Un Blues

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Del material conque están hechos los sueños

15 jun 2015

Una boda real poco usual..................................................................................... Mábel Galaz

A mi me gusta este príncipe, me gusta porque es atractivo, lo miro y me digo !Vaya que chico tan interesante!, creo que el que más, incluso el nuestro cuando era Príncipe, ahora que es Rey me parece soso, le quita atención la locutora, que siempre viste y calza de forma diferente.
 El esta cumpliendo un papel que no sabe como interpretar.

Carlos Felipe de Suecia y la exmodelo Sofia Hellqvist contraen matrimonio ante representantes de las monarquías europeas.

 

El nuevo matrimonio durante la ceremonia. / reuters-live!

Carlos Felipe de Suecia y Sofia Hellqvist ya son marido y mujer
. La pareja contrajo matrimonio el sábado en una ceremonia celebrada en la capilla del Palacio Real de Estocolmo ante representantes de las monarquías europeas entre ellos las reinas Margarita de Dinamarca, Máxima de Holanda, Matilde de Bélgica y Sonia de Noruega. España declinó la invitación. ¿Por qué?

Fue una boda real, la tercera en cinco años que se celebra en el país, pero poco usual por los antecedentes de la novia que ha pasado de ser una stripper, modelo y participantes del reality show Paradise Hotel a princesa
. Para ello han tenido que transcurrir cinco años.
 Ese fue el tiempo que impuso Carlos Gustavo de Suecia a su hijo para aceptar la relación.
La princesa Victoria y su marido Daniel. / Luca Teuchmann (WireImage)
 Carlos Felipe, de 36 años, nació para ser el heredero de la Corona pero una reforma de la ley de sucesión, que iguala los derechos entre hombres y mujeres, le desplazó en favor de su hermana Victoria.
 Los tres hijos de los Reyes de Suecia son el fiel reflejo de que las monarquías se tienen que adaptar a los nuevos tiempos
. Si Carlos Felipe se ha casado con una modelo, Victoria lo hizo con su preparador físico y Magdalena, después de ser plantada pocos meses antes de su boda, finalmente lo hizo con un empresario con el que pasa poco tiempo pese a que está esperando su segundo hijo.
La boda de Carlos Felipe fue por amor, de eso no hay duda, de ahí la emoción en el rostro de joven príncipe
. La pareja llevaba ya conviviendo cuatro años y desde hace uno Sofía participa en la vida pública del país como parte de su formación para ser miembro de la familia real
. En los días previos al enlace el príncipe y su prometida ofrecieron dos entrevistas a la televisión para contar su historia
. Él proclamó su amor por ella y ella aseguró que no se arrepentía de su pasado, ya que de todo “se aprendía”.
El formato de la ceremonia, a la que asistieron 350 invitados, fue similar al de las bodas de las princesa Victoria y Magdalena, aunque algo más sencillo y moderno
. Incluyó hasta una versión en sueco del Umbrella de Rihanna y un cierre final a ritmo de gospel con el que los novios abandonaron la iglesia.
 Carlos Felipe fue un novio nervioso que tuvo problemas para poner el anillo a la novia.
La princesa Magdalena con su marido Christopher O'Neill y su hija Leonore. / Luca Teuchmann (WireImage)
Una vez finalizada la boda, los novios recorrieron en carroza descubierta el centro de Estocolmo antes de regresar a palacio, en cuyo salón Vita havet (Mar blanco) se celebrará el banquete, con el posterior baile en la galería de Carlos XI.
Hasta Estocolomo acudieron varios representantes de los miembros más jóvenes de las casas reales como Federico y Mary de Dinamarca y Haakon y Mette-Marit de Noruega; los príncipes Nicolas y Tatiana de Grecia; la princesa Takamado de Japón y los condes de Wessex, Eduardo y Sofía de Inglaterra,
La novia lució un vestido de seda en tres tonos de blanco, obra de la diseñadora sueca Ida Sjöstedt y con encaje elaborado por el español José María Ruiz.¿Por qué no irían nuestros Reyes?

Ya nos contará............................................................................................... Juan José Millás

La lectura es una conquista. Abrir un libro es a veces más complicado que abrir una caja fuerte.

Jurgen Frank (Corbis)

La lectura es una conquista.
 Abrir un libro es a veces más complicado que abrir una caja fuerte
. Has de ejercitar los dedos para manejar con delicadeza la rueda y el oído para escuchar el clic.
 Hay gente que logra abrir el libro y no halla nada dentro
. Esa es otra parte de la conquista que también tiene que ver con la escucha. Superadas con éxito esas fases, resulta vital encontrar la postura.
 He aquí una de las mejores, para la que se precisa un sofá, cuyos brazos no sean muy altos, en uno de los cuales puedes colocar un par de cojines que recogerán la cabeza.
 El sofá deberá ser tan largo al menos como el cuerpo y las piernas permanecerán estiradas o dobladas, alternativamente, para facilitar la circulación y bombear sangre a la cabeza.
 A Oliver Sacks, el señor de la foto, solo le falta otro cojín, a la altura del estómago, sobre el que apoyar el libro, en especial si es muy voluminoso, para que los brazos no se fatiguen.
Una vez hallada la postura, y si ha tenido uno la suerte de dar con un buen título, puede permanecer horas leyendo.
 A ratos, sin embargo, meditará sobre lo leído y a ratos dormitará para continuar leyendo al abrir los ojos.
El relajo físico y el bienestar mental alcanzan en algunas sesiones de lectura extremos tales que uno abandona el sofá como si hubiera pasado la tarde en un fumadero de opio.
 No todos los libros funcionan, claro, depende del título y del estado de ánimo del lector.
 Pero algunos están garantizados: los del propio Oliver Sacks.
 Recuéstese usted con Despertares, o con Un antropólogo en Marte o con Veo una voz y ya nos contará.

 

La metamorfosis de Casillas........................................................................... Juan Tallón

Primero se gestó un mito enorme, a la altura de Zamora o Iríbar, y luego se le aniquiló desde dentro.

 

Casillas, en un entrenamiento con España. / Sergio Barrenechea (EFE)
Los días de Casillas en el Madrid empiezan a adquirir aspecto de novela de 800 páginas, a la que le sobran algo más de 600, a ojo
. Sus tres últimos años nunca debieron suceder.
 No hay quien los lea. Te hacen llorar cuando apagas la luz
. Es casi imposible extraer de ellos un buen recuerdo, aun cuando haya instantes de felicidad desbordada, como la final de Lisboa.
 Pero si pasas un dedo sobre ella descubres una fina capa de polvo, casi invisible: es la tristeza. Estamos a esa altura en la que ya es tarde para recordar los buenos tiempos.
 Tendrán que pasar varios años para que vuelva ser temprano, y puedan recuperarse.
 Ahora sólo sabemos que después de gestarse un mito enorme, a la altura de Iríbar o Zamora, se procedió a su aniquilación desde dentro, al estilo de esas notas interesantísimas que el comisario Gotier enviaba al inspector Gadget y cuya última línea siempre finalizaba con un “este mensaje se autodestruirá en cinco segundos”.
Todo le fue siempre tan bien a Casillas, que le fue mal, igual que a ese viejo conocido al que hace muchísimo tiempo que no ves, y con el que un sábado coincides en Zara.
 En diez minutos te cuenta lo fantástica que es su vida: el trabajo, la pareja, los hijos, la salud, incluso el coche; todo es maravilloso.
 Unos días después, sin embargo, lees en un breve del periódico que el pobre saltó por el balcón.
 En algún sentido, Casillas lo tuvo todo —Ligas, Champions, Eurocopas, Mundiales— y se le cayó encima, aplastándolo.
Su vida recuerda mucho a la de los hermanos Collyer. Homer y Langley habían heredado de sus padres una mansión de cuatro pisos en Manhattan y una enorme fortuna.
 A su modo, también lo tenían todo.
 Un buen día se aislaron, y desconectaron el timbre de casa, cortaron el cable del teléfono, tapiaron las ventanas.
 Por la noche, Langley salía a recoger toda suerte de objetos (periódicos, pianos, ametralladoras, acordeones, pianos de cola, máquinas de rayos X, alfombras, relojes, cadáveres de caballos…), que acumulaban de forma compulsiva
. Tras años de existencia fantasma los vecinos advirtieron signos de alarma, y cuando la policía entró en la vivienda, a Homer lo descubrieron muerto por inanición en una silla.
 El cadáver de Langley tardaron una semana en encontrarlo, sepultado vivo por la basura, que pesaba 140 toneladas.
Casillas se despertó una mañana y la portería se había derrumbado sobre él, atrapado en un amasijo de hierros.
 Se volvió un portero sombrío y entró en un bucle en el que sus paradas no paraban, los aficionados que le aplaudían le pitaban, la directiva que le renovaba lo empujaba hacia la salida...
Los acontecimientos viraron oscuramente, orquestados por Mourinho, y con la colaboración del club y el propio Casillas, aunque no lo supiese.
 Una biografía plagada de éxitos, que ocuparía varios días redactar, de pronto cabía en una frase breve y vieja, escrita por otro: “Cuando se despertó una mañana después de un sueño intranquilo, se encontró sobre su cama convertido en un monstruoso insecto”.(KafKa)

14 jun 2015

Isabel Preysler sigue siendo la reina de corazones

La cita tenía lugar a las siete y media de la tarde en El Corte Inglés del madrileño Paseo de la Castellana. Lola Herrera, tan estupenda y elegante como siempre, era la más puntual.
 Tras ella pasaban por el photocall instalado en medio del centro comercial otros rostros conocidos como el empresario (y ahora exitoso director de cine) Paco Arango, o el exciclista Perico Delgado. Pero todos esperaban a otra estrella (con permiso de las anteriores): Isabel Preysler.

Una hora y media después de lo previsto, (¡una hora y media!) llegaba con sus pasos silenciosos, tranquilos(.Siempre llega tarde hasta a una boda en su afán de exsibirse)
. Casi etérea y tan impecablemente vestida como siempre
. Nada fuera de su sitio en un look que quizá no sea lo más in, pero nunca pasa de moda
. Para unos es la reina del cuore, para otros la del baldosín y para algunos, simplemente, la maestra entre maestras en esto de seducir a la prensa.

La firma de cosméticos Massumeh había confiado en su presencia para la inauguración de su nuevo corner en el centro comercial y ella, experta en estas lides no defraudó, aunque tampoco contó nada.
 Porque Preysler también tiene esa habilidad: la de contestar siempre; no perder nunca la educación, ni la sonrisa, e irse por donde ha venido sin haber soltado más prendas que aquellas accesorias e intrascendentes.

Llega tarde, algo que molesta sobremanera cuando la prensa tiene que correr de una punta a otra de la ciudad y va con la agenda apretada.
  Explica que ha estado con su marido.
 Se hace el silencio, todo el mundo asiente
. No hay réplica, porque como explican algunos redactores que llevan años tratando con ella, ha sabido ganarse el respeto de quienes tiene enfrente.
 Sabe cómo atraer a las cámaras y cómo dar un titular que no dice nada, pero que, sin embargo se reproduce a lo largo y ancho de los medios del colorín y que todos leemos con avidez.
El de ayer fue que Miguel Boyer se encuentra “mucho mejor”, (de lo cual nos alegramos enormemente) pero su recuperación todavía tendrá que ir “poco a poco”. Y ella ya estaba con Vargas Llosa?

Ese fue el grueso de unas declaraciones que no solo dio a los periodistas.
 También esa fue su respuesta cuando, antes de entrar el photocall saludó a un hombre que llevaba hasta su lado a una mujer en silla de ruedas y con los que departió durante rato, bastante más que con los redactores de los medios, que recorrieron el centro comercial a la zaga de la esposa de don Miguel Boyer.

Se mostró paciente, sonriente, interesada por la charla y con un don innato para conquistar a su interlocutor
. Porque se entrega por los demás, y porque ella, como ya ha demostrado, de esto del corazón sabe mucho
. En todos los sentidos.