Un Blues

Un Blues
Del material conque están hechos los sueños

30 may 2014

El negocio de ser el malo............................. Maryem Castillo



Reconozcámoslo: los malos molan.
 A pesar de que el héroe siempre gana hay villanos que nos roban el corazón, especialmente si las circunstancias de su transición al lado oscuro son entendibles y dignas de empatía.
 La redención final del villano, ese momento en el que se percata del error de sus acciones antes de pagar por ellas, ha sido un recurso habitual en el cine. Pero la necesidad del cine comercial de tirar de historias de sobra conocidas (personajes de cómics, cuentos de hadas y otras sagas cinematográficas) conlleva ofrecer algo nuevo con el giro más fácil del mundo: contar la historia a través del punto de vista del villano. Maléfica, Godzilla, Frankestein, Elsa, Gru… todos han aparecido recientemente en las pantallas de cine.
Y todos son villanos redimidos.
“Hasta hace cuatro días los buenos eran personajes planos: el malo siempre es quién da más juego, nos fascina”, explica el guionista de cine y televisión Cristóbal Garrido, y añade:
 “El villano es generalmente imperfecto –como nosotros– al que muchas veces le pasan cosas malas y vive más conflictos.
 Cuando entiendes sus razones, lo aceptas más fácilmente.
El héroe generalmente es intachable, sin taras, con unos cánones de justicia inalcanzable… su propia bondad no le permite hacer cosas que molan”.
Cordon Press
Según Garrido, la audiencia actual ha ido evolucionando, es más sofisticada, más madura dando cabida a héroes más oscuros, con matices de violencia o que cometen graves errores o directamente antihéroes y villanos forzados a hacer mal por las circunstancias
. Las líneas entre buenos y malos se han desdibujado creando una nueva figura: el antihéroe, un personaje que, aunque desempeña las funciones narrativas propias del héroe tradicional, difiere en su apariencia y valore
s. Vamos, que generalmente es todo lo opuesto: molesto, odioso, mezquino pero que al final hace lo que es correcto y salva al mundo así que todo lo malo se le perdona.

Algunos hombres malos

Maryem Castillo
Darth Vader: El villano redimido por antonomasia, quien, en un acto poco usual en un malo malísimo, se sacrifica al final para salvar a su hijo Luke (y de paso elimina al pérfido emperador Palpatine y restaura la paz en la galaxia: un Skywalker es incapaz de hacer algo por su familia sin arruinar o salvar a todos los planetas del universo en el proceso)
. Hubo una época en la que solo era un villano con buen fondo, hasta que George Lucas le dedicó tres películas para completar sus motivaciones de héroe a villano, por motivos que escapan todas las explicaciones que no pasen por lo comercial.
Shrek: Cuando William Steig ideó este personaje no se imaginó que el odioso y gruñón ogro verde conseguiría a la princesa venciendo al dragón, al malvado príncipe encantador y su terrible madre, el hada madrina, cambiando para siempre la historia básica del cuento de hadas.
Severus Snape (de la saga Harry Potter): El profesor más odiado de Hogwarts, injusto, mezquino, que ‘asesina’ a Dumbledore se convierte en uno de los personajes más queridos de la trama cuando en Las reliquias de la Muerte se descubre sus auténticas intenciones, su triste infancia, el acoso escolar que vivió y su motivación, el amor por la madre de Harry Potter
. No es realmente un villano pero tampoco un héroe. Snape simplemente hace cosas malas por el bien mayor y protege a Potter por el eterno amor a su madre, aunque lo desprecie.
Sorter (Revolver): el frío asesino de la película, cuya moralidad, le lleva a salvar a una niña de presenciar como torturan a su padre.
Boromir (El señor de los anillos: La comunidad del anillo): el guerrero del Señor de los anillos no disimula su interés en utilizar el anillo único para reinar en lugar de Sauron y abandona a su suerte a los hobbits cuando los atacan los orcos aunque, en la película, en el último minuto se sacrifica para salvarlos.
Otto Octavius/ Dr. Octopus (Spider-Man 2): Los tentáculos imbuidos con inteligencia artificial llevan a Octavius al borde de la locura
. Por suerte el hombre araña logra hacerlo entrar en razón y Dr. Octopus detiene el experimento que produciría la destrucción de la ciudad, sacrificando su vida en el proceso.
“Estamos rodeados de corrupción, impunidad, impotencia.
 Así terminamos tolerando comportamientos que no siempre son aceptables pero entendibles
. El público tiende a identificarse con el que sufre” asegura Garrido, quien actualmente colabora en la serie española Velvet.
Algunos malos terminan reconvertidos en antihéroes, conservando rasgos del personaje original
. Yo, Frankenstein humaniza a la criatura, dándole el nombre de Adam y convirtiéndole en el reticente héroe que salva a la humanidad del exterminio a pesar de tener poco interés por la vida humana y ser un asesino.
 La nueva versión de Godzilla también convierte al lagarto radioactivo en el salvador de la humanidad que mantiene el equilibrio en la naturaleza.
 Otros ‘malos de película’ terminan siendo adorables, como Gru, el exvillano favorito, que planeaba robar la luna, porque sí, y termina siendo un padrazo excepcional que dedica su tiempo libre a luchar contra los malos del planeta, o el Gato con Botas de Shrek que pasa de ser un asesino a sueldo que busca matar al ogro, a ser un valioso aliado.
Con el estreno de Maléfica, cae el último mito de las malas malísimas de los cuentos de hadas que en los últimos años han sido –o están siendo– explicadas.
 La nueva versión de la malvada bruja muestra su lado más tierno y la tragedia que la llevó a ser la mala del cuento y de paso despierta la empatía del público: la pobre ha sido traicionada por el amor de su vida, que está guerreando contra la propia tierra generada por ordenador que ella debe proteger antes de que llegue la Bella Durmiente.
Frozen, el taquillazo y megafenómeno cultural de Disney del año pasado que todavía dura hoy, puso cara y sentimientos a Elsa, una princesa que, tras congelar su propio reino con un poder con el que ha nacido y negarse a reparar la situación, es una villana en potencia.
 Sin embargo, la canción central de la película, ese Let it go que todavía sigue entre lo más oído en EE UU, se dedica a explicar el precio que paga por vivir con el poder.
 Esa misma Elsa aparecerá en la siguiente temporada de la serie Érase una vez, que también se dedica a humanizar a villanos clásicos: nos ha descubierto la historia detrás de la Reina Malvada (Regina Mills) madrastra de Blanca Nieves y como su sed de venganza y poder tras perder al amor de su vida la lleva a cometer actos terribles (como matar a su propio padre para hacer que un hechizo funcione) y que tras su vida en Storybrooke intenta ser mejor persona y lograr la redención.
Y todas estas son, en el fondo, variaciones de la historia de Wicked, la novela en la que Gregory Maguire cuenta los orígenes de Elphaba, la Bruja Malvada del Oeste es una incomprendida e inadaptada joven bruja de piel verde y aversión al agua, demonizada por intentar luchar contra el régimen del corrupto Oz.
 El musical de Broadway proporcionó lo inimaginable en un cuento de hadas: la mala tenía un final feliz.
 No hay redención más grande que el público aclame un final feliz para el personaje más perverso de un clásico del cine.
Cordon Press
Y qué mejor expiación que la del incestuoso Jaime Lannister de Juego de Tronos (Tyrion es más un anti-héroe)
. Tras matar cobardemente al rey –sí, Aerys estaba loco, pero matar por la espalda es de cobardes–, traicionar a su nuevo rey acostándose con la reina (que de paso es su hermana), lanzar a un niño de siete años desde el equivalente a un quinto piso (o más) y otros horrores, pasa a ser un hombre en busca de redención después de perder la mano derecha.
Walter White, de Breaking bad, hace un recorrido inverso para llegar al mismo sitio: de ser un profesor de instituto que mantiene a su familia pasa a ser un capo del narcotráfico cegado por su propia ambición y ego.
 Pero al final la moraleja es siempre la misma: el malo es el bueno es el malo.

Magdalena de Suecia, implicada en los turbios negocios de su marido.............................................................. Concha Boo

“Tengo una pequeña participación del 5% en dos de la empresas de mi esposo pero no estoy en activo en ninguna de ellas”, ha declarado la hija menor de los Reyes

Antes de su boda, Chris O´Neill ya fue investigado por su actividad financiera en paraísos fiscales.

Magdalena de Suecia y Chris O´Neil. / CORDON
Con las maletas prácticamente preparadas para coger un avión desde Nueva York con destino a Estocolmo y acabar de cerrar los preparativos del bautizo, el próximo domingo 8 de junio, de su hija Leonor, Magdalena de Suecia y su marido Chris O´Neill se han visto sorprendidos por una nueva polémica.
El periódico Expressen asegura tener en su poder unos documentos del Tribunal de Florida, EE UU, en los que la hija menor de los Reyes de Suecia firmó como vicepresidenta de Wilton Payments y Belgravia Investment, dos de las empresas de su marido Chris O'Neill, ambas relacionadas con el sector de los pagos electrónicos.
 En la publicación se asegura además que la princesa tiene una partición del 5% en las compañías.
Publicada la noticia las críticas contra Magdalena de Suecia no se ha hecho esperar y el tono de las mismas ha subido tanto, que el email hecho público por Margareta Thorngren, portavoz de la familia real sueca, no ha sido suficiente para calmar las aguas.
 Así que la propia Magdalena de Suecia se ha visto obligada a hacer declaraciones.
“Es triste que justo ahora se abra un debate sobre esto. Se trata de empresas estadounidenses y en Estados Unidos precisamente, Chris ya ha respondido a las preguntas que se le hicieron del asunto. Tengo una pequeña copropiedad de 5 %, pero no estoy en activo en ninguna de las empresas.”
En contra de lo que hizo su cuñado, el príncipe Daniel, cuando se casó con la princesa heredera Victoria, Chris O'Neill, hizo coincidir la fecha de su boda el 11 de junio de 2013, con la renuncia oficial al título de príncipe para así poder continuar con sus negocios en los Estados Unidos, asuntos en los que parece haberle dado un papel a su mujer.
 En la documentación publicada y fechada el 26 de agosto de 2013, figuran Chris O´Neill como presidente de las empresas Wilton Payments y Belgravia Investment y Madeleine Bernadotte, inscrita en la misma dirección que su esposo en Palm Beach, Florida, como vicepresidenta.
 En esos mismos documentos, facilitados por la empresa Wilton Payments al Tribunal Florida, se explica que la compañía tiene una oficina en allí y otra en Londres y que el hermano de Chris, John D' Abo, desempeñó tareas de director en 2004 llegando a acuerdos para utilizar sus sistemas electrónicos de pago en todo el mundo.
Chris O´Neill y sus empresas ya ocuparon con anterioridad los titulares de la prensa sueca. El rotativo Aftonbladet publicó en 2012 que O´Neill "esconde sus millones en un paraíso”.
 Explicaba el diario que Noster Capital LLC, una empresa en la que es socio, tenía su domicilio fiscal en las Islas Caimán y en el Estado de Delaware, dos lugares conocidos como paraísos fiscales. En aquella ocasión el entonces novio de Magdalena de Suecia dio explicaciones a través de una carta redactada por su abogado en la que explicaba que “Noster Capital International está domiciliada en las Islas Caimán, una jurisdicción fiscal en la que multitud de compañías de inversión están domiciliadas.” “Se trata de una antigua práctica, común en la industria convencional y en la inversión”. También aseguraba que vivía en Nueva York y allí cumplía con todas sus obligaciones fiscales.
Tras las últimas noticias sobre la participación de Magdalena de Suecia en las empresa de su marido, los medios de comunicación suecos se preguntan si la princesa podría estar intentando hacerse un hueco como mujer de negocios en Estados Unidos y si su participación en las empresas de su marido es una señal de que piensa renunciar a su lugar en la sucesión al trono.
 Según recoge la Constitución del país nadie que pertenezca a la familia real y lleve título de rey, reina, príncipe o princesa puede en Suecia desarrollar al mismo tiempo ningún tipo de actividad empresarial. Ella no responde cuando se le pregunta
. “Me muero de ganas de volver a casa, a Suecia. Ahora me siento orgullosa de hacerlo con nuestra hija Leonor. Todas estas cosas a nuestro alrededor me hacen sentirme mal, es un malentendido
. Siente que cada vez que vuelvo a casa, por desgracia, se genera revuelo entorno a mi persona", asegura.
Esta es la tercera vez en una semana que los medios de comunicación del país cargan contra la princesa Magdalena, miembro peor valorada de la familia real de Suecia.
 Las primeras críticas llegaron por la adquisición y renovación de un apartamento de lujo en Estocolmo por valor de 6,8 millones de coronas suecas, unos 750.000 euros. Pero además, a principios de semana el diario Expressen, aseguraba que la Casa Real Sueca está en números rojos. “El descenso en las cuentas de la institución se debe a los elevados gastos de la boda entre la princesa Magdalena y Christopher O´Neill” se podía leer en el informe anual de la Casa Real Sueca al que el rotativo tuvo acceso.
 Varias son las fuentes que aseguran que los gastos del enlace, celebrado el 8 de junio del año pasado, podrían haber estado por encima de los seis millones de coronas, unos 700.000 euros.
“El malestar de los suecos hacia la princesa Magdalena se está transformando en ira. Y más ahora, cuando su hija Leonor va a ser bautizada en menos de dos semanas”, apuntan desde Svenska Dagbladet, uno de los principales medios del país.
Todas estas cifras y publicaciones sólo vienen a minar, todavía más, la mala imagen de la monarquía presidida por el rey Carlos Gustavo tiene.
Es, de hecho, la casa real europea peor valorada por sus súbditos.
 Según las últimas encuestas sólo un 46% de los suecos apoyan a su monarca y al resto de miembros de la familia real.

 

Las decisiones difíciles de Hillary Clinton.......................................................................... Yolanda Monge

La ex secretaria de Estado presenta su libro, que se publica el 10 junio, como “un viaje personal, literal”

La demócrata medita si presenta a las elecciones de 2016.

 

Hillary Clinton, en un acto en Washington. / AFP

Hillary Clinton detesta a la prensa, la acepta con la resignación a que le obligaban sus cargos anteriores, pero siempre recela de ella.
 Quizá por eso, cuando a la ex secretaria de Estado y posible contendiente en la carrera por la Casa Blanca en 2016, en un acto de democratización no vinculante, un grupo de internautas le ofreció varios títulos para su nuevo libro, su favorito fue el siguiente y la traducción podría quedar tal que así: Crónicas de una diadema. 112 países y lo importante sigue siendo mi peinado.
Que se hable del pelo, del bolso o de si la exsenadora demócrata prefiere el traje pantalón a la chaqueta y falda es en gran medida responsabilidad de la prensa, de los medios de comunicación que siguen considerando noticia si Hillary Clinton ha empleado 15 minutos –o no- con la plancha del pelo y si el embarazo de su hija, y por tanto su nuevo cargo como abuela, harían de ella una presidenta menos efectiva en el caso de conquistar la Casa Blanca, o si incluso esa gestación le hará considerar la posibilidad de no ser candidata (¿?).
Cierto es que la animadversión que Clinton tiene hacia la prensa se remonta a largo tiempo atrás, cuando su vida privada quedó expuesta a cualquiera que quisiera tener una opinión sobre ella y su matrimonio tras el escándalo que llevó a que su marido, el entonces presidente Bill Clinton, fuera el único mandatario estadounidense del siglo XX en sufrir un impeachment.
En unos días, el nombre de Hillary, así, sin apellido ni cargo, volverá a estar en boca de todos –algo que nunca sucede cuando se trata de un hombre, nadie habla de Barack o Marco (Rubio), por poner un ejemplo-.
 Ya lo está, incluso cuando la exprimera dama no dice nada o no tiene nada que decir.
 Pero el próximo día 10 de junio, Hillary Clinton estrena libro, y no, no lleva un título relativo a adornos de pelo.
Clinton ha estado trabajando en los últimos años en sus memorias sobre su etapa en Foggy Bottom al frente del Departamento de Estado.
 El nombre con el que ha bautizado su obra es Hard Choices (Decisiones Difíciles) y sorprendentemente coincide con el título dado a un libro por otro secretario de Estado, Cyrus Vance, durante la Administración Carter.
“Todos nosotros enfrentamos decisiones difíciles en nuestras vidas”, explica Clinton.
“De eso trata la vida, de tomar esas decisiones, y la manera en que las tomamos hacen de nosotros las personas que somos”, filosofa la política demócrata
. La exsecretaria de Estado relata en sus memorias que los años al frente de la diplomacia de EE UU fueron para ella “un viaje personal, literal”, ya que acabó visitando 112 naciones y acumulando más de un millón de kilómetros en viajes por el mundo.
“Durante décadas, he servido a mí país de una u otra manera”, relata Clinton para proseguir diciendo que, sin embargo, sus años como secretaria de Estado le han hecho consciente aún más de algo que ya sabía, la gran fortaleza de Estados Unidos como nación.
Clinton sabe mucho de decisiones difíciles. Hay quien tildaría algunas de ellas de meramente inconvenientes, como por ejemplo no divorciarse de Bill Clinton tras el escándalo Lewinsky y utilizar así el apellido para ascender en la escala del poder político.
 En pocos meses deberá de someterse a otra. Ser aspirante o no a la Casa Blanca
. Y aguantar entonces el chaparrón sobre estilismo que tiene asegurado.

 

Crónica de la intemperie.....................................................C.arlos Boyero

LUIS ALMODÓVAR / PAULA CASADO

En la España de 2002, presunta tierra de la abundancia y de los inagotables ríos de leche y miel, el director Fernando León habló con lenguaje poderoso y resultado estremecedor de aquellos que habiendo perdido su trabajo pasan los lunes al sol, se buscan como pueden no ya la vida sino la supervivencia, bebiendo sin pausas para espantar al miedo, tirándose por la ventana, tiñéndose el pelo e intentando patéticamente disfrazar su edad para encontrar un curro, aprovechando la indemnización para montar un pequeño negocio que les permita seguir tirando, temiendo en su angustiosa condición de parados que el amor desfallezca, llegue el abandono y el naufragio sea absoluto, pidiendo en vano un crédito, rompiendo farolas a pedradas, haciendo piña en su desdicha, riéndose a veces de su desconsuelo.
La edad de los protagonistas de Los lunes al sol estaba entre los treinta y los cincuenta y tantos años, sabían lo que era una nómina y cobrar todos los meses, durante una larga época de su existencia habían dispuesto de trabajo, eran victimas de la reconversión industrial; el monstruo engendrado por los canallas legalizados y que se iba a cebar a perpetuidad con los débiles todavía no había estallado, faltaban seis años, el esplendor parecía eterno.
HERMOSA JUVENTUD
Dirección: Jaime Rosales.
Intérpretes: Ingrid García-Jonsson, Carlos Rodríguez, Inma Nieto, Fernando Barona, Juanma Calderón.
Género: drama. España, 2014.
Duración: 102 minutos.
Jaime Rosales sitúa Hermosa juventud en el desolador aquí y ahora, en barrios deprimidos, pero no se centra en la gente que perdió su trabajo, sino en los jóvenes que nunca han tenido uno continuado y están llegando a la mosqueante sospecha o a la desesperada certidumbre de que jamás dispondrán de un contrato digno, ni siquiera indigno.
 Es una pareja de poco más de veinte años, enamorada, de clase baja, sin aspiraciones excesivas, viviendo en las casas maternas y comiendo de ellas, depositando en las tiendas currículos que nadie va a mirar, trabajando por 10 euros el día que hay suerte y por 300 cuando se prestan a protagonizar un video de porno casero, a mirar el cielo tumbados en los parques, haciendo botellón, compartiendo con los amigos una desesperanza similar, fallando sus precauciones y engendrando una niña, malviviendo sin dinero, sin nada que hacer, sin sueños, con una tristeza asfixiante y contagiable.
Tanto ellos como su entorno van justitos de inteligencia, son gente muy normal, no le piden a la vida nada especial, solo conseguir un trabajo que les permita llevar una existencia que no esté marcada por la angustia y la carencia de lo elemental.
 Lo tienen crudo. Como todos los nacidos para perder.
 Emigrar tal vez sea la única salida.
 Pero también fuera la supervivencia puede estar asociada a la sordidez.
El cine de Jaime Rosales, del cual desconecté radicalmente ante la incomprensión y el aburrimiento que me provocaron sus dos anteriores películas Tiro en la cabeza y Sueño y silencio, recupera con Hermosa juventud su capacidad para perturbar, para hacer crónicas originales y veraces de gente acorralada.
 Rosales utiliza con originalidad en un par de ocasiones el uso exhaustivo que hacen las personas jóvenes de las nuevas tecnologías para narrarnos lo que ha ocurrido con sus vidas en el paso del tiempo
. Los actores jóvenes rebosan naturalidad, los diálogos y las situaciones son creíbles, nada resulta gratuito o suena a impostura
. Es una buena y necesaria película.