Un Blues

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Del material conque están hechos los sueños

18 nov 2014

Emilio Lledó: “La verdadera crisis es la de la inteligencia”

Emilio Lledó: “La verdadera crisis es la de la inteligencia”

   
Foto Sergio Méndez
Foto Sergio Méndez
SARAY ENCINOSO | Santa Cruz de Tenerife
Acaba de cumplir 86 años, pero irradia felicidad y esperanza. Emilio Lledó (Sevilla, 1927 ) ha impartido su vocación en universidades extranjeras y españolas, entre ellas la de La Laguna. Esta semana asistió como invitado de honor a una nueva edición de El mundo que queremos, de la Fundación CajaCanarias.
-¿La crisis ha reducido nuestra capacidad de pensar, de replantearnos las cosas?
“Creo que no estamos tanto ante una crisis económica, sino en una crisis de la mente, de nuestra forma de entender el mundo
. La crisis más real -con independencia de los problemas económicos, que son muy reales- es la crisis de la inteligencia. No estamos solo ante una corrupción de las cosas, sino ante una corrupción de la mente
. A mí me llama la atención que siempre se habla, y con razón, de libertad de expresión
. Es obvio que hay que tener eso, pero lo que hay que tener, principal y primariamente, es libertad de pensamiento.
¿Qué me importa a mí la libertad de expresión si no digo más que imbecilidades? ¿Para qué sirve si no sabes pensar, si no tienes sentido crítico, si no sabes ser libre intelectualmente? También ocurre que uno intenta pensar y escribe cuatro especulaciones y no puede hacer nada. Piensas pero no tienes poder. De ahí el poder de la política”.
-¿Cómo consigue no caer en el pesimismo después de decir eso?
“No soy nada pesimista. Solo soy pesimista, en cierto sentido, porque ya soy mayor y me queda poco tiempo, o menos tiempo, pero a mí me parece que la vida es algo muy hermoso y muy estimulante. Tenemos que darnos cuenta y no podemos olvidarnos de la posibilidad que tenemos de mirar
. Los filósofos griegos me enseñaron que la palabra ‘idea’, que nos remite al idealismo, significa mirar. Mirar con los ojos, no con la mente.
 Y después de eso viene la educación…”.
-Hablando de educación, la nueva reforma educativa elimina la obligatoriedad de dos de las tres asignaturas de Filosofía en Secundaria y Bachillerato. ¿Qué consecuencias tendrá en el futuro?
“Me parece un disparate, una cosa inconcebible, cuando hoy precisamente en el mundo tecnológico es tan importante la reflexión sobre los sentimientos, sobre las acciones, y a eso ayuda la filosofía”.
-Dice que le preocupa más la corrupción de la mente que la corrupción tradicional. ¿Quién está corrompiendo nuestras mentes?
“Una política de la mentira y una educación que no se ha tomado en serio.
 La educación es la esencia de partida social y si eso falta la sociedad de va a pique. Filosofía significaba apego a entender.
 Preocupación por saber qué mundo es el tuyo, qué sociedad es la tuya y cómo compartir la vida con otros. Por eso es tan importante la política, aunque hoy se hable de la destrucción de la política”.
-Lo que quizás ha conseguido la situación actual es que la gente tenga más apego por saber, más necesidad de filosofía…
“Sí. Quizá la crisis nos ha dejado al aire, al descubierto, y eso nos estimula, por eso es tan importante que los jóvenes se formen, y que tengan acceso a una educación de calidad.
 Yo he vivido mucho tiempo fuera de España en grandes países tecnológicos, y en un país como Alemania nunca apostarían por una universidad privada”.
-A nosotros nos han obligado a pensarlo todo en términos de rentabilidad económica..
“Exacto.
 La economía es importante, pero es solo una parte.
 Hay que dejar que los muchachos, los cinco o seis años que están en la universidad, se entusiasmen con algo, que no se obsesionen con cómo ganarse la vida, ya se la ganarán o la lucharán.
La obsesión por ganarse la vida es la forma más radical de perderla”.
-Después de ser un niño de la Guerra Civil en España y de vivir en Berlín la caída del muro, ¿cómo ve la situación actual en cuanto a libertades y derechos?
“Como niño de la Guerra Civil sé lo que es el hambre, pero no el hambre como metáfora.
 El hambre, hambre, hambre de Madrid de los años 40.
No tener qué comer durante años. Era una situación patológica, había acabado una guerra, y había unos vencedores y unos vencidos.
 Eso hoy no existe, hoy se nos ofrecen un montón de cosas.
 Estamos en la sociedad del consumo, en una sociedad que acaba consumiendo al consumidor.
 Pero es consumo vacío, consumo consumiente, que te consume, que te deteriora”.
-Eso lleva a otra pregunta: ¿Cómo nos está deteriorando el uso perverso del lenguaje?
“De una manera increíble
. Una forma de deteriorar la mente es deteriorar el lenguaje.
 Utilizamos palabras sin pensarlas. Por ejemplo, ahora hay que ponerlo todo en valor.
 Sin embargo, no sabemos qué es el valor porque no sabemos lo que son los valores.
La universidad tiene que fomentar un debate sobre los ideales
. Los creadores de riqueza son necesarios, pero unos pasos más adelante hay que crear algo que rompa la pura pragmacia
. O la practiconería, que es una palabra que seguro que la Real Academia no aceptaría, pero que me parece muy expresiva”.
-¿Confía en que en el futuro seremos menos pragmáticos?
“Yo creo que sí. Si no sería la muerte.
 Tenemos que dejar esa herencia de idealismo”.

Que siga así siempre de idealista y alternativo, mi padre duró diez años más de los que usted tiene, solo estuvo mal los últimos meses, que la vida sea generosa con UD D.Emilio. Gracias

Cuando Marilyn Monroe leía a Lorca y Alberti................................................. Benjamín Prado

La mítica actriz tenía un gusto exquisito por la literatura. En su biblioteca, catalogada por Christie's, hay más de 400 volúmenes de primer nivel.

Marilyn Monroe, en su casa. / Philippe Halsman

¿En qué se parecía Marilyn Monroe a Norma Jean? Es una pregunta que siempre girará alrededor del mito.
¿Qué tenía dentro de la cabeza la cara más conocida de su tiempo? Entre otras cosas, muchos libros, a la vista del inventario que hizo la casa de subastas Christie’s de su biblioteca personal, en la que hay más de 400 volúmenes de primer nivel.
Parece que la mujer más deseada de todos los tiempos siempre tuvo un gusto exquisito para la literatura y que lo afiló más aún tras su matrimonio con el dramaturgo Arthur Miller.
 Hay fotos muy conocidas de la actriz, tomadas en los descansos de sus rodajes, en alguna biblioteca o incluso en su propio apartamento, en las que se la ve con obras como el Ulises de James Joyce o la poesía de Walt Whitman en las manos, los ojos clavados en sus páginas y un gesto de concentración a prueba de intrusos.
 También otra en la que hojea un catálogo de Francisco de Goya.
 Sin embargo, ésa no es la única prueba de su interés por la cultura de España, porque ahora que se ha hecho público el catálogo de sus tesoros hemos descubierto dos libros de poesía que nos atañen, los que aparecen señalados con los números 264 y 268 y que son, respectivamente, una antología de poemas de Rafael Alberti y Poeta en Nueva York, de Federico García Lorca.
Conociendo a Alberti, me puedo imaginar sin hacer ningún esfuerzo que de haberlo sabido, pocas cosas le habrían hecho tanta ilusión en su vida.
La colección privada de libros de Marilyn Monroe es apta para los paladares más exigentes y nos deja claro, para empezar, que era mucho más inteligente que los que hicieron la lista, en la que incluyen a Alberti y Lorca entre los “autores latinoamericanos” y El principito, de Antoine de Saint-Exupéry –precisamente el primer regalo que ella le hizo a Joe Dimaggio–, en la sección de psicología.
 Sus tesoros bibliográficos van de clásicos como Aristóteles o Platón hasta Oscar Wilde y En el camino, de Jack Kerouac; de los maestros rusos, Dostoievski, Tolstói, Chéjov y Pushkin, y los franceses, Proust, Zola, Albert Camus, Alejandro Dumas, Stendhal y Colette, a Muerte en Venecia, de Thomas Mann, a La última tentación de Cristo, de Nikos Kazantzakis; y pasa por Edgar Allan Poe, John Steinbeck; por los versos de William Blake, Rainer Maria Rilke o D. H. Lawrence, y por el teatro de O’Neill, Tennessee Williams, Bernard Shaw y Molière, aunque en este género brilla por su ausencia, de forma extraña, el propio Arthur Miller
. Por supuesto, no faltan los novelistas contemporáneos de la intérprete, Sherwood Anderson, Scott Fitzgerald, Hemingway, William Faulkner, Thomas Wolfe, Dorothy Parker y Carson McCullers, a quien conoció junto con Isak Dinesen.
La aparición de Lorca y Alberti no hace más que agrandar la idea de que a Marilyn le interesaba España
. Ceferino Carrión, el hostelero de Santander que era amigo suyo y dueño del restaurante La Scala, donde comía la estrella a diario, es conocido por ser quien le llevó a su casa la cena el 4 de agosto de 1962, la noche en que murió
. En una conversación de hace un par de años con el periodista Sebastián Moreno, aparte de contar cómo le había presentado a Brigitte Bardot, con la que Marilyn al parecer fue encantadora, recordaba que la protagonista de La tentación vive arriba “leía mucho, hablaba a menudo de poetas españoles o de sus pintores favoritos, que eran Velázquez, Goya y Picasso”.
Si la frase “dime qué has leído y te diré quién eres” tiene algo de cierto, después de asomarnos a su biblioteca, tal vez sepamos algo más de Marylin, ese mito al que a veces uno tiene la sensación de conocer un poco menos con cada biografía suya que devora.

 

Emilio Lledó: “Soy el que se fue con una maletita de cartón a Alemania”................................ Tereixa Constenla.

El filósofo, distinguido con cuatro premios en un solo mes, bromea al recibir el Nacional de las Letras: "Puedo ir al libro Guinness”.

 

El filósofo Emilio Lledó, esta mañana en Madrid. / Samuel Sánchez

Emilio Lledó pasó la mañana hablando sobre su amor por los libros -“Han sido mi compañía. Podría reconstruir mi vida mirando esos libros”- y pensaba encerrarse unos días para escribir un artículo para agradecer el premio internacional de ensayo Pedro Henríquez Ureña, que por primera vez concede la Academia Mexicana de la Lengua y que recogerá la próxima semana.
 El jurado del Premio Nacional de las Letras le ha truncado los planes. Esta mañana decidieron otorgar su galardón al filósofo y académico, nacido en Sevilla en 1927
. Recibió la noticia en la sede de la Asociación de Editores de Madrid, que le ha concedido el 18º Premio Antonio de Sancha por su compromiso con la cultura y la literatura. “Esto quiere decir que ya estás tan viejo que están diciendo ‘vamos a despedir simpáticamente a este señor”, bromeó.
“Sabía que había estado propuesto otros años, pero no éste… Podría haber sido el que viene o el pasado”, añadía jocoso, casi abrumado por la singular coincidencia de recibir cuatro galardones en un mes (el José Luis Sampedro, de Getafe Negro; el Antonio de Sancha; el Pedro Henríquez Ureña y ahora el Nacional de las Letras). “Puedo ir al libro Guinness”.
Lo aceptará.
 Considera que los premios significan el reconocimiento a una trayectoria, “sea yo o cualquiera”, aunque no los busque ni se postule. “Han sido todos una sorpresa, y el origen de la filosofía es una sorpresa, por tanto estos premios me sorprenden y me estimulan para seguir trabajando”.
 Emilio Lledó prepara ahora un libro sobre la amistad y los afectos.
“Me gustaría poder aportar algo nuevo aunque sea pequeñísimo.
 Los afectos no tienen una gramática como la Filología, pero eso le da fuerza y libertad. Habría que pensar en una gramática de los afectos para que el amor no se convierta en odio o la amistad en enemistad”.
Hay una palabra poco usada que Lledó saborea: amistarse. “El principio de las relaciones afectivas que tengamos empieza con la relación afectiva con nosotros mismos.
 Y esto te obliga a mejorarte, luchar para mirarte en el espejo y no avergonzarte”.
Cuando Lledó se mira en el espejo, no se avergüenza.
 “Por edad hay un momento en que piensas que te quedan pocos telediarios, pero eso no me entristece para nada porque pienso que soy él mismo que con una maletita de cartón que se rompió en la frontera me fui a Alemania.
Me miro en el espejo y no me avergüenzo”.
-Y el país en el que vive, ¿le avergüenza?
“No me avergüenzo, pero no me gusta”.
 Es la primera vez que la mirada de Lledó, relajada y sonriente, se endurece. “En la dictadura teníamos la esperanza de que esto cambiaría, y ahora estamos en el territorio de aquella esperanza y muchas veces desesperanzados”
. El filósofo amante de los griegos vuelve a ellos para reivindicar la decencia como esqueleto de una sociedad sana. Le disgusta profundamente lo que ocurre en el territorio político, pero Lledó, que durante medio siglo difundió la Filosofía en institutos y facultades, es un combatiente nato.
“No debemos aceptar batallas perdidas”.

D. Emilio LLedó...........................................................Juan Cruz

“No es tolerable que el imperio de la indecencia domine en la política”.

 

A Emilio Lledó le inquieta dejar la política "en manos de oportunistas e indecentes"

El filósofo no ve más solución "que en la cultura".

 

Emilio Lledó, en su casa de Madrid. / CRISTÓBAL MANUEL

Emilio Lledó. Filósofo. Académico. Autor de Memoria de la ética. En esta conversación cuenta su estado de ánimo ante el momento que vivimos.
Pregunta. Este es un país "entristecido y luminoso", decía usted el domingo en EL PAÍS Semanal.
Respuesta. Es un país mucho más decente y luminoso por la sabiduría de la gente. Esta sabiduría tiene que ponerse en práctica
. No podemos dejar el país en manos de una política con una parte regida por oportunistas y por indecentes
. Que el imperio de la indecencia domine en la política es intolerable; ese imperio es fruto del dominio de ciertas oligarquías que piensan que lo único que hay que hacer es ganar dinero y crear ideologías aptas para que esa oligarquía siga con poder...
P. Usted cita a Machado hablando del país luminoso...
R. Sí, hablaba del país empobrecido por una clase media entontecida por la ignorancia y por el pragmatismo eclesiástico.
 Contra eso oponía esa luminosidad, la decencia popular... Eso no lo podemos corromper.
P. ¿La solución?
R. La solución no la veo más que en la cultura.
 Cultura entendida como educación en la libertad, en la verdadera sabiduría...
Me he quedado sorprendido por el anuncio de una universidad que decía que disponía de cafetería de lujo y pistas de pádel..
. Es vergonzoso que esto sea posible y que se anuncie como atractivo para los jóvenes. Esa actitud es la catástrofe para un país.Y eso se haCE por el impresentable de Werter
Poner técnicos al frente de la economía es un error, y se paga”
P. La campaña electoral ha coincidido con dos cambios de gobierno en Europa, ambos a favor de personalidades del mundo económico. ¿Cómo lo ha vivido?
R. En La República de Platón y en La política de Aristóteles se dice que la salvación de los Estados, de los pueblos y de las naciones se da a través de la decencia y de la cultura.
 Esta no es una frase antigua, vale hoy. ¿Cómo va a defender lo público alguien que solo está pensando en lo privado y en lo de sus "amigantes"? Y me gusta esa palabra, "amigantes", porque consuena con mangante.
P. Este país es como un enfermo sometido a una enorme operación descarnada. ¿Con qué ánimo lo ve usted?
R. Lo que percibo es desconcierto y dolor.
 Quizá no mucho dolor, porque nos están haciendo esta operación con anestesia.
P. ¿En qué consiste la anestesia?
R. En que lo que prima en este mundo es la economía, que hay que solucionarla y que por lo tanto hay que poner técnicos al frente de esa economía.
 Estos técnicos salvadores han sido abogados o economistas de grandes empresas puramente económicas, empresas que solo persiguen el poder económico.
 Es una equivocación. A la larga, y no a la muy larga, más bien a la corta, se paga.
P. Una de las lesiones que presenta ese cuerpo sometido a una operación quirúrgica ha sido el proyecto de Educación para la Ciudadanía.
 ¿Cómo ha visto la burla a la que se sometió esa iniciativa?
R. Propia de auténticos ignorantes y aprovechados. La Educación para la Ciudadanía es una forma de crear ciudadanos libres, pero las sectas no pueden aceptar que haya ciudadanos libres.
 Educación para la Ciudadanía, o como la llamen, provoca la educación libre y laica y es uno de los elementos fundamentales del progreso democrático.
Me preocupa una tercera guerra europea, una guerra económica”
P. La política también está gravemente lesionada. ¿Qué consecuencias tiene?
R. La consecuencia más grave es la de ir alimentando poco a poco el imperio de una dictadura, una dictadura económica.
 Confío en que ya no sea posible una dictadura militar, pero hay formas de dictadura que sin disparar tiros dominan también
. Creo profundamente que el desprecio a la política es un error garrafal porque es un desprecio interesado.
 Lo que quieren hacer es una política determinada donde nadie pueda hacer política.
P. El político sale aún peor parado que la política...
R. La política es la función esencial de la vida colectiva, y el político es algo esencial también en la dirección y en la orientación de esa vida colectiva.
Pero tiene que ser honrado y no ponerse una máscara, sino dar la cara —eso también lo dice Machado—. Dar la cara por unos ideales que ese partido debe defender de verdad. El ataque a la política, la burla no digamos, se nos clava en la cabeza como si todos los políticos fueran unos sinvergüenzas
. Y eso es un error... La política es el más arquitectónico de los saberes, decía el gran teórico clásico de la política, porque los comprende a todos... Burlarse de la política tiene algo de dictatorial, de tiránico... Muchas veces me digo, no sé si con injusticia, que estamos en una oligarquía democrática y que el franquismo ha seguido bajo distintas formas, con intereses oligárquicos.
P. ¿Dónde lo ve?
No podemos votar a los corruptos, a no ser que estemos ya corrompidos”
R. Antes de decirlo, déjeme decir que este país ha avanzado. Fíjese en Salteras, al lado de Sevilla; ahí iba yo en los años 40. El avance ha sido espectacular...
El país ha mejorado en cultura, en decencia... Creo que el franquismo está de capa caída, pero tiene todavía fuerza en ciertas manifestaciones de algunos políticos, con una ideología que coincidiría con la se mantuvo con Franco...
P. ¿En qué lo ve?
R. En la defensa de la enseñanza privada, en el descrédito de lo público, en el desprecio de la igualdad de oportunidades... ¿Dónde está la libertad si hay desigualdad?
P. ¿Y Europa no es parte de ese cuerpo enfermo?
R. Ha sido una luz, un poder intelectual... Por eso me preocupa que ahora pueda surgir una tercera guerra europea solapada, ya sin cañones, una guerra económica
. Un nuevo afán de dominio, solapado, porque eso son las guerras, lo que destruiría las posibilidades que sin duda se abren para una Europa unida...
P. Hablaba de un país entristecido y luminoso. ¿Hay una luz?
R. Creo que en nuestro país hay una sabiduría latente y emergente que me llena de optimismo, pero no podemos permitir de ninguna manera que se corrompa el político.
 No podemos votar a los corruptos a no ser, y eso sería la muerte de un país, que nosotros estemos ya tan corrompidos que no solo no los distingamos sino que queramos que el corrupto mande para engancharnos a su chaqueta. Sería catastrófico.