Un Blues

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Del material conque están hechos los sueños

29 dic 2015

¿Primavera en invierno?



Durante el mes de diciembre las temperaturas han sido inusualmente altas lo que ha hecho que, en muchos lugares de Europa, las flores broten como si estuviesen en primavera.
 En la imagen, un narciso en Heilo, Países Bajos. 



Una pareja pasea por la playa de Scheveningen, Holanda. 26 de diciembre de 2015. 



Una abeja recoge el polen de una rosa de Navidad en una soleada mañana en Hanau, al sur de Fráncfort, Alemania. 



Paseo en bici al atardecer en Fuerstenfeldbruck Pflaumdorf, Alemania. 



Un surfista hace estiramientos en la playa de Biarritz, en el suroeste de Francia. 

En Reino Unido han vivido el mes de diciembre más cálido en casi 70 años lo que ha hecho que la floración de los narcisos se haya adelantado en algunos jardines de Londres. 


Un grupo de gente disfruta del cálido sol de invierno en el lago Greifense en Suiza.



Un hombre da de comer a los cisnes en el lago Jarun de Zagreb bajo un cálido atardecer poco habitual en estas fechas en Croacia. 



Escena de playa en Atenas (Grecia) donde se alcanzaron los 17 grados de temperatura el 23 de diciembre.

Cerezos en flor en el centro de Magdeburgo, Alemania.


Jóvenes palestinas caminan por el puerto de la ciudad de Gaza. 


Práctica de paddle surf en la playa de Can Pere Antoni de Palma de Mallorca, España.



Jóvenes turistas disfrutan de un paseo por la Plaza Roja de Moscú donde las temperaturas han subido a los 5 grados, una temperatura insólita para el mes de diciembre en la capital rusa. 


Un joven hace deporte en el Alexandra Palace Park de Londres donde los almendros han comenzado a florecer debido al buen tiempo.


Una flor al borde de una carretera de la ciudad alemana de Fráncfort con las luces de la ciudad de fondo.

Una locutora de la Cope hace el ridículo al atacar a Pablo Iglesias con esta foto

Cristina López Schlichting, presentadora del programa Fin de Semana de la cadena Cope, ha recibido un aluvión de críticas este lunes por la noche en Twitter después de publicar un foto en la que, supuestamente, aparecía Pablo Iglesias junto al líder de Podemos en la Comunidad de Madrid, José Manuel López, pegando carteles electorales de Hugo Chávez antes de las últimas elecciones de Venezuela.
"De las elecciones que ganó Maduro hace dos años. Qué majo", decía en el tuit. El problema, como se encargaron de subrayar decenas de usuarios, es que esa imagen se trata de un montaje.
 En la foto original, obra del fotógrafo de El Mundo Javier Barbancho, se ve a los dos políticos pegando carteles de Podemos en el inicio de la campaña electoral de las autonómicas de mayo.
Tras el error y las críticas, Cristina López Schlichting ha pedido disculpas reiteradamente en Twitter.
Facu Díaz

28 dic 2015

Isabel Preysler y Mario Vargas Llosa, treinta años de una amistad peligrosa

Hace dos años coincidieron en un viaje a México y Perú. Según testigos, por entonces el matrimonio del Nobel con Patricia Llosa ya estaba «terminado» 

Gente&Estilo - Gente

Isabel Preysler y Mario Vargas Llosa, treinta años de una amistad peligrosa

Hace dos años coincidieron en un viaje a México y Perú. Según testigos, por entonces el matrimonio del Nobel con Patricia Llosa ya estaba «terminado»
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Marbella, agosto de 1986. En torno a la media noche Isabel Preysler, Miguel Boyer y Mario Vargas Llosa, a quien acompañaba su esposa Patricia, salen del restaurante La Fonda tras compartir mesa y mantel.
 Sonrientes, bronceados, relajados... La escena, captada por el fotógrafo de ABC, mostraba a la pareja del momento, Boyer-Preysler, apenas cuatro meses después de que su amor clandestino se hiciera público con otras fotografías consagradas a certificar la evidencia: Isabel y Miguel estaban enamorados.
Los Vargas-Llosa aparecían como mera comparsa. Es bastante improbable que quienes disfrutaron de aquella cálida velada se les pasara por la imaginación que, casi 30 años más tarde, protagonizarían un triángulo amoroso en el que algunos ven un novelón y otros, un folletín.
Isabel Preysler y Miguel Boyer ya convivían, pero aún no se habían casado.
 Los Vargas eran marido y mujer desde 1965. Por aquel entonces, el escritor peruano, que era más amigo de Boyer que de Preysler, se encontraba en Málaga en compañía de Patricia.
 Instalados en la clínica Buchinger, se estaban sometiendo a tratamientos antiestrés.
Un mes antes, en julio del 86, la exmujer de Julio Iglesias y de Carlos Falcóhabía viajado con la revista «¡Hola!» hasta San Luis (EE.UU.), donde entrevistó el escritor.
Allí conoció a Mario.
El 2 de enero de 1988, Boyer y Preysler sellaban su amor con una boda civil en Madrid.
Pero varios meses más tarde, ya en 1989, en los mentideros de la Villa y Corte se hablaba de una crisis entre la socialite y el exministro socialista; también se decía que Preysler habría recurrido a Vargas Llosa como «su paño de lágrimas».
 Por aquel entonces, el escritor ya estaba metido en la arena política de su país natal, que derivaría en su candidatura a la presidencia en 1990.
 Cuentan las malas lenguas que a Isabel le atraía la idea de convertirse en la primera dama del Perú y muchos ya veían al escritor como su cuarto marido.
 Ella no tardó en negarlo.
Ahora, cuando falta un mes para que se cumplan 29 años de aquel primer encuentro, «¡Hola!» ha unido el tercer vértice del triángulo.
Esta semana, la revista publicaba en portada unas imágenes de Presyler junto al Nobel paseando por Madrid tras un almuerzo para dos.
 Una instantánea que «¡Hola!» no habría difundido sin el consentimiento de la viuda de Boyer.
La revista señalaba que Vargas Llosa se había «separado» de Patricia, con la que «mantiene una relación cordial».
También, que Isabel y Mario conservan «una amistad que las circunstancias de sus vidas han hecho que se afianzara últimamente». El mismo día del reportaje de «¡Hola!», Tamara Falcó, la cuarta hija de Isabel, confesaba a Beatriz Cortázar que lo que quería era ver feliz a su madre y que por eso no había ningún reparo a la hora de aceptar esta relación.

Reencuentro en un yate

El 27 de febrero de 2012, Boyer sufría un ictus por el que se sometió a una dura rehabilitación.
 Murió en septiembre del pasado año. «La soledad de la ausencia de Miguel la sufrí muchísimo durante su enfermedad (...) Reconozco que fue entonces cuando verdaderamente perdí a mi compañero de viaje», contó Preysler en una entrevista para «¡Hola!».
Un año después del ictus de Miguel, la socialite y el escritor habrían coincidido en un viaje a México y Perú organizado por la petrolera mexicana Pemex junto a uno de los hijo del magnate Carlos Slim. «Entonces ya había cierta química entre ellos», cuenta un testigo, quien detalla que estuvieron en Isla Mujeres, en el yate de Slim, «junto a otros matrimonios».
 Una información que representantes de la petrolera no han confirmado ni desmentido a este diario. «Vargas Llosa no fue con Patricia, su relación estaba terminada, ella solo le acompaña a los actos oficiales.
 Boyer no estuvo en el viaje porque ya estaba enfermo», sentencia el testigo.
Ahora parece que el tiempo ha ordenado los sentimientos que florecían bajo una simple amistad.
 Lejos quedan las palabras de agradecimiento que Vargas Llosa dedicó a su esposa con motivo del Premio Nobel. El jueves, tras ser sorprendido en un taxi, confirmó ante las cámaras de «Sálvame» que está «separado».
Es su primera incursión en la prensa del corazón, cuya artesanía tanto criticó en su ensayo «La civilización del espectáculo».
 Quizá arranque ahora su novela más incierta, aquella que de ninguna manera el escritor peruano podrá comenzar pensando en el final.
 

Maitena: “Me pasó un tsunami por encima”.................................................... Raquel Garzón

La historietista argentina reúne en 'Lo peor de Maitena' sus cómics eróticos. "Es mi versión chica punk", afirma.

 

La dibujante argentina Maitena.

La archiconocida historietista argentina acaba de reunir en Lo peor de Maitena (Sudamericana) sus cómics eróticos, dibujados en tiempos de “historietas llenas de hombres ganadores y mujeres objeto” y antes de convertirse en “una humorista seria”.
—¿Lo peor de Maitena es su versión “chica mala”?
—Es mi versión chica punk, que era lo que era cuando dibujaba estas historietas sobre sexo en los años ochenta y noventa.
 Igual el título juega con el de mi libro Lo mejor de Maitena, que es una selección de las viñetas que ya conocen.
—¿Qué rescata a nivel creativo de esos años vividos a lo bonzo?
—Las ganas de dibujar mil horas todos los días y, sobre todo, todas las noches.
 El libro es como un cuaderno de estudiante: muestra el paso por muchos estilos diferentes y prefigura lo que sería después mi dibujo para Mujeres alteradas.
 Más allá de buenos o malos, quería que los dibujos estuvieran vivos, y lo están
. Algunos me sorprendieron, como esa historieta de dos páginas en la cual un hombre se enamora de una travesti pensando que es una chica… y se casa con ella.
—La mujer como sujeto de deseo —“predadora” la llama en el prólogo— era difícil de digerir cuando dibujó estas historietas. ¿Cambió eso?
—Cambió todo. Las ideas de lo femenino y lo masculino ya no son categorías para definir a hombres o mujeres.
 Los hombres cocinan, cuidan a los cachorros, son coquetos y lloran cuando están heridos. Las mujeres toman la iniciativa, manejan el taladro, juegan al fútbol y mantienen a su familia si hace falta.
—Ya tiene una nieta. Debe ser poderoso ver en blanco sobre negro las fantasías sexuales de la abuela, ¿no?
—Es muy chica para eso, pero creo que no va a ser un tema.
Mis hijos mayores vivieron toda esta época en la que dibujaba estos cómics mirando mi trabajo sobre el tablero cuando llegaban del colegio y lo tomaron con naturalidad.
Yo usaba revistas porno para dibujar desnudos y ellos me las robaban. Aunque las más violentas, como Barrio Chino, las escondía.
—Los lectores de Rumble, su primera novela, esperan la próxima. ¿Está escribiendo?
—Me está costando escribir porque me pasó un tsunami por encima: tuve que irme del paraíso uruguayo donde vivía para volver a Buenos Aires, la ciudad de la furia; me separé después de 20 años; traje a mi hija mayor recién separada y a su beba a vivir conmigo; me metí en una historia de amor que no tiene futuro…
 De tener una vida supersólida, estoy viviendo en un presente continuo.
Pero por eso mismo tal vez es que necesito urgentemente escribir.