Un Blues

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Del material conque están hechos los sueños

12 dic 2014

Rocío Ayuso...................................La última tentación de Hollywood

La última tentación de Hollywood

 

Tras rodar más de veinte películas en 10 años de carrera, Channing Tatum reflexiona sobre el precio del éxito.

Su nueva película, ‘Foxcatcher’, es un título que ya se baraja en las quinielas de los próximos Oscar.

 

Tatum: "Estoy en una nueva fase en la que sorprendo a la gente”. / Nino Muñoz

Channing Tatum sirve para todo. ¿Necesitas que sople las velas de cumpleaños con tu amiga? Ahí está él, “mientras no espere que salga de dentro del pastel”, apostilla jocoso.
¿Un buen baile? Sin dudarlo; el protagonista de Magic Mike (2012) siempre está dispuesto, solo o agarrado, a hacerte sentir que tienes algo más que dos pies izquierdos.
 Es capaz de dejar a Jamie Foxx relegado a hacer de DJ, mientras resuena el (I Wanna) Channing All Over Your Tatum que le compuso al protagonista de Un paso adelante (2006).
Y a la hora de gamberrear, el actor también es el primero.
 Que se lo digan al pitufo hinchable gigante con el que intentó escalar en las playas de Cancún (México), en una noche loca con los amigos, entre ellos Reid Carolin, compañero de proyectos como la productora Iron Horse Entertainment.
Tatum es el centro de una de las fiestas más destacadas del Festival Internacional de Cine de Toronto, por la que revolotean un florido Robert Downey Jr. y una formal Salma Hayek en su nuevo papel de productora
. En la barra del bar se juntan famosos como Jon Stewart, Gael García Bernal, Kevin Costner o Naomi Watts
. En esta década al actor lo han considerado muchas cosas: bailarín, sex symbol, strip­per, modelo, la carne del deseo.
 Pero nunca, hasta ahora, lo habían tomado en serio. Hoy su nombre apunta a ser el descubrimiento del año gracias a Foxcatcher (2014), su última película.
 La cinta se perfila como posible candidata al Oscar desde que fue recibida en Cannes con la sala puesta en pie.
 Pero Tatum tiene el semblante serio. “En estos años he aprendido un montón. Noto ese giro en la evolución de mi carrera, esta nueva fase en la que sorprendo a la gente”, comenta sin sonreír, vestido muy formalito, casi embutido en un traje oscuro de tres piezas con la camisa cerrada hasta el último botón.
¿Es eso lo que le ha cambiado el gesto, ser considerado un actor serio? Inmediatamente vuelve a sus ojos esa sonrisa tan suya, de cachorro con ganas de juego. “¿Lo dices por Foxcatcher?
 ¡No! No tengo intención de dedicarme a los dramas a partir de ahora. La película ha sido una prueba de humildad.
No puedo más que estarle eternamente agradecido a Bennett (Miller, su director) por darme la oportunidad. Pero estoy serio porque pienso en el madrugón que tengo que darme mañana para el entrenamiento de Magic Mike XXL (2015).
Estar aquí de fiesta, sin comer ni beber, es un suplicio
. Acuérdate de que yo soy fappy, fat-happy (una conjunción de “gordo” y “contento” en inglés)”.
Sonará cursi, pero mi lema es: ‘vive y deja vivir’. No busco que guste lo que hago”
En este momento de su carrera, Channing Tatum se puede permitir que le tiemblen las carnes de placer.
Tras más de veinte películas en menos de una década se lo ha ganado a pulso
. Él no lo niega: es cierto que fue su cuerpo el que le abrió las puertas de Hollywood, el mismo que ahora lo tiene amargado por la dieta
. “Recibo trabajos porque quieren que me quite la camisa delante de la cámara, y sé lo difícil que es obtener esa forma física”, comenta con una honestidad desoída en un actor. Foxcatcher muestra también sus otras carnes, las que abre en canal para sacar su interpretación más palpitante y contenida
. Así lo describió The Hollywood Reporter. “Tatum es un actor de los de verdad”, lo defiende su amigo y compañero de reparto en Infiltrados en la universidad (2014), Jonah Hill. “Incluso cuando dice estupideces, su honestidad supera cualquier género”. Guillermo del Toro, tras trabajar con él en la producción animada El libro de la vida (2014), coincide: “Vulnerabilidad. Esa es la clave de Channing.
 Su humildad se hace aún más evidente cuando sólo escuchas su voz”, describe poético. “Contar con él es una suerte. Es un tipo inteligente y te hace sentir a gusto en el momento en que lo ves”, añadió Ronald Emmerich cuando lo tuvo a sus órdenes en Asalto al poder (2013).
La ironía es que todos estos parabienes los podría haber escuchado mucho antes.
 Porque fue su primera película con un papel destacado, esa cinta indie que nadie vio, titulada Memorias de Queens (2006), la que le hizo pensar a Miller que quería al actor para el papel de Mark Schultz, atleta olímpico que se asoció con el millonario John Dupont para crear un equipo de lucha que acabó en tragedia. “Su interpretación me dejó pegado a la butaca
. ¿Cuántas veces dice uno eso de un desconocido?”, recuerda ahora el director. Miller no consiguió borrarlo de su mente, pero entonces no consiguió convencer al actor. “Fue hace más de siete años. Pensé que era interesante, pero si te soy completamente honesto, no acabé de entender la película y no quise hacer algo tan heavy, tan incómodo.
 No me arrepiento porque en este tiempo he ido aprendiendo lo que no sabía”, explica Tatum.
Nacido en el Estado de Alabama, pasó la adolescencia en Florida y nunca pensó en ser actor. Iba para jugador de fútbol americano porque le habría pagado los estudios.
 No se le daba mal, y tiene el físico fortachón que favorece a ese deporte.
 Pero sólo se juntaba con el grupo idolatrado de los jugadores porque en clase se sentía tonto.
 Ahora sabe que era disléxico. “Me costaba diez veces más que al resto leer algo, lo que me generaba una inseguridad que sólo empeoraba las cosas
. Me ha costado llegar a los 30 para saber que no era ningún estúpido y eso, tristemente, es bastante estúpido”, dice arrastrando algo las palabras y con una ligera sombra de duda. Su físico le consiguió trabajo como vendedor de préstamos hipotecarios, de discos, camarero, stripper
Tatum (derecha), junto al actor Jonah Hill, en la película 'Infiltrados en la universidad' (2014). / cordon press
“Sí, supongo que tendré mucho que explicarle a mi hija cuando crezca”.
 Se ríe de unos recuerdos que, algo embellecidos, le sirvieron de base para construir su personaje en Magic Mike junto a Steven Soderbergh, y que volverá a utilizar ahora en la segunda entrega, centrada en el mundo de los desnudos masculinos.
Aquella fue su vida hasta que se cruzó con un cazatalentos que lo fichó como modelo. Vistió sus desnudos con trajes de Armani y conservó ese aire seductor que en lugar de cohibir, invita: “Sonará cursi, pero mi lema es ‘vive y deja vivir’. No busco que guste lo que hago, pero quiero que la gente entienda por qué lo hago”.
Tatum descubrió el arte el primer –y prácticamente el único– día que pisó una escuela de arte dramático.
 Fue por curiosidad. Alguien le había dicho que ser actor era mucho más divertido que ser modelo. “Durante los 15 primeros minutos de clase se me saltaron las lágrimas.
 Me di cuenta de que actuar era como hacerte un psicoanálisis diario, pensar en lo que has hecho, en lo que te rodea.
 Una experiencia increíble que quería explorar”, recuerda, llano, sin pretensiones ni vergüenza por lo poco que sabía entonces de cine. Como mucho conocía las películas antiguas que veía con su padre, como
 La leyenda del indomable.
 Lo tenía todo por delante. Cada filme fue una posibilidad de aprender. Daba igual que hubiera que vender cuerpo en películas romanticonas como Querido John (2010) o Todos los días de mi vida (2012). Hasta las audiciones se las tomaba como si fueran clases particulares.
“Me presenté al casting de No es país para viejos, por un papel para el que me faltaban 15 años de experiencia. Sabía que en cuanto abandonara la habitación vendría alguien mil veces mejor que yo. Pero quería leer para los Coen”, rememora.
Hizo lo mismo con Ken­neth Branagh.
Salió sin el papel, pero allí aprendió que utilizaba su cuerpo como “muletilla”, siempre en movimiento para disimular que no sabía qué hacer con él.
Por encima de todos con los que se ha cruzado, Tatum agradece en especial las clases que recibió de Joseph Gordon-Lewitt y de Steven Soder­bergh.
Con el primero trabajó muy al principio, en Ausente (2008), y lo considera su “maestro Jedi”, ya que se tomó el tiempo de hablar con él cuando no tenía ni idea de interpretación. Con el segundo ha trabajado en tres ocasiones –Indomable (2011), Magic Mike y Efectos secundarios (2013)– y ahora va a por la cuarta, aunque el director sólo se encargue de la segunda unidad de XXL. “Steven… supongo que me aguanta como a un hermano menor”.
“Es cierto que no existe un relevo a Brad Pitt ni a Leonardo DiCaprio. No hay una nueva generación”, admite Channing Tatum
Si el arte lo aprendió de otros, ¿nos puede decir cómo conseguir un cuerpo Chan?
Así lo llaman sus amigos, Chan. O Chanimal, como lo apoda su madre desde pequeño, por bruto. Uno no consigue el físico más sexi del año, según la revista People en 2012, sin trabajárselo.
“Es un honor que me hizo llorar por la cantidad de munición que le dio a mis amigos para meterse conmigo”, dice, ahora riéndose. Pero lo único verdaderamente malo es la dieta:
 “La odio”. Ser honesto sobre sus vicios dio que hablar este año por unas declaraciones de las que algunos dedujeron que era un alcohólico funcional.
 No se lo tomó a mal, pero tampoco quiere dar esa imagen.
“Lo que quise decir es que entre rodaje y rodaje probablemente bebo demasiado y como demasiados pasteles.
 Dicho esto, tampoco quiero que parezca que me tomo a la ligera el problema del alcoholismo”, remata desde el lugar más alejado de la barra.
Más le dolieron otros comentarios que han llegado con la fama, como un artículo de The New York Times que lo presentaba como un producto prefabricado por los estudios para encontrar el relevo a esos Brad Pitt o George Clooney ya por encima de los 50. Dolió, pero prefiere no enfadarse. “Era un buen artículo.
 Es cierto que no existe un relevo a Brad, a Leo.
 No hay una nueva generación. Quizá Heath…”, dice en referencia al fallecido Heath Ledger, irónicamente alguien en quien Miller pensó para Foxcatcher cuando Tatum parecía inalcanzable
. “Me rodeo de gente que sabe, pero no nos sentamos a planear si con una película aumento mi público femenino y con otra el masculino”, remata algo irritado.
Entre aquellos de los que se rodea está Reid Carolin, su socio.
“No podemos ser más diferentes, él es el cerebro; yo, el cuerpo. Pero hablamos el mismo lenguaje”. Junto a él hizo el mayor negocio de su carrera al invertir en Magic Mike junto con Soderbergh. Según la revista Forbes, esta apuesta contribuyó a que Tatum amasara unos 46,2 millones de euros entre 2012 y 2013, una cifra que el actor no confirma.
 Tonto, obviamente, no es
. Más de veinte películas en menos de una década, 16 en el último lustro y seis estrenos en 2012. Un ritmo que lo ha llevado a la meta, pero que también tiene su precio. Por ejemplo, ese sentimiento de ratoncito enjaulado, siempre dándole a la rueda para que caiga la recompensa
. O la soledad del ganador. “No se me da bien conocer a la gente que admiro.
No sé qué decir y me acabo apartando, pensando lo que querría haber dicho”.
 Y añade: “Y no todos son lo que parecen”.
El actor, en un fotograma de su nueva película, 'Foxcatcher' (2014).
 En ella interpreta a Mark Schultz, atleta olímpico de lucha. / cordon press
En su caso, lo que ves es lo que hay. ¿Hasta cuándo triunfará su sencillez al hablar, la honestidad de su abrazo?
Dice que no está aquí “por los flases o por la fama”, dos cosas que en ocasiones le dan miedo. Los viajes en primera son bienvenidos, pero le resulta claustrofóbico verse “arrinconado en el aeropuerto por un equipo de fútbol local sacándote fotos”.
Aunque para eso hay soluciones. Al día siguiente a la fiesta, durante la promoción de Foxcatcher, una docena le acompañan para abrirle paso.
Faltan las personas más importantes de su vida, su esposa Jenna Dewan y su hija Evelyn, de 15 meses.
 “Quizá no fue la mejor idea (tenerla). No sé si estaba preparado para estos dos primeros años. Das mucho cariño y lo que recibes son muchas noches sin dormir.
 En esos momentos te das cuenta de que las mujeres son una especie superior y los hombres, unos lloricas”. Dewan está en Nueva York por trabajo.
 Lo suyo es un amor de película: se conocieron en el rodaje de Un paso adelante. Pero como Tatum recuerda, las actrices lo tienen mucho más difícil.
“No hay mucho trabajo y menos aún bueno”.
 Al principio era ella quien tenía trabajo. “Luego mi carrera empezó a moverse y tuvimos que lidiar con diferentes caminos
. Lo hacemos día a día. Quizá somos brutalmente honestos en nuestra relación, pero eso nos ha mantenido unidos nueve años y medio”.
Cuerpo, mente y alma, los tres componentes que hacen de Channing Tatum el nuevo ídolo de Hollywood
. Una fuerza imparable que seguirá aprendiendo de los hermanos Wachowski en El destino de Júpiter (2015), y que buscará su lugar en el mundo de los superhéroes como el nuevo Gambit del universo X-Men. Volverá a probar suerte con los hermanos Coen en Hail, Caesar! (2016). Esta vez no tuvo ni que hacer una audición.
“No me queda tiempo para otras tonterías.
 Trabajo mucho, me gusta estar en casa y mi hija preciosa de 15 meses me recuerda que no soy el centro del universo”.
Al mencionarla borra por completo la seriedad del rostro y se une a la fiesta, aunque sin alcohol ni comida en la mano.

 

Monedero: “No hay garantías de que no vayamos a corrompernos”................. Rafael Fraguas

Desde que lo veo y oigo sus argumentos y comentarios, me gusta más Monedero, incluso como escucha a su contrario con media sonrisa y escribe, no sé lo que escribe pero las tertulias parece que le gustan y sus contricantes le hacen gracia, claro que Monedero tiene una fina ironía para sus respuestas.....Si fuera Ministro de Economía su Apellido Monedero nos da cierta confianza, porque un monedero no lleva grandes billetes, ni confetis, ni coches, un monedero guara monedas.....vayaa que supongo a él le habrán hecho ya miles de chistes con ese mal poder de las castas que no sabían que eran castas, hasta que un grupo de muchachos los llamó así, "casta" y todos sabemos lo que significa pertenecer a una casta poderosa, en La India tb hay castas, pero Ojala no te toque una casta pobre y muy pobre...

Juan Carlos Monedero en Madrid. / LUIS SEVILLANO

"No hay garantías de que no nos corrompamos, pero vamos a hacer todo lo posible para impedir que Podemos se convierta en una casta mediante la limitación de salarios, la reducción de los plazos de permanencia en la política, la supresión de las puertas giratorias hacia las empresas privadas y los mecanismos revocatorios".
 Con esta y otras frases, Juan Carlos Monedero, politólogo, profesor de Ciencia Política y Sociología y principal teórico de Podemos, sorprendió al nutrido y expectante auditorio estudiantil congregado al atardecer del pasado jueves en el Colegio Mayor católico Elías Ahuja, en la Ciudad Universitaria de Madrid.
Precedido por Jorge Lago, responsable de Cultura de la nueva formación política, que subrayó la repolitización tras el 15-M como desencadenante del despliegue de Podemos, y Miguel Ardanuy, titular de las competencias de Redes Sociales y Participación, que detalló las claves de su implantación, Monedero habló durante dos horas largas, de pie, sin pausa y con un lenguaje definido por algunos colegiales como vibrante y por otros como provocador.
 "Lo perpetrado por el Consejo General del Poder Judicial contra el juez [Pablo] Ruz", apartándolo del caso Gürtel, "es un golpe de Estado legal que subvierte el artículo primero de la Constitución", adelantó.
Monedero recordó su estancia en Alemania, donde completó estudios en la Universidad de Heidelberg: "Tras sufrir un ataque de hispanitis, me dirigí a una tienda de discos y pedí uno de Carlos Cano; el empleado me remitió al departamento de música étnica".
 Y explicó: "Aquel episodio me hizo reparar que el eslogan Spain is different, inventado por Fraga bajo el franquismo, trataba de aplicar como política de Estado a los españoles la resignación como pauta de conducta"
. Con este argumento, el dirigente de Podemos señaló: "A fuerza de resignarnos y de no significarnos (políticamente), nos convertían en insignificantes".
 Inercia que, a su entender, prosiguió durante la Transición. "Pero todos los consensos de la Transición han ido rompiéndose".

Se refirió primero al consenso sobre la monarquía. "Mientras el (entonces) rey Juan Carlos se dolía por el paro juvenil, participaba en cacerías de a 30.000 euros, pegando tiros a la mamá de Dumbo", ironizó.
 Otro consenso roto fue, según dijo, el social y el de solidaridad, mediante los cuales se aceptaba la legitimidad del régimen de 1978 "a cambio de una distribución de la riqueza que ahora ha desaparecido".
 Según precisó, "además del éxodo al extranjero de quienes cometieron el error de estudiar una carrera y tener que pagar por ello yéndose forzadamente de España, de los 45.000 universitarios españoles que han tenido que dejar sus estudios por falta de recursos económicos; hay hoy personas aquí que se acuestan a las ocho de la tarde porque se mueren de frío y no pueden pagar la calefacción, mientras las compañías eléctricas se reparten pingües dividendos".
Resaltó luego que toda la plana mayor de Podemos "ha contemplado España (también) desde fuera" y agregó:
 "Algunos hemos confirmado que los partidos políticos eran cárceles donde no afloraban los anhelos de la ciudadanía, sino que primaban únicamente los de los profesionales de la política y se comportaban como auténticos cárteles y quien no cumplía las reglas no jugaba (políticamente)".
Monedero afirma que la información y el derecho a recibirla es un bien público, que no es propiedad de los dueños de los medios. Tiene toda la razón del mundo.
"Pablo Iglesias y yo", subrayó Monedero, "nos percatamos de que (el bipartidismo) estaba latino-americanizando España", en referencia a la postración política y económica del surcontinente bajo las dictaduras de los años 1960-1990, mientras recordaba al auditorio, en cita de un padre de la Carta Magna de 1978 —que no mencionó—, "que tres artículos de la Constitución no fueron discutidos, sino que vinieron impuestos, uno de ellos, el relativo a la indisoluble unidad de España, redactado por el Ejército".
A propósito de Cataluña, Monedero volvió a sorprender a los asistentes al afirmar que "Cataluña se sintió nación ya en la Edad Media, mucho antes que España, ya que España no se percibió como tal", según la más reciente historiografía, "hasta 1808, con la Guerra de la Independencia".
 Con respecto a las insinuaciones sobre si Podemos se alegraba por la excarcelación de etarras, el ideólogo de la formación política dijo: "Nos estremecemos cuando un excarcelado (de ETA) se jacta de seguir preñado de inhumanidad".
Tras una serie de preguntas, Monedero dijo que Carlos Floriano (PP) culpaba los medios de información de haber aupado a Podemos y más adelante señaló que la información y el derecho a recibirla son un bien público, que no es propiedad de los dueños de los medios sino de la ciudadanía. "Cuando descubrieron que nuestra presencia aumentaba sus audiencias, nos llamaron (a las tertulias), cuando dejemos de generar interés…".
Cuando un estudiante le preguntó por el riesgo de que si Podemos se afianza, los capitales huyan de España, respondió con dureza que él no se plegaba a tal chantaje y que quienes dudan al respecto "deben elegir entre ponerse al lado de los 800.000 niños españoles en situación de extrema pobreza y de hambre o al lado de los acreedores que exigen el pago de la deuda", que consideró parcialmente ilegítima y a la que Podemos someterá a previa auditoría si llega al poder, como anunció, al igual que "pondrá fin a la etapa de las biografías políticas, de las puertas giratorias y de la dictadura del capital financiero sobre la política y la ciudadanía".

11 dic 2014

Si yo te hubiera visto................................................El viaje inacabado de ohma

Si te viera


El poster que miras te evoca aquel viaje
das a reiniciar al ordenador
saboreas ruidosamente el plato de caldo
miras por la ventana y ves como una brizna
de esperanza es arrastrada por un caballo
inclinas el día hasta que la última gota se rinde
y piensas... si él te hubiera visto,
¿se habría fijado en que eres una salvaje?


Te gusta la cerveza, maldecir,
disfrutas disparando a los hipócritas
admiras a la serena indiferencia
cuando despliega melena y brazos
te agarras como una idiota a los pies
de todos los amores perecederos
repasas el relieve de la mediocridad
eres tan valiente que amenazas con la escoba
a las pelotillas de polvo que se refugian
temblando asustadas debajo de tu cama 
.

Tu cinismo es razonable y estable
mantienes a ralla un espíritu ácido
que te devoraría si no lo hicieras
fumas desdeñando que te acorta la vida
pues tienes suficiente con lo que has tragado
los ojos ya no los puedes cerrar
el cerebro es un enjambre de notas
erosionas celos con manos de viento
permaneces en el quicio de la puerta
con la hoja del frio en frente tuya,
¡niña de ojos tristes y uñas sucias
antorcha que iluminas la playa a oscuras!


Si te viera igual te haría el amor día y noche
te chuparía hasta la hiel como si la fuera a espichar
se embriagaría sumergido en tu odio;
luego se desclavaría de su vieja insatisfacción
y nunca más volverías a saber de él.


Los halcones sueltan a sus presas
para que se despeñen.

Los mejores libros de Historia de 2014


Portada-jose-ortega-gassetUna veintena de especialistas, entre historiadores y editores, han elegido los títulos más notables que se han publicado en 2014 en cuatro categorías.
Este es el resultado:
Mejor ensayo de Historia de España: Nosotros, los abajo firmantes, de Santos Juliá, en Galaxia Gutenberg, La victoria sangrienta 1939-1945, de Francisco Moreno Gómez, en Alpuerto, y Madrid 1939. La conjura del coronel Casado, de Ángel Bahamonde, en Cátedra.
Mejor ensayo de Historia no española: Sonámbulos, de Christopher Clark. Galaxia Gutenberg.
Mejor biografía de personaje español: José Ortega y Gasset, de Jordi Gracia. Taurus.
Mejor biografía de personaje no español: El gran depredador. Gabrielle d'Annunzio, emblema de una época, de Lucy Hughes-Hallet. Ariel.