Un Blues

Un Blues
Del material conque están hechos los sueños

13 nov 2015

Eva Green, ‘made in France’.................................................................... Ana Fernández Parrilla

Bomba sexual delante de las cámaras, chica tímida detrás de ellas.

 Así se define la actriz Eva Green, que facilita trucos para conseguir algunos de los 'looks' más perseguidos.

 

Eva green luce sus ondas al aire.

La mayor base de datos de la industria cinematográfica, IMDb, asegura que Eva Gaëlle Green (París, 1980) rehusó interpretar el personaje de Hilary Swank en La dalia negra porque quería evitar que la encasillaran en papeles de mujer fatal.
 También recoge que “compuso la música y grabó varias canciones” de Soñadores, la película de Bernardo Bertolucci con la que dio el salto al cine.
Ninguna de ambas informaciones es cierta. “Ojalá pudiera componer música. Sería estupendo. Pero es terrible que la información siga ahí. Mi agente intentó quitarlo”, cuenta ahora metida en otro papel, el de embajadora de la firma L’Oréal Professionnel. Respecto al motivo por el que no participó en el filme de Brian de Palma, responde: “Me pidieron que fuera a una audición, pero estaba rodando El reino de los cielos
. Ni siquiera era una oferta en firme”.

Conseguir el 'look'

Ondas al aire
Antes de empezar, el peluquero Sam McKnight aplicó Beach Waves Wild Stylers by ­Tecni.Art, de L’Oréal Professionnel, por la melena de la actriz.
 Después enrolló el cabello en mechones grandes con ayuda de unos bigudíes y pasó el secador.
 Hay que dejar que el pelo pierda calor. “Una vez enfriado el pelo, se sueltan los mechones y se rompen las ondas, primero con los dedos y luego con un cepillo”, explica.
Al que sí rechazó fue al director Lars von Trier
. Pese a que comparte con su madre, la también actriz Marlène Jobert, el gusto por las narraciones oscuras, las últimas películas del danés, Anticristo y Nymphomaniac, eran demasiado descarnadas para su gusto.
 Y eso que, repasando su filmografía, queda claro que no tiene ningún problema con las escenas de sexo, incluso aquellas que van cargadas de violencia: la de 300: El origen de un imperio le dejó el cuerpo lleno de moretones, aunque es la que mantuvo con Johnny Deep en la fallida Sombras tenebrosas la que le ha quedado para el recuerdo.
“Es mi favorita porque representa una imagen simbólica de lo que es hacer el amor: algo divertido y loco”, afirma sin el menor rastro de acento galo durante la entrevista celebrada en París el pasado mes de abril.
“Para Casino Royale, los estudios me presionaron muchísimo.
Decían: ‘La queremos, pero solo si suena británica’, así que trabajé como una loca y se ha convertido en mi acento, aunque me considero cien por cien francesa”, explica.
En el momento de este encuentro, Green se encontraba rodando El hogar de Miss Peregrine para niños peculiares, basada en el superventas infantil del mismo título
. Esta es la segunda vez que se pone a las órdenes de Tim Burton.
 “Soy muy exigente con los papeles que escojo.
 No puedo trabajar solo por el hecho de hacerlo.
 Ser imagen de marcas me permite el lujo de no tener que hacer películas de mierda, aunque tampoco sería capaz de poner una sonrisa de plástico si no creyera en los productos que represento”.
La colaboración entre la estrella del celuloide y la firma de cosméticos capilares comenzó a primeros de año.
Desde entonces, la actriz ha protagonizado las campañas publicitarias de la línea de styling Wet Domination by Tecni.Art y la gama de tratamiento para el cabello dañado Pro Fiber.
 En la presentación de esta última en París, los asistentes al evento no pararon de acosarla para que se retratara con ellos: “El otro día paseaba con mi madre por las Tullerías y el Louvre y vi a todo el mundo haciéndose fotos con esos palos [de selfies]. Pensé: ‘¿Qué sentido tiene? ¿Qué demonios es esto?’. Les importa más hacerse la foto que vivir el instante.
Cuando asisto a un evento no me miran realmente.
 Toman la foto para enseñar a sus amigos que han estado conmigo en lugar de decirme: ‘Encantado de conocerte’. Me parece muy triste. No hay conexión humana”.

Conseguir el 'look'

Eva Green luce un peinado efecto mojado.
Otro aspecto de su profesión que tampoco le agrada es hablar con la prensa, aunque asegura haber mejorado con los años.
“Como normalmente interpreto papeles de mujeres seguras y dominantes, se asume que debo ser igual en la realidad, pero, de hecho, soy una persona más bien tímida y privada
. En el colegio me ponía colorada cada vez que un profesor me hacía una pregunta”.
La actriz María Valverde, que trabajó con ella en la película Cracks, asegura que tras la timidez de Green se esconde “una de las mujeres más divertidas y sarcásticas” que conoce.
“Me gustó mucho descubrirla como persona y darme cuenta de lo trabajadora, atenta, luchadora y generosa que era”.
Juan Antonio Bayona la dirigió en los dos primeros capítulos de la serie Penny Dreadful.
 Él también se deshace en halagos:
 “Es tan enigmática en la vida real como su personaje, pero también es agradecida, honesta y divertida.
 En el cine de misterio, menos siempre es más.
Y Eva sabe mucho de misterio”.
John Galliano ya la calificó como “verdadero enigma” justo después de haberla elegido para ser imagen de la fragancia de Dior Midnight Poison.
 Curiosamente, los hombres que se perfuman pierden todo atractivo para la actriz: “No lo encuentro sexy. Les hace perder su virilidad, el lado salvaje y animal”.
elpaissemanal@elpais.com

Melena saludable

Limpiar sin resecar
“Con los sombreros y gorras, el pelo no respira y el sebo se fija en el cuero cabelludo”, advierte Patrick Phelippeau, de Jean Louis David.
 Para evitarlo, recomienda usar Powder Bluff, de Kérastase (27 euros), un champú en seco “que está lleno de vitaminas y no reseca el cabello”.
Fomentar el crecimiento
En la Antigua Grecia ya se usaba el extracto de cebolla para mejorar el estado del cabello
. Ahora es el componente principal de este champú de la firma Nuggela & Sulé (19,90 euros), que también activa el riego sanguíneo.
Frenar la caída
Las ampollas Dercos Aminexil Pro, de Vichy (56 euros / 18 monodosis), proporcionan los nutrientes para conseguir un cabello más fuerte y espeso.
Proteger del calor del secador
Con productos como Blowout, de Living Proof (24 euros), que contiene polímeros sensibles a la temperatura que funcionan como un escudo térmico.
Estimular el cuero cabelludo
El cepillado contribuye a revitalizar los folículos pilosos y distribuye los aceites presentes en el cuero cabelludo hacia las puntas.
 El modelo Compact Styler de Tangle Teezer (16,50 euros en sephora.es) usa una tecnología que garantiza el brillo.

Hombre y mujer en la historia de la fotografía


La exposición 'Percepciones' en la fundación Canal hace una revisión de los roles masculino y femenino en las instantáneas. En la imagen, Andy Warhol con un joven, 1984. 






Marlene Dietrich, 1931. 


'Niña hispana con su hermano', Dallas, Texas. 1987. 





El mal, tan familiar y protector................................................................... Carlos Boyero

Da mucho miedo esta película. Y ninguna compasión por el destino trágico de esa familia.

Un fotograma de 'El clan'.


Recuerdo todas las películas de este muy tenebroso director argentino llamado Pablo Trapero con una luz determinada y con una vocación enfermiza (o realista) porque esta describa la vida real, tan insulsa, o la oscuridad, pero jamás con fines poéticos, sino con la sensación de que intenta convencernos de que la vida es así, un negocio siniestro entre supervivientes.
 Ninguno de sus personajes es cinematográfico, no hay albas ni crepúsculos, lo que describe es tan lamentablemente cotidiano como sórdido, el crimen en sus diversas variantes, hablo de la angustia, la corrupción, el acorralamiento, la certidumbre de que nunca podrás dirigir tu propia vida, la relación entre víctimas y verdugos, una geografía tan inhóspita y tan sucia como veraz.
Veraz porque posee un notable talento para que el espectador se implique, para que asista pasmado y horrorizado a las barbaries que narra.
 Y sus monstruos no son sólo malos, incluso pueden ser gente confusa, o con tentaciones difíciles de rechazar, o en el caso de su última película, El clan, una familia modélica, en sus formas, en su preocupación por el padre, la madre, los hermanos, su estatus social, sus deseos, sus relaciones, sus amigos.
 Todo es calor humano, reglas, respeto, refugio, complicidad, acusaciones sobre los hijos pródigos que abandonaron un paraíso tan perdurable, rezos silenciosos ante el Santísimo en las comidas y en las cenas, repaso nocturno de los deberes escolares con los hijos más pequeños, respeto entre patriarcal y atemorizado por parte de ellos, jóvenes, adolescentes o niños ante esos padres que ponen la comida en la mesa, que te permiten una educación de lujo, que se preocupan de tus problemas pequeños o grandes, que controlan tus estados de ánimo, de los que sabes que lo hacen todo por tu bien, que tu presente y tu futuro descansan en ellos.
El clan comienza con imágenes en las que Alfonsín, ese señor tan civilizado y nada radical que presidía el Partido Radical, reconoce a Ernesto Sábato (un grandioso investigador del mal, lean ante todo Sobre héroes y tumbas) la terrorífica autenticidad de su informe sobre la impune barbarie que practicó la Junta Militar.
 Y como siempre, no ocurrió nada, los villanos no pagaron su culpa.
 La reconciliación nacional lleva a no agitar más las aguas convulsas, esas mierdas que justifican la paz no haciéndole pagar cuentas a la atrocidad en nombre de esa cosa tan falsa llamada el bien común.
Trapero cuenta con lenguaje claro que la oscuridad siguió triunfando en aquella Argentina.
 Que los asesinos legalizados que torturaban y lanzaban desde los aviones al mar a tanto subversivo (también aparece Galtieri, hablando repugnantemente de las patrióticas víctimas que la palmaron en Las Malvinas) se vean obligados a buscarse la vida, en complicidad absoluta —y con riesgo relativo— de ese poder policial, judicial y político que se ha vuelto repentinamente demócrata y civilizado.
Y pueden ejercer de lo que siempre han sido, de gánsteres con el carné de patriotas.
 Ya no hay que cazar rojos.
Solo secuestrar y matar, después de cobrar suculentos rescates, gente millonaria, imagino que muy próximos a su ferviente ideología a su defensa del orden.
Da mucho miedo esta película.
 Y ninguna compasión por el destino trágico de esa familia ejemplar.
 Ese terror se prolonga en la mirada muerta y en el contenido tono de voz de Guillermo Francella, ese actor camaleónico.

 

Hallados los cadáveres de siete bebés en una vivienda de Alemania

La casa es de una mujer a la que busca la policía como posible madre de los niños.

Exterior de la vivienda en Wallenfels. / Nicolas Armer (AFP) (Reuters - Live / (EFE))

La policía alemana ha encontrado los cadáveres de varios bebés en un edificio de la localidad de Wallenfels (2.800 habitantes, norte de Baviera), según han informado fuentes policiales
. El hallazgo se produjo el jueves por la tarde, tras acudir un equipo médico de emergencia a una vivienda del pueblo, pero hasta ahora no se había especificado el número de cadáveres.
La investigación del caso está en manos de la fiscalía y de la policía de Coburg, que señaló que los cuerpos se encuentran "en mal estado" y pidió esperar a que concluya el trabajo de los forenses para determinar si puede haber más cadáveres.
 Los investigadores ofrecerán una rueda de prensa para informar sobre el suceso este viernes.
Según los primeros datos facilitados por la policía, el equipo médico acudió a la vivienda tras recibir una llamada que alertaba de la existencia de los cadáveres.
 Se trata de la casa de una mujer de 45 años, a la que se busca para ser interrogada como posible madre de los bebés.
Está previsto que este mismo viernes comiencen las autopsias a los cuerpos, aunque los investigadores creen que hasta principios de la próxima semana no será posible determinar la causa de las muertes, cuándo ocurrieron o incluso el sexo de los bebés.
El caso de Wallenfels sigue a otros crímenes similares ocurrido en Alemania, como el hallazgo de los cuerpos de cinco niños, en 2013, en una vivienda de Schleswig-Holstein (norte).
El más grave fue el caso de los nueve bebés que se encontraron enterrados en distintas macetas de una casa en el estado de Brandeburgo (este), en 2005.
 El crimen múltiple lo cometió una misma mujer, que fue condenada a 15 años de cárcel por el asesinato de nueve de sus trece hijos entre 1992 y 1998.
 La mujer había ocultado sucesivos embarazos y luego había matado a las criaturas tras su alumbramiento.