Un Blues

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Del material conque están hechos los sueños

25 jun 2016

El mensaje de Pérez-Reverte sobre el 'Brexit' que genera debate en Twitter

El Brexit ha triunfado y Reino Unido saldrá de la UE. Es, sin duda, la noticia del día y está provocando múltiples reacciones a todos los niveles.
 En las redes sociales, el tema es uno de los más comentados de las últimas horas y el escritor Arturo Pérez-Reverte ha aprovechado para dar su opinión sobre el asunto.
"De una Europa como la que se avecina, Merkel y Erdogan incluidos, yo también voy a querer largarme. Lo presiento", es el mensaje que ha escrito en Twitter y que en un par de horas acumula más de 700 retuits.
Pero, sobre todo, el tuit de Pérez-Reverte ha generado un animado debate entre los usuarios de la red social, que se dividen entre quienes respaldan la afirmación del escritor y quienes se muestran sorprendidos o en desacuerdo con ella
. Otros, en cambio, se preguntan con desánimo a dónde ir en caso de irse de la Unión Europa.PEREZ REVERTE

La foto viral de una niña que sonroja a Estado Unidos

La foto viral de una niña que sonroja a Estado Unidos.

Cuando Stacey Wherman entró al baño de su casa y vio a su hija de tres años de pie en la taza de water, le hizo una foto para enviársela a su marido.
Pero lo que en principio era una imagen tierna se convirtió poco después en un motivo para indignarse con la clase política de EEUU.
 La niña no estaba jugando, sino simulando cómo reaccionar en un baño público en caso de tiroteo, tal y como le habían enseñado en el colegio.
"Hice la foto porque al principio pensé que era gracioso.
 Se la iba a mandar a mi marido para enseñarle lo traviesa que es nuestra pequeña de tres años.
 Pero, en cuanto me dijo por qué lo hacía se me rompió el corazón.
Estaba practicando en casa un simulacro de emergencia que hacían en su guardería y qué debía hacer si se quedaba encerrada en el baño
. En ese momento lo que pensé que era inocencia infantil desapareció", escribió la madre en Facebook.
 Los internautas, conmovidos por la imagen, ya han escrito más de 5.000 comentarios y han compartido la entrada casi 37.000 veces.
La madre tomó la foto sólo tres días después de la matanza de Orlando, en la que murieron 49 personas y medio centenar de personas resultaron heridas
. Por eso, la madre se dirige a "los políticos", a los que invita a pensar sobre sus acciones y lo preocupante que es que los niños estén pensando en cosas así.
 "No sé qué les costará más, estar tanto tiempo en silencio o mantener el equilibrio para que no se les vean los pies por debajo de la puerta".
Wherman se plantea algunas preguntas sobre el control de armas y cree que, con que sólo se reduzca un 1% la criminalidad en el país, habrá valido la pena.
 "No pretendo tener todas las respuestas, ni siquiera la mayoría de ellas, pero a menos que quieras que nuestros hijos se refugien sobre un inodoro, ¡tenemos que hacer algo! Por favor, compartid", cerró Stacey Wehrman junto a las etiquetas #hazalgo #rezapororlando #lopodemoshacermejor. 12:04

 

Los países fundadores ofrecen ante el ‘Brexit’ una Europa de varias velocidades............................. Luis Doncel......

Los ministros de Exteriores piden a Londres que se vaya cuanto antes y que no juegue “al ratón y al gato”.

 

De izquierda a derecha, el ministro belga Didier Reynders, el de Luxemburgo Jean Asselborn, el alemán Frank-Walter Steinmeier, el italiano Paolo Gentiloni, el francés Jean-Marc Ayrault y el holandés Bert Koenders. AFP PHOTO

Europa responde al deseo británico de abandonar la UE con un doble mensaje.
 Al Gobierno británico le pide que, aunque sea doloroso, se marche cuanto antes del club en el que entró hace 43 años.
 "Que no jueguen al ratón y al gato", en palabras del ministro luxemburgués de Exteriores, Jean Asselborn. 
El mensaje interno es el reconocimiento de la necesidad de reformarse.
 Una primera idea propuesta el sábado por los ministros de Exteriores de los seis países fundadores del proyecto europeo es ofrecer más comodidades a aquellos miembros que deseen una integración más lenta 
 Es decir, la Europa de varias velocidades.
“Tenemos que reconocer diferentes niveles de ambición entre los Estados miembros respecto al grado de integración.
 Tenemos que encontrar caminos más apropiados para afrontar estas diferencias”, asegura el comunicado firmado por los titulares de Exteriores de Alemania, Francia, Italia, Bélgica, Holanda y Luxemburgo.
 Esta Europa “flexible” que proponen los ministros ya existe en la práctica, en una Unión en la que algunos miembros no participan en asuntos tan importantes como la moneda única o el espacio Schengen.
 Pero los Gobiernos del corazón de Europa insisten en ahondar esa vía.
Steinmeier respondió a las críticas por organizar un encuentro exclusivo que deja fuera a 21 países.
 El ministro se defendió con el argumento de que el día anterior ya había tenido lugar un intercambio entre todos los ministros de Exteriores en Luxemburgo, una cita rutinaria que estaba en la agenda antes de conocerse el resultado del referéndum.
 Y añadió que en los próximos días deberían producirse muchos encuentros en distintos formatos para conocer todas las opiniones.
Mientras los países que en 1957 fundaron la entonces llamada Comunidad Económica Europea elevan la presión sobre el aún primer ministro David Cameron, las distintas respuestas a la crisis del Gobierno alemán muestran ciertas fisuras.
 La canciller Angela Merkel optó por la prudencia con el argumento de que hay que analizar bien la situación antes de dar un paso en falso.
 Pero su vicecanciller y líder socialdemócrata, Sigmar Gabriel, ya ha invocado la austeridad como corresponsable del fracaso británico.
“Los jóvenes europeos no van a encontrar un trabajo tan solo con austeridad.
 Espero que después de lo ocurrido, el Gobierno alemán debata cómo emplear nuestras inversiones para mejorar, junto con otros en Europa, la situación de la gente”, dijo Gabriel, en lo que se puede interpretar como un golpe a su jefa en el Gobierno.
 El líder socialdemócrata sufre una creciente presión en su partido, con unas previsiones de voto catastróficas a solo un año de las próximas elecciones.



La Villa Borsig, palacio de principios del siglo XX situado al norte de Berlín propiedad del Ministerio de Exteriores alemán, sirvió como plataforma para la primera respuesta conjunta a la crisis abierta por el Brexit. 
 El alemán Frank-Walter Steinmeier pidió no caer “ni en la histeria ni en la parálisis”, pero al mismo tiempo reclamó al Gobierno británico que active cuanto antes el artículo 50 que marcará el inicio del adiós “para no acabar en un limbo y poder centrarnos en el futuro de Europa”.
El francés Jean-Marc Ayrault habló de la “urgencia” para no pasar por un “periodo de incertidumbre que tendría consecuencias financieras, económicas y políticas”. 
“Pedimos que respeten la decisión de su pueblo.
 Es una cuestión de coherencia”, añadió. 
Los ministros europeos quieren acelerar lo máximo el proceso para evitar que los populistas eurófobos saquen partido de la crisis abierta.
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24 jun 2016

Otra vez la niebla...........................................Juan Cruz

En 1972 la aduana inglesa era tan tupida como la aduana de Israel o de Miami. Ahora vuelve la oscuridad.

Un hombre habla con dos policías en un puente de Knightsbridge en imagen de los años 50

En 1972 la aduana inglesa era tan tupida como la aduana de Israel o de Miami y ahora la niebla viene otra vez.
 Entonces los emigrantes éramos sospechosos naturales, como los inmigrantes que vienen por Lesbos o como los árabes en cualquier parte, o como los negros del apartheid mental que sigue funcionando en el mundo.
En el mundo inglés, por ejemplo, en aquel entonces en que la niebla no dejaba ver el bosque de Europa, ni de ninguna parte que no fuera la orilla del canal de La Mancha, un ministro que fue mentor de Margaret Thatcher propuso que los ingleses fueran divididos en cinco o seis clases sociales.
Esa historia de las dos ciudades que siempre funcionó en el Reino Unido mantenía límites de pobreza en Oxford o en Nottingham, y seguía nutriendo las historias contadas por los jóvenes airados que hubieran lanzado por el váter a sir Keith como los Beatles tiraron de la cisterna para ahuyentar a un caballero inglés en Qué noche la de aquel día.

En la aduana te sometían en 1972 (y antes, y después, hasta que ya pudimos pasar con el DNI y la policía dejó de sentir sobre su cogote la sospecha inglesa, esa enfermedad marcada por la niebla) a interrogatorios interminables, que incluían tu filiación completa, tus amigos ingleses, tus enfermedades imaginarias y la lista de direcciones de tus probables itinerarios.

Londres era una prolongación más desenfadada de ese recibimiento, pero había tantas restricciones horarias, tantas imposiciones perfectamente british que daban ganas de hacer lo que en efecto hicieron los Beatles con aquel caballero que se parecía a sir Keith.
 Había extremistas de derechas, como Enoch Powell, que llevaba la patria en la solapa, como ahora la lleva Nigel Farage, que mintió para parecer más independiente y más caballero. El hombre que ha dicho que ha ganado “la gente decente”.
Esa Inglaterra que prolonga Farage se llevó un susto cuando se aclaró la niebla, Europa hizo más fácil, y más útil, más ligera, la llegada de los emigrantes, y en general el país, este Reino Unido ceñudo y nublado, empezó a sentir latidos de Italia, de España, de Portugal (de Portugal siempre tuvo algo) o de Francia, sobre todo de París.
 Las calles, el metro, los restaurantes, las cafeterías, los pubs y sus horarios, alcanzaron un nivel de relajación que reproducía, incluso en invierno, las postales turísticas de las capitales de esos países.
Londres descubrió que puede haber luz en invierno y se convirtió en una fiesta europea después de que Edward Heath, aquel conservador bonachón al que le dieron tortas por todas partes en su cara risueña, los llevara más allá de la niebla a la que ahora regresan.

No es una hecatombe, pero sí es una desgracia.
 Es decir, Londres (sobre todo) había alcanzado una gracia que perdió desde que Guillermo Cabrera Infante certificara que el swinging London de los Beatles y de Mary Quant había dejado caer casi todas sus letras. Sngng Lndn.
Es una desgracia y una pena. Alan Sillitoe, que era de Nottingham y escribió, con aquel recuerdo de la bruma y de las minas, La soledad del corredor de fondo, tenía una casa de dos pisos, típicamente inglesa, cerca de Hampstead, donde lo entrevisté en 1977.
 Todo era inglés en él, y era un hombre decaído y triste; tenía sobre sí la pesadumbre que venía de aquella Inglaterra que lo vio nacer y que, como a él, había convertido en airados a los que vivieron una guerra cruel y una posguerra miserable, de la que Europa (y las colonias, y el esfuerzo de muchos de sus proletarios, y el arrojo de algunos políticos) los alivió.
Ahora el Reino Unido se alivia de Europa.
 No pierden ellos, tan solo; perdemos nosotros, y perdemos mucho porque que regrese la niebla al Reino Unido nos priva de un mundo entero, y no solo de un país, de un socio.
 Nos quita del camino también el país en el que vivieron Bertrand Russell, Michael Foot, Harold Wilson y Jo Cox.
 Un país al que vuelve sir Keith Joseph disfrazado de Nigel Farage.