Un Blues

Un Blues
Del material conque están hechos los sueños

3 mar 2016

La mirada perdida de la Infanta.............................................. Mábel Galaz

Cristina de Borbón echó mano de las enseñanzas recibidas para los actos oficiales para comparecer ante el tribunal pero los ojos la delataron.

La infanta Cristina, durante su declaración. EFE
Cristina de Borbón está educada desde pequeña para saber comportarse en público.
Lo ha hecho a la perfección en los cientos de actos oficiales en los que ha representado a la Casa del Rey.
 En el momento más duro de su vida, cuando tuvo que sentarse en el banquillo de los acusados para declarar por su vinculación en el caso Nóos, estas enseñanzas la ayudaron a mantener la compostura. Pero los ojos la delataron.
 La Infanta respondió a las preguntas con la mirada perdida y los nervios del momento se reflejaron en un constante parpadeo, convertido casi en un tic.
La voz tampoco fue la suya habitual.
 Ella, como todos los Borbón, posee un tono fuerte que ayer se convirtió en algunos momentos en apenas audible.

Es la Infanta una mujer de mucho carácter, famosa por su cabezonería, obstinada hasta tal punto que se convierte en incómoda para quienes la rodean.
 Se presentó, en cambio, como una mujer apocada, confiada en todo lo que hacía su marido, dedicada, sobre todo, al cuidado de sus hijos e ignorante de todo lo que tuviera que ver con la economía familiar.
 Y eso que ella siempre ha presumido de ser la primera de su familia en obtener un título universitario.
Su astucia, sin embargo, quedó patente a la hora de responder a las preguntas de su abogado, un interrogatorio bien trabajado y asesorado por expertos en imagen.
 Si algo ha tenido tiempo Cristina de Borbón ha sido en prepararse para este momento de exposición pública.
 Como ocurre desde el día en que comenzó el juicio, se presentó vestida con tonos neutros: chaqueta negra, camisa blanca y solo una concesión al color en sus pantalones beiges.
Y también como desde el primer día con una botella de agua en la mano para poder pasar el trago lo mejor posible.
La voz se le quebró más de una vez cuando tuvo que referirse a la Casa del Rey y dio un respingo cuando la abogada de la acusación del sindicato Manos Limpias nombró a su madre, la reina Sofía, su incondicional apoyo durante su particular exilio.
Cristina de Borbón no quiso responder a ninguna pregunta que no viniera de su abogado pero en ello llevó su penitencia.
La abogada de Manos Limpias no por ello renunció a su derecho y lanzó una batería de interrogaciones llenas de dardos que sonaron una tras otra como una ametralladora
. Fue en ese momento cuando la mirada de la Infanta se perdió aún más.
 Su marido, en el que confía y cree inocente, la observó por la pantalla de plasma como si aquello fuera una pesadilla.

 

Las frases de la infanta Cristina ante el tribunal del ‘caso Nóos’.................................... El País

Cristina de Borbón solo ha contestado a las preguntas de su abogado.

 


La infanta Cristina este jueves ante el tribunal del 'caso Nóos'. EFE
La infanta Cristina ha declarado este jueves ante el tribunal del caso Nóos como cooperadora de dos delitos fiscales supuestamente cometidos por su esposo, Iñaki Urdangarin, pero únicamente ha contestado a las preguntas de su abogado.
 Aquí se resumen las principales frases de la Infanta en su declaración:

1. Sobre los delitos que se le imputan a su marido: "Confío plenamente en él. Estoy convencida de su inocencia".
2. Sobre su firma en actas de Aizoon: "Me las pasaban a la firma y por la confianza que tenía en mi marido y en sus asesores las firmaba".

2. Sobre su firma en actas de Aizoon: "Me las pasaban a la firma y por la confianza que tenía en mi marido y en sus asesores las firmaba".
3. "Mi esposo se encargaba de las gestiones económicas de la familia y yo trataba de coordinar la agenda de la familia".
4. "Mi marido y yo no hablábamos de Aizoon y nada que se le relacione.
 No eran temas que me interesase hablar con él. En esos años, nuestros mis hijos eran bien pequeños y estábamos muy ocupados"
5. "No he tenido cuentas en paraísos fiscales.
Ahora sí tengo una cuenta en Suiza, ya que resido en Suiza. Y mi marido tampoco ha tenido nunca".
6. "De ninguna manera fui un escudo ante Hacienda. Si me lo hubiesen propuesto, no lo hubiese aceptado nunca".
7. "No sé si Aizoon tenía trabajadores.
No sabía qué relación laboral tenían con mi marido y de qué manera".

8. "La tarjeta [visa de Aizoon] la custodiaba él, se la ofrecieron y la aceptó. No recuerdo haber hecho ningún pago con esa tarjeta. No disponía de la tarjeta. La custodiaba él".
9. ¿Es cierto que al servicio se le pagaba en efectivo [en negro]? "Rotundamente no", ha contestado.

Ojala vuelva Pepa Flores!!!








Marisol volverá, según afirma su hija, María Esteve................................................. Martín Alegre


marisol-vuelve-665-03.jpg

Puede que quienes no hayan cumplido los 50 años apenas hayan oído hablar de Marisol a sus hermanos mayores o a sus padres
. Pero Pepa Flores, madre de María Esteve, fue en la España de los 60 y 70 un fenómeno de masas. Fue Marisol, la niña prodigio de Un rayo de luz o Tómbola, el ángel rubio, juguete del franquismo y de los Goyanes, la mujer que se enamoró apasionadamente del comunismo y el baile sagrado de Antonio Gades, la actriz que encarnó a la Mariana Pineda que vimos en TVE.
 Apareció desnuda en la portada de Interviú como una libertad guiando al pueblo español en la revolución social que este país empezaba cuando Franco fue enterrado.
 Pepa Flores, a sus 68 espléndidos años recién cumplidos, abre cada día sus ojos azules y hasta canta con su gracia imborrable de barriada malagueña.
Nos lo cuenta su hija María Esteve. Marisol, Pepa Flores, "se encuentra estupendamente de salud" y a pesar de su empeño en mantenerse al margen de la fama y vivir por y para su familia, hoy sabemos que volverá.
"Estoy segura", dice su hija. "Muchas veces coge la guitarra y se pone a cantar ¡Y cómo canta todavía!"



Hacía tiempo que a la hija mayor de Marisol y Antonio Gades no se la veía por Madrid. María, actriz de 40 años, casada desde hace cinco con un chico dedicado a la moda, en una ceremonia discreta, vive entre la capital y Málaga, cerca de su madre, Pepa Flores, y de sus hermanas mayores: Celia, cantante, y Tamara, psicóloga.
María fue una de las invitadas a la fiesta de Yves Saint Laurent, que celebró por todo lo alto los diez años de L' Homme, uno de sus perfumes masculinos más icónicos, con el top model Vinnie Woolston como reclamo.
María declaró a Informalia que vive en Málaga, en el campo, a 20 minutos de la casa de su madre. "La veo todo el tiempo, y a mis hermanas", dijo. "Mi marido viaja mucho y me da igual estar en un sitio que en otro, así que me quedo en Málaga muchas veces".
María es la presidenta de la Fundación Antonio Gades, dedicada a honrar la memoria del gran bailarín con actuaciones de la compañía que su padre creó en su momento y que actúa en todo el mundo. Próximamente lo hará en Barcelona.
Además de bailar, dedican sus beneficios a ayudar a distintas iniciativas solidarias, entre otras, a jóvenes que quieren bailar.
"Nuestra sede está en Getafe (Madrid) y los ensayos, en el teatro de la localidad. Ha sido Japón, donde tanto admiraban mi padre, quien nos ayudó económicamente a levantar la Fundación. Es increíble que no tuviéramos la mínima ayuda de España", reprocha María.
Hace unos días, en la entrega de los premios del Círculo de Escritores Cinematográficos, en los que Pepa Flores recibía uno de los trofeos, se criticó la ausencia de Marisol o de alguna de sus hijas, que no acudieron a recogerlo. "
Es injusto porque habíamos avisado que no podíamos ir", explica. "Y mi madre no lo hace jamás. Ella está estupendamente de salud y de todo, pero está tranquila y no quiere decir una vez que sí, porque ya no pararían de llamarla para todo", justifica María. "Cada pocos años hay una película que se vuelve a poner, un homenaje, que le pintan un cuadro. Y no va casi nunca, o nunca, aunque nosotros se lo pedimos", insiste la actriz. 
"Pero yo estoy segura que volverá y a lo mejor para echar una mano a mi hermana Celia, que sigue con su carrera de cantante", vaticina. "De hecho, hace poco, mi madre apareció de forma muy sutil como por detrás del escenario.
 Volverá. Estoy segura. En casa sigue cantando, muchas veces coge la guitarra y se pone a cantar ¡Y cómo canta todavía!".