Un Blues

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Del material conque están hechos los sueños

14 jul 2016

La esposa de Vargas Llosa, «apenada» por las fotos de su marido e Isabel Preysler

La familia del Nobel expresa su pena y sorpresa por la publicación de unas imágenes en «¡Hola!» 

Gente&Estilo - Gente

La esposa de Vargas Llosa, «apenada» por las fotos de su marido e Isabel Preysler

La familia del Nobel expresa su pena y sorpresa por la publicación de unas imágenes en «¡Hola!»
Patricia Vargas Llosa y su marido - efe
Patricia Vargas de Llosa, esposa del premio Nobel de Literatura Mario Vargas Llosa, ha pedido este mediodía respeto para la privacidad familiar a raíz de la publicación, en el último número de la revista ¡Hola!, de una información sobre la amistad que mantienen Isabel Preysler y el escritor.
«Mis hijos y yo estamos sorprendidos y muy apenados por las fotos que han aparecido en una revista del corazón

Según la publicación, Vargas Llosa y su esposa Patricia están separados y se habla de una amistad muy afianzada entre él y Preysler.
 Ambos coincidieron en una cena de raíz publicitaria en Buckingham Palace, la residencia de la Reina de Inglaterra, y un posterior almuerzo que tuvieron en un restaurante de Madrid.

Nela Arias-Misson, una obra de espiritualidad y magia.............................Ángeles García

Una exposición itinerante recuperará en 2017 el legado de la artista cubana.

La pintora cubanoamericana Nela Arias-Misson en su estudio.

Discípula de Hans Hoffmann y amiga de Mark Rothko, Willen de Kooning, Frank Kline y Robert Motherwell, la artista Nela Arias-Misson (La Habana, 1915- Miami, 2015) reivindicó siempre su individualidad.

 Su nombre raramente aparece vinculado al de los integrantes del expresionismo abstracto ni a los grandes movimientos europeos que vendrían después y de los que ella formó parte. Autora de una obra radical y singular, eligió vivir de espaldas al mercado y solo guardan obra suya los coleccionistas que, por las razones más extravagantes, le caían bien.

 Un año después de su muerte, un grupo de expertos capitaneados por la investigadora y doctora en Historia del Arte Alicia Vallina y por Joaquín Díaz- Caneja (vocal del Patronato de la Fundación-Museo Evaristo Valle) quieren dar a conocer al mundo un legado de más de 400 obras a través de una exposición itinerante que arrancará, a comienzos del año que viene, en España seguirá en Miami y concluirá en el Museo de Bellas Artes de La Habana. 

Como ha ocurrido con otras grandes artistas mujeres de la historia (Artemisia Gentileschi, Mary Cassat, Camille Claudel, Berthe Morisot o Remedios Varo), no hay razones objetivas por las que el nombre de Nela Arias-Misson haya permanecido en la cuneta del olvido. 
Su única hija, Carole Bird Arias, recuerda desde Miami que su madre hizo cosas que “a las mujeres no se les permitía en su época, pero nunca recibió el reconocimiento del que sus colegas hombres disfrutaban".
 "Se quejó de ello en una entrevista que le hicieron cuando hizo su única retrospectiva en Bruselas, en el año 1973”.
La operación rescate de la figura de la artista empezó justo después de su muerte, el 17 de julio del pasado año.
 Un productor de Univisión, Daniel Godoy, contempló de manera casual parte de la obra y dio la alerta del tesoro que tenía ante sus ojos a la Galería Modernican LLC de Miami.
 La investigadora Alicia Vallina, coordinadora de la exposición, ha trabajado desde entonces para reconstruir su historia y el catálogo razonado de su obra.
Nela Arias-Misson era hija de padres asturianos dedicados al negocio del tabaco que emigraron a Cuba a comienzos del siglo pasado.
 En 1950 contrajo su segundo matrimonio. 
Esta vez, con un abogado neoyorquino, Sidney Kraft, que le posibilitó el contacto con figuras esenciales del expresionismo abstracto como Hans Hoffmann, su mentor, Mark Rothko o De Kooning
 Las críticas de algunas de las muchas exposiciones colectivas en las que participó en esa época hablan de una obra cargada de espiritualidad y magia.
Desde muy pequeña empezó a tomar clases de dibujo con el pintor Armando Maribona, decidida a convertirse en una gran artista. 
Su gran amigo, el filósofo y poeta Ignacio Gómez de Liaño la describe como una mujer imponente y de fuerte carácter: "Alta, de buen tipo, afable y directa a la vez, con su pelo color caoba, sus ojos azules y su actitud expeditiva".
También era Nela Arias muy curiosa y muy viajera, ingredientes esenciales para una vida casi de novela.
 Su primer matrimonio surgió en uno de sus numerosos viajes a Nueva York.
 A su vuelta a la isla conoció a Willis Hesser Bird, un ejecutivo viudo con el que se instaló en Washington y con el que tuvo a su única hija, Carole, en 1942.
 Convertido en agente de la CIA, durante la guerra, fue destinado a diferentes países asiáticos a los que la artista no le quiso acompañar y prefirió instalarse en Nueva York para proseguir con su carrera artística.
 Ya en estos años, pinta sin parar.
 A veces vinculada a la abstracción, otras con delicados desnudos y, las más de las veces, creando formas esotéricas cargadas de colores. Las críticas de algunas de las muchas exposiciones colectivas en las que participó entonces hablan de una obra cargada de espiritualidad y magia.
 Con su nuevo marido, famoso por sus poemas públicos y artista conceptual, comienza una etapa en la que recorre y expone en varias ciudades europeas (en Bélgica expone en el Museo d´Ixelles junto a Jean Dubuffet y Lucio Fontana) y, en especial, España. Viven temporalmente en Ibiza, Barcelona y Madrid participan en proyectos con Joan Brossa, Herminio Molero, o Gómez de Liaño. Su biógrafa, Alicia Vallina explica que a través de Antoni Tàpies, Nela Arias entra en contacto con el grupo El Paso, quienes la invitan a unirse a ellos.
 Pero ella rechaza la propuesta y una vez más opta por la individualidad y por seguir sus propios instintos.
A finales de los ochenta, la pareja se rompe y ella retorna a Estados Unidos. Primero a Nueva York y después a Miami donde fallece en las vísperas de cumplir cien años, no sin antes pedir a su hija que sus cenizas fueran enterradas junto a las de sus padres en el cementerio asturiano de San Esteban de Molleda (Avilés).
Alain Arias Misson es una de las personas que más celebran la recuperación del legado de la que fue su esposa y de la que tuvo una separación traumática.
 "Durante los dos últimos años de vida de Nela recuperamos la comunicación y la amistad.
 Era una mujer fuera del corriente y también imposible.
 Fue el gran amor de mis veinte años, aún ahora me causa tristeza su recuerdo.
 Estoy muy agradecido por haber recuperado el trato en sus últimos años. Si no, no podría reconciliarme con su pérdida".
En 1958 conoce a Alain Arias-Misson (Bruselas, 1936), en Provincetown (Massachusetts) un joven artista 20 años menor que ella y no solo se casan, sino que deciden vincular sus apellidos en el registro civil.

Ben Affleck y Jennifer Garner paralizan su divorcio

La pareja de actores se separó hace un año, pero ambos viven en la misma mansión para cuidar de sus tres hijos.

Los actores Ben Affleck y Jennifer Garner.

El hombre que tiene la receta para ser feliz.................................................. Manuel Ansede

El psicólogo de Harvard Dan Gilbert desmonta la fórmula del matrimonio con dinero y niños.

Charla de Dan Gilbert en un ciclo de conferencias TED, en 2004 Foto: Kike Para
El psicólogo estadounidense Dan Gilbert conoce la receta de la felicidad.
 Y es infalible. Este investigador de la Universidad de Harvard recuerda el caso de Moreese Bickham, un ciudadano negro de Luisiana (EE UU) que en 1958 vio cómo dos policías vinculados al Ku Klux Klan llegaban al porche de su casa y le metían un tiro en el estómago
. Pese a la herida, Bickham, a sus 42 años, logró coger un arma y defenderse.
 Mató a los dos agentes. Actuó en defensa propia, pero fue condenado a muerte por las racistas instituciones del sur de EE UU de hace medio siglo.
 Pasó más de 37 años en prisión, 14 de ellos en el corredor de la muerte
. Encerrado 23 horas al día en completo aislamiento. Hasta que, por las presiones de la sociedad civil, fue liberado en 1996.
 Al salir, sobre su tiempo en la cárcel dijo: “No lamento ni un minuto. Fue una experiencia gloriosa”.
Gilbert, nacido en 1957, sonríe antes de contar otro caso, el de Ronald Wayne
. Junto a dos amigos, llamados Steve Jobs y Steve Wozniak, fundó en 1976 una empresa para fabricar ordenadores: Apple
. En seguida, por miedo a que el proyecto acabara en bancarrota, vendió sus acciones por 800 dólares. “Ahora valdrían 62.000 millones de dólares”, exclama Gilbert.
“Nunca me he arrepentido de mi decisión”, ha declarado Wayne, un ingeniero retirado que vive feliz cerca de Las Vegas.
Moreese Bickham, encarcelado de manera injusta durante 37 años en EE UU, calificó la experiencia en prisión como "gloriosa"
El psicólogo de Harvard continúa su relato, durante su primera conferencia en España, impartida en el centro cultural CaixaForum, invitado por la Obra Social “la Caixa”. No hay entradas desde 15 días antes.
 Gilbert es una estrella de la oratoria. Sus charlas TED, disponibles en internet, han sido vistas por más de 20 millones de personas. “Anthony Weiner era un famoso político, joven, guapo y brillante. Estaba en la cumbre del éxito.
 Mucha gente pensaba que podría llegar a ser presidente de EE UU
. Pero tenía una mala costumbre: hacerse fotos de su pene y enviárselas a jóvenes mujeres que no eran su esposa”, prosigue Gilbert.
“No es una gran idea si quieres ser presidente de EE UU”, bromea. Cuando fue cazado en 2011, Weiner cayó en desgracia, hundió en el estupor a su familia y dimitió de su puesto de congresista
 . Su carrera política estaba arruinada. Pero un año después, en una entrevista, Weiner confirmó que aquellos sucesos le habían cambiado, para bien.
Era otro, una persona mejor. “2011 fue el mejor año de mi vida”, manifestó.
Gilbert ya casi tiene la receta de la felicidad en la punta de la lengua.
Muestra una última fotografía. Aparecen unos jovencísimos John Lennon, Paul McCartney y George Harrison, acompañados por un cuarto músico que no es Ringo Starr
. Es Pete Best, el primer baterista de The Beatles. Abandonó el grupo en 1962, justo antes de que se convirtiera en un fenómeno planetario.
 “Soy feliz con mi estilo de vida”, ha sostenido Best, que siguió tocando la batería en Liverpool y hoy es un alegre abuelo.

Al investigador estadounidense se le iluminan los ojos, porque ya tiene los cuatro ingredientes de la felicidad: “Dimite de tu puesto de trabajo en medio de un escándalo, humillando a tu pareja si es posible, ingresa en prisión de manera injusta, vende por un puñado de dólares tu participación de 62.000 millones en una empresa y nunca, nunca, te conviertas en un miembro de The Beatles”.
Parece una receta estrafalaria, pero a los cuatro protagonistas de la historia les ha funcionado.
En realidad, Gilbert no habla de cómo ser feliz, ni de por qué la gente no es feliz, sino de por qué la gente no sabe lo que les hará felices.
 “Los seres humanos infravaloran su propia resiliencia: no se dan cuenta de lo fácil que será cambiar su visión del mundo si ocurre algo malo. Constantemente sobredimensionan lo infelices que serán ante la adversidad”, reflexiona en un encuentro con la prensa en Madrid.
El científico compara esta capacidad de adaptación con “un sistema inmune psicológico, similar al que defiende al cuerpo de gérmenes y enfermedades”. 
Estas defensas de la mente, como las del cuerpo, son más fuertes en unas personas que en otras.
 “Mi mujer jamás enferma y yo pillo todos los resfriados. Lo mismo ocurre con el sistema inmune psicológico.
 Hay personas que son resilientes ante la peor tragedia. Otras personas se entristecen a la mínima.
Constantemente sobredimensionan lo infelices que serán ante la adversidad”, reflexiona en un encuentro con la prensa en Madrid.
El científico compara esta capacidad de adaptación con “un sistema inmune psicológico, similar al que defiende al cuerpo de gérmenes y enfermedades”
. Estas defensas de la mente, como las del cuerpo, son más fuertes en unas personas que en otras. “Mi mujer jamás enferma y yo pillo todos los resfriados.
 Lo mismo ocurre con el sistema inmune psicológico.
 Hay personas que son resilientes ante la peor tragedia
. Otras personas se entristecen a la mínima.
 Pero lo interesante es que la inmensa mayoría de los seres humanos son del primer tipo”, proclama. “El 75% de las personas vuelven a ser felices en los dos años posteriores al peor trauma que te puedas imaginar”.
El científico compara la capacidad de adaptación con “un sistema inmune psicológico, similar al que defiende al cuerpo de gérmenes"
El psicólogo de Harvard sabe que se mueve en un terreno cenagoso: el de la millonaria industria de la felicidad, una ametralladora de charlas, cursos de coaching y libros de autoayuda.
Un mundo lleno de charlatanes y farsantes
. “Desconozco sus motivaciones, pero en la industria de la felicidad hay mucha gente que está equivocada”, reconoce Gilbert diplomáticamente.

Él es diferente.
 Sus investigaciones se publican en las mejores revistas científicas.
 Uno de sus experimentos consistió en una aplicación para teléfono móvil que preguntaba periódicamente a 5.000 personas de 83 países cómo se sentían, qué estaban haciendo y si estaban pensando en otra cosa diferente a la que estaban haciendo
. Sus resultados, publicados en la revista Science, mostraron que las personas piensan en cosas que no están ocurriendo casi tanto como en cosas que están delante de sus narices.
Y los datos revelaron que esa “mente errante” les hacía, a menudo, infelices.
“La industria de la felicidad es una buena idea, pero debe basarse en la ciencia
. Es muy fácil dar a la gente recetas para su vida.
 Ha ocurrido durante miles de años. Cada cura, cada rabino, cada orador motivacional, cada camarero, cada taxista tienen una opinión sobre la felicidad. ¿Qué opiniones son acertadas y cuáles no? Solo hay una manera de saberlo: la ciencia”, zanja.
El laboratorio de Gilbert mide los sentimientos de miles de personas para intentar desmontar afirmaciones que se dan por ciertas.
 “Nuestro cerebro nos da mala información sobre cómo de felices o infelices seremos en futuras circunstancias. Si preguntas cómo de feliz serás si te quedas ciego, la mayor parte de nosotros dirá que será infeliz durante mucho tiempo o el resto de su vida.
 Pero si medimos la felicidad de las personas que de verdad se han quedado ciegas, veremos que son perfectamente felices.
 Y observamos este patrón en todas las circunstancias”, relata.