores. Las críticas de algunas
de las muchas exposiciones colectivas en las que participó entonces
hablan de una obra cargada de espiritualidad y magia. Con su nuevo marido, famoso por sus poemas públicos y artista
conceptual, comienza una etapa en la que recorre y expone en varias
ciudades europeas (en Bélgica expone en el Museo d´Ixelles junto a Jean Dubuffet
y Lucio Fontana) y, en especial, España. Viven temporalmente en Ibiza,
Barcelona y Madrid participan en proyectos con Joan Brossa, Herminio
Molero, o Gómez de Liaño. Su biógrafa, Alicia Vallina explica que a
través de Antoni Tàpies,
Nela Arias entra en contacto con el grupo El Paso, quienes la invitan a
unirse a ellos. Pero ella rechaza la propuesta y una vez más opta por
la individualidad y por seguir sus propios instintos. A finales de los ochenta, la pareja se rompe y ella retorna a Estados
Unidos. Primero a Nueva York y después a Miami donde fallece en las
vísperas de cumplir cien años, no sin antes pedir a su hija que sus
cenizas fueran enterradas junto a las de sus padres en el cementerio
asturiano de San Esteban de Molleda (Avilés). Alain Arias Misson es una de las personas que más celebran la
recuperación del legado de la que fue su esposa y de la que tuvo una
separación traumática. "Durante los dos últimos años de vida de Nela
recuperamos la comunicación y la amistad. Era una mujer fuera del
corriente y también imposible. Fue el gran amor de mis veinte años, aún
ahora me causa tristeza su recuerdo. Estoy muy agradecido por haber
recuperado el trato en sus últimos años. Si no, no podría reconciliarme
con su pérdida".
En 1958 conoce a Alain Arias-Misson (Bruselas, 1936), en Provincetown
(Massachusetts) un joven artista 20 años menor que ella y no solo se
casan, sino que deciden vincular sus apellidos en el registro civil.
Anunciaron su separación en julio de 2015 tras una década de relación, pero lo cierto es que Ben Affleck y Jennifer Garner nunca se han separado del todo.
Desde entonces, han sido habituales las salidas y vacaciones conjuntas del exmatrimonio de actores junto a sus tres hijos, la última vez el pasado 4 de julio
para celebrar el Día de la Independencia de Estados Unidos.
Y ahora los
medios estadounidenses apuntan que la expareja ha paralizado su
divorcio, quizá para darse una nueva oportunidad.
Al
parecer ninguno de los dos intérpretes ha llegado a rellenar nunca los
papeles del divorcio ni ha presentado demanda alguna en los juzgados, y
habrían puesto en punto muerto las discusiones sobre la separación,
según ha informado una fuente próxima a la pareja a US Weekly.
“Jen parece estar enamorada de Ben pero no se permite que su mente se lo
plantee.
Se centra en sus hijos”, cuenta a la revista un amigo de la
intérprete, de 44 años, madre de Violet (de 10 años), Seraphina (7) y
Samuel (4).
“Si fuera por él, ya estarían juntos.
Ben siente que no
puede vivir sin ella”, cuenta sobre la posición de quien a los 43 años
se va a convertir en el nuevo Batman
de la gran pantalla.
“No hay prisa para rellenar la documentación del
divorcio.
Están disfrutando de la vida ahora mismo. Nada ha cambiado en
su relación, sigue siendo poner a sus hijos en primer lugar”, decía un
amigo de la pareja la semana pasada a la revista People.
Jennifer Garner y Ben Affleck, junto a sus tres hijos, el pasado abril. co
Lo cierto es que nunca han tenido prisa por finalizar los términos
del divorcio, del que nunca han explicado los motivos, y desde el
principio ambos viven bajo el mismo techo en su mansión de cinco
habitaciones valorada en unos 15 millones de euros.
Con las nuevas
informaciones, parece que la actriz estaría dispuesta a perdonarle su infidelidad con su niñera,
algo que ocupó titulares durante semanas y aunque meses después Garner
se encargó de clarificar en una entrevista que esa no había sido la
causa de la ruptura.
La pareja se conoció en el rodaje de Pearl Harbour en 2001,
cuando Garner estaba casada con el también actor Sctorr Foley, y
contrajeron matrimonio en 2009.
El pasado mes de febrero la actriz
calificaba a su exmarido como el hombre de su vida en una entrevista con
Vanity Fair, algo que Affleck le correspondió con otra entrevista un mes después en The New York Times.
“Es una persona maravillosa”, dijo