Un Blues

Un Blues
Del material conque están hechos los sueños

18 jun 2015

¿Cuánto cobraban (y cobran ahora) los tertulianos de la tele?........................................... Diana Aller

Aunque no lo creas, la cosa hoy ha cambiado mucho. Y a peor

 


La parrilla televisiva a finales del milenio se repartía entre cadenas nacionales, públicas y privadas, y también autonómicas que vivían su momento de mayor esplendor.
Hoy, gigantescos grupos mediáticos se hacen con canales abiertos y de TDT, un invento que, lejos de ampliar la oferta, la ha devaluado enormemente.
La industria televisiva no supo (y sigue sin saber) adecuarse al monstruo mediático, lento pero seguro, de nuestro tiempo: Internet.
El espectador de antes se entretenía con los programas de testimonios, formatos amorales en cuanto a contenido y continente
 . El maltrato machista se pagaba y premiaba en espacios como Lo que necesitas es amor (presentado por Jesús Puente en Antena 3) o De tarde en tarde (por Irma Soriano, en Canal Sur), donde apareció una mujer, Ana Orantes, denunciando 40 años de tortura y maltrato por parte de su pareja.
 Dos semanas después (en diciembre de 1997) fue asesinada.
 A partir de ahí comenzó a trabajarse la Ley Orgánica contra la Violencia de Género que vería la luz en 2004.
 Para entonces los programas de testimonios habían pasado de moda.
Una ristra de presentadores, directores y, sobre todo, redactores maltratados habían aprendido las peores maneras y tretas sicilianas para enfrentarse a la industria audiovisual
. Hoy en día el poso mafioso de ciertas productoras y trabajadores del medio sigue ensuciando y entorpeciendiendo un crecimiento saludable del entretenimiento televisivo.
 Así está el panorama (y así son sus tarifas):
LOS TERTULIANOS

Antes eran Cristina Almeida, Ramoncín, Alfonso Ussía o Ana Botella (¡cobrando 100.000 pesetas –600 euros, ojito– por aparición!) los que debatían por dinero en nuestras pantallas.
 Hoy el mapa televisivo ha cambiado enormemente.
 El más cotizado es Pablo Iglesias, aunque económicamente no se ve recompensado de forma proporcional.
Hoy los tertulianos debaten sobre política y sociedad (y jamás sobre cultura) a cambio de un caché cada vez más exiguo que va de los 150 a los 300 euros por intervención, además de favores y contraprestaciones que alguna vez se detallan por contrato: tener a alguien más del mismo color político en la tertulia, vetar a otro o cerrar un pack por varias intervenciones, por ejemplo.

LOS ANÓNIMOS

Sus cachés han bajado a mínimos vergonzosos
. La consigna de los redactores es "buscar gente que venga gratis".
Ha habido programas excepcionales y especialmente sonrojantes como El juego de tu vida, conducido por Emma García, en el que los participantes exponían sus más recónditas miserias aun a riesgo de no ganar nada de dinero (cuantas más preguntas se respondieran diciendo la verdad, mayor era el montante que se podía ganar). Lo más sorprendente es la cantidad de gente que escribía para participar, acuciada por las deudas y la necesidad. Este espectáculo cruel fue un hecho aislado. En general, los anónimos que van prácticamente gratis acuden a programas más superficiales y menos comprometidos.

LOS ‘REALITIES’

Los cachés en los realities son bastante bajos. Zeppelin paga a los grandes hermanos una cantidad no superior a 500 euros semanales durante su permanencia en el popular concurso de Telecinco.
 Si después quieren hacer carrera con bolos, les ofrecen la posibilidad de representarlos artísticamente con su filial, Telegenia; y les sale rentable, porque la mayoría acepta.
En Quien quiere casarse con mi hijo (QQCCMH) o Adán y Eva (en la imagen), las candidatas de uno y los posibles amantes de otro cobran en torno a 70 o 90 euros por día de grabación.
  Uno de los solteros de QQCCMH de la última edición me dice haber ganado algo más de 2.000 euros al mes que, con retenciones, se le quedaba en unos 1.800. No son cifras precisamente mareantes.

COBRAR LO MISMO QUE EL DE SEGURIDAD

¿Por qué va a querer nadie ir gratis a la tele?
Por lo mismo por lo que nos abrimos perfiles en redes sociales: por visibilidad, por ego, por aburrimiento... o por “ser famoso”, un estatus nuevo y enfermizo que se da en programas como MyHyV (presentado por Emma García, Telecinco).
 Aspirantes, ganchos y demás fauna hipersexuada del programa cobran un mínimo equivalente a un sueldo medio.
 El reconocimiento en ciertas discotecas y las copas gratis parecen ser el principal reclamo para estas criaturas.

UNA NUEVA (Y RENTABLE) ESPECIE: LOS COLABORADORES
Belén Esteban es un activo financiero en alza para Mediaset
. Ella sola determina presupuestos e inversión publicitaria.
 No directamente, claro. Es su representante, Toño Sanchís –convertido en personaje mediático también–, el que gestiona y negocia su carrera.
 Sanchís ha creado un pequeño emporio a raíz de la representación de varios famosos, y en su currículum figura como exintegrante de La Banda del Capitán Canalla y del grupo coral Los Inhumanos.
 Con Gran Hermano VIP se filtró el dato de que Esteban cobraba entre 25.000 y 30.000 euros semanales
. Además, se hizo con el premio final, dotado con 100.000 euros, que donó a asociaciones benéficas. No hay forma de saber lo que cobra; existe gran opacidad en torno a su caché.

17 jun 2015

Lagarde se escandaliza con los sueldos de algunos ejecutivos

La directora del FMI defiende que reducir la desigualdad no solo es correcto, sino que además es bueno para la economía.

Christine Lagarde, directora gerente del FMI, en un acto de la semana pasada en Virginia (Estados Unidos). / Mladen Antonov (REUTERS)
Tanto se pone los Rayos Uva, que se le van notando las arrugas y esa dentadura implantada la debe blanquear, que ela se escandalizará pero no será que no tenga Euros para blanquearla

"El mes pasado casi me atraganto con mi yogur del desayuno cuando vi la primera página de un periódico económico".
 Así ha empezado hoy su discurso en Bruselas Christine Lagarde, directora gerente del FMI. Lo que sorprendió a Lagarde un día de mayo fue leer que el gestor de fondos de alto riesgo mejor pagado del mundo ganó 1.300 millones de dólares (cerca de 1.200 millones de euros) el año pasado
. "¡Un solo hombre, 1.300 millones!", ha exclamado Lagarde, que ha subrayado que los 25 gestores mejor pagado del sector ganaron 25.000 millones de dólares en un año de rendimientos mediocres.
La directora gerente del FMI, un organismo que con frecuencia ha recetado recortes y reformas dolorosas, ha lanzado un mensaje en contra de la desigualdad, a la que considera un lastre para el crecimiento económico.
 Lagarde firmó en su contrato un sueldo anual de 467.940 dólares libres de impuestos, más 83.760 dólares en dietas libres de impuestos más gastos aparte.

Lagarde ha recordado el chiste de Wall Street en que un visitante, tras asombrarse por los grandes yates de los banqueros en los muelles de Nueva York, preguntaba: "
¿Y dónde están los yates de los clientes?". Lagarde ha señalado que no ve inmoral disfrutar del éxito financiero y que no quería centrarse en los superricos, sino en "los pequeños botes", en la clase baja y media.
"En demasiados países, el crecimiento económico no ha logrado levantar estas pequeñas embarcaciones mientras que los magníficos yates han estado surcando las olas y disfrutando del viento en sus velas.
En demasiados casos, los hogares pobres y de clase media se han dado cuenta de que el trabajo duro y la determinación puede no ser suficiente para mantenerlos a flote", ha señalado en su discurso, difundido por el Fondo.

Bueno para la economía

Su mensaje ha sido que reducir la "desigualdad excesiva no solo no es lo moral y políticamente correcto, sino que además no es buena económicamente".
 No es una cuestión de altruismo, ha venido a decir.
 La directora gerente del FMI ha explicado que, aunque la economía está recuperándose, el mediocre crecimiento previsto para los próximos años no será suficiente para elevar la renta de los más desfavorecidos.
Lagarde ha señalado que la desigualdad global está reduciéndose gracias a la mejora de la renta de países emergentes, y en particular de China e India.
En cambio, la desigualdad dentro de los países ha crecido con fuerza en la mayoría de los países desarrollados y en los principales países emergentes.
 La desigualdad de rentas y de riqueza es cada vez mayor.
Hasta ahora, ha explicado, se considerada que la desigualdad era el precio del crecimiento. pero los estudios más recientes del FMI muestran lo contrario, que si se aumenta la parte de renta de las capas más bajas el impacto en crecimiento es positivo, mientras que si se aumenta la de los más ricos, se frena el crecimiento.
Las principales causas del incremento de la desigualdad son la globalización, el progreso tecnológico, la diferencia de oportunidades y la escasa movilidad social, ha explicado, factores que llevan a lo que el Papa Francisco ha llamado "economía de la exclusión".

Recetas para la equidad

¿Qué deben hacer los políticos para reducir la desigualdad? Según Christine Lagarde, lo primero es tener estabilidad macroeconómica: con bajo crecimiento, alta deuda y una mala política monetaria, la desigualdad crecerá, señala.
 Lo segundo es tener prudencia, pues "un cierto nivel de desigualdad es saludable y útil".
 Y, a partir de esas premisas, aplicar políticas fiscales y reformas estructurales que reduzcan la desigualdad.
En cuanto a política fiscal, Lagarde considera necesario luchar contra la evasión fiscal y rebajar las deducciones por compra de vivienda o por plusvalías del capital, de la que se benefician los más ricos
. También, en algunos países europeos, sería bueno reducir las cotizaciones de las empresas a la Seguridad Social para que se creen más empleos, señala.
Por el lado del gasto, aconseja facilitar el acceso a la sanidad y la educación (aunque, curiosamente, el Fondo pidió para España extender el copago de esos servicios, aunque sin afectar a las capas más bajas) y recortar también los subsidios a las energías fósiles, "costosos e ineficientes", según Lagarde, que aplaude en cambio programas condicionales de inclusión social y de lucha contra la pobreza como los llevados a cabo en Brasil.
En cuanto a las reformas, Lagarde prioriza la mejora de la educación.
 A contibuación pide reformas laborales que permitan "proteger a los trabajadores más que a los trabajos".
 Es decir, una mezcla de flexibilidad y protección social como la que aplican los países nórdicos europeos.
Otros factores son la mejora de igualdad entre sexos y una mayor inclusión financiera, más facilidades para el acceso al crédito y a los servicios financieros básicos.
"Elevando los pequeños botes de los pobres y la clase media, podemos crear una sociedad más justa y más fuerte con una prosperidad compartida para todos", ha concluido.

 

Placer y desencanto: el presente perdido de Ana María Moix........................................ Rosa Mora


Ana María Moix, en una imagen de 2002. / Carles Ribas

“Ver cómo el Gobierno socialista recorta el dinero destinado a la acción social o cómo neoconliberaliza las leyes laborales rompe el corazón, pero ver cómo el Partido Popular no apoya estas medidas, que parecen salidas de su seno, para así hacer añicos la acción de la juventud da asco. Y así, entre la desolación y el asco, el ciudadano se enfurece más contra estos personajes, la mayoría de los cuales sospechamos que, si están en la vida pública, es porque no valen lo suficiente para brillar en la empresa privada”.
 Estas líneas sobre las dificultades del último Gobierno de Zapatero son de Ana María Moix y pertenecen a un artículo publicado en agosto de 2010 en Públic, cuaderno local en catalán del rotativo Público.
Moix publicó en esa edición un artículo semanal de junio de 2010 a febrero de 2012. Estos textos se han reunido ahora en un libro, El present perdut (Edicions 62).
 Se le ocurrió a Rosa Sender, compañera de la escritora, reunir los artículos que Moix guardaba en una carpeta con otros recortes de diarios. Martí Farré ha hecho una excelente edición.
Ana María Moix (Barcelona, 1947-2014) colaboró en muchos diarios (EL PAÍS, El Periódico, La Vanguardia…), pero era la primera vez que lo hacía en catalán.
“Utiliza un catalán precioso, ni plano ni oficialista.
 Es el que había aprendido en la calle Joaquim Costa” afirma la también escritora, periodista y amiga Maruja Torres.
 Recuerda Pilar Beltrán, editora de Edicions 62, que, aunque Moix publicó toda su obra en castellano, conocía bien la escrita en catalán.
 “Tradujo a Mercè Rodoreda y Maria Mercè Marçal y como editora, en Bruguera, publicó traducciones de Jordi Coca o Joan Barril”
. Muchos de los artículos de El present perdut coinciden en el tiempo y en el tema con Manifiesto personal (Ediciones B, 2011), último libro que Moix publicó en vida y en el que reflexiona, entre la decepción y la rabia, sobre la dramática situación surgida con la crisis y todos sus derivados.
El present perdut es aún mejor, porque no solo incluye textos indignados sobre los estragos de la crisis, la agonía del último Ejecutivo socialista, la del tripartito catalán de José Montilla o la crisis de valores, sino también sobre teatro, cine, literatura, fotografía, semblanzas de escritores…
 Algunas piezas se atienen a la actualidad periodística y otras, no.
El conjunto da idea de la enorme capacidad y los múltiples intereses de la escritora, a la que Torres define como “una gran intelectual” y de la que destaca su “capacidad para analizar el mundo”.
Farré ha agrupado los artículos en dos apartados, para facilitar su lectura.
El primero incluye reflexiones de carácter social y político y el segundo, sobre el mundo de la cultura.
 Los primeros son reconfortantes porque aciertan a plasmar esos sentimientos difusos de impotencia y rabia ante la debacle económica y política que se ha producido en España.
Votante socialista, Moix no ahorra críticas al PSOE ni al PSC, del que analiza su autodestrucción, y a ERC ni siquiera la mete en la lista de izquierdas
. El present perdut reúne, además, cuatro artículos de una de las facetas menos conocidas de la escritora: su pasión por el Barça.
Era una forofa y, además, entendía de fútbol.

Javier Marías habla de la inseguridad de la creación literaria............................................. Patricia Peiro

El escritor confiesa que sus novelas le parecen “malas” cuando las concluye.

Javier Marías, en la Feria del Libro. / Jaime Villanueva

Por mucho éxito que uno goce en la vida, es difícil perder el miedo al papel en blanco.
El escritor Javier Marías reflexionó ayer por la tarde sobre la inseguridad del autor ante su potencial obra en un encuentro organizado por EL PAÍS en la Feria del Libro.
 “Suelo empezar mis trabajos con una idea muy leve, tal vez una frase, una imagen.
Y hay veces en las que sólo al terminar la novela me doy cuenta de qué trata realmente
. Cuando las acabo, normalmente me parecen malas”, ha explicado ante un público que ha abarrotado el pabellón de actividades de la feria.
El encuentro ha estado moderado por la responsable de Babelia, Berna González Harbour, y el periodista Javier Rodríguez Marcos.
Un día después de la toma de posesión en los Ayuntamientos españoles, Marías reflexionó también sobre la situación política actual: “Todo es perfeccionable, evidentemente, pero cuando se achacan los males de hoy a la Transición me parece una injusticia, porque no son los que hicieron ese proceso los que están desfalcando”.
Precisamente en su última novela, que transcurre en 1980, dos de los personajes están a expensas de la aprobación del divorcio y el escritor ha recordado que “cosas que ahora son habituales, hace 30 años no lo eran”.
Tras el éxito reciente de la literatura erótica, Marías profundizó en los peligros de las escenas sexuales en los libros: “En el caso de la literatura es muy fácil caer en la cursilería y las metáforas de montículos y hondonadas, en una cosa aséptica o en algo soez.
 Yo me he planteado siempre ese problema e intentó evitar esos tres peligros”.
Javier Marías publicó a finales de 2014 su último título Así empieza lo malo, que fue nombrado mejor libro del año por los expertos de Babelia
. En sus páginas el autor trata temas recurrentes en él, como la conveniencia de contar las cosas o no y la conveniencia de saberlas o no.
EL PAÍS ha recorrido las edades de la lectura en esta Feria del Libro de Madrid que acabó ayer. Además de Javier Marías, protagonista del encuentro de ayer, también Elvira Lindo charló con un grupo de escolares sobre Manolito Gafotas y Luis Landero habló con jóvenes de entre 14 y 17 años. Todos los autores han animado a los asistentes a descubrir el mundo a través de los libros.