Un Blues

Un Blues
Del material conque están hechos los sueños

13 sept 2015

Un nuevo naufragio se cobra al menos 34 vidas en una isla griega......................... María Antonia Sánchez-Vallejo

Casi la mitad de los muertos son menores: cuatro bebés y diez niños.

 La embarcación trasladaba a 112 refugiados e inmigrantes.

Por favor que paren este horror , se van de un lugar para morir ahogados en otro que está en quiebra y sufriendo todos y nosotros miramos.

Es una auténtica Odisea, solo que sin las sirenas o quizás necesiten esa mitades de personas y peces para sobrevivir. Si leemos un poco la Odiseaa de Homero , es algo parecido a lo que ocurre, incluso geograficamente con lo que está sucediendo ahora pero La grecia de Homero no es la Grecia que  se puede mantener a ella misma .

Una nueva tragedia en el Mediterráneo oriental ha añadido al menos 34 muertos a la larga lista de refugiados e inmigrantes ahogados en su intento de alcanzar las costas de Europa.
  Las aguas de la isla de Farmakónisi, equivalente griego a la Lampedusa de infausto recuerdo, devolvieron esta mañana sus cuerpos, casi la mitad menores —cuatro bebés y diez niños—, mientras a primera hora de esta tarde proseguían las labores de auxilio.
 Al menos 68 personas pudieron ser rescatadas, mientras que 30 alcanzaron a nado las costas de la isla, situada a 15 kilómetros de Turquía. En la embarcación viajaban al menos 112 personas, según el balance de la Guardia Costera.

En paralelo a otro operativo de búsqueda en curso desde el sábado frente a la isla de Samos —cinco desaparecidos, cuatro de ellos menores—, en las labores de rescate del naufragio de Farmakónisi participan dos helicópteros Super Puma y fuerzas de la Guardia Costera y la Armada griegas.
 A primeras horas de la mañana de este domingo, una llamada al número de emergencia 112 disparó la alarma. 
Un centenar de refugiados e inmigrantes se hallaban en peligro en aguas de la isla, situada al sureste del mar Egeo y donde en enero de 2014 se produjo uno de los peores naufragios en aguas griegas, que costó la vida a 12 personas.
En esa tragedia murieron ahogados un refugiado sirio y sus cuatro hijos, embarcados a la desesperada rumbo a Europa tras perder poco antes a su esposa y madre, respectivamente, en un bombardeo en su país natal. 
Sin la repercusión que tristemente logró el caso del pequeño Aylan, ya que fue un incidente aislado -y sobre todo sin cámaras cerca-, la escasa condena judicial a los traficantes del barco hundido provocó una oleada de críticas por parte de las organizaciones humanitarias y activistas de derechos humanos.
Desde comienzos de año, más de 2.700 migrantes han muerto en el Mediterráneo, según la Organización Internacional para las Migraciones (OIM). El Gobierno interino de Atenas rechazó este domingo por “inaceptables” las críticas europeas a su gestión de la crisis de los refugiados. En una visita a la isla de Mitiline, primera línea de la crisis, la primera ministra provisional, Vasilikí Thanou, anunció la apertura de nuevos centros de acogida de refugiados.

“Las palabras como puños se ven en tertulias de televisión”....................................... Juan Cruz

Gallego de Lugo. Filólogo, catedrático, director de la Real Academia Española. Cela, Valle, Quevedo, Torrente... son sus referencias.


Claudio Álvarez
¿Estamos usando las palabras como puños? Una de las utilidades de las palabras es golpear con ellas
. No sólo sirven para lo justo, sino para lo injusto
. Más que hablar como nos da la gana, caemos en el recurso continuo de las frases hechas, y muchas veces más para agredir que para otra cosa
. Hay una generalización del insulto que es poco creativa y muy reiterada; eso significa un empobrecimiento del lenguaje.
¿Y por qué? Una de las circunstancias más llamativas que ocurre ahora es la nueva era tecnológica, que como dijo McLuhan venía a sustituir a la de Gutenberg
. Esta potenciando la oralidad. La red y el medio digital están potendiando de nuevo la escritura en la Red.
 Esto está rejuveneciendo la escritura como forma de traslación de la comunicación frente a ese predominio enorme de lo oral.
Todo se dice. O se grita. La televisión parece una audiovisión
. Es simplemente una radio que se ha mejorado porque hay horas y horas que consisten simplemente en un grupo de personas que hablan, muchas veces discuten, y en ese tipo de programas es donde sí, efectivamente, yo veo que hay mucho uso de las palabras como puños.
¿Le asusta? No debemos sentir susto ante lo que simplemente es progreso; quizá la tendencia natural ante cualquier gran novedad sea precisamente el susto, pero yo procuro corregir esa tendencia porque creo que son procesos imparables
. Y en general para bien
. Es cierto que puede haber regresiones, pero en general la evolución existe.
Vamos siempre a más y la tecnología y la ciencia ayudan a ello.
¿Peligros? Las revoluciones tienen una incidencia muy directa sobre el lenguaje; hoy en día hay una enorme posibilidad de que el mimetismo, para lo bueno y para lo malo, se extienda como un auténtica plaga de langosta.
 Pero susto no siento.
¿Es siempre progreso lo que escucha? No, hay posibilidades de regresión.
 Lo que digo es que, en general, la historia de la civilización ha ido avanzando, y la ciencia y la tecnología han sido siempre instrumentos fundamentalmente de avance.
La energía atómica fue un avance que permitió cosas buenas; pero permitió también Hiroshima y Nagasaki. Todo tiene una doble cara.
¿Hemos dejado entrar la charla de bar ante las grandes audiencias? En muchas ocasiones sí. Las personas procurábamos ser discretas al hablar ante auditorios que no conocíamos a fondo. Ahora ocurre lo contrario: personas de lo común cuando tienen delante una alcachofa se expresan de una manera totalmente desbocada.
 Hay como una obscenidad de la intimidad, por decirlo con una frase de la filósofa Rosa M. Rodríguez Magda.
¿Podría decirse que se premia la desvergüenza? Creo que sí
. Nada es gratuito: hay muchos programas de televisión (los reality shows) en los que la elección de personas no es gratuita sino estudiada...
 Hay una prima a favor de la desvergüenza.
La crisis afecta al lenguaje. ¿Ha afectado a la capacidad de la Academia de cumplir sus objetivos? Nos ha afectado y nos afecta.
 Pero hasta el momento no ha repercutido en la pérdida de productividad; todo lo contrario
. En lo económico, en los buenos momentos, el Estado asignaba una cantidad que no sobrepasaba más del 50% de su presupuesto; en estos años su aportación ha bajado un 60%
. La Academia vivía de la venta de sus obras, y el mundo editorial registra una crisis de venta. La tercera fuente es la Fundación Pro-Rae.
 Y financieramente ya sabemos cómo están las cosas. Si la Academia no encuentra otras fuentes, esos remanentes se terminarían y sí que habría un problema muy grave.

 

Una vida idílica truncada a tiros........................................................... Alejandra Torres Reyes

Un detenido por matar a un matrimonio de jubilados en británicos en Alicante

Él participó en las olimpiadas de Melbourne de 1956 en salto de trampolín.

Peter David Tarsey, el 26 de febrero de 1960, con su prometida, Jean Hellen Biggs. Se casaron al día siguiente y ella adoptó el apellido de él. / Central Press (Getty Images)
David y Jean llevaban la vida del jubilado británico medio en la Costa Blanca.
 Tenían un chalé con piscina y un amplio jardín, un perro al que llamaban Dominó, amigos con los que siempre quedaban a comer y muchas horas para disfrutar de las ventajas de vivir con un clima estupendo, a 10 minutos del mar, en la localidad alicantina de Xaló.
 A él le encantaba la jardinería; ella prefería los animales y el reiki. ¿Qué tuvo que pasar para que ambos terminaran con orificios de bala, abrazados, en el sofá de casa? La Guardia Civil ha detenido este jueves a un hombre, un artesano y pintor de origen marroquí, supuestamente relacionado con el caso, seis meses después de que dos amigos de la pareja hallaran los cadáveres.

Nadie sabe con certeza lo que ocurrió en aquel chalé, rodeado de palmeras y árboles frondosos, con vistas a la montaña.
 Peter David Tarsey y Jean Hellen Tarsey, de 77 años de edad y 55 de matrimonio, habían llegado al pueblo alicantino hace casi dos décadas.
 Él, saltador de trampolín que en 1956 compitió las Olimpiadas de Melbourne (Australia) según la prensa británica, salía todas las mañanas para tomarse un café o un té en Casa Aleluya, su bar favorito.
Por las tardes, si le apetecía, iba de nuevo y se pedía una caña. Ella, en cambio, se involucraba más en causas solidarias, sobre todo de protección de animales, y ofrecía a sus amigos sesiones de reiki, una práctica japonesa que busca transmitir energía a través de las manos.
Nadie sabe con certeza lo que ocurrió en aquel chalé, pero en un pueblo de 2.700 habitantes, donde todos conocen a todos, no han faltado las teorías. ¿Intentaron robarles? La puerta del piso estaba abierta cuando hallaron sus cuerpos el pasado 29 de marzo, pero, en principio, nada indicaba que hubiera sido forzada.
 Los vecinos imaginaron, entonces, que podía tratarse de un asesinato y un suicidio. La Guardia Civil barajó esa hipótesis y pensó que estaban ante un posible caso violencia de género, pero no: en la casa faltaba un televisor y un ordenador había sido lanzado a la piscina.
¿El asesino era, entonces, alguien de confianza que pudo entrar en el chalé sin tener que forzar la puerta? ¿Por qué? La casa estaba ordenada y en ella había objetos de valor que estaban intactos.
La pareja, con 55 años de matrimonio, había intentado durante meses vender su piso por unos 230.000 euros
Los agentes hallaron una caja fuerte que, según las evidencias, se dañó cuando alguien intentó abrirla a la fuerza, supuestamente sin éxito. Los Tarsey llevaban un año intentando vender su piso, por el que pedían 230.000 euros, según contó una amiga al diario británico The Telegraph. El matrimonio también había comentado a sus amigos que quería comprar una propiedad en Mallorca, donde reside uno de sus dos hijos y sus nietos.
 El otro vive en Londres.
Tarsey, en abril de 1953, durante un entrenamiento en la piscina de la calle Marschall de Londres. / Central Press (Getty Images)
La caja fuerte y la venta de la casa son los principales elementos de una historia que no ha dejado de relatarse en las calles de Xaló, donde cada vez es más común escuchar idiomas que no sean el valenciano o castellano.
 El 40% de los residentes son extranjeros, principalmente británicos, según cifras del Ayuntamiento, aunque el número de alemanes y holandeses ha ido creciendo en los últimos años.
 Allí, en un pueblo volcado a atender a turistas y residentes con pensiones cobradas en libras, dólares o euros, David y Jean fueron construyendo una vida idílica.
 Y allí también la construyó el hombre de origen marroquí que ha sido detenido por la muerte de la pareja.
El principal sospechoso llegó a Xaló hace unos 15 años y, aunque no forma parte del círculo de amistades del matrimonio, también es conocido entre los vecinos
. Antes de su detención, el jueves, vivía en una chabola levantada sobre un terreno que el propietario le ha dejado ocupar a él y a un grupo de rumanos, según los lugareños.
"No es exactamente un indigente", remarcan quienes lo conocen, porque lo han visto frecuentar bares con el dinero que ganaba vendiendo artesanías y cuadros que él mismo pintaba
. De hecho, el hombre era uno de los comerciantes habituales en el rastro de los sábados.
El fallecido, de 77 años, era un saltador de trampolín que en 1956 compitió las Olimpiadas de Melbourne (Australia)
Allí, en ese popular mercadillo, los vecinos creen que los tres pudieron conocerse: Casa Aleluya, el bar que los Tarsey frecuentaban, queda frente al rastro.
David, como le llamaban en inglés o en castellano, acudía prácticamente a diario, "una, dos y hasta tres veces", cuenta la familia que regenta el negocio hace 40 años. Este "bar de toda la vida", de estilo rústico, con terracita y una ventana que da al huerto, era el favorito del británico, que reía cada vez que el dueño hacía un "show" para sus clientes y se paseaba por las mesas con un porrón de vino.
 "David era amable y divertido. A veces se sentaban en la terraza con el perrito", cuentan en Casa Aleluya. "Eso sí: a él no se le daba muy bien el español. Lo hablaba bastante mal, pero a su esposa le iba mejor e incluso ayudaba a otros extranjeros como intérprete".
Peter Tarsey, en 1956, con 19 años, cuando fue seleccionado para el equipo británico para los Juegos Olímpicos de Melbourne. / PA (PA Wire/Press Association Images / Cordon Press)
Del detenido se sabe poco más.
 Los vecinos describen a un hombre "tranquilo", que vivía en su mundo "sin molestar a nadie". Otros hablan de un "hippie con rastas", que "llamaba mucho la atención" por su aspecto y porque supuestamente "desvariaba" cada vez que bebía.
 Nadie se explica qué pudo pasar.
Fuentes cercanas a la investigación cuentan que, como cada domingo, la pareja había quedado con unos amigos para comer fuera, pero pasaban las horas y no aparecían ni respondían las llamadas.
 Al no lograr contactar con ellos, los amigos se acercaron al chalé y, con la puerta abierta, vieron dos cadáveres, abrazados, parcialmente cubiertos por una gabardina.
Un conocido de la pareja, con amigos británicos en común, cuenta que el grupo se quedó en "shock" cuando supo la noticia
. Nadie entendía cómo unas personas "tan simpáticas", unos amigos "tan amorosos", "sin enemigos y tan integrados en la comunidad" podían terminar así
. Una foto de los Tarsey, tomada el 26 de febrero de 1960, los muestra sonrientes y abrazados. La imagen fue captada un día antes del matrimonio
. Así, abrazados, también se marcharon.

 

Si parece mayor, la culpa es suya..............................................................tziar Salcedo Izaguirre.

El estilo de vida es el causante de gran parte del deterioro físico. El objetivo del 'proaging' es una madurez llena de vitalidad, sin achaques.

 

"Cada vez que me dicen que soy demasiado mayor para hacer algo, lo hago inmediatamente", dijo Picasso, que murió pasados los 90 años en plenas facultades creativas. Quizás, sin saberlo, había puesto en práctica una de las maneras más eficaces de luchar contra el deterioro de la edad, mantenerse activo.
 Hoy, ser nonagenario ya no es excepcional; y dentro de 30 años será habitual. Alentada por la necesidad psicológica y física de llegar a viejos sin ser decrépitos y avalada por nuevas disciplinas científicas, la medicina antiaging es sin duda la reina de las terapies del nuevo siglo. Pero: ¿funciona? ¿Conseguiremos ser jóvenes con 80 años, frenar el envejecimiento?
A lo largo de los siglos, la búsqueda de la eterna juventud ha sido una constante en todas las civilizaciones pero todos los recursos han sido en vano.
 La inmortalidad no es humana.
Hoy, el realismo científico ha suplido a la magia de antaño, pero la búsqueda continúa. Investigadores de todos los ámbitos se afanan por encontrar al gen o genes de la longevidad, desvelar el porqué del deterioro físico y mental, descifrar la bioquímica hormonal o explicar las razones que irremediablemente nos conducen a la muerte.
Envejecer, de momento, no tiene cura; sin embargo, como dijo el actor Martin Held, "todo el mundo quiere llegar a viejo, pero nadie quiere serlo"
. Y ante la halagüeña perspectiva de sobrepasar los 80 años que nos depara la esperanza de vida occidental, todas las disciplinas implicadas han abierto una nueva vía de investigación en la que el estudio del envejecimiento es el rey.

Para que los años se noten menos

1. Controlar el consumo de alcohol. Deshidrata y aumenta la producción de radicales libres.
2. No fumar. Según la Sociedad Española de Medicina Estética, los fumadores envejecen 2,5 años más por cada 10.
3. Tener pareja estable. El sexo libera hormona del crecimiento que ayuda a mantener la elasticidad de la piel, según el doctor David Weeks.
4. Ejercitarse con moderación. Comprobado por los investigadores de la Universidad McMaster (Ontario).
5. Reírse con los amigos. Reduce el estrés, que acelera el acortamiento de los telómeros.
6. Protegerse del sol. Es el principal agente externo de envejecimiento.
El secreto está en una pequeña cuestión de interpretación. Julián Bayón, responsable de la unidad de control del envejecimiento de la Clínica Iván Mañero y Manuel Sánchez de la Clínica Planas, en su libro Antiaging, vive más años sintiéndote más joven (Bresca), afirman:
 "No es una medicina contra el envejecimiento, sino del envejecimiento, pensada para personas que desean cuidarse y envejecer con salud".
O lo que es lo mismo, no sirve para quitarse arrugas o ir contra el paso del tiempo.
 La idea de las terapias antiaging es estudiar todos los factores que intervienen en el proceso de envejecimiento y que afectan a la salud y la calidad de vida para controlar posibles males, amortiguarlos o evitar que aparezcan.
 "Es una disciplina preventiva, predictiva y regenerativa", añaden, "no estudia el envejecimiento en abstracto, sino en cada persona".

Edad cronológica y biológica

No todos nos marchitamos igual.
 Las huellas del tiempo cambian según el individuo, su herencia genética, hábitos y condiciones ambientales.
 De ahí que todos tengamos dos edades: la que marca el DNI o edad cronológica, y la que nos dicta el estado de nuestro organismo o edad biológica
. Hay quien supera los 50 años sin necesidad de usar gafas y quien se las tiene que colocar a los 20. Quien tiene problemas motores con 60 y quien cumple su sueño de tirarse en paracaídas con 70 porque su cuerpo se lo permite.
 La vejez es una compañera inexorable de los años, pero no a todos nos ataca igual: que una persona tenga una presbicia temprana no significa que los demás órganos vitales hayan envejecido del mismo modo.
 No hay una fórmula infalible para calcular la edad biológica, pero la medicina antiaging, a través de diferentes mediciones y análisis, es capaz de averiguar el estado real de la mente y el cuerpo.
"Cuantos más parámetros podamos medir", afirman Mañero y Sánchez, "mejor idea nos podremos hacer de si una persona está mejor o peor en comparación con la población de la misma edad cronológica y aplicar el adecuado tratamiento antiaging".
 Según la OMS, los azares biológicos o la genética que influyen en el envejecimiento y condicionan nuestra salud se elevan a un 27%, el estilo de vida un 43%, el sistema sanitario un 10% y los factores culturales y psicosociales un 20%.
Así, nuestra forma de envejecer está sometida casi en un 70% a la tiranía de acontecimientos aleatorios, al azar.
Aleatorio o programado, el proceso de envejecer es imparable, pero sus consecuencias se pueden prevenir y paliar, o al enos es lo que preconiza la medicina antiaging o medicina del envejecimiento, cuyos argumentos de actuación se basan en ambos criterios y las teorías que la sustentan.

Nunca es tarde para cuidarse

¿A qué edad conviene realizar este tipo de tratamientos para que ser viejo no sea un lastre personal y ajeno? Es la pregunta del millón
. "Entre 40 y 50 años es perfecto, pero también se obtienen muy buenos resultados en edades posteriores", afirma Jesús Benito, de Antiaging Group Barcelona.
 Someterse a una terapia antiaging no es comprar una píldora de la eterna juventud.
Aunque cada clínica tiene un proceder diferente, en todos los centros notables lo dejan claro desde el principio: hacerse un tratamiento de este tipo no significa quitarse 15 años ni que a uno le den las coordenadas para viajar a la juventud.
 Esta terapis no es más que un estudio profundo del estado físico y mental y del funcionamiento del organismo, que servirá para prevenir males en el futuro, corregir los presentes y ponerse en plan para toda la vida.
 Para conocer el estado de los órganos vitales se estudian la sangre, la saliva y la orina. Son los denominados biomarcadores objetivos.
 Por otro lado, se miden los subjetivos como los síntomas externos -digestivos, cardíacos, psicológicos, motores o sociales-.
Toda esta información, junto con un exhaustivo historial familiar y personal realizado por médicos de distintas disciplinas, forman el conjunto de datos para establecer un plan de actuación absolutamente personalizado que incluye: dieta, programa de ejercicios mentales y físicos, y receta de las vitaminas y minerales que sean adecuados.
Además, todas las clínicas proponen un plan de seguimiento que irá cambiando según las necesidades que se planteen.