Un Blues

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Del material conque están hechos los sueños

29 feb 2016

Iñárritu: el mexicano que conquista Hollywood en los tiempos de Trump............................ Jan Martínez Ahrens

El creador latinoamericano, obsesionado con el paso del tiempo, se acerca a la leyenda con el segundo Oscar consecutivo.

 

Iñárritu, sosteniendo el Oscar a la mejor dirección. REUTERS-Quality

Para Inárritu el tiempo corre hacia atrás
. Desde que cumplió 50 años vive atrapado en el irremediable reloj de la madurez
. La certidumbre de que, haga lo que haga, la arena seguirá cayendo ha abierto, como él mismo reconoce, una nueva etapa en su obra.
La primera entrega de este ciclo vital fue Birdman, y la más reciente, The Revenant.
 El Oscar al mejor director ganado en ambas películas confirma que Iñárritu, en este atardecer, va camino de la leyenda.
 La de un creador que ha hecho de la fugacidad del tiempo el sustento de su obra. Pero también la de un mexicano que conquista Hollywood en los tiempos (malos) de Donald Trump.
Ya en 2015, al recibir la estatuilla, el cineasta pidió un trato justo y digno para sus compatriotas, mil veces estigmatizados más allá del Río Bravo
. Desde entonces, la bestia de la xenofobia no ha dejado de crecer en Estados Unidos.
  Desde entonces, la bestia de la xenofobia no ha dejado de crecer en Estados Unidos
. Casi a diario, el candidato presidencial republicano Donald Trump ha pisoteado el orgullo de su vecino del sur y bramado contra esos millones de mexicanos que sin papeles y huyendo del infierno de la pobreza buscan un futuro en el gran norte. Iñárritu, profundamente crítico con los desmanes de su tierra pero solidario con sus desgracias, no los olvidó
. En el cénit de su gloria, aprovechó los altavoces de la ceremonia más seguida del planeta para recordar que no todos tienen la misma suerte que él y pedir el fin de los "prejuicios raciales" y los "pensamientos primarios”.
 Una declaración que muestra a un cineasta fiel a sus raíces y cuya personalidad se cimenta, mucho más que en el mercado o la conveniencia política, en una profunda capacidad autocrítica.
Poco importa que sus películas gusten o no a la crítica.
Tampoco la saña de ciertos seguidores le hacen excesiva mella.
En su proceso creativo, Inárritu lucha a diario con un adversario aún más duro: el juez que habita en su interior.
 “Es un Torquemada”, explicaba Iñárritu a este periódico durante la filmación de The Revenant, “un tipo al que presentas cualquier caso y te mandará al fuego, un terrorista con el que no hay negociación posible; esa voz interna es la que me lleva a encontrar el concepto primordial de las historias”.
Esa tensión se transmite a los rodajes. Verle filmar, medir los ángulos, trazar el vuelo de la cámara junto a su antiguo amigo Emmanuel Luzbeki (tercer Oscar consecutivo a la mejor fotografía) es asistir a un espectáculo torturado
. A orillas del río Bow, en la gran planicie de Calgary (Canadá), durante la filmación de The Revenant, ambos formaban una pareja en constante ebullición.
 Sin descanso, bajo temperaturas extremas, medían con precisión cada plano, lo discutían, lo reinventaban.
 Y volvían a empezar. El director, en uno de los descansos, lo explicaba:
 "Soy muy duro, muy militante, muy exigente.
No exijo nada de lo que no doy. Para mí hacer una película es una guerra de tres años y, como un perro, no la suelto
. Por eso me da miedo entrar en una película, porque voy a meterme en un proceso en el que me pierdo…”.
El fruto de este constante ir y venir es un cine, como se vio anoche, jalonado de premios. Pero en ningún caso fácil.
 Su cinematografía avanza haya o no oxígeno.
 En ocasiones la escalada puede resultar fatigosa, pero nunca deja de advertirse el tic-tac de su poderosa ambición.
 “Me gusta invertir emocionalmente en mis películas”, suele decir.
En The Revenant late esa pulsión.
Y también la admiración por los grandes clásicos, como Andréi Tarkovsky y Akira Kurosawa
. El director mexicano sigue sus huellas.
 De ahí, por ejemplo, que la odisea del trampero Hugh Glass en 1823 se transmute por momentos en la del explorador ruso Vladímir Arséniev, en Dersú Uzalá, la obra maestra de Kurosawa.
 Es un ejemplo de los juegos de intertextualidad que tanto gustan a Iñárritu.
 Hay más en la película y habrá quien los juzgue como imitación.
 Pero en la deconstrucción que practica el mexicano esto carece de importancia.
La huella no se oculta. La pisada se presenta tal y como es, sin subterfugios.
Esa transparencia se ha vuelto un rasgo distintivo del segundo Iñárritu.
Abandonados los abusos de sus primeras gramáticas, de 21 gramos (2003) o Babel (2006), el cineasta nada ahora por aguas diáfanas.
 En Birdman, esa sinceridad se plasmó en largos y arriesgados planos-secuencia, donde nada se podía ocultar; en The Revenant impera una narrativa de cristal. Infinitos paisajes nevados y una historia en línea recta
. Con esos elementos, Leonardo DiCaprio, ganador del Oscar como mejor actor, atraviesa, en su lucha por la supervivencia, el corazón de un universo inaugural, de una nación aún por definir.
 “Es una historia de crecimiento espiritual a través del dolor físico.
 Pero también se trata de una película de aventuras, de grandes silencios y espacios. Es una experimentación”, señala Iñárritu.
Ese es el reto de The Revenant. Una obra donde el tiempo, al modo clásico, adopta la forma de una cuenta atrás. Contra una naturaleza hostil.
 Y también contra la muerte
. Ese reloj que obsesiona a Iñárritu.

¿Preferiste dormir que ver los Oscar? Esto es lo que pasó, en 25 frases...................................... Juan Sanguino

Has descansado y arrancas la semana a tope. Un problema: no viste la gala del cine. Hay remedio: estas frases se leen en nada y te enteras de todo.

 

Leonardo DiCaprio en su discurso tras el Oscar al Mejor Actor por 'El renacido'. Cordon
Hollywood escuchó al mundo y Leonardo DiCaprio ganó su Oscar a la mejor interpretación (por El renacido), después de cinco nominaciones
. El responsable de esa película, Alejandro G. Iñárritu, se alzó con el Oscar a la mejor dirección. Pero el premio a la mejor película fue para Spotlight.
 Para consultar la lista de ganadores pincha aquí.
 Pasaron muchas anécdotas en la gala de los Oscar. Como probablemente te fuiste a la cama antes incluso de que empezara, con solo leer estas frases podrás decir que has visto la ceremonia.

1. La mejor forma de empezar este relato en frases es admirar cómo conectan e interactúan, al principio de la gala, las dos personas favoritas del planeta Tierra. "¡Buena suerte, Leo! Todo el mundo te quiere porque eres el mejor.
Reúnete conmigo junto al reloj cuando quieras, tío". Adele, en Twitter. Y aquí es cuando explota Internet.
 
Leonardo DiCaprio en su discurso tras el Oscar al Mejor Actor por 'El renacido'. Cordon
Hollywood escuchó al mundo y Leonardo DiCaprio ganó su Oscar a la mejor interpretación (por El renacido), después de cinco nominaciones. El responsable de esa película, Alejandro G. Iñárritu, se alzó con el Oscar a la mejor dirección. Pero el premio a la mejor película fue para Spotlight. Para consultar la lista de ganadores pincha aquí. Pasaron muchas anécdotas en la gala de los Oscar. Como probablemente te fuiste a la cama antes incluso de que empezara, con solo leer estas frases podrás decir que has visto la ceremonia.

1. La mejor forma de empezar este relato en frases es admirar cómo conectan e interactúan, al principio de la gala, las dos personas favoritas del planeta Tierra. "¡Buena suerte, Leo! Todo el mundo te quiere porque eres el mejor. Reúnete conmigo junto al reloj cuando quieras, tío". Adele, en Twitter. Y aquí es cuando explota Internet.
2. "No podían ser más blancos ni con lejía". El reverendo J. Edgar Boyd, pastor de la Iglesia Metodista Episcopal Africana, invitando a sus feligreses a boicotear la ceremonia.

3. Cuatro frases de Chris Rock, el presentador (negro), sobre la polémica (boicoteo incluido), de la poca presencia de negros nominados:
"La ausencia total de nominados negros ha sucedido en otras 71 ediciones, pero ningún negro se quejó porque en los 60 teníamos problemas reales por los que protestar".
"Si el presentador tuviera que ser elegido por votos, no me habrían elegido a mí".
"Rocky es una película de ciencia-ficción porque ahí los atletas blancos son tan buenos como los negros".
"El homenaje In Memoriam incluirá a espectadores negros asesinados por policías mientras iban al cine".
 
Lady Gaga, en el escenario, con víctimas de violación de las que habla el documental 'The Hunting Ground'. El momento más emotivo de la gala. Cordon
4. Jacob Tremblay, el protagonista de La habitación, de 9 años, lleva un esmoquin de Armani, calcetines estampados de Darth Vader y gemelos en la camisa del Halcón Milenario (la nave de Han Solo en Star Wars). Cuando le preguntan en la alfombra roja cuál es su perspectiva de la noche dice "muy bajita".
5. Sophie Turner (Sansa Stark en Juego de tronos) posa adorable con un póster de Leonardo DiCaprio.
 Quizá esta noche consiga una foto con Leo de carne y hueso.
6. "Elegí el vestido ayer mismo". Lady Gaga, no creyéndoselo ni ella.

7. Jennifer Lawrence llega tan tarde... que consigue ser trending topic mundial porque todo el mundo se pregunta dónde demonios está.
8. "Yo sólo quiero comerme una hamburguesa antes de la ceremonia". Charlize Theron, por encima del bien y del mal.
9. "Me voy al bar". Claude Lanzmann, escritor y director de 90 años y protagonista del cortometraje documental nominado Spectres of the Shoah. Ni siquiera un superviviente del Holocausto puede aguantar la alfombra roja entera.
10. "Yo no digo que James Bond sea malo en la cama, pero se ha acostado con 55 mujeres en 24 películas y la mayoría intentaron matarle después". Sarah Silverman, desmontando el mito de 007 conquistador.
11. "Ni siquiera me imaginaba que me dejarían hacer películas en inglés". La actriz sueca Alicia Vikander, tras ganar su Oscar como secundaria por La chica danesa.
12. "Haced películas, dibujad, escribid, hará que el mundo cambie". Pete Docter, director de Del revés, al recoger el Oscar a Mejor Película de Animación
.
13. Kate Winslet se pone gafas para presentar. No consigue distraernos de su inexplicable vestido de ¿plástico?
14. "La gente me pregunta si trabajar al lado de Tom Hanks ayuda, y la respuesta es sí". Mark Rylance, en su discurso de agradecimiento como Mejor Actor Secundario por El puente de los espías.
15. Cuando la directora de A Girl In The River: The Price Of Forgiveness empieza a hablar de cómo este cortometraje documental ha empujado al gobierno a detener los "asesinatos por honor" en Pakistán, le suben la música para que se largue. La Academia no tiene escrúpulos si van mal de tiempo.
16. Chris Rock saca a tres niños asiáticos como ficticios notarios de la gala e invita a que los espectadores "tuiteen sobre ello, con teléfonos que también han construido estos niños". Nadie se ríe.
 17. "Para mí tú eres el mejor, da igual lo que digan los demás". Arnold Schwarzenegger, en Twitter, a su rival en taquilla y amigo en la vida Sylvester Stallone después de que este perdiese su Oscar por Creed.
18. "Soy la persona menos cualificada de esta sala". Joe Biden, vicepresidente de Estados Unidos, ante la ovación en pie con el que Hollywood le recibe. Está ahí para comprometerse a luchar contra las violaciones en los campus universitarios. Es el tema del documental The Hunting Ground, interpretado por Lady Gaga. La actuación resulta el momento más emotivo de la noche, cuando salen al escenario varias víctimas de violación.
19. Ennio Morricone logra su primer Oscar competitivo (recibió uno honorífico) gracias a Los odiosos ocho, tras 6 nominaciones. A sus 87 años, 50 de ellos trabajando en Estados Unidos, no habla inglés y requiere un intérprete. Ni falta que le hace.
Jennifer Lawrence llegó tarde, pero, esta vez, no se tropezó. Cordon
20. Ali G, el primer álter ego de Sacha Baron-Cohen antes de convertirse en Borat, define La habitación como "una película con una habitación llena de gente blanca". La gala es casi monotemática en torno al #OscarsSoWhite.
21. Mark Rylance recuerda cómo Mark Ruffalo le confesó que le aterraba escuchar "el ganador es Mark R..." y levantarse por error.
22. Alejandro G. Iñárritu iguala a John Ford y Joseph L. Mankiewicz al ganar dos Oscar seguidos. Su ego podría protagonizar su propio biopic. Se la suda que le pongan La cabalgata de las Valquirias para echarle del escenario, de hecho se viene más arriba.
23. No le ponen música a Leonardo DiCaprio cuando da su discurso tras ganar el Oscar a mejor actor. Durante las 4 horas anteriores le han estado metiendo prisa a los demás ganadores para que DiCaprio pueda explayarse en su agradecimiento.
24. Spotlight se convierte en el primer filme en ganar Mejor Película con sólo dos premios en total desde El espectáculo más grande del mundo, en 1962. Morgan Freeman lee el título tan rápido que todo el mundo se queda aturdido.
25. La gala acaba con una broma provocada por el desliz del traductor de la retransmisión de Movistar Cine. La película no se llama El renacido sino El revenido. 

Los premiados Consulta la lista con todos los ganadoresConsulta la lista con todos los ganadores

Leonardo DiCaprio, ya lo tienes.................................................................... Gregorio Belinchón

El actor gana por fin su ansiado Oscar tras cuatro nominaciones infructuosas.

La historia la contó así George Clooney en 2013: pachanga de baloncesto en Cabo San Lucas, la ciudad turística de la California mexicana.
 A un lado Clooney y sus amigos. Años y años de jugar juntos al baloncesto. No son el actor y otros, sino que George es uno más.
 Al otro, Leonardo DiCaprio y su corte.
 Aquí sí hay clases: el séquito se comporta como tal. Leo es el más grande, Leo es el mejor. El partido empieza y la paliza que le mete el equipo de Clooney al de DiCaprio es de órdago.
Algo que no se refleja en cómo se comportan los amigos de DiCaprio, que siguen como si ganaran de calle liderados por una estrella rutilante. “La discrepancia entre el partido y cómo hablaban ellos del partido me hizo pensar sobre la importancia de que en tu vida haya alguien que te diga las cosas como son.
 Y no estoy seguro de que cerca de Leo haya alguien así”.
Esta pasada noche Leonardo DiCaprio (Hollywood, 1974) ha competido por sexta vez por el Oscar: cinco como actor y otra más como coproductor de El lobo de Wall Street. Y por fin tiene la dorada estatuilla.
Se lo mereció en 2005, cuando encarnó con crudeza a Howard Hughes, el multimillonario que terminó encerrado loco en un hotel de Las Vegas en The Aviator.
  En aquella edición se lo arrebató Jamie Foxx por Ray.
  Antes había competido por ¿A quién ama Gilbert Grape? (1994) —uno de sus pocos papeles secundarios—, y posteriormente volvió con Diamantes de sangre y El lobo de Wall Street.
La Academia ha disfrutado durante décadas haciéndole feos: a lo anterior se suma, por ejemplo, que no lo nominaran con Titanic.
 En realidad, de DiCaprio solo habla con cariño Kate Winslet, su compañera en la superproducción de James Cameron y en Revolutionary Road, y con respeto sus directores, cineastas de renombre como Martin Scorsese, Clint Eastwood, Christopher Nolan, Baz Luhrmann y ahora Alejandro González Iñárritu, su director en El renacido.
Si hay alguien con quien se puede comparar es con el futbolista Cristiano Ronaldo: el actor es bueno, buenísimo, pero en cambio no es muy querido por el gran público y no ayuda a ello algunos de sus gestos, como su mirada de asco y desprecio a Lady Gaga en los últimos Globos de Oro.
En realidad, ha habido estrellas que han tenido que esperar más años para ganar el Oscar (Al Pacino, Paul Newman) y algunas nunca lo obtuvieron: Barbara Stanwick, Greta Garbo, Kirk Douglas —le dieron uno honorífico—, Cary Grant…
 De los actuales, Tom Cruise, Johnny Depp, Liam Neeson, Gary Oldman, Ian McKellen, Glenn Close o Ralph Fiennes nunca han agradecido la estatuilla de Hollywood porque nunca se la han llevado.
El estadounidense no ha hecho más de 30 películas; en sus inicios sí trabajó en diversas series de televisión como Rosanne, Los problemas crecen, La nueva Lassie o ¡Dulce hogar… a veces!
 Hoy ya no tiene ni necesidad ni prisa. Más interesado se muestra por todo lo que concierne al medio ambiente: a través de sus mensajes avisando del cambio climático, y de los documentales producidos por su empresa Appian Way.
 Él mismo ha hablado ante la ONU o participado en la COP21, la conferencia que en diciembre reunió en París a los gobernantes mundiales para lograr un acuerdo que parara la destrucción de la Tierra.
En cualquier entrevista, DiCaprio aprovecha para colar un mensaje ecológico, y suena a auténtico.
Tanto como su pasión por las rubias de medidas de pasarela.
 Como le soltaron Tina Fey y Amy Poehler en unos Globos de Oro: “Y ahora, como vagina de supermodelo, demos una calurosa bienvenida a Leonardo DiCaprio”
. La lista es larga: Bridget Hall, Naomi Campbell, Kristen Zang, Amber Valleta, Bijou Phillips, Gisele Bündchen, Eva Herzigova, Bar Refaeli, Erin Heatherton, Toni Garrn, Kelly Rohrbach…
 Eso sí, ya no es el fiestero de finales de los noventa. Y el rodaje de El renacido fue todo excepto una fiesta, con condiciones infernales de frío y riesgo de hipotermias.
Julianne Moore abrió el sobre y anunció que DiCaprio ha ganado el Oscar, se acabó el cachondeo con el videojuego Red Carpet Trampage que escenifica en formato arcade (los videojuegos clásicos de la década de los ochenta) el camino del actor para conseguir la estatuilla. Se ha hecho justicia. Y sobre todo, habrá un resoplido de alivio del mismo DiCaprio: adiós a la maldición.