Isabel Preysler y Mario Vargas Llosa quieren aprovechar el buen tiempo para cuidarse y ponerse en forma
en una exclusiva clínica situada en el municipio alicantino y a la que
ya ha acudido en varias ocasiones la madre de Enrique Iglesias.
Según ha confirmado Paloma Barrientos en 'El programa del verano', la pareja del verano se alojará en la clínica Altea Sha Wellness, donde disponen de los mismos tratamiento que el Nobel se hacía en la conocida Clínica Buchinger de Marbella, a la que acudía desde hace 25 años.
Quieres viajar sola
pero no lo has hecho nunca y te da miedo. Si te falta un empujoncito,
estos consejos pueden ayudarte a dar el paso.
A solas con los pensamientos en el castillo de Eilean Donan, Escocia. Octubre de 2013
Recibo muchos correos electrónicos de mujeres que quieren viajar
solas pero que no se atreven porque les asaltan interrogantes para los
que no tienen respuesta
Y me preguntan qué hacer. Yo también los tuve, y
los sigo teniendo.
Viajé sola por primera vez a los 20 años y, ahora,
con 31, todavía me agobié un poco cuando decidí marcharme un mes a Etiopía
en la que fue mi primera aventura en el África subsahariana.
Y en esa
ocasión, como en otras anteriores, no faltó quién me hizo dudar de mi
misma: “Es peligroso. ¿Te vas a ir sola siendo mujer? ¿Y qué harás si te
pasa algo en medio de tanta pobreza? Deberías llevar un compañero”...
Da rabia que en un país como España, donde nuestras
predecesoras tanto han luchado por la igualdad de derechos, aún se
cuestione la capacidad de una mujer para viajar sola.
Pero has de saber
que en el siglo V ya dábamos vueltas por el mundo: en esos tiempos, una monja llamada Egeria viajó
desde lo que hoy es El Bierzo hasta Mesopotamia sin sufrir ningún
percance y, además, lo contó en un diario
. Igual que siempre hubo
escritoras, pintoras y científicas… ¡sorpresa! También hubo viajeras y
exploradoras.
Hoy en día, viajar es más fácil que nunca porque tenemos
innumerables comodidades.
El primer paso, el que te hace cruzar el
umbral de la puerta de tu casa, es el más difícil
. Luego todo es coser y
cantar.
Pero si tienes dudas o necesitas apoyo moral para tomar una
decisión, te voy a contar algunas cosas que aprendí viajando sola que
quizá puedan ayudarte a que te lances de una vez por todas.
¿Y sabes que
es lo primero que aprenderás cuando lo hagas? A creer en ti misma, pues
te habrás demostrado que puedes cumplir aquello que te propongas.
1. Ir de menos a más
Si nunca has viajado sola y te da un poco de miedito, prueba primero con un destino fácil, como un interrail por países europeos
donde la vida sea parecida a la que conocemos aquí.
Una vez que te has
quitado el miedo inicial, te soltarás, y a lo mejor en menos tiempo del
que te imaginas te sorprenderás a ti misma en una remota aldea laosiana celebrando un año nuevo regado con whisky de arroz destilado artesanalmente.
2. Ir ligera de equipaje
Envidio las mochilas ultra ligeras de muchos amigos que con
un cepillo de dientes, un bote de gel, dos mudas y poco más van que
chutan.
Nosotras tenemos más necesidades: que si la depiladora
eléctrica, que si el secador, las planchas, el maquillaje… Pasa de todas
estas cosas y quédate con lo esencial.
De todas maneras, da igual lo
que metas porque cuando estés en ruta acabarás claudicando y regalarás
lo que te sobre.
Así que, en serio, mejor deja en casa esas planchas
alisadoras tan chulas que te regaló tu hermana si no quieres que acaben
tiradas en cualquier hostal de Tailandia.
3. Precaución, amiga conductora
Este es un consejo 100% para mujeres
. Hay productos que no
son fáciles de encontrar en según qué lugares
. Los preservativos y las
compresas, todavía, pero lo de los tampones es misión imposible en
países como India, por ejemplo.
Ante la duda, llévate un buen cargamento
si crees que te van a hacer falta y ten en cuenta que tendrás que sacar
algo de la mochila para incluir estas cosas que sí son importantes.
Lo
mismo con los medicamentos: desde paracetamoles a la píldora
anticonceptiva o cualquier tratamiento que estés siguiendo, asegúrate de
que has preparado un botiquín completo.Te sacará de muchos apuros.
4. No disfrazarme
No hace falta vestir como Indiana Jones, el coronel
Tapioca, Livingstone o la suma de todos ellos. Una cosa es ir cómoda y
economizar trastos en el equipaje y otra muy distinta es hacer el
ridículo.
Si en tu día a día no llevas las botas de montaña, ¿por qué te
las ibas a poner si no vas a subirte a ninguna? Yo vuelvo a Tanzania
este verano y, dado que no tengo pensado subir el Kilimanjaro, me voy en
vaqueros y bailarinas.
5. Vivir desenganchada del mundo
No me di cuenta de mi dependencia hacia las redes sociales
hasta que me vi en medio de Etiopía sin una rayita de cobertura
. Me dio
ansiedad. Y no era tanto por el miedo a aburrirme, sino por el miedo a
estar sola.
Si vas a visitar un destino remoto, conciénciate de que
quizá solo puedas usar el móvil/tableta o portátil para ver pelis, leer o
escribir un relato.
Y que tendrás que pasar tiempo sola.
Suena a
topicazo, pero cuando no te queda más remedio que hablar contigo misma
durante días, tomar decisiones tú sola y no poder culpar a nadie de tus
errores, acabas conociéndote muchísimo mejor. Y eso sienta muy bien.
En sitios como este NO hay cobertura. Cráter del Ngorongoro, Tanzania. Abril de 2015.
6. Ser algo previsora
Viajar sin destino suena romántico pero, a la hora de la
verdad, no es nada práctico salvo que lleves mil años viajando sola y
tengas muchísimos recursos, y en ese caso no estarías leyendo este
artículo. No es necesario que planees al milímetro tu ruta, eso le
quitará mucho encanto, pero hay clásicos básicos como informarse del
contexto económico y político del lugar que vas a visitar, de las
vacunas y visados necesarios,
de los usos culturales o de lo fácil o difícil que tiene una mujer
moverse por allí. Recabar esta información te ahorrará mucho tiempo y
dinero.
7. Asumir que ningún viaje es perfecto
Ni es como lo habías previsto pese a lo que dice el punto
anterior sobre la previsión y pese a lo que te transmiten esos blogs de
chicas que viajan y parece que su vida es una granja de ponis.
Pero no
por ello es peor. Hay que abrir la mente y no cabrearse o deprimirse si
los planes no salen como una había pensado.
A lo mejor, el desenlace
acaba siendo mejor de lo que una esperaba. Y si no puedes esquivar un
revés de la vida, al menos te queda la satisfacción de haber subido de
nivel en la escala de auto suficiencia.
8. Relativizar
Cuando ya te has dado unos cuantos paseos y cuando has
vivido contextos muy diferentes, aprendes a poner las cosas en su sitio.
Es positivo que dejes de preocuparte por asuntos que antes creías
capitales, como la última declaración del político de turno o el medio
kilo de más que arrastras desde navidades
. Tu mente se limpiará y harás
espacio ahí dentro para otros asuntos que tenías olvidados y que sí
merecen tu atención.
¿Has pensado cuánto tiempo ha pasado desde que
mantuviste una larga charla con tu madre o visitaste a tu sobrino?
En
Etiopía, por ejemplo, hablé por Skype con mi hermano más que en todos
los meses anteriores.
9. Guardar la calma
Te puede ocurrir de todo durante un viaje y los malos
tragos sin compañía se hacen un poco más cuesta arriba, pero al final
los problemas se solucionan siempre, de una manera o de otra.
Viajar
sola te enseña a enfrentarte a los problemas con serenidad.
Más que
nada, porque no te queda más remedio. Si te pierden el equipaje durante un vuelo,
te armas de paciencia en el aeropuerto para conseguir que te lo
localicen y te compras lo justo para sobrevivir. Si te roban todo lo que
llevas, te vas a la embajada a que te socorran.
Si te pierdes, aprendes
a relacionarte con tus semejantes y a pedir ayuda. Todo tiene solución
menos la muerte.
10. Confiar en la gente
No todos quieren violarte/matarte/atracarte/timarte.
Si
viajas sola, acabarás por relacionarte, pues no puedes pasar todo tu
viaje sin abrir el pico. Tenemos una visión muy distorsionada de lo que
hay allá afuera y nos han educado con el cuento de que no aceptemos
caramelos de desconocidos.
Cuando viajes sola, verás que mucha gente se
te acercará con el único interés de conocerte o de ayudarte, sin más
vuelta de hoja
. Y doy fe; gracias a esos caramelos que he aceptado he
vivido experiencias maravillosas y he conocido a personas que hoy cuento
entre mis amigos más queridos.
Kepler-452b orbita en la zona habitable de una estrella parecida al Sol.
Recreación artísitca de cómo podría ser el nuevo planeta comparado con la Tierra. / NASA
Cuando se cumplen veinte años desde que Michel Mayor y Didier Queloz
descubrieran el primer planeta fuera de nuestro sistema solar, los científicos de la NASA acaban de presentar en sociedad a Kepler-452b,
un planeta de tamaño similar a la Tierra orbitando en la zona habitable
de una estrella parecida al Sol.
La NASA lo ha calificado como "un
primo de la Tierra más grande y más viejo".
La NASA lo ha calificado como "un primo de la Tierra más grande y más viejo"
Kepler-452b es el planeta más pequeño descubierto hasta ahora
orbitando en la zona habitable de una estrella como nuestro sol. La NASA
explicó en rueda de prensa que el planeta es un 60% más grande que la
Tierra, por lo que la gravedad en su superficie sería el doble, pero aun
así su tamaño permite a los científicos adelantar que el planeta es
rocoso, con una atmósfera más densa y un buen número de volcanes
activos.
El sistema Kepler-452 se encuentra a 1.400 años luz de
distancia de la Tierra, en la constelación de Cygnus.
Aunque es más grande, un año en Kepler-452b tiene casi la misma
duración que en la Tierra: tarda 385 en completar su órbita en torno a
su estrella.
"Este hallazgo apasionante nos lleva un paso más cerca de
encontrar una Tierra 2.0", aseguró John Grunsfeld, administrador
asociado de la NASA
. "Este es hasta ahora el planeta que más se asemeja a
la Tierra y algo que podemos llamar hogar", explicó otro de los
científicos del programa, según recoge EFE.
La zona habitable es la región alrededor de una estrella donde las
temperaturas son las adecuadas para que el agua de existir en su forma
líquida, por lo que aumentan las posibilidades de que surgiera la vida.
Tanto la Tierra como Kepler-452b orbitan una estrella con
aproximadamente la misma temperatura
. Sin embargo, la estrella de
Kepler-452b tiene 6.000 millones de años, 1.500 millones de años mayor
que nuestro Sol, por lo que sería más caliente y más brillante.
Con
Kepler-452b, el número total de planetas confirmados alcanza los 1.030.
Yo hice una película con Saza,
como actriz, quiero decir.
Tenía 7 años, él hacía de mi padre.
En el ir
y venir de un rodaje hay poco espacio para un niño. Era el primer largo
del director, José Luis García Sánchez, y tampoco tenía ni tiempo ni
serenidad para dedicárselo a su actriz infantil. Saza sí.
Sólo ahora me
doy cuenta.
Mis recuerdos de aquel rodaje están muy ligados a él.
Era un hombre
muy serio, pero charlaba mucho conmigo.
Por ejemplo, me quitó el miedo a
los perros. Nadie en mi familia tenía animales, de modo que mi
conocimiento de ellos era nulo.
Como a muchos niños me atemorizaban y en
la casa alquilada para el rodaje había un perro.
Saza pacientemente me
ayudó a acercarme al animalito. “¿Lo ves? Tú no cabes dentro, no te
puede comer.
” La película se llamaba El love feroz,
quién sabe si Caperucita estaba en el subconsciente de todos. Jamás
volví a tenerles miedo, es más, puedo decir con orgullo que una de mis
características es que los perros me aman.
Así como el departamento de maquillaje y peluquería no me resultó muy
próximo por sus continuas bromas y chanzas sobre mi aspecto (¡¡la
inseguridad de un actor, aunque sea una miniactriz, es
inconmensurable!!), el de fotografía totalmente lejano porque bastante
tenían con mover los focos parribapabajo y lograr
cumplir con el apretado plan de rodaje,
Saza, mi padre en el cine, me
dedicó muchos ratos.
No le recuerdo ni sonriendo ni siendo meloso, al
modo que se es con los niños.
Sí le recuerdo tomándome en serio,
hablándome con la gravedad del que se dirige a un compañero, una
minúscula compañerita debutante de 7 años.
Tiene su explicación: el
actor experimentado y sabio conoce los mecanismos para poder hacer bien
su trabajo.
Uno de ellos es que los actores con los que comparten las
escenas lo hagan bien, les devuelvan algo útil para interpretar. Él se
encargó de que, ya que representábamos a una familia, nos
familiarizásemos y en las largas esperas entre secuencia y secuencia, se
sentaba conmigo a conversar. Mal no debió parecerme nuestra relación y
su ejemplo, porque finalmente el cine fue mi oficio y la de cómica mi
secreta aspiración frustrada
. Será por Saza, entre otros, por lo que los
admiro tanto.
Hacen el trabajo más difícil del mundo, parecer que eres
tú mismo, siendo todo el tiempo otros.
D.E.P Saza