Un Blues

Un Blues
Del material conque están hechos los sueños

5 dic 2014

El precio de la acción se sostuvo con firmas próximas y clientes morosos...................... M. ALTOZANO / Í. BARRÓN

El informe de los inspectores del Banco de España a los que el juez Fernando Andreu encargó analizar la salida a Bolsa de Bankia presenta serias dudas al precio de salida de la acción (3,75 euros). Los peritos judiciales señalan que un porcentaje importante de las ofertas de compra las realizaron empresas vinculadas a la entidad así como clientes con operaciones refinanciadas y retrasos generalizados en el pago de las cuotas.
 Algunos de esos inversores vendieron inmediatamente después sus títulos, lo que, según el informe, pone en duda el interés que tenían en participar en la operación.
 El documento cuantifica el daño causado a los inversores en 3.092 millones de euros.
En el apartado titulado “Incidencias en relación con la salida a Bolsa”, los peritos analizan el interés que pudieron tener algunos de los inversores para entrar en el capital de Bankia.
 Los investigadores aseguran que al analizar la documentación facilitada por la entidad se encontraron con “órdenes incomprensibles” de compra realizadas por sociedades con créditos contratados con la entidad que habían tenido que ser refinanciados y con retrasos generalizados en la devolución de las cuotas.
El informe señala a constructoras y promotoras afectadas por la crisis como la valenciana Salvador Vila, Hercesa Inmobiliaria o Espacios para Vivir que desembolsaron 300.000 euros (las dos primeras) y 250.000, respectivamente.
 Aparte de estas tres sociedades, los investigadores detectaron otras 16 sociedades, también clientes de Bankia y todas con créditos de dudoso cobro. En total, el capital de la entidad adquirido por todas ellas ascendió a 17.485.000 euros, con paquetes que fueron desde los cinco millones a los 75.000 euros.
A los peritos les llama la atención la prisa de algunos inversores
por vender las acciones
A los peritos también les llama la atención la prisa con la que algunos de esos inversores se deshicieron de las acciones adquiridas.
 “Se ha podido verificar que varios acreditados de la entidad con riesgos refinanciados calificados subestándar, como Áreas de Construcción y Promoción Level, Avintia Proyectos y Construcciones, Ferrocarril e Intermediación y Patrimonios y Teyco vendieron rápidamente sus acciones”, relata el informe.
También subrayan la venta casi inmediata de las acciones adquiridas por la Cámara de Comercio de Madrid. Ese organismo, que suscribió 3.200.000 acciones por 12 millones de euros el 20 de julio de 2011 (día de la salida a Bolsa de Bankia), las vendió por ese mismo precio solo dos días después.
Los técnicos observan "órdenes incomprensibles" de compra
Pero lo que más escandaliza a los autores del informe es el pacto alcanzado por Bankia con la fabricante de componentes metálicos para vehículos Corporación Gestamp, que invirtió 58 millones de euros en la entidad. Bankia se comprometió a compensar las eventuales pérdidas que tuviera derivadas de la bajada de los títulos a través de su participación en una de las firmas del inversor, Cartera Gonvarri, lo que finalmente, con la caída de la cotización de las acciones (de 3,75 euros a 2,069), originó al banco un quebranto de 26 millones de euros.
 Este pacto entre Bankia y Gestamp (tan ruinoso para la entidad bancaria) lo firmaron el director general de participadas, Matías Amat, y el consejero delegado, Francisco Verdú.
“Lo que este contrato implicaba es que Bankia protegía a su accionista de las minusvalías que registrara la acción hasta mayo de 2012”, relatan los peritos del Banco de España en su informe.
 “Ni los estados financieros del Grupo BFA ni los de Grupo Bankia de 2012 hacen referencia a esta operación”, añaden.
 El documento recuerda que la auditora de la entidad, Deloitte, sí la analizó en junio de 2013, pero, al hacerlo, puso salvedades

4 dic 2014

Los peritos denuncian la “ocultación” de las tarjetas ‘black’ de Bankia........................... Manuel Altozano


Los expresidentes de caja Madrid, Rodrigo Rato y Miguel Blesa, en 2008 / EFE

Ni un solo euro de los 12 millones que gastaron los directivos de Bankia con sus tarjetas black entre 2003 y 2011 fueron declarados a Hacienda por la entidad.
Ni a sus propios auditores. De su existencia tampoco supieron nada de ellas los inversores que compraron sus acciones tras su salida a bolsa.
Los peritos del Banco de España denuncian en su informe "la clara voluntad de ocultación de la existencia de estas tarjetas y sus gastos asociados".
Además del presunto fraude fiscal, el documento apunta otros ocho incumplimientos por parte de los directivos de Bankia.
Su existencia no fue declarada a la auditoría interna, que no conoció la existencia de esos medios de pago opacos hasta junio de 2014. Tampoco a la auditoría externa.
El experto independiente de Garrigues que en 2011 realizó un informe sobre la adaptación de las remuneraciones de los directivos por encargo del Banco de España, tampoco conocía su existencia.

Tampoco había rastro de ellas en el folleto de salida a bolsa de Bankia ni en las sucesivas memorias anuales de Caja Madrid, BFA y Bankia, ni en los informes de gobierno corporativo.
 Sobre su existencia tampoco se informó a la comisión de nombramientos y retribuciones.
 Tampoco aparecían en la publicación de cada una de las retribuciones de sus consejeros y miembros del comité de dirección que se realizó en diciembre de 2011.
El informe confirma que los gastos realizados con esas tarjetas no encajan en asistencias a órganos de gobierno ni como compensaciones por gastos originados como consecuencia de la participación en dichos órganos y subraya que, en ningún caso, los gastos se justificaron a la empresa.
 "No es preciso una especial cualificación para advertir el carácter indebido de un uso de la tarjeta ajeno a la actividad del cargo, siendo que los usuarios pertenecían a la dirección de la entidad o a sus órganos de gobierno y habían tenido responsabilidades y experiencia en puestos de diferente índole", subrayan los peritos.
El documento subraya que la inmensa mayoría de los 82.000 pagos realizados con esas tarjetas corresponden "claramente" a gastos personales, "incluyendo las 2.938 retiradas de fondos en cajero o ventanilla de sucursal por un total de 1.976.171 euros en Caja Madrid y 138 por 74.960 euros en Bankia.
Fue el FROB el que decidió poner el asunto en manos del fiscal para que valorara la relevancia penal de las tarjetas y su uso.
 En una nota enviada por el director de su asesoría jurídica, Alfonso Cárcamo, el pasado 4 de julio, se advertía de que "no existía o no consta previsión contractual o estatutaria de la existencia de esas tarjetas y su posible destino a usos particulares o ajenos a la actividad empresarial".
El documento concluía advirtiendo de que "si los tenedores [de esas tarjetas] consideraron que se trataba de una tarjeta de empresa ello no legitimaba el uso particular". "Si consideraron que era un complemento retributivo, debieron declarar y tributar por tal concepto, sin que conste que lo hayan hecho", añadía.
Por último, el informe de los peritos asegura que los movimientos que les fueron remitidos "no recogen la integridad de los gastos incurridos". "No se recuperó información anterior a 2003 ni los movimientos de febrero de 2009", advierte.
 "Se observa además que hay 18 tarjetas sin movimientos, emitidas a favor de usuarios que sí hicieron uso de otras, lo que plantea la duda de si no se activaron o no se pudo recuperar sus movimientos". Entre ellas se encuentran dos a nombre del expresidente de la entidad, Rodrigo Rato, y cuatro al del exdirector financiero Ildefonso Sánchez Barcoj.

Reloj que marca las horas Exquisitas..






 http://youtu.be/jsAgaRnQLdE



La NASA está lista para probar en el espacio el protipo de su nueva nave...................... Alicia Rivera


Ilustración de la cápsula espacial Orion unida a su módulo de servicio y la última etapa del cohete Delta IV. / NASA

La cápsula Orion, la nueva nave espacial que desarrolla la NASA, está preparada en un cohete Delta IV pesado para despegar el 4 de diciembre, a las 13.05 hora peninsular española, desde la base espacial de Cabo Cañaveral, en Florida.
 Es la prueba de vuelo espacial de este vehículo.
La predicción meteorológica es un 70% favorable al lanzamiento, que puede realizarse en un margen de dos horas y 39 minutos
. La Orion es la primera nave espacial (diseñada para ser tripulada) que ensaya la NASA en el espacio desde los transbordadores, jubilados definitivamente en 2011, y la primera desarrollada para que puedan viajar los astronautas al espacio lejano desde las cápsulas del programa lunar Apolo de los años sesenta y setenta.
En el primer vuelo de ensayo espacial, sin astronautas a bordo, el prototipo de la Orion se alejará hasta 5.800 kilómetros de la superficie terrestre (la Estación Espacial Internacional está en órbita a unos 420 kilómetros de altura) cumpliendo casi dos órbitas alrededor de la Tierra antes de volver a entrar en la atmósfera terrestre.
 Recorrerá en total 96.600 kilómetros.
 Los ingenieros, que han realizado ya numerosos ensayos parciales de los componentes de la Orion, quieren ahora ver cómo soporta la radiación en el espacio y, sobre todo, la reentrada en la atmósfera terrestre para caer en el océano Pacífico, a unos mil kilómetros al oeste de Baja California.
En la Orion, que debe estar lista hacia 2017 o 2018 para vuelos automáticos, y en 2021 para astronautas, van a probarse durante este primer vuelo varios componentes cruciales, explica la NASA, como el sistema de seguridad para los astronautas –saliendo despedidos de la nave- si se produce un problema en el lanzamiento o en el ascenso del cohete, y la separación del módulo de servicio (con los sistemas de propulsión y vitales) antes de la reentrada en la atmósfera. En cuanto a esta última fase del ensayo, la Orion penetrará en el aire a 32.000 kilómetros por hora y su escudo térmico tendrá que resistir 2.200 grados centígrados de temperatura por la fricción. También se verificarán los sistemas de guiado, los ordenadores de a bordo y los paracaídas que la frenarán al final, antes de caer al agua.
 Será recogida en el Pacífico por los efectivos de la Armada estadounidense.
 El ensayo cuesta 300 millones de euros.
La Orion, construida por Lockheed Martin para la NASA, pesa 21 toneladas en el lanzamiento y 8,6 toneladas la cápsula sola, una vez desprendida del módulo de servicio.
 Con forma de cono truncado, la nave mide 3,3 metros de altura y cinco de diámetro, con dos veces y media el volumen de las cápsulas que se utilizaron en el programa Apolo. En su versión tripulada podrán viajar hasta seis astronautas.

¿En el camino hacia Marte?

La NASA considera la nave Orion, y el vuelo de ensayo del jueves, como un paso hacia los futuros viajes de astronautas a Marte, tal vez en la década de los treinta.
 El otro elemento en marcha de esos planes son los futuros cohetes superpotentes del Space Launch System.
 “En un futuro no muy distante, los astronautas destinados a ser los primeros humanos que caminen por Marte, saldrán de la Tierra en una nave Orion”, asegura la NASA en un comunicado.
Pero la agencia espacial estadounidense no tiene en marcha ni financiado un auténtico programa de viajes tripulados al planeta rojo con los múltiples, complejos y costosos elementos que exigiría, además de una cápsula para que los astronautas salgan de la Tierra.
 En cuanto a su plan previo de desplazar un pequeño asteroide hasta las proximidades de la Luna para que unos astronautas vayan en las Orion a estudiarlo y tomar muestras, cuenta con el apoyo del presidente Obama, pero no tiene la luz verde del Congreso para el presupuesto necesario.
Lo que sí tiene ya ese plan son numerosas críticas de instituciones y expertos, incluidos los informes del Consejo Nacional de Investigación y el Consejo Asesor de la NASA
“El ARM (Asteroid Redirect Mission) nunca será financiado, nunca se hará. Es tirar el dinero. No supone ningún avance y cualquier beneficio que pudiera reportar puede alcanzarse por otros medios más eficientes y baratos”, declaró rotundo Mark Sykes, director del Instituto de Ciencias Planetarias, el pasado mes de septiembre, ante un comité parlamentario, según informa la revista Nature. En cuanto al Consejo Nacional de Investigación, ha calificado la misión propuesta de captura y visita de un asteroide como un “callejón sin salida” en el camino hacia Marte.
La NASA, que trabaja en el diseño de la ARM, argumenta que los requisitos de propulsión que exige la misión, así como las tecnologías a desarrollar, servirán de banco de prueba para otros planes, incluido el de los viajes tripulados a Marte. “La ARM ensayará nuevas tecnologías, como la propulsión solar eléctrica, que nos ayudará a enviar cargas pesadas a Marte antes de las misiones humanas”, señala la NASA en un comunicado.
 “Los astronautas a bordo de las Orion volverán a la Tierra con muestras del asteroide, habiendo probado numerosas herramientas que utilizaremos en futuras misiones humanas a Marte y sus lunas”.