Un Blues

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Del material conque están hechos los sueños

15 feb 2016

Tom Cruise rejuvenece su cara................................................. El País

El actor presenta un rostro más joven en la entrega de los premios Bafta que se compara con el de Renée Zellweger.

Tom Cruise en la entrega de los Bafta 2016. Y en una imágen en septiembre de 2015. WireImage / Cordon Press
Tom Cruise fue uno de los protagonistas de la 69 edición de los Premios Bafta del cine británico no solo porque entregó el galardón al equipo de El Renacido, que logró cinco premios, si no por el renovado aspecto que el actor presentó en la gala.
Cruise sorprendió con un cambio de imagen al estilo Renée Zellweger, con un rostro particularmente hinchado que más que producto de un aumento de peso parece corresponder a un retoque estético.
El actor, a sus 53 años de edad, se ha mostrado siempre muy cuidadoso con su imagen.
 Se mantiene muy en forma y cuando posa ante las cámaras siempre pide que se le tome por su lado bueno; también recurre a las gafas de sol cuando no cree tener un buen día para ser fotografiado.
 Tras su separación de Kate Holmes no tiene pareja oficial.
 
Tom Cruise en la entrega de los Bafta 2016. Y en una imágen en septiembre de 2015. WireImage / Cordon Press
Tom Cruise fue uno de los protagonistas de la 69 edición de los Premios Bafta del cine británico no solo porque entregó el galardón al equipo de El Renacido, que logró cinco premios, si no por el renovado aspecto que el actor presentó en la gala. Cruise sorprendió con un cambio de imagen al estilo Renée Zellweger, con un rostro particularmente hinchado que más que producto de un aumento de peso parece corresponder a un retoque estético.
El actor, a sus 53 años de edad, se ha mostrado siempre muy cuidadoso con su imagen. Se mantiene muy en forma y cuando posa ante las cámaras siempre pide que se le tome por su lado bueno; también recurre a las gafas de sol cuando no cree tener un buen día para ser fotografiado. Tras su separación de Kate Holmes no tiene pareja oficial.
Tom Cruise, en la entrega de los Premios Bafta 2016. Getty Images
Cada vez son más los hombres que recurren al bótox o a otros tratamientos para luchar contra el paso de la edad.
 Ya lo han hecho John Travolta, Mickey Rourke, Arnold Schwarzenegger, Sylvester Stallone entre otros.
Ahora Cruise, uno de los actores más poderosos de Hollywood, se une al club.
Su compañera de profesión Renée Zellweger decidió recurrir a los retoques estéticos a finales de 2014
. En declaraciones exclusivas a la revista People, la ganadora de un Oscar aseguró que si su rostro estaba diferente se debía a que estaba "más sana" y "más feliz que nunca", y añadió "la gente debe de tomar nota".
 "¡Estoy contenta de que la gente me vea diferente! Estoy viviendo una vida feliz y diferente, más plena, y estoy encantada de que se note".
 
Tom Cruise en la entrega de los Bafta 2016. Y en una imágen en septiembre de 2015. WireImage / Cordon Press
Tom Cruise fue uno de los protagonistas de la 69 edición de los Premios Bafta del cine británico no solo porque entregó el galardón al equipo de El Renacido, que logró cinco premios, si no por el renovado aspecto que el actor presentó en la gala. Cruise sorprendió con un cambio de imagen al estilo Renée Zellweger, con un rostro particularmente hinchado que más que producto de un aumento de peso parece corresponder a un retoque estético.
El actor, a sus 53 años de edad, se ha mostrado siempre muy cuidadoso con su imagen. Se mantiene muy en forma y cuando posa ante las cámaras siempre pide que se le tome por su lado bueno; también recurre a las gafas de sol cuando no cree tener un buen día para ser fotografiado. Tras su separación de Kate Holmes no tiene pareja oficial.
Tom Cruise, en la entrega de los Premios Bafta 2016. Getty Images
Cada vez son más los hombres que recurren al bótox o a otros tratamientos para luchar contra el paso de la edad. Ya lo han hecho John Travolta, Mickey Rourke, Arnold Schwarzenegger, Sylvester Stallone entre otros. Ahora Cruise, uno de los actores más poderosos de Hollywood, se une al club.
Su compañera de profesión Renée Zellweger decidió recurrir a los retoques estéticos a finales de 2014
. En declaraciones exclusivas a la revista People, la ganadora de un Oscar aseguró que si su rostro estaba diferente se debía a que estaba "más sana" y "más feliz que nunca", y añadió "la gente debe de tomar nota". "¡Estoy contenta de que la gente me vea diferente! Estoy viviendo una vida feliz y diferente, más plena, y estoy encantada de que se note".
Expertos en belleza aseguraron que Zellweger se habría retocado las mejillas y corregido la nariz, además de realizarse un estiramiento en los párpados y aplicarse bótox en su ahora lisa frente. No es la primera vez que la actriz se hace retoques estéticos aunque ella no lo reconoce.

 

14 feb 2016

El negocio redondo de las gafas de sol de lujo está en Italia...................................... María Salas Oraá

La compañía Luxottica fabrica las lentes de Ray-Ban, Armani, Burberry o Chanel.

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Expositor de Luxottica en una feria de gafas en San Diego.
Ovaladas, redondas o de pera, con cristales claros, oscuros o espejados.
 Hay gafas de sol para todos los estilos. De distintas marcas y aparentemente más o menos parecidas, pero la mayoría de ellas tiene el mismo origen.
 Una única empresa italiana, de comienzos humildes pero convertida en una poderosa compañía sin apenas competencia, controla y dicta las tendencias del mercado mundial de las gafas de sol.
Es Luxottica, compañía nacida en 1961 en Agordo, localidad del norte de Italia de poco más de 4.000 habitantes, en la región de Véneto.
 Ahí están las raíces de la verdadera reina de las gafas de sol de lujo, que domina alrededor del 80% del negocio en todo el mundo.
En su poder están el diseño, la fabricación y la distribución de dos de las más poderosas de la industria de las lentes, Ray-Ban y Oakley, de las que es propietaria
. Pero, además, tiene licencia para producir gafas de firmas de lujo como Armani, Burberry, Chanel, DKNY, Michael Kors, Ralph Lauren, Prada, Dolce & Gabbana, Tiffany o Versace.
Se presenta como símbolo de la calidad y el diseño
. Su red abarca 130 países repartidos en cinco continentes.
 Comercializa gafas al por mayor y también vende directamente al público en 50 filiales que tiene repartidas en lo que denomina “mercados estratégicos”
. Diseña, desarrolla y fabrica las gafas en seis instalaciones que tiene en Italia, además de en tres fábricas de China, una de Brasil, una en Estados Unidos —que se encarga de las gafas de sol deportivas— y una de India, que sirve para abastecer el mercado local.

Es un negocio redondo.
 En 2015, las ventas aumentaron un 17% y alcanzaron un valor de 9.000 millones de euros. Sus inicios, sin embargo, no hacían esperar cifras similares.
Su fundador, Leonardo Del Vecchio (1935) se quedó huérfano de padre siendo niño y lo mandaron a un orfanato. Con solo 14 años empezó a trabajar en una fábrica de anteojos y a los 25 creó Luxottica. Del Vecchio siempre ha estado al mando de la empresa y continúa hoy en día a sus 80 años.
 Supo ver la oportunidad de negocio que había en el exterior y, poco a poco, fue haciendo crecer su empresa, que debutó en la Bolsa de Nueva York en 1990, década en la que llegó a acuerdos con las firmas de lujo más poderosas.
Actualmente, es el segundo hombre más rico de Italia, con un patrimonio de 18.300 millones de dólares (algo más de 16.000 millones de euros), según la revista Forbes
. Con fama de trabajador y emprendedor, también es conocida su afición por el lujo y posee varios coches de alta gama, yates y hasta un avión privado.
 En Italia, su fortuna solo se ve superada por la de Maria Franca Fissolo Ferrero, viuda de Michele, propietario del Grupo Ferrero fallecido hace un año.


 

Psiquiatría sí, naturalmente............................................................ Miguel Gutiérrez Fraile

Los psicofármacos han dignificado la vida de los pacientes con trastornos graves.

 Su uso ha aumentado como en otras disciplinas médicas.

 


El domingo pasado leímos una entrevista publicada en EL PAÍS con el periodista estadounidense Robert Whitaker, titulada "La psiquiatría está en crisis", y quisiera presentar algunas objeciones a sus afirmaciones
. Al “falso relato histórico” sobre la psiquiatría norteamericana mencionado en la entrevista [el entrevistado sostiene que se ha hecho creer erróneamente a Occidente que la causa de la depresión y la esquizofrenia es biológica y que se pueden curar con fármacos], cabe hacer muchas matizaciones, especialmente en lo referido a los “efectos negativos”, como él los llama, de la medicalización de la psiquiatría.
La llegada a América en la posguerra de gran número de psicoanalistas atenuó la barrera entre “lo normal y lo anormal” y, como consecuencia, acudieron a sus terapias pacientes con un cierto estatus social.
 Los pacientes psiquiátricos graves quedaron relegados a la asistencia pública.
En estas circunstancias, el descubrimiento de la clorpromazina en Francia (1951) supuso la primera revolución psicofarmacológica e influyó de forma neta en la posterior desinstitucionalización del enfermo psiquiátrico, hasta entonces, mayoritariamente recluido en establecimientos asilares
. La enfermedad mental se consideraba prácticamente inmodificable y la sociedad excluía a estos enfermos de por vida. Los antipsicóticos supusieron un avance incontestable.
Esto marcó una modificación radical en la política asistencial americana y J. F. Kennedy (1962) arbitró cambios legales que permitieron nacer un nuevo modelo: la psiquiatría comunitaria, exportada posteriormente a todo el mundo y que supuso la externalización de los enfermos psiquiátricos más graves, el desarrollo de centros de salud mental, de servicios de psiquiatría en hospitales generales (comienzo de la medicalización de la psiquiatría en los años sesenta) y de recursos intermedios que mejoraron el tratamiento del enfermo.
Además, mejoró la formación de psiquiatras, psicólogos, enfermeras, trabajadores sociales…
 La relación entre los antipsicóticos y la desinstitucionalización de los enfermos mentales graves en EE UU es innegable.
Se pasa de una cifra de 34 personas ingresadas por cada 10.000 americanos en 1955 a 3 personas ingresadas por cada 10.000 en 1994.

La psiquiatría continuaba, afortunadamente, su medicalización.
El enfermo psiquiátrico empezó a ser tratado como el resto de los enfermos.
 Tomó conciencia de su dignidad, de sus derechos.
 Surgieron las asociaciones de familiares de enfermos psiquiátricos y asociaciones específicas de enfermos, a imagen y semejanza de otras asociaciones de pacientes somáticos.
El libro que quiere vender el entrevistado en España alude a la ineficacia de la psiquiatría por el aumento progresivo de enfermos psiquiátricos, lo que no resiste un mínimo análisis racional
. El aumento bruto de trastornos mentales en 30-40 años con toda probabilidad no es distinto porcentualmente del de cáncer de páncreas o artritis reumatoide en el mismo periodo
. Para sustentar sus confusas opiniones, el periodista cita un artículo publicado en aquella época con claros problemas metodológicos, como que la medida —“buen resultado”— varía mucho según época y sociedades.
 Por ejemplo, entonces vivir con los padres a los 30 años era considerado “mal resultado” social en EE UU, cuando en España resultaba “normal”.
Tenemos el dudoso honor de ser la única especialidad con un movimiento ‘anti’
Otro sesgo es el que se refiere a trastornos de ansiedad.
 La ansiedad es consustancial con el ser humano, pero la ansiedad patológica no.
 El periodista no contempla el sufrimiento que presentan muchos enfermos que hasta hace pocas décadas no eran tratados, salvo en el restrictivo ámbito de la psiquiatría privada americana
  En lo que se refiere al Valium, pocas veces en la historia un medicamento ha beneficiado a tanta gente y de tan diversas patologías.
Plantea este señor que la enfermedad mental no es una enfermedad cerebral
. Cree al parecer que el cerebro es el único órgano del cuerpo que nunca se pone enfermo y siempre presenta un perfecto funcionamiento.
 Y que las enfermedades mentales se curan con palmaditas en el hombro. ¿Desde cuándo la actividad mental no está determinada por el cerebro? Diremos más, prácticamente todos los tratamientos psicosociales que se aplican en psiquiatría hoy se basan en pruebas de eficacia que descansan en modelos procedentes de la neurociencia cognitiva, que postula que el cerebro humano tiene capacidad de neurogénesis y plasticidad neuronal hasta su muerte, lo que le permite adquirir y consolidar nuevos hábitos que compensan funciones perdidas por la enfermedad mental. Y esto es algo más que “pastillas”
. Es la parte nuclear de la psiquiatría moderna basada en modelos antitéticos a los que se proponen en esa entrevista.
Los psiquiatras no somos los únicos médicos que tratamos síntomas mentales: el dolor o el llamado mal estado general es tan mental como la ansiedad, la tristeza o el delirio
. Prácticamente nadie discute que el dolor debe ser tratado y suprimido como sea.
 Ahí están las modernas unidades del dolor. Sin embargo, la ansiedad patológica no
. Esta discrepancia es acientífica.
El entrevistado considera que hay un “excesivo” consumo de psicofármacos. Efectivamente, ha habido un aumento global del uso de psicofármacos, aunque en EE UU esto se produce en menor medida en población negra e hispana. Poblaciones que cuando enferman tienen más probabilidades que los anglosajones de suicidarse o acabar en una prisión que ir al hospital o a la consulta privada de un psiquiatra. Las cifras son sobrecogedoras. Esto no parece importarle al señor Whitaker. Los enfermos ricos toman medicaciones y los pobres son excluidos socialmente, a la cárcel o al cementerio.
Los psicofármacos han permitido el desarrollo de terapias no coercitivas, no farmacológicas, destinadas a aliviar los déficits sociales de los enfermos así como a controlar sus síntomas más disyuntivos.
La tendencia al aumento de consumo de fármacos es un fenómeno global: la farmacoterapia analgésica sigue parecida evolución (y nadie hace un movimiento ideológico en contra de tratar el dolor con química). En EE UU, el porcentaje de usuarios de analgésicos más potentes que la morfina pasó del 17% al 37%, y lo mismo pasa con los antibióticos, cuyo consumo aumentó un 36% en la década de los años 2000
. Ocurre lo mismo con hipocolesterolémicos, antihipertensivos, antidiabéticos y antineoplásicos. Han aumentado las intervenciones de cataratas, de cirugía digestiva, los trasplantes y en general toda la actividad médica.
Esta tendencia global se relaciona con el acceso a mejores servicios médicos. ¿Hay que corregir esto? Es posible, pero afecta de manera transversal a todas las especialidades médicas. Focalizar el discurso en exclusiva sobre la psiquiatría no es otra cosa que contribuir a perpetuar su rechazo social y los prejuicios antipsiquiátricos. ¿Qué otra especialidad médica ve tan cuestionada la validez científica de su disciplina? Tenemos el dudoso honor de ser la única especialidad médica con un movimiento anti. Hay un movimiento contra la psiquiatría.
Ustedes nunca oirán hablar de un movimiento anticardiología o de un movimiento antidermatología. Entrevistas como esta contribuyen a la estigmatización de la psiquiatría y a la exclusión de muchos enfermos
. Presentar la ciencia médica adecuadamente para un público informado debe ser una exigencia ajena al oportunismo.
Miguel Gutiérrez Fraile es presidente de la Sociedad Española de Psiquiatría y catedrático de Psiquiatría de la Universidad del País Vasco.


Solo los náufragos eligen puerto................................................................ Manuel Jabois

Pocas mujeres en España dimiten más y mejor que Esperanza Aguirre.

 

Pocas mujeres en España dimiten más y mejor que Esperanza Aguirre.
 Nadie consigue lo que ella en cuanto a puesta en escena: convocatoria relámpago, secretismo absoluto y a la hora del cocido.
 Así se hacen las cosas en la política pop.
 Uno de sus colaboradores más cercanos la recuerda dictando decisiones descomunales en sus días libres, sentada al borde de una piscina y con los pies chapoteando en el agua.
 Ordenando cambios de Gobierno sujetando una lista de nombres colocados en orden según su grado de discreción para evitar filtraciones.
Deambulando por el despacho de la Comunidad con aire grave mientras pronuncia expresiones que se creían desterradas del castellano ante lo que consideraba la traición de un amigo o algo peor: el amor de un enemigo.

En ese contexto se entiende la rueda de prensa de este domingo, elaborada a su imagen y semejanza: una: una despedida con zarpazo que ni siquiera es tal, ni la despedida ni el zarpazo.
 Continúa siendo la jefa de la oposición a Carmena, y recogió las uñas cuando tuvo a tiro el cuello de Rajoy, al que prefirió dejarle la marca antes que desangrarlo en su propia casa
. Salvo sus razones, el resto de su intervención no la escribió para ella sino para el presidente.
 Que la leyese Esperanza Aguirre antes se debió a que confía más en su discreción que en la de Rajoy, por eso se puso ella delante en la lista.
Todo, todo ese discurso que por ratos abría teatralmente las carnes (“la corrupción nos está matando”) parecía estar pronunciándolo mientras impostaba la voz del presidente del Gobierno.
 Solo hay que fijarse en cómo abría de vez en cuando los ojos en señal de estupor y las ganas que tenía, en el fondo, de fumar un puro y pedir el Marca cuando pronunció una frase estratégicamente llena de eses: “Este no es el tiempo de los personalismos, sino de los sacrificios y las cesiones”
. Un asesor la detuvo en medio del pasillo cuando se dirigía a la sala de prensa con una barba postiza. Todo un aviso para navegantes si hubiese agua debajo de Rajoy.
 Un remedo, en realidad, de aquello de Jacinto Benavente: “Solo los náufragos eligen puerto”. Si no se ahogan antes.
No se va, porque mujeres así no se van nunca, pero hay que reconocerle pasión en sus dimisiones
. Ha terminado tan rodeada de corrupción que la única salida que empezaba a quedarle era decir que a sí misma no se conocía de nada y que si había ido a su propia boda fue porque no le quedaba más remedio.
Su anuncio es más ruidoso que efectivo (le quedaba poco tiempo) , pero la coloca de nuevo en el pret a porter de la dimisión preventiva. Con la cúpula financiera de Génova acusada de organización criminal, y las costuras del PP de Madrid a punto de reventar en mil pedazos (hay que reconocerle resistencia), Aguirre ha encontrado el momento adecuado para marcharse y concentrarse en una misión más peliaguda: la desarticulación municipal de titiriteros y Reyes Magos.
Lo hizo con una razón humana, la corrupción, que podría resumirse así: “Empiezo a recordar de qué me suena Francisco Granados”.