Un Blues

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Del material conque están hechos los sueños

14 jun 2015

Isabel Preysler sigue siendo la reina de corazones

La cita tenía lugar a las siete y media de la tarde en El Corte Inglés del madrileño Paseo de la Castellana. Lola Herrera, tan estupenda y elegante como siempre, era la más puntual.
 Tras ella pasaban por el photocall instalado en medio del centro comercial otros rostros conocidos como el empresario (y ahora exitoso director de cine) Paco Arango, o el exciclista Perico Delgado. Pero todos esperaban a otra estrella (con permiso de las anteriores): Isabel Preysler.

Una hora y media después de lo previsto, (¡una hora y media!) llegaba con sus pasos silenciosos, tranquilos(.Siempre llega tarde hasta a una boda en su afán de exsibirse)
. Casi etérea y tan impecablemente vestida como siempre
. Nada fuera de su sitio en un look que quizá no sea lo más in, pero nunca pasa de moda
. Para unos es la reina del cuore, para otros la del baldosín y para algunos, simplemente, la maestra entre maestras en esto de seducir a la prensa.

La firma de cosméticos Massumeh había confiado en su presencia para la inauguración de su nuevo corner en el centro comercial y ella, experta en estas lides no defraudó, aunque tampoco contó nada.
 Porque Preysler también tiene esa habilidad: la de contestar siempre; no perder nunca la educación, ni la sonrisa, e irse por donde ha venido sin haber soltado más prendas que aquellas accesorias e intrascendentes.

Llega tarde, algo que molesta sobremanera cuando la prensa tiene que correr de una punta a otra de la ciudad y va con la agenda apretada.
  Explica que ha estado con su marido.
 Se hace el silencio, todo el mundo asiente
. No hay réplica, porque como explican algunos redactores que llevan años tratando con ella, ha sabido ganarse el respeto de quienes tiene enfrente.
 Sabe cómo atraer a las cámaras y cómo dar un titular que no dice nada, pero que, sin embargo se reproduce a lo largo y ancho de los medios del colorín y que todos leemos con avidez.
El de ayer fue que Miguel Boyer se encuentra “mucho mejor”, (de lo cual nos alegramos enormemente) pero su recuperación todavía tendrá que ir “poco a poco”. Y ella ya estaba con Vargas Llosa?

Ese fue el grueso de unas declaraciones que no solo dio a los periodistas.
 También esa fue su respuesta cuando, antes de entrar el photocall saludó a un hombre que llevaba hasta su lado a una mujer en silla de ruedas y con los que departió durante rato, bastante más que con los redactores de los medios, que recorrieron el centro comercial a la zaga de la esposa de don Miguel Boyer.

Se mostró paciente, sonriente, interesada por la charla y con un don innato para conquistar a su interlocutor
. Porque se entrega por los demás, y porque ella, como ya ha demostrado, de esto del corazón sabe mucho
. En todos los sentidos. 

La belleza de las Preysler: «Estamos todo el día Investigando

Tamara Falcó explica que su madre está «espectacular»: «Todas las cosas le quedan mejor que a Ana y a mí».

 

La belleza de las Preysler: «Estamos todo el día investigando»
belén díaz
Isabel Preysler
Que la belleza de Isabel Preysler es un secreto que todas las chicas jóvenes anhelan por saber y las mujeres quieren conocer a toda costa es un hecho.
 Su hija Tamara Falcó siempre lo recalca, su madre es una belleza innata y está más radiante que nunca, sencillamente espectacular. Isabel tiene el liderazgo en belleza y en figura esbelta
: «Está espectacular. Todas las cosas le quedan mejor que a Ana y a mí». Y es que claro, la que tiene los secretos de belleza es la propia Isabel, por lo que sus hijas no dudan en acudir a ella para pedir consejo.
Consejos seguramente para maquillarse, de moda, peinados y mucho más
. «Todas las chicas en casa, estamos todo el día investigando», afirma Tamara Falcó respecto a lucir tan bellas y radiantes.
 Pero quizás el gran misterio de las Preysler sea los propios genes de ella misma y que heredan todas sus hijas.
 Tamara Falcó así lo explicaba, ya que incluso su abuela por parte de padre también luce espectacular: «Mi abuela está estupenda con 92 años que acaba de cumplir».
Sus hijas son el reflejo de la belleza familiar, pero aún así Isabel sigue teniendo el mando, ella es la que primero elige los vestidos que lucirá en cada fiesta, como contaba la propia Tamara en su reality «We love Tamara».
 Unos trucos que solo sabrán ellas, pero que si les da tan buen resultado como a su madre, no nos cabe duda de que lucirán radiantes cuando la juventud se les haya ido.

Guía para insultar como Dios manda

Un tonto es un zolocho, un chulo es un milhombres y un mentiroso es un tartufo. O cómo lanzar improperios con estilo.

Chico y Harpo atienden, en 'Una tarde en el circo', a la próxima ocurrencia de Groucho, el ser humano que mejor y más inteligentemente ha insultado.
Hay muchos insultos en el idoma castellano, pero tendemos a utilizar siempre los mismos.
 Pues se acabó. Recurrimos a María Irazusta (madrileña nacida en el Reino Unido), autora de Eso lo será tu madre. La biblia del insulto (Espasa) para que nos ilustre sobre el tema
. Hemos realizado el siguiente juego: nosotros le damos un perfil de persona perfectamente insultable, y ella nos expone una amplia gama de  improperios
. Léalo sin sentierse ofendido, por favor.

Los poco higiénicos

"Del cerdo se aprovecha todo, hasta los sinónimos.
 Para denotar la falta de aseo personal hay toda una ristra asociada a este pobre animal de sucia fama: puerco, guarro, cochino, marrano
. Revindicamos la dignidad de este animal que además es signo de distinción: pata negra".

Los tontos

"Probablemente es el insulto más común y uno de los que más arsenal disponemos.
 Coja aire: alcornoque, zote, mendrugo, bausán, vaina, cenutrio, tontucio, tontorrón, descerebrado, simple, meliloto, estulto, alelado, gilipollas, gilipuertas, mameluco, analfabeto, beocio, lilipendón, berzas, berzotas, zafio, tarado, besugo, ceporro, panarra, idiota, pavitonto, zolocho, tocho, corto, bobalicón, gaznápiro, panoli, imbécil, soplagaitas, sandio, bodoque, piernas, bobatel, merluzo, gilí, lelo, zopenco, mentecato, tonto del haba, bobo, mamerto, botarate, soplapollas, cernícalo, percebe, zonzo, cipote, estúpido, cretino, fatuo, lerdo, mastuerzo, memo, lila, pandero, toli, simplón, necio, melón, tarugo, pánfilo, torpe, pavo o tardo.

Buen repertorio, que conviene ampliar si viajas por América Latina, no sea que no te des por aludido y entonces quedes como un lentejo, gafo, pendejo, abismado, guachinango, abombado, zanguango, paparulo, cocoliso, soroco, agilado, asnúpido, tolongo, bachilín, huevón, boludo, cabeceburro, zonzoneco, pelotudo, menso, talegón, cabeceduro, guacarnaco, cachirulo, majiriulo, pajuilado, samuro o turuleco. Incluso podrían llamarnos pensadores, y no deberíamos alegrarnos".

Los pedantes

"El pedante era el nombre que recibían en Italia los profesores que enseñaban gramática a domicilio. Ha acabado por aplicarse despectivamente a las personas que hacen un inoportuno alarde de erudición.
 Para ellos hay toda una gama de adjetivos, desde el cariñoso sabelotodo, pasando por el menos simpático sabiondo o resabido a los matices más graves del cargante, redicho o repelente".

Los chulos

"Nuestro idioma es rico en vocablos para lo que comúnmente llamamos chulo, un adjetivo con sentido peyorativo que dedicamos a quien actúa con orgullo, presunción o altanería.
Para el chulo tenemos: presuntuoso, jactancioso, farruco, fantasma, fantoche, fanfarrón, perdonavidas, milhombres o seispesetas, porque 'se pasa de duro (esto antes de la llegada del euro, claro)".
Podemos llamar al vago, mollejón; al pedante, resabido; al estúpido, zonzo, y al perezoso, vilondro

Los vagos

"Dícese de aquellos que hacen de no tener oficio su beneficio, que gustan de perder el tiempo y nunca tienen la menor intención de dar un palo al agua.
Ahí van algunos: perezoso, cacahazas, indolente, candongo, holgazán, manta, gandul, dejado, jeta, remolón, haragán, zángano, molondro, badana, agalbanado, mollejón, mandria o vilondro".

Los gordos

"Además de ser una de las mejores parejas cómicas de la historia del cine, el gordo y el flaco son, en lo que nos atañe, dos blancos fáciles para los lanzadores de injurias.
 El gordo, por gordo; y el flaco, por todo lo contrario.
Pertenecen al primer grupo desde el cariñoso regordete a la insoportable vacaburra, que además de estar de buen año es bastante molesta por su comportamiento.
 Entre ambos, están los gordos auxiliares, como la mesa camilla y el armario empotrado; los caracterizados por el buen saque, entre los que destacan el zampabollos, el tripero, la lima, el tragaldabas, el canapero o el que come más que la orilla de un río; el gordo como un tonel o como un trullo; la vaca, la foca, la morsa, el cachalote; algún que otro porky, que lleva el nombre del cerdito tartamudo de la Warner, y más de un gordo Pilon, basado en el personaje glotón comehamburguesas de Popeye; o los que concentran la grasa en una parte concreta de su cuerpo, como el culo gordo y el barrigón o barrilete".
Pilon, el personaje de Popeye más glotón.

Los flacos

"Incluye tanto a la patas de alambre como al palillo o al fideo.
 En cuanto a los escuálidos, son sus huesos —o la falta de carnes— lo que los define; de esa escasez corporal surgen el saco de huesos, el esquelético, el seco (incluido el más seco que una mojama), el raquítico, el chupado, el esmirriado, el alfeñique, el cadavérico, el huesudo o el tirillas".

Los mentirosos

"Hay muchas variantes para el que falta a la verdad: el trolero, bolero, calumniador, cuentista, fulero, tramposo, patrañero, falso, farsante, impostor, embaucador, tartufo, trapisondista o hipócrita
. Aunque, como sostenía el Nobel de Literatura André Gide, el verdadero hipócrita es el que cesa de percibir su engaño, el que miente con sinceridad.
 El apelativo diabólico proviene del griego y significa, entre otras cosas, calumniar o mentir.
 Así que la calumnia vendría a ser el principal rasgo de los seres diabólicos".

 

“La codicia es transparente hoy, pero viene de las cavernas”...........................................Juan Cruz

Ha sido una escritora de éxito fulgurante, desde ‘El tiempo entre costuras’ (Planeta, 2009). Ahora publica ‘La templanza’.

 


FOTO: Samuel Sánchez / video: El País tv

¿Qué ha supuesto el éxito para usted? Aprendizaje, apertura a nuevos territorios, alegrías.
¿Sintió en algún momento que no era para tanto? Es que no es para tanto; una cosa son los titulares, lo que hace ruido, y otra cosa es lo que vives.
¿Y se tiene que defender del ruido? Ya estoy alerta, no me tengo que defender... Te puedes convertir en un personaje de feria si entras por todas las puertas que te abren.
Te proponen cosas que no tienen nada que ver contigo.
 No quiero ser esa.
¿Le ha cambiado todo esto? Menos de lo que parec
e. Publiqué El tiempo entre costuras con 45 años, a esa edad es difícil que se altere tanto tu vida. Nada ha sido ni dramático ni tortuoso.
¿Cómo se lleva con el tiempo? He cumplido 50 y estoy a gusto, no llevo la edad como bandera pero no la oculto
. Está bien la madurez de los 50.
¿A qué ayuda la madurez? Nos hace más lúcidos, ayuda a relativizar; nos da templanza.
En su último libro hay usura, odio, pero también nobleza. ¿Sus personajes le ayudan a conocerse? Me conozco antes a mí misma para abordar la condición humana.
 Pero siempre hay un viaje de ida y vuelta entre los personajes y una misma, nos muestran cómo éramos, qué motores nos mueven...
¿Qué son esos motores? Los afectos, los sentimientos
. En La templanza, por ejemplo, Mauro Larrea es un padre, un tipo rico que se arruina, y al final es sólo un padre.
 En El tiempo... hay al final una hija cuyo interés es volver a reunirse con su madre.
 Lealtad, traiciones... ¡Eso viene casi de las cavernas!
Y sigue: la codicia rompe el saco... Supongo que habrá habido otras épocas en las que también lo rompiera.
 Ahora lo tenemos tan cerquita que resulta escandaloso. Pero está desde siempre.
 La codicia ha movido guerras, ha cambiado reyes, ha movido siempre la condición humana; ahora es más transparente.
¿Cómo reacciona ante ella? Frustrada, enfadada, dolida, agredida, desencantada.
¿Alguna manera para luchar contra eso? La educación de los niños; la elección de modelos.
 Si los niños viven pensando que Messi es el estándar o viendo cómo cada día entra un político en la cárcel les estamos dando un sistema de valores muy confuso.
 Desde las urnas hasta la educación y el sentido común sirven para luchar contra la codicia.
Mauro Larrea se hunde, idea una manera de salir de la quiebra y va en búsqueda de la solución. ¿Sería usted esa persona? Sí, facilísimamente...
 Todos hemos ganado y perdido pero nunca he tenido una pérdida tan dramática como la de un próspero minero de la plata mexicana...
No hay que bajar nunca la guardia ni tirar la toalla.
¿Cuál es la chispa que le pone a inventar? La historia es lo último que llega
. En la primera obra, lo que supe por mi familia del protectorado de Marruecos; en Misión olvido, las misiones californianas por cuestiones personales mías, y aquí fue Jerez (para La templanza) lo primero que se me ocurrió...
¿Cómo vive las críticas adversas? Cuando son sólidas, ayudan; cuando son gratuitas lastima ese desprecio gratuito...
¿Le perdonan ser best-seller? Cuando escribí El tiempo entre costuras era una persona que conocía a cero personas del mundo editorial..
. ¿Cómo iba a tener conciencia de que estaba escribiendo un best-seller?
¿Puede decirme el principio de una novela que narrara la codicia que vivimos? No voy a escribirla, pero sería interesante una novela escrita desde la cárcel de alguien que conviviera con todos estos personajes que han tenido gloria y han caído.