Un Blues

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Del material conque están hechos los sueños

16 oct 2014

Una persona que viajó en la misma ambulancia que Romero, aislada........................................ Elena G. Sevillano

Ya ha llegado al Carlos III después de conocerse esta mañana que tenía fiebre

El resultado del análisis de ébola se conocerá entre esta tarde y esta noche.

 

Un grupo de doctores de medicina interna del Hospital Carlos III. / Claudio Alvarez

Una de las siete personas que viajaron en la misma ambulancia en la que fue trasladada Teresa Romero, la auxiliar de enfermería contagiada de ébola, ha desarrollado fiebre esta mañana, según ha explicado Fernando Simón, portavoz del comité creado por el Gobierno para gestionar la crisis del ébola.
Ha permanecido aislada en su domicilio hasta tener listo el dispositivo necesario para el traslado y ha llegado al hospital Carlos III a primera hora de la tarde
. Entre esta tarde y esta noche, ha añadido Simón, se conocerá el resultado de la primera PCR, el análisis que permite ver si hay virus en la sangre.
Simón no ha precisado de qué tipo de contacto se trata, es decir, dónde coincidió con Romero.
 Sí ha especificado que no se trata de personal sanitario y ha añadido que es uno de los contactos que menos probabilidades de infección tenía. Según fuentes sanitarias, es una de las personas que viajaron en la ambulancia que trasladó a Romero al hospital de Alcorcón, que no fue descontaminada hasta 12 horas después.
 Siete pacientes viajaron en ese vehículo antes de ser higienizado, durante todo el turno del equipo sanitario.
El protocolo se ha activado esta mañana, cuando esta persona ha relatado que tenía fiebre superior a 37,7. Ese es el límite a partir del cual el protocolo modificado tras los errores cometidos con Romero, que pasó una semana con síntomas sin ser aislada, considera que hay un caso sospechoso.
 En el anterior eran 38,6 grados.
En el hospital Carlos III de Madrid siguen aisladas 15 personas que se consideran contactos de alto riesgo, la mayoría sanitarios, aunque también están bajo vigilancia tres peluqueras del centro en el que Romero se depiló cuando ya tenía síntomas y, por tanto, ya podía contagiar la enfermedad.
 Estas 15 personas se mantienen "asintomáticas", ha dicho Simón, que ha insistido en que hay que mantener la prudencia porque aún están dentro de los 21 días en los que el virus se puede incubar.
El portavoz del comité también ha hablado de la denuncia formulada por los médicos que tratan a Romero, que se quejan de que han tenido que bajar las persianas para preservar su intimidad y que la paciente no está recibiendo luz natural.
 "Desde el punto de vista médico y de calidad de vida del paciente es importante la iluminación", ha dicho Simón.

 La luz ultravioleta, entre otras cosas, mejora las depresiones, ha añadido. "Pediría a los medios que tengan un poco de cuidado". Las características del aislamiento impiden que se puedan instalar cortinas u otro elemento interior de protección.
La auxiliar de enfermería "sigue estable", ha afirmado Simón. "La carga viral se ha reducido" y la paciente "es capaz de luchar contra la infección". La infección en los órganos "va mejorando", ha añadido, aunque ha precisado que hay que ser cautos. "Hay claros signos de esperanza pero no conviene lanzar las campañas al vuelo".
Por otro lado, el jefe de Virología del Instituto de Salud Calos III y miembro del Comité de especial contra el ébola, José María Echevarría, ha afirmado que la carga viral en sangre de la auxiliar de enfermería Teresa Romero "ha bajado de forma sensible" y muestra "signos de superar la infección".
Echevarría ha señalado que hay que esperar a que "se resuelvan sus problemas pulmonares consecuencia de la enfermedad", cuya recuperación se complica al tratarse de una mujer fumadora, según ha declarado en una entrevista en Antena 3 recogida por Europa Press.
"Es consecuencia del conjunto de la enfermedad pero no directamente de la infección. Los problemas de pulmón tardan en resolverse pero por lo que dicen sus médicos, se está resolviendo bien", ha señalado.
Por su parte, Mari Fe Bravo, la jefa del Servicio de Psiquiatría y Salud Mental del Hospital La Paz-Carlos III, que atiende a todos los pacientes en observación, incluida Teresa Romero, ha pedido en una entrevista a la Cadena Ser el apoyo de todos, "incluidos los medios" a "hacerles la vida más fácil a los aislados".
 "La intromisión a su intimidad les hace estar con las ventanas bajadas. Para ellos les sería más fácil poder ver el cielo y el horizonte", ha agregado.
El estado de Teresa ha sido confirmado por Manuel Torres, uno de los enfermeros que la atiende y delegado del sindicato CSIF, que ha participado en el mismo programa.
 "La enfermedad sigue siendo grave, pero tiene una leve mejoría y ojalá siga siendo así", ha añadido, tras confirmar que el descenso de la carga viral ha llevado al equipo a albergar algún optimismo sobre su recuperación.
El enfermero, que trabajó con ella cuando atendió al misionero Miguel Pajares, ha destacado que es una "buenísima profesional" en el trato más cercano, y ha destacado lo mucho que está colaborando como paciente y enferma, sobre todo en el cuidado de no contaminar a los que están trabajando con ella.
Torres ha reconocido que "la gente no estaba preparada" y ha confirmado que para soportar la situación de estrés están siendo atendido porque "veíamos que la tensión iba aumentando cada día más, el estrés es muy fuerte y a la hora de trabajar saltan las emociones. (...) Era una compañera que ha caído y podíamos ser uno de nosotros".

Los riesgos de la atención

En cuanto a lo ocurrido en Estados Unidos, el doctor Echevarría entiende que "demuestra que la atención de paciente de ébola en el mundo desarrollado tiene riesgos y hay que tener en cuenta que a un paciente que se le atiende en un hospital africano no tiene acceso a los mismos tratamientos a los que se somete a un país desarrollado".
En el caso del paciente fallecido que contagió a dos enfermeras que le atendieron en Dallas, los datos sugieren que fue sometido a procedimiento de medicina intensiva, "lo cual tiene un riesgo muy alto", sobre todo la intubación que supone el aumento del riesgo de aerosoles, es decir la diseminación de gotas contaminadas.
A este respecto, Torres ha explicado que durante el tratamiento de la auxiliar de enfermería se estuvo a punto de entubarla, aunque finalmente se descarto.
 "El problema tan grave que teníamos eran los aerosoles ya que las moléculas ascienden y luego caen en el traje y cada moléculas tiene entre 10 a 12 virus, con el problema de quitarse posteriormente el traje en una exclusa de 1 metro cuadrado.

¿Nos lo creemos?

15 oct 2014

Casillas: “No duro toda la vida, ni soy inmortal”


 
Casillas, durante el acto publicitario. / Emilio Naranjo (EFE)
Veo ahora a Casillas como si fuera un declive humano y no aquel portero de una Selección que hizo brillar a España Roja mientras duró el mundial de Sudáfrica y lo vi ganando todo lo que había que ganar durante 6 años, hasta el fatal Mundial del Brasil.
Mi discurso futbolero no es un discurso al uso, eso me dijo un taxista entendido en todo , pues bueno no será al "uso" pero me hacía vibrar porque no había manera de que no parase un esférico que diría Valdano.
Pero ahora me dicen que no vale, que es mayor, Dios Mayor con 33 años, claro que a esa edad crucificaron a Cristo.
Además que no entienda que lo sienten, como ya estuvo sentado, me parece muy bueno no se deja de ser bueno en 15 dias , y a él lo tuvieron 15 dias descansando y salió en Brasil y veía con terror los 5 goles que le metieron, estaba abatido, no era aquel campeón de hacía 6 años. Pero su mundo no se acaba, su club no lo merece, me refiero que no se merece a un deportista como él, porque además no solo juega al futbol o es padre ya, no, el fue un niño muy estudioso y muy bueno en el deporte.
Pero hoy se ve resignado en el banquillo y dicen que a su edad no lo va a fichar nadie.
Cosas veredes, además en estos momentos que vivimos que podiamos titular la vida en tiempos de cólera, corrupción, se piensan echar a Rato porque es como Atila allí dónde va lo quiebra, sigue el ëbola sin que quede claro si la enfermera está bien o no. Siguen tantas cosas , el paro, las dificultades, y Florentino mirando a Isabel Preisler antes de la muerte de Boyer, ahora la mirará más, tiempo al tiempo.
El único que no se ha corrompido, que no tiene tarjetas opacas, gana , creo 6 millones al año, pero Ana Rosa esa señora que hizo un plagio de una novela, le echó la culpa al ordenador y es la reina de las mañanas televisivas gana junto a mercedes Milá 4 millones al año. Solo para comparar. 
Esa cara de niño bueno de Casillas está triste ahora, ¿Qué tendrá Casillas? , la princesa está triste ¿Qué tendrá la Princesa? pues eso, futbolista, rey o reina y princesas suelen estar tristes, por muchas malaquitas y Felipes Valeras que tengan, es la cima de la Sociedad porque luego están los que van a comer a Cáritas y su cara no es triste, es terriblemente destrozada.

El hombre de provecho................................................. Juan Cruz

Luis Landero publica 'El balcón en invierno', su novela más personal y desgarrada.

 

El escritor Luis Landero. / Samuel Sanchez

Luis Landero escuchaba a Juan Mayorga como si oyera a un padre
. Al final, el dramaturgo le puso la mano en la rodilla: “Muy bien, chaval”. Estaban en la librería Alberti, presentando la novela de Landero El balcón en invierno (Tusquets), y habría que leer el libro para saber por qué entonces el escritor pudo escuchar en la voz de Mayorga lo que le hubiera gustado que alguna vez le dijera su padre.
El libro es autobiográfico; Landero desnuda su alma y se desnuda.
En la mente (y en el libro) la posguerra de una familia extremeña en Madrid, un padre severo, el hijo díscolo; la muerte del padre, la confesión del hijo ante el féretro: “Seré un hombre de provecho”.
“Lo que quiero es recuperar lo que la vida tiene de hermoso, y lo que tiene de triste. Pero es un canto a la vida en tono suave… Una invitación a vivir
. En un tono no habitual en mí: con ganas de proclamar que mis abuelos, mis padres, mi primo Paco y otros de mi sangre…, toda esa gente anónima que pasa por la vida y se va, se ha ido pero ha vivido”. No fue difícil desnudarse.
“Lo hice en otras novelas, pero con máscara”
. El relato de la muerte del padre, apenas un párrafo, recorre como una sombra y una luz el libro: el hijo ante el féretro promete que ya no será el descarriado.
Él tiene 16 años. “Tengo un sueño recurrente. Llaman a la puerta, voy a abrir y es mi padre
. Su muerte fue un malentendido, no había muerto; se había ido de casa y al cabo de los años vuelve. Es el sueño más feliz de mi vida: reencontrarme con él, un sueño dulce
. Es enormemente triste comprobar que había sido un sueño”.
Lo nuevo del autor de ‘Juegos de la edad tardía’ retrata la figura del padre
“Me gustaría que fuera real
. Fue tanta la frustración, lo que yo lo decepcioné, tantas las ofensas que le hice… Recuerdo gestos suyos de cariño; tenía pocos, no sabía manifestarlo…
Sacaba su pañuelo de hierbas, me limpiaba los mocos, y me decía: ‘Mira en la chaqueta’. Y me había traído unos cacahuetes, esas pequeñas cosas".
¿Y qué pasó cuando se tornó severo? “Todo se torció porque en cuanto tuve uso de razón, con cinco años, él me preguntaba: ‘¿Qué quieres ser de mayor’… Esa fue su constante pregunta. Tenía un proyecto de vida para mí. ¿Cómo iba a saber lo que quería ser de mayor?
Yo nunca salía en el cuadro de honor con letras doradas y él lo miraba y me decía: ‘¡Lo que yo daría por verte en ese cuadro!’. Era una carga, como una culpa”.
Un hombre de la posguerra; se fue de Alburquerque, dejó sus tierras, todo lo hizo "por sacarnos adelante a mí y a las tres hermanas… Él lo perdió todo, porque tenía talento y afán.
 No sabía cómo encauzarlo… Tuvo la idea brillante de comprar taxis en Madrid con el dinero de sus tierras; no lo hizo: mi abuelo le dijo que la tierra era sagrada… ".
—¿Qué hizo en Madrid?
—Amargarse.
 No tenía nada que hacer; leía el Ya, luego ya no tenía nada que hacer, se aburría.
No trabajaba porque no tenía oficio, ya estaba enfermo y era como un animal enjaulado, iba y venía desasosegado, se asomaba a la ventana, iba al balcón, volvía…
“Así murió desasosegado, en 1964, cuatro años después de venir aquí con nosotros.
 Fueron años amargos. Mi madre [vive, tiene 97 años] me comentaba: ‘Tu padre dice que no le importaría morirse porque no tiene nada que hacer en la vida’
. Tenía un oscuro mundo interior que reclamaba salir afuera… Frustración, amargura. Eso es muy jodido.
Y su única esperanza era yo.
Ver cómo podía tener un proyecto de vida. Pero me convertí en un medio golfillo de la Prospe, me gustaban las motos, el tabaco rubio, las chavalas, el cine, los bailongos…”.
—Y ante su féretro usted le promete que va a ser un hombre de provecho. ¿Cómo pasa de ser una persona a otra?
—En la vida hay momentos esenciales que de pronto te cambian…
 La muerte de mi padre es lo más importante que me ha ocurrido en la vida. No sé de qué manera, pero cambié. Cuando lo velamos en casa entraba a la habitación para verlo, volvía, entraba, volvía, él estaba allí con las manos puestas encima como con forma de tejado de una casita.
Me preguntaba luego cómo se habría derrumbado ese tejadito… Empecé a quererlo mucho, surgió la culpa…”. Él quería que usted lo prolongara. “Que yo hiciera lo que él no pudo hacer. Era su causa; por eso me mandaba interno”.
¿Y cómo cumplió su promesa, Landero? “No sé… la muerte de mi padre creó en mí el imperativo categórico de decir: tengo una misión que lo desagravie. Empecé a trabajar.
 Descubrí que me gustaba estudiar.
 Este soy ahora; mi madre me dice que él hubiera estado orgulloso. Yo sigo soñando que llama a la puerta y que vuelve
. Creo que la herida está cicatrizada. Me consuela contarlo
. Creo que él lo hubiera entendido. Pero, claro, ya es imposible”.
Le decía Mayorga en la Alberti: “Muy bien, chaval”, es lo que a usted le hubiera gustado escuchar de su padre ahora… “Sí, Mayorga me tocaba la pierna… Mi padre me hubiera dicho: ‘¡Por fin has conseguido saber lo que querías ser de mayor!”

Suspenses............................................................. David Trueba

En el cine en que vi 'Perdida' hubo risas no deseadas, cosa que suele suceder cuando un director pretende colar por profundo lo que es una mascarada.

 

Ben Affleck, en una escena de la película de David Fincher 'Perdida'

Hay una anécdota muy conocida de cuando alguien se acercó a Hitchcock para sondear su opinión acerca un homenaje, un hommage, que Brian de Palma le había rendido con una película.
 El director británico recurrió a la ironía al responder: “¿Hommage? Supongo que quiere decir fromage”, que es queso en francés y despertaba más simpatía en el glotón Hitch.
 Aunque su nombre se invoca en cada ocasión en que el suspense se apropia de una pantalla, no es fácil imitarlo.
 E incluso grandes directores de cine como Truffaut cayeron en el ridículo cuando intentaron copiar su estilo y su modo de disponer el argumento de misterio
. Ahora ha vuelto a ocurrir con Perdida, la última película de David Fincher.
 La traducción del título al español ya da pistas, porque Gone Girl es la chica que se fue y Perdida tiene en castellano una segunda connotación peyorativa.
 Nunca se dijo hombres perdidos, con ese machismo atronador, pero las mujeres perdidas apuntaban a una categoría moral que era conveniente castigar.
En el cine en que vi Perdida hubo risas no deseadas, cosa que suele suceder cuando un director pretende colar por profundo lo que es una mascarada.
 Podría ser la película favorita del alcalde de Valladolid y sus autoviolaciones de ascensor, pero apunta a lograr lo que para las aventuras extramatrimoniales logró Atracción fatal, aunque esta vez a costa de la violencia doméstica.
 Hace poco una película danesa, La caza, logró situarnos en el papel del falso culpable de unos abusos a menores, pero el reto residía en entender a los acusadores, a la sociedad linchadora sin reducir la complejidad a los niveles de la chifladura.
Los programas de tele son criticados siempre en esos procesos.
 A veces con demasiada facilidad y un grado de caricatura facilona, como hace Fincher, pero la psicosis colectiva tiene mucho que ver con las prioridades de una sociedad, sus miedos, sus terrores. Esto lo entendió bien Hitchcock
. Cuando vemos que la decena de muertos por legionela en Catalunya no merecen la alarma ni las explicaciones detalladas de la autoridad ni el suspense de otras cepas contagiosas, descubrimos que nunca dejaremos de ser juguetes de las prioridades ajenas y de nuestro incontrolable estado de ánimo.