Un Blues

Un Blues
Del material conque están hechos los sueños

16 jun 2015

Había una vez..........te voy a contar un cuento

Wendy, Michael y John eran tres hermanos que vivían en las afueras de Londres. Wendy, la mayor, había contagiado a sus hermanitos su admiración por Peter Pan. Todas las noches les contaba a sus hermanos las aventuras de Peter.
peter
   Una noche, cuando ya casi dormían, vieron una lucecita moverse por la habitación. campanilla
   Era Campanilla, el hada que acompaña siempre a Peter Pan, y el mismísimo Peter. Éste les propuso viajar con él y con Campanilla al País de Nunca Jamás, donde vivían los Niños Perdidos...
- Campanilla os ayudará. Basta con que os eche un poco de polvo mágico para que podáis volar.
johnmichaelwendy
   Cuando ya se encontraban cerca del País de Nunca Jamás, Peter les señaló:
- Es el barco del Capitán Garfio. Tened mucho cuidado con él. Hace tiempo un cocodrilo le devoró la mano y se tragó hasta el reloj. ¡Qué nervioso se pone ahora Garfio cuando oye un tic-tac!
Garfiococodrilo
   Campanilla se sintió celosa de las atenciones que su amigo tenía para con Wendy, así que, adelantándose, les dijo a los Niños Perdidos que debían disparar una flecha a un gran pájaro que se acercaba con Peter Pan. La pobre Wendy cayó al suelo, pero, por fortuna, la flecha no había penetrado en su cuerpo y enseguida se recuperó del golpe.
   Wendy cuidaba de todos aquellos niños sin madre y, también, claro está de sus hermanitos y del propio Peter Pan. Procuraban no tropezarse con los terribles piratas, pero éstos, que ya habían tenido noticias de su llegada al País de Nunca Jamás, organizaron una emboscada y se llevaron prisioneros a Wendy, a Michael y a John.
   Para que Peter no pudiera rescatarles, el Capitán Garfio decidió envenenarle, contando para ello con la ayuda de Campanilla, hada  quien deseaba vengarse del cariño que Peter sentía hacia Wendy. Garfio aprovechó el momento en que Peter se había dormido para verter en su vaso unas gotas de un poderosísimo veneno.
   Cuando Peter Pan se despertó y se disponía a beber el agua, Campanilla, arrepentida de lo que había hecho, se lanzó contra el vaso, aunque no pudo evitar que la salpicaran unas cuantas gotas del veneno, una cantidad suficiente para matar a un ser tan diminuto como ella. Una sola cosa podía salvarla: que todos los niños creyeran en las hadas y en el poder de la fantasía. Y así es como, gracias a los niños, Campanilla se salvó.
   Mientras tanto, nuestros amiguitos seguían en poder de los piratas. Ya estaban a punto de ser lanzados por la borda con los brazos atados a la espalda. Parecía que nada podía salvarles, cuando de repente, oyeron una voz:
- ¡Eh, Capitán Garfio, eres un cobarde! ¡A ver si te atreves conmigo!
estrellas.gif (1609 bytes)Era Peter Pan que, alertado por Campanilla, había llegado justo a tiempo de evitarles a sus amigos una muerte cierta. Comenzaron a luchar. De pronto, un tic-tac muy conocido por Garfio hizo que éste se estremeciera de horror. El cocodrilo estaba allí y, del susto, el Capitán Garfio dio un traspié y cayó al mar. Es muy posible que todavía hoy, si viajáis por el mar, podáis ver al Capitán Garfio nadando desesperadamente, perseguido por el infatigable cocodrilo.
cocodrilo
   El resto de los piratas no tardó en seguir el camino de su capitán y todos acabaron dándose un saludable baño de agua salada entre las risas de Peter Pan y de los demás niños.
   Ya era hora de volver al hogar. Peter intentó convencer a sus amigos para que se quedaran con él en el País de Nunca Jamás, pero los tres niños echaban de menos a sus padres y deseaban volver, así que Peter les llevó de nuevo a su casa.
- ¡Quédate con nosotros! -pidieron los niños.
- ¡Volved conmigo a mi país! -les rogó Peter Pan-. No os hagáis mayores nunca. Aunque crezcáis, no perdáis nunca vuestra fantasía ni vuestra imaginación. De ese modo seguiremos siempre juntos.
- ¡Prometido! -gritaron los tres niños mientras agitaban sus manos diciendo adiós.
FIN

‘Like a Rolling Stone’: medio siglo de un hito de la música popular....................................... Fernando Navarro

Bob Dylan grabó su canción más célebre hace 50 años y marcó un antes y un después.

Una baqueta cae con fuerza sobre una caja y al mismo tiempo un pie golpea el bombo.
 Es la detonación.
 Al instante, se abre todo un universo, creado por una absorbente atmósfera eléctrica y con un órgano estelar de fondo
. Son unos segundos hasta que una voz circense dice cuatro palabras mágicas, las cuatro primeras de un relato de una verborrea divina
: “Once upon a time…” Como en los cuentos. “Había una vez…”.
 En palabras de Bruce Springsteen: “Ese golpe de tambor sonaba como si alguien hubiera abierto de una patada la puerta de tu mente”
. Es el comienzo de Like a Rolling Stone, la mejor composición de la historia del rock según buena parte de la crítica especializada, la canción con la que Bob Dylan cambió ya definitivamente el curso de la música popular en el mundo, la pista que acaba de cumplir medio siglo desde que se grabó entre el 15 y 16 de junio de 1965.
 Como dijo el poeta estadounidense David Henderson, no se trataba de una canción, sino de “una epopeya”.
 Una epopeya que narraba las emociones imparables de su autor, pero que también afectó para siempre a la visión del rock y al alma de toda una nación.
En 1965, Estados Unidos se encontraba en uno de los períodos más agitados de su historia mientras Bob Dylan andaba deshaciéndose de su papel de portavoz generacional en la música folk, que veía como una camisa de fuerza que le oprimía.
 Apenas habían pasado cuatro años desde que, proveniente de su pueblo de Minnessotta en busca de Woody Guthrie, había empezado a tocar en los clubes de Greenwich Village junto con los puntales del movimiento folk neoyorquino como Pete Seeger, Ramblin' Jack Elliott o Dave Van Ronk.
 Apenas había pasado un año desde que había publicado The Times They Are A-Changin' y los tiempos estaban cambiando para todos, incluido él, que, fascinado por el vibrante aroma juvenil y desenfadado que desprendían los Beatles o los Rolling Stones, había decidido hacer lo contrario de lo que se esperaba de él.
El primer (y enorme artísticamente) paso fue Bringing It All Back Home, publicado unas semanas antes de la grabación de Like a Rolling Stone.
 Con esa doble cara acústica y otra eléctrica, Bringing It All Back Home, una obra maestra fechada en marzo de 1965, fue el disco que inauguró el cambio de Dylan, una espléndida ranura por la que se divisaba algo muy distinto a lo que se conocía del autor de Blowin’ in the wind.
 Y ese algo era eso que Dylan describía entonces con estas palabras: “Es ese delgado, salvaje sonido mercurial.
 Es metálico, dorado y brillante”. Bringing It All Back Home fue la primera parte de la que se conoce como la trilogía mercurial de Dylan, formada también por los álbumes Highway 61 Revisited y Blonde on blonde.
 La trilogía del antes y el después, por la que se dio el camino a la inversa: los Beatles, los Rolling Stones y, en definitiva, todos, se fijaron entonces en Dylan para saber por dónde iban los nuevos tiempos.
 Y Like a Rolling Stone fue, y sigue siendo, el máximo exponente de ese sonido.
El crítico musical estadounidense, Greil Marcus, uno de los mayores estudiosos de la obra de Bob Dylan, lo llama “sonido total”.
 Un sonido que nace del blues de Robert Johnson pero que se expande en muchas direcciones, como si contuviese un big-bang de la música norteamericana dentro, entre los trazos de la guitarra rítmica y el bajo, la alta temperatura del órgano Hammond de Al Kooper (se coló de casualidad), las potentes estelas de la armónica y la voz incisiva y desafiante de Bob Dylan
. Al igual que antes había sucedido con el canto pasional de That’s All Right de Elvis Presley, el alarido de Tutti Frutti de Little Richard o el riff de Johnny B. Goode de Chuck Berry, bastaba esa extraña explosión sonora, esa conjunción de elementos venidos de todas partes y de ninguna, para reconocer lo inexplicable.
 Era una forma de mirar hacia adelante sin olvidar las huellas.
 Era innovación. Poderosa innovación con un mundo emocional propio, pero también universal.
 Tal y como recoge Marcus en su libro Like a Rolling Stone. Bob Dylan en la encrucijada, el sonido de Like a Rolling Stone lo abarcaría y lo consumiría todo
. “Mientras durase, ese sería el mundo mismo, ¿y quién sabe lo que sucedería cuando se abandonase ese mundo y se volviese al mundo que parecía tan completo y acabado antes de escuchar ese sonido?”.
Su avalancha sonora arrastra al oyente.
 Sin aliento.
Le obliga a tomar partido. Like a Rolling Stone no es una canción que se pueda simplemente oír.
 No está concebida para oyentes perezosos, ni para turistas musicales.
 Conviene recordarlo: una baqueta cae sobre una caja y al mismo tiempo un pie golpea el bombo y... ¡boom! “Once upon a time…”. Como en los cuentos, el oyente está obligado a adentrarse en su mundo, sino la canción te expulsa
. Como las grandes fábulas expulsan a los que sólo pueden ver aquello que alcanzan sus ojos.
Esa epopeya llamada Like a Rolling Stone, grabada en los estudios de Columbia en Nueva York, era un desafío para el oyente pero también para la época.
 Sus seis minutos de duración, con ese torrente instrumental, rompían los esquemas de las emisoras de radio.
 Era la antítesis del single, pero lo era de todo al mismo tiempo
. Porque la canción más pop de Dylan hasta la fecha era lo menos pop de 1965.
 Su creador daba paso con esta composición a todo un sello personal de canciones que comenzaban en alto.
 Es decir, en los primeros compases, ya estaba toda la banda en la cúspide sonora y de ahí no había ni un respiro, ni un paso en falso en ese caudal incontrolable, hasta que se desvanecía.
 Pasaría en otra célebre como Hurricane y en varias más.
Como afirmó Greil Marcus, Dylan buscaba con Like a Rolling Stone conquistar un territorio.
 Y lo consiguió.
Era el territorio artístico y sentimental de los agitados años sesenta, de la ruptura generacional y del rock’n’roll.
 Cuando se grabó la canción, en Estados Unidos, empapado por el beat de los Beatles y demás acólitos, se cocían todo tipo de revueltas y choques.
 En pleno conflicto bélico con Vietnam, paranoia de la guerra fría y carrera espacial con los rusos, se había producido el famoso Domingo Sangriento en Selma tras las cargas policiales contra los manifestantes por los derechos civiles y Martin Luther King había pasado por la cárcel mientras el presidente Lyndon Johnson intentaba mitigar todo con la base para la ley que daría el voto a los negros.
 Y los medios no se perdían detalle del proceso contra Richard Hickock y Perry Smith (protagonistas del libro A sangre fría de Truman Capote), encarcelados por asesinar a cuatro miembros de la familia de Herbert Clutter en Holcomb (Kansas) y que acabaron ahorcados. Like a Rolling Stone se puede traducir “como un bala perdida” o un “canto rodado”.
Y en 1965 todos, y no sólo la chica de la canción que antes vestía tan bien y hablaba bien alto, parecían cantos rodados en la encrucijada de su propia historia.
 Todos parecían hacerse la misma pregunta del estribillo: “How does it feel? (¿Qué se siente?)”. También Dylan, que estaba inmerso en su propia vorágine de acontecimientos y problemas sentimentales.
Like a Rolling Stone cumple medio siglo
. Con toda su urgencia y su orgullo herido, la canción fue un hito.
 Y lo seguirá siendo. Porque, muchos años después de su creación, ya en otro siglo, sigue sonando abrasiva.
 Su fuego está intacto después de escuchar cómo esa baqueta cae y un pie golpea un bombo.
 Cuenta Howard Sounes en su biografía sobre Bob Dylan una anécdota ilustrativa al respecto. Durante esos días de grabación, Dylan estuvo en una fiesta y la cantautora Maria Muldaur le invitó a bailar al verle sentado solo en un rincón con las piernas cruzadas moviéndose con nerviosismo.
 Ya le empezaban a llover las críticas en la comunidad folk por su experimentación sonora, pronto recibiría el calificativo de “judas”, mientras otros veían en él un mesías político que solucionaría todos los desajustes del país
. Ante la propuesta de Muldaur para bailar, Dylan alzó la vista hacia ella y contestó: “Bailaría contigo, Maria. Pero me arden las manos”.
 Esas manos fueron las manos que crearon Like a Rolling Stone, una canción para la historia.

 

"Yo he visto cosas que vosotros no creeríais.


» "Yo he visto cosas que vosotros no creeríais.
 Atacar naves en llamas más allá de Orión. He visto Rayos-C brillar en la oscuridad cerca de la Puerta de Tannhäuser. 
Todos esos momentos se perderán en el tiempo como lágrimas en la lluvia. Es hora de morir".
Rutger Hauer


» "Los replicantes son como cualquier otra máquina: pueden ser un beneficio o un peligro. Si son un beneficio, no es asunto mío".
Harrison Ford

» "No sé por qué me salvó la vida. Quizá en esos últimos momentos amaba la vida más de lo que la había amado nunca, no sólo su vida, la vida de todos, mi vida.
 Todo lo que él quería eran las mismas respuestas que todos buscamos: ¿de dónde vengo?, ¿a dónde voy?, ¿cuánto tiempo me queda?
. Todo lo que yo podía hacer era sentarme allí y verle morir".
Harrison Ford



» "Tienes miedo a morir?. Entonces ya sabes lo que es ser un esclavo".
Rutger Hauer

¿Cuántos métodos anticonceptivos conoce? Son más de 15…..................................Salomé García

Sin embargo, no todos resultan efectivos. De la píldora al Ogino: desgranamos su capacidad para evitar embarazos indeseados.

anticonceptivos
Treinta y siete años después de que el gobierno de Adolfo Suárez despenalizara ”el uso de procedimientos para evitar la procreación”, el 72,7% de las españolas reconoce utilizar algún método anticonceptivo. ¿Y el 27,3% restante? Un 11,4 % de mujeres no recurre a ellos porque no mantiene relaciones sexuales, mientras que un alarmante 15,9% sí practica sexo pero sin protección
. La cifra sube hasta el 24,8% cuando se trata de enfrentarse a la primera relación sin seguridad
. Los datos los presentaba así el doctor José Vicente González Navarro, presidente de la Sociedad Española de Contracepción (SEC), el pasado 26 de septiembre con motivo del Día Mundial de la Anticoncepción 2014 (26 de septiembre).
Las cifras se limitan a las féminas porque las estadísticas están elaboradas a partir del número de embarazos no deseados.
Este mismo estudio concentra en dos los medios de contracepción favoritos de los españoles: el preservativo (31,3%) y la píldora (16,2)
. Sin embargo, existen hasta una quincena de vías para evitar un embarazo no deseado.
 Y no todos ofrecen igual protección. De hecho, uno de los principales campos de batalla en las relaciones esporádicas es la prevención de enfermedades de transmisión sexual (ETS), para las que solo es eficaz el preservativo. 
 “La edad a la que las chicas empiezan a coquetear con el sexo completo ha descendido a los 16 años. Si con esos años muchas veces no saben ni siquiera qué carrera van a elegir, es difícil pedirles que en pleno clímax sexual adolescente usen correctamente el preservativo
. De ahí nuestra obligación como ginecólogos de concienciar en el Doble Método: la utilización conjunta del preservativo con otro medio a largo plazo para prevenir el embarazo (la píldora, el DIU, el anillo vaginal, el parche, un implante o una inyección)”, recuerda el doctor Sergio Haimovich, especialista en Ginecología y Obstetricia del Hospital del Mar de Barcelona
 . En España se registran 240.000 embarazos no deseados al año.
Escrutados uno a uno todos los métodos para disfrutar del sexo sin aumentar la familia descubrimos que su eficacia se mide por el llamado índice de Pearl: el número de embarazos que presentarían teóricamente 100 mujeres que utilizaran el mismo método anticonceptivo durante un año.
 De modo desconcertante, aunque con toda lógica, de cada uno se apuntan dos parámetros: uno, su eficacia usado en condiciones óptimas; otro, en condiciones reales. Estos son los resultados.
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Preservativo masculino

El favorito de los españoles no es, ni de lejos, el más seguro para no acceder a la paternidad involuntaria. “El condón bien usado es fiable al 98%.
Pero hay que ponerlo antes de que salga nada de líquido seminal, tener cuidado de no rasgarlo con las uñas, anillos o piercings, retirarlo al acabar el coito con el pene fuera de la vagina y procurar que no se quede dentro del conducto vaginal.
 Todos estos errores suceden y reducen su seguridad real al 85%”, apunta el doctor José Mª Fernández Goya, coordinador del servicio de Ginecología y Obstetricia del Hospital Nisa Pardo de Aravaca.
 Advertencia: cuando se cumplen 5 años desde su salida de fábrica, el látex pierder flexibilidad y hay riesgo de que se rasgue
. Por eso, la cajita de preservativos que lleva siglos en la guantera no sirve para nada. Lo afirman sus propios fabricantes.
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Anticonceptivos orales

O sea, la píldora. “Requiere disciplina en la toma pero, bien usada, funciona al 99,7%. Su capacidad real de impedir el embarazo desciende al 92% porque hay días que se olvida tomarla, no se hace a la misma hora, se ha vomitado…
 Hay infinidad de tipos de anticonceptivos orales con distinta carga hormonal, desde los que llevan estrógenos y progestágenos a los que solo llevan estos últimos (Desogestrel).
 Conocidos como minipíldora, son aptos incluso para mujeres con antecedentes de trombosis a las que antes se les retiraba fulminantemente”, revela Haimovich.
“Una de las ventajas de los anticonceptivos orales es que alterando mínimamente su toma se puede adelantar o retrasar la llegada de la regla.
Así la mujer puede evitar que le coincida con un viaje o con ese encuentro amoroso tan soñado”, explica la doctora Francisca Molero, ginecóloga y directora del Instituto Iberoamericano de Sexología.
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Píldora del día después

Debe utilizarse solo como método de emergencia cuando han fallado las vías convencionales.
 O cuando, en el fragor de la batalla, se ha olvidado impedir que la naturaleza actúe.
Pese a la polémica que la envuelve, la OMS la valora como “anticonceptiva y no como abortiva”.
 Su acción dependerá del momento del ciclo: a veces solo impide la ovulación, otras, la anidación. Evita el embarazo en un 85% de los casos.
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Anillo vaginal

Un aro de plástico que se introduce en la vagina y va liberando gradualmente su carga hormonal.
Hay que usar uno nuevo cada ciclo. La eficacia es idéntica a la de la píldora convencional.
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Parche transdérmico

Análogo al anterior: es una especie de tirita cuadrada de 4,5 cm de lado. Va impregnada de hormonas que la piel absorbe poco a poco.
 “Hay que aplicarlo sobre la piel bien limpia y sin cremas. De otro modo, acabará escurriéndose”, sentencia Haimovich.
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Progestágenos inyectables

Los hay mensuales o trimestrales y es el ginecólogo quien valora su conveniencia de uso. Su fiabilidad va del casi 100% en un universo hipotético de laboratorio al 97% en este mundo.
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Diafragma

Especie de tapón de látex o silicona que la mujer inserta en su vagina para impedir la entrada del esperma al cuello del útero.
 Conviene usarlo con espermicida (sustancia que inhibe la actividad de los espermatozoides).
 Hay varios tamaños y es el ginecólogo quien determina cuál conviene a cada paciente. Dificulta el sexo antes de dormir, ya que hay que retirarlo a las 6-8 horas después del coito.
 En una Arcadia ideal garantiza un 94% de protección.
En este mundo, solo el 84%.
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DIU

Uno de los que más leyendas acarrea. Pero ni es abortivo ni exclusivo para féminas que ya hayan sido madres. “De hecho es excelente como doble contracepción en adolescentes.
 El DIU impedirá que se queden embarazadas sin tener que estar pendientes de tomar la píldora que, por ejemplo, en época de exámenes es fácil de olvidar”, apunta Fernández Goya.
 Es un dispositivo intrauterino que coloca el ginecólogo. Ocasiona cambios en ese órgano que impiden la gestación. Puede ser de cobre u hormonal. “
Este último tiene las mismas ventajas de otros medios hormonales, como hacer menstruaciones menos abundantes y menos dolorosas”.
 Es fiable en más del 99% de los casos.
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Espermicidas

Cremas u óvulos vaginales con sustancias químicas que destruyen los espermatozoides en cuanto apoyan el flagelo en territorio contrario.
 Son tan anticlímax como que hay que usarlos 10 minutos antes de la penetración, es decir, en mitad de los previos.
 Y son poco seguros en ambos casos: 18 embarazos usados a la perfección por cada 100 encuentros y 29 en la vida real.
 El Ministerio de Sanidad y Política Social lo incluye en el listado de métodos poco recomendables.
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Esponja

Artilugio sintético que se introduce en la vagina antes del coito.
 Requiere amplias dosis de optimismo, ya que su eficacia dura 24 horas: si una confía en que habrá encuentro sexual, puede colocarlo muchas horas antes y estar preparada para el feliz momento
. Suele impregnarse de espermicida.
 En mujeres que no han tenido hijos hipotéticamente es eficaz en el 91% de los casos, aunque, en realidad, la cifra hay que bajarla hasta un 84% en la vida real, según los expertos consultados. Quienes han sido madres saben que el conducto vaginal dilata y no vuelve por completo a sus dimensiones iniciales después del parto.
Esto dificulta la efectividad de la esponja: 20 embarazos en un mundo utópico y hasta 32 en el real.
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Preservativo femenino

Funda de poliuretano lubricada que plastifica las paredes de la vagina y la vulva. Incómodo, pero muy eficaz frente a ETS. Su eficacia va del 5 al 21%, según el índice de Pearl.
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'Coitus interruptus'

¿Es de verdad eficaz? Si se aplica a rajatabla y no llega a buen puerto ni una gotita fertilizante de líquido seminal, la eficacia es del 96% (solo 4 embarazos de cada 100 mujeres hipotéticas).
Ahora bien, ponga usted a un varón normal a retroceder en los nanosegundos previos a la descarga orgásmica y tendrá poco más del 70% de fiabilidad (27 embarazos).
 El Ministerio de Sanidad también recomienda evitarlo.
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Ogino

Probablemente el famoso ginecólogo japonés haya hecho más por alentar la natalidad que muchas campañas pro bebé.
Su sistema, también llamado el del calendario, se basa en calcular qué días son fértiles y cuáles no. Estos se deducen restando 18 al ciclo más corto y 11 al más largo.
 Por ejemplo, si el ciclo más corto fue de 24 días (24 - 18= 6) y el más largo duró 31 (31 - 11 = 20) los días de mayor probabilidad de embarazo irán del 6-7 al 20 de cada ciclo
. Aún llevándolo a rajatabla, el índice Pearl contempla 9 embarazos por cada 100 encuentros
. Las razones son competencia de asuntos internos: variaciones hormonales por estrés, viajes con cambios horarios, práctica de deporte extenuante…
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Temperatura basal

Es dejar el libro de familia en manos de un termómetro.
“Se basa en que, después de ovular, la temperatura corporal sube entre 0,2 y 0,5 ºC, manteniéndose así hasta el final del ciclo. Ese período más cálido del cuerpo marca también su supuesta época infértil. Aunque parte de un principio científicamente comprobado, la temperatura corporal puede variar por una infección, por estrés, por la práctica de algunos deportes…
Además, hay que tomarla siempre a la misma hora, lo cual puede ser complicado en vacaciones o un día en el que la mujer tiene que madrugar por motivos de trabajo”, explica el doctor José María Fernández Goy, coordinador del Servicio de Ginecología y Obstetricia del Hospital Nisa Pardo de Aravaca.
 En atmósfera de laboratorio es fiable en un 98%.
 En la vida real, ¿usted podría firmar que va a tomarse la temperatura a diario y a la misma hora durante un año y que su organismo no se va a inmutar por nada?
 Lo dicho: más de un 20% de fallos. Y el engorro de no salir de casa sin el dichoso termómetro.
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Método de la ovulación o Billings

Implica una curiosidad rayando en lo morboso: escudriñar la textura (densidad, color y opacidad) del moco cervical
. Si está jugoso y transparente, perfecto para lubricar, olvídese: son sus días fértiles. En condiciones perfectas, asegura un 97% de fiabilidad. Ahora, póngase usted a supervisar esos fluidos en una mañana de resaca, con prisas o de noche, con unas copas de más. E ingénieselas para decirle a su pareja que el motivo de su negativa es que el flujo no está lo suficientemente amarillento como para andar sobre seguro.
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Implante subdérmico

Entra dentro de la categoría de los cómodos a largo plazo según los expertos consultados. "Es una especie de varilla de unos 4 cm con un gestágeno [hormona] que va liberándose lentamente", explican. Se implanta en el antebrazo con una pequeña incisión y su portadora ya puede olvidarse de ser madre en los próximos 3-5 años.
 Aquí da igual vivir en un mundo utópico que en la periferia de una gran capital: su eficacia es cercana al 100% (solo 0,05 embarazos).
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Esterilización masculina y femenina

La ligadura de trompas y la vasectomía son alternativas definitivas pero pasando por quirófano. Recientemente ha aparecido una nueva forma de inhabilitación permanente: el Essure, un dispositivo de titanio que se introduce en el interior de las trompas por medio de la histeroscopia (herramienta de visualización del útero).
"En dos o tres meses provoca una fibrosis que obstruye para siempre el acceso
. Se coloca en una consulta ambulatoria, sin pasar por quirófano".
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¿Y la lactancia?

Pues es un precioso momento para aquilatar el apego madre-hijo pero no es un anticonceptivo en sí. En la página Conlamujer.com, desarrollada por Bayer, desarman este y otros mitos sobre la contracepción.
“Durante la lactancia hay un efecto inhibitorio real sobre la ovulación pero no puede considerarse como medio único para no quedarse de nuevo en estado
. Solo serviría en el caso de que supiera con seguridad que no ha ovulado y eso no es posible”, se explica en la web.
 A medida que se van espaciando las tomas, hay más posibilidad de dar un hermano al bebé.