El rey Juan Carlos, en el gran premio de Fórmula 1 de México, el pasado octubre.
Amigos cercanos del rey Juan
Carlos nos desvelan cómo es su nueva vida, cuánto le preocupa la
situación de Cristina y por qué se acabó su relación con Corinna. Y
Corinna responde.
Vuelo MAD-LRM. 13:00 h. Procedente de Madrid (MAD), el jet privado de
Fanjul Corp. toma tierra en el exclusivo Aeropuerto Internacional de La
Romana en República Dominicana.
A bordo, tres tripulantes y cuatro
pasajeros:
tres escoltas de Casa Real y el rey Juan Carlos. Bajan
la escalerilla y a pocos metros un helicóptero les espera. Minutos más
tarde aterrizan en el helipuerto de Casa Grande, la mansión frente al
mar que posee Pepe Fanjul.
Un espectacular dominio ubicado dentro de la
lujosa urbanización Casa de Campo, propiedad de la familia Fanjul, con
playa propia, canchas de tenis, campos de golf, centro hípico y un
teatro para 5.000 espectadores.
Pepe les espera a pie de pista, inclina
la cabeza ante el rey y saluda al resto. Es sábado, 21 de febrero de
2015.
“Hace más de 50 años que don Juan Carlos y yo somos amigos. Nuestras familias ya mantenían una gran amistad”,
me relata al otro lado del teléfono Pepe Fanjul.
Es la primera vez que
habla sobre “Su Majestad” y lo hace porque cree “que ha llegado el
momento de su reconocimiento”.
A principios del siglo XX los Fanjul crearon en Cuba el mayor
conglomerado mundial de caña de azúcar. Con la llegada al poder de Fidel
Castro tuvieron que emigrar a Nueva York y más tarde a Florida donde
reconstruyeron su emporio.
Así nació Fanjul Corp., una empresa que
produce más de 7 millones de toneladas de azúcar al año. Hoy es la
familia más influyente de Florida, propietaria de refinerías en Nueva
York, Baltimore y Luisiana y una de las mayores benefactoras de la
política estadounidense.
Pero Pepe nos asegura durante nuestra
conversación que con el rey le une “una amistad personal, ni política ni
empresarial.
Mejor amigo que él no existe, no conozco a un amigo más leal. Todo
el mundo le quiere mucho.
Cuando va de cacería o de regata, él saluda a
todos. Es natural y cariñoso, una persona excepcional con una paciencia
tremenda”.
No era la primera vez que don Juan Carlos visitaba
La Romana
.
Lleva haciéndolo años, y también fue el retiro donde se alojó tras su
abdicación, el 2 de junio de 2014. “La suerte es que todo ha salido bien
desde entonces.
Viene mucho aquí, donde se aloja varios días y donde
todo el mundo le conoce. Cuando llega saluda tanto al jardinero
como al chófer, al personal de servicio... A todos, sean ricos o pobres.
Y todos le admiran. Yo mismo le tengo una gran admiración y un inmenso agradecimiento
Se ha ganado de verdad a la gente y al pueblo. Es un ejemplo a
seguir. Si todos los reyes fueran como él habría muchas más monarquías
en el mundo”.
"Cuando llega saluda tanto al jardinero como al chófer, al personal de
servicio... A todos, sean ricos o pobres. Y todos le admiran. Yo mismo
le tengo una gran admiración y un inmenso agradecimiento", relata Pepe
Fanjul.
Durante aquellos días de febrero, Emilia Fanjul, esposa de Pepe,
ofreció un almuerzo en Casa Grande en honor a don Juan Carlos.
A su
derecha se sentó el presidente de la República Dominicana, Danilo
Medina; a su izquierda, Pepe Fanjul.
Entre los invitados se encontraban
algunos miembros de la nobleza británica como lord Charles
Spencer-Churchill, hermano del duque de Marlborough, y su esposa, Lady
Sarah Goodbody, y Lord William Astor III, esposo de Lady Annabel Jones,
suegra del primer ministro británico David Cameron.
Pero también Blaine
Trump, cuñada de Donald Trump, y grandes expertos en finanzas, como
Dixon Boardman, director general del Optima Fund Management Group, y su
esposa, la princesa Arriana de Hohenlohe-Langenburg, hija del fallecido
príncipe Alfonso de Hohenlohe; y el rico inversor sueco Karl Wellner,
director del fondo de inversión Papamarkou Wellner Asset Management y
esposo de la influyente periodista norteamericana de la CBS Deborah
Norville.
Tras este evento se difundió el rumor, que publicaron varios
medios españoles, de que Deborah era la nueva amiga de don Juan Carlos
(guarda un gran parecido con Corinna Zu Sayn-Wittgenstein). Sin
Sin embargo, la periodista me desmiente que acudiera a ese almuerzo:
“Esta historia es completamente infundada y categóricamente falsa.
Nunca he conocido al rey Juan Carlos ni jamás he asistido a un evento en el que él estuviera presente”.
La mayoría de los invitados a este encuentro son amigos de Corinna Zu Sayn-Wittgenstein. Pero ella no apareció ni allí ni en otros eventos privados a los que ha acudido el rey últimamente.
“Esa persona ha desaparecido totalmente de nuestro mapa”, me asegura tajante Josep Cusí.
Este armador y exregatista catalán es la sombra de don Juan Carlos, una
de las personas que mejor le conocen, su mano derecha y amigo fiel y
leal
. Cinco años mayor que el soberano, se conocieron en la preparación
de los Juegos Olímpicos de Múnich 1972 y, tal como nos cuenta:
“
Nuestra amistad se ha mantenido a lo largo de todos estos años. Tengo un trato muy directo con él, hablamos casi todos los días.
Nos unen además muchas aficiones en común como la vela, la caza, el
tiro al plato, los perros...”. Cusí ha estado al lado del rey en sus
mejores momentos y también en los más difíciles
En las pocas ocasiones
en las que se ha retratado al monarca de forma privada, Cusí casi
siempre aparece a su lado.