Un Blues

Un Blues
Del material conque están hechos los sueños

18 feb 2016

Desde el trópico de Cáncer: [Poesía y humor] Hoy, "Pensando en Juana tomo siempre el sueño", de Tomás de Iriarte

Desde el trópico de Cáncer: [Poesía y humor] Hoy, "Pensando en Juana tomo siempre el sueño", de Tomás de Iriarte

¿Por qué 'Gran Hermano VIP' ya no nos engancha?..........................................Jose Confuso

En este circo de la mediocridad un puñado de famosos se vuelven compañeros de piso, se pelean por la comida y discuten sin parar.

Los habitantes de la casa de 'GH VIP': un ejemplo de elegancia y buen gusto.
Los habitantes de la casa de 'GH VIP': un ejemplo de elegancia y buen gusto.

Un puñado de famosos de tres al cuarto compartiendo casa y peleándose por la comida. ¿Se les ocurre algo más placentero?
 Nos encanta que se lancen al barro, que coman gusanos y que se traicionen a la mínima de cambio. Es una forma estupenda de redimirse y darse cuenta que, pese a sus más que saneadas cuentas corrientes, los famosos también son pobres seres humanos.
 Pero, reconozcámoslo, todo tiene un límite. ¿Cuántos realities con celebrities podemos encadenar sin que acabe pasándonos factura? No tantos como creen los productores de televisión.
El éxito de la tercera edición de Gran Hermano VIP sustentado sobre los hombros de Belén Esteban –con grandes y sorprendentes personajes secundarios– nos hizo creer que el formato había revitalizado. Epic fail. Mediaset puso toda la carne en el asador para promocionar GH VIP 4. Fichó a personajes inesperados –El pequeño Nicolás–, rescató a colaboradores defenestrados –Rosa Benito–, a presentadores en barbecho –Carlos Lozano–, a políticas en activo –Carmen López– y hasta a Rappel.
 Programó su estreno a pocos días de la final del anterior Gran Hermano anónimo para que su público no se despistase y estructuró todos los contenidos de la cadena alrededor del reality.
Y a pesar de todo eso, no funcionó. ¿Por qué, señor, por qué?
En términos de audiencia, el concurso no ha ido mal hasta ahora.
 Pero, claro, nada que ver con el fenómeno que se generó con la anterior edición
. De hecho, ya han llamado a la puerta de la Esteban para revitalizar el asunto.
 Pero, ¿qué ha pasado? ¿Por qué ya no nos engancha GH VIP? No es difícil imaginarlo, pero nos aventuramos a lanzar algunas claves:
. Un casting más que regulero. La ausencia de una primera figura como Belén Esteban hizo que los responsables del pudiesen ampliar su abanico.
 Y, de entrada, todo prometía bastante.
 La vuelta de Carlos Lozano, Rosa Benito revalidando su triunfo en Supervivientes, el pequeño Nicolás en pijama.
 Una alegría que nos duró nada. ¿Cómo es posible agrupar tantos muebles en una única edición?
Tirar de famosos que ya han pasado por varios realities es lo que tiene.
Saben que lo importante es permanecer y cobrar y que, haciendo poco ruido, la audiencia se despista y no te vota.
 Y así nos va
. El único que se entregó a la causa fue el pequeño Nicolás y acabó siendo el primer expulsado

.
2. Tramas que importan más fuera del programa que dentro. La repercusión en Sálvame se ha vuelto esencial para que funcione masivamente el formato.
De ahí que los participantes que aúnen ambos programas son elementos clave.
 Pero, ¿qué pasa cuando dentro de la casa no está ocurriendo nada? En esta edición, se ha dado más bombo a las reacciones de los familiares –el clan Matamoros– que a los propios concursantes y, al final, por mucho que aviven la llama, si no hay vídeos que comentar, poco trabajo se puede hacer. Cualquiera que no esté al tanto de todas las tramas de la programación íntegra de Telecinco no va a entender nada de lo que pasa.
3. Saturación máxima del formato. ¿Qué programa puede aguantar una triple emisión semanal?
 De la gala de los jueves hemos pasado al debate de los domingos y el megamix de los martes. Tres espacios en horario de máxima audiencia para comentar lo mismo.
 Y si a eso le unimos las horas de Sálvame, de El programa de AR, de Cazamariposas, resulta imposible llegar a la gala sin haberlo visto todo ya.
 ¿Tanto interés tienen los seguidores del reality? ¿Pueden llenarse tantas horas de televisión sin que acabe pasando factura? Lo extraño es que quede alguien con ganas de saber más.


 4. La alargada sombra del ‘hasta nunki’. El recuerdo de los momentos míticos de GH VIP 3 pesa demasiado como para que esta nueva edición pueda sacar cabeza
. Los memes de Belén Esteban y Kiko Rivera, el 'hasta nunki' de Ylenia, la salida de Ares ensangrentada, los juicios, todo fue tan magnífico que es inevitable compararlo con el aburrimiento que estamos viviendo.
 Sabíamos que iba a resultar complicado repetir el éxito, pero nunca hubiésemos imaginado que la decepción sería tan grande.
Y lo peor es que todavía nos quedan muchas semanas por delante. ¿Conseguirán que terminemos enganchándonos o abandonaremos la casa como un expulsado más?

 

Isabel Preysler, su cambio en 65 años



Isabel Preysler con su actual pareja, Mario Vargas Llosa, llegan a la gala de los Premios Goya. 


Isabel Preysler ha acuidado siempre mucho su imagen, incluso tiene su propia marca de cremas. 


Isabel Preysler con los Reyes, el día de relevo en la Corona. Tras ella, el presidente del Madrid Florentino Pérez.




Isabel Preysler posa durante una entrevista. 


 
 
Isabel Preysler, a su llegada al hospital Ruber, donde permaneció muchos meses ingresado su tercer marido Miguel Boyer. 


Isabel Preysler con sus hijos, Andrés Velencoso y miembros de la empresa Porcelanosa, de la que es imagen. 




Armani, uno de los modistos favoritos de Preysler en una fiesta en 2001. 



Una joven Isabel Preysler en 1996. 



Preysler posa en uno de los salones de su lujosa mansión de Puerta de Hiero en Madrid en 1994.



Julio Iglesias, con Isabel Preysler y su hijo menor Enrique el día de su primera comunión en 1994. 


En 1990, Preylser lucía con esta imagen.


Ser Asperger a los 50, sin saberlo................................................... Ángel Plascencia

Más del 10% de los casos que acuden a asociaciones por asesoría son adultos que se enteraron de su condición en la madurez.

Francisco Violat, astrónomo Asperger. Vídeo: El País
Francisco Violat Bordonau (52 años) se enteró a sus 48 años que tiene síndrome de Asperger porque se lo dijo otra persona: un hombre que lo vio dar una charla y le comentó que, por su manera de expresarse y de moverse, notó que era Asperger.
 Violat Bordonau se hizo los test con un psicólogo y confirmó su condición
. “Cuando me diagnosticaron en ese momento suspiré aliviado, dije: ‘ya sé lo que tengo, ya sé qué debo hacer, debo reforzar la empatía, la integración social’, y estuve en terapia bastante tiempo y me va bastante bien”, dice el astrónomo y astrofísico.

El síndrome de Asperger no se padece porque no es una enfermedad. Se es Asperger, que es una condición neuronal distinta a la más frecuente en la población.
Pero aunque se trata de un Trastorno del Espectro Autista (TEA) que se puede detectar entre los tres y cuatro años y medio de edad.
La detección precoz es uno de los principales objetivos de las organizaciones en España que trabajan en el tema, más del 10% de los casos que acuden a solicitar asesoría a las asociaciones son personas adultas que se enteraron de su condición hasta la madurez.
 Este jueves 18 de febrero se celebra el Día Internacional del Síndrome de Asperger.
“A raíz del diagnóstico mi vida cambió radicalmente: mi exmujer se divorció de mí después de 19 años y tuve que aprender a vivir solo, solo con mis problemas, con la depresión que tenía tanto por el diagnóstico como por haberme quedado solo, y rehíce mi vida y ahora sigo adelante”, dice el exprofesor, quien se encuentra en el paro.
Nix (nombre falso) no se habría dedicado a la enseñanza si hubiera sabido que es Asperger, pero no supo que tenía un TEA hasta hace unos pocos años –“en la cuarentena”- y vivió a lo largo de su vida creyendo que era tímido, incomprendido, distinto. 
El profesor mantiene en secreto su condición neurológica hasta el punto de que en el terreno laboral nadie lo sabe.
 “Las pocas veces que lo he confiado nadie lo ha entendido y han extrapolado unas pocas características de personas de su entorno y las han comparado conmigo, diciendo que eran muy raras, ya que el adjetivo raro, friki o similares, abundan cuando se refieren a personas asperger o autistas”, dice el entrevistado.

“No existe ningún censo de personas con un TEA”

En la actualidad no se sabe con exactitud cuantas personas con algún Trastorno del Espectro Autista hay en España. Alrededor del 1% de la población mundial tiene algún TEA, según cifras de los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades del Gobierno de Estados Unidos.
 Y según la revista especializada Jama Pediatrics aproximadamente más de 3,5 millones de estadounidenses tienen autismo y en el Reino Unido 604.000 personas están ubicadas dentro de este espectro.
“No existe ningún censo, no hay ningún tipo de documento oficial donde vengan registradas las personas que están dentro del espectro del autismo, precisamente esta es una de las reivindicaciones que durante muchos años estamos haciendo junto a otras entidades de carácter nacional como Autismo España o FESPAU (Confederación Española de Autismo)”, dice José Antonio Peralta, responsable técnico de la Federación Asperger España.
Un censo de personas con algún tipo de TEA en el país permitiría que los programas de atención a este sector de la población, del Ministerio de Sanidad y las asociaciones, sean más eficaces.
 El Gobierno nacional ha aprobado una estrategia de los Trastornos del Espectro Autista y se espera que en un plazo razonable se pueda poner en marcha un registro objetivo de los casos reales que existen en España.
El de Nix y Francisco Violat son dos entre las decenas de casos que siguen de cerca organizaciones afiliadas a la Federación Asperger España, que aunque están abocadas principalmente a niños y sus padres, también atienden a adultos que han tenido diagnósticos tardíos.
 La organización lleva un total de entre 700 y 800 casos anuales de personas con un TEA. 
 
 “Los diagnósticos tardíos no son los más frecuentes pero tampoco son marginales.
 No disponemos de una estadística muy exhaustiva pero yo calculo que podríamos estar hablando de entre un 12 y un 15% de las personas que solicitan asesoramiento a través de El de Nix y Francisco Violat son dos entre las decenas de casos que siguen de cerca organizaciones afiliadas a la Federación Asperger España, que aunque están abocadas principalmente a niños y sus padres, también atienden a adultos que han tenido diagnósticos tardíos.
 La organización lleva un total de entre 700 y 800 casos anuales de personas con un TEA
. “Los diagnósticos tardíos no son los más frecuentes pero tampoco son marginales. No disponemos de una estadística muy exhaustiva pero yo calculo que podríamos estar hablando de entre un 12 y un 15% de las personas que solicitan asesoramiento a través de este programa”, menciona José Antonio Peralta, responsable técnico de la Federación Asperger España.
Las cifras son similares cuando se pregunta a cada Comunidad Autónoma: en Cataluña la Asociación Asperger Cataluña estima que entre el 8 y 12% de los casos que piden Las cifras son similares cuando se pregunta a cada Comunidad Autónoma: en Cataluña la Asociación Asperger Cataluña estima que entre el 8 y 12% de los casos que piden asesoramiento son adultos. Incluso existe un programa financiado por el Ministerio de Sanidad para atender a este grupo de la población
. En el Boletín Oficial del Estado el programa de interés general “Atención Integral a las Personas con Síndrome de Asperger”, recibió una subvención estatal de 42.000 euros tanto en 2014 como 2015, presupuesto que fue asignado a la Federación Asperger España.
El diagnóstico tardío está vinculado con el desconocimiento: en los 40 los psiquiatras austriacos Leo Kanner y Hans Asperger describieron por primera vez los cuadros clínicos de los TEA. 
Pero no fue hasta 1994 cuando se oficializó el Síndrome de Asperger como un desorden del desarrollo incluido en el Manual Diagnóstico Estadístico de la Asociación Americana de Psiquiatría. Por esas fechas Francisco Violat y Nix ya estaban en la treintena, por lo que era imposible un diagnóstico en su infancia: 
“En mi época o eras normal o eras autista, en el sentido despectivo de alguien que está encerrado en sí mismo, muy agudo, muy avanzado y muy profundo, no había esta sutil distinción que hay ahora”, dice Violat. Una persona que llega a los 40 años sin saber que es Asperger tiene que reeducarse, replantearse algunas decisiones de vida y compensar algunas deficiencias en su forma de socializar. Y esta falta de acompañamiento psicológico a lo largo de su vida en temas de interacción social deja cicatrices: abuso, acoso e incomprensión. Nix dice que lo más difícil de vivir siendo Asperger es precisamente “no saber que lo era”, así como “el rechazo de otras personas, la soledad de no poder contar con nadie en el terreno de la amistad.
 El que me tomen por idiota por mi poca expresividad facial y mi ingenuidad o que en el terreno laboral se produzcan acosos, lo cual he tenido que vivir desgraciadamente”.
“Durante la infancia, la adolescencia y la madurez he sido normal, no he tenido muchos problemas. Luego ya en los trabajos he tenido algunas veces acoso, abuso o bullying -que se puede llamar- yo pensaba que era tímido y no era capaz de reaccionar.
Incluso hasta estando casado tuvo que ser mi exmujer la que me sacó de esos apuros enfrentándose al acosador”, dice Francisco Violat.
 Para el astrónomo gallego, que actualmente vive en Cáceres, la convivencia con otros asperger que tuvieron diagnóstico tardío le ha ayudado a su integración.
Hay al menos una asociación por Comunidad Autónoma que está afiliada a la Federación Asperger España.
 Dos de las principales reivindicaciones de las agrupaciones es la creación de un censo de personas con TEA en España y el diagnóstico temprano, que se busca que sea cada vez antes. “Una persona con 35 o 40 años, en el momento en el que podía haber sido diagnosticado, era muy difícil que fuera porque no existía sensibilización ni conocimiento ni profesionales especializados en la detección, en el diagnóstico y en la intervención del Síndrome de Asperger”, dice José Antonio Peralta.