Un Blues

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Del material conque están hechos los sueños

20 may 2014

Triana Martínez observó desde la ribera del río cómo su madre abatía a Carrasco

Montserrat Triana Martínez, sentada a la izquierda, junto a Isabel Carrasco, en la firma de un convenio. / Jesús F. Salvadores (efe)

Montserrat Triana Martínez observó desde la ribera del río Bernesga cómo su madre, Montserrat González, abatía a tiros el pasado 12 de mayo a la presidenta de la Diputación de León, Isabel Carrasco; según fuentes de la investigación.
Así se desprende de la declaración ante la Policía de una testigo que presenció toda la secuencia del crimen y que, según ha añadido, la mujer de 35 años no estuvo en ningún momento sobre la pasarela.
 La asesina confesa recorrió en solitario los veinte metros que separan el inicio del puente, que une el paseo de la Condesa con la avenida de Salamanca, con el punto donde se desplomó la dirigente del PP.

La testigo, además, ha resaltado que Montserrat González llevaba la cara cubierta con un pañuelo azul, siguió a Carrasco por la pasarela y cuando esta se encontraba hacia la mitad le disparó por la espalda a escasa distancia.
Después, ha recalcado, la presidenta de la Diputación se desplomó y recibió otros dos tiros en el suelo. El testimonio de esta mujer subraya también que la madre, tras tirotear a su víctima, dio marcha atrás hacia el paseo de la Condesa, se reunió con su hija, le entregó el arma homicida y ambas emprendieron la huida a paso rápido pero con aparente calma.
En este momento, entró en acción un personaje clave en el esclarecimiento del crimen, un policía jubilado que paseaba junto a su mujer y que también fue testigo del asesinato.
Este agente jubilado ha declarado ante la Policía que fue consciente desde el primer momento de la identidad de la víctima y que decidió seguir a las dos mujeres.
En un momento dado, ambas se separaron y optó por seguir a la que había visto efectuar los disparos.
Mientras tanto se había puesto en contacto telefónico con la Policía y les iba comunicando la situación de la mujer hasta que esta llegó a la Gran Vía de San Marcos, se introdujo en un Mercedes deportivo y se sentó en el asiento del copiloto.
 Allí fue detenida e identificada. Minutos después llegó su hija, que se había separado supuestamente de su madre para deshacerse del arma homicida, que depositó en el coche de Raquel Gago, de 41 años, una policía local de León con la que mantiene una estrecha amistad, y que también está imputada por este crimen.
Los testigos presenciales han afirmado que Montserrat Triana Martínez y Raquel Gago se vieron en la calle poco después del asesinato y que esta cita no parecía un encuentro casual, como han declarado ante la Policía y la juez que instruye las diligencias del caso
. De hecho, la instructora ha decidido enviar a prisión a la agente, al igual que ya hiciera antes con madre e hija
. Las tres están imputadas por homicidio, atentado contra la autoridad y tenencia ilícita de armas.

Sacado del Blog Volando Mariposaa, El Sexto Sentido

Se llama el sexto sentido
. Esa sensación que tenemos a veces, a menudo o casi siempre, las mujeres

. Es la sensación de que deducimos de antemano cómo son las cosas en realidad.
 La sensación de que somos capaces de entender, las palabras detrás del silencio o las mentiras detrás de las palabras más bellas
. Aunque a veces nos ciegue el amor, y tardemos más en verlo, pero en nuestro interior sabemos que algo pasa. 
El sexto sentido nunca nos falla, deberíamos confiar más en él.
También es el título de una Pelicula, esa sensación de poder entender situaciones que científicamente no hay explicación.

Un 1% de odio en las redes sociales....................................................................................... Miguel Ángel Medina

Los insultos a Isabel Carrasco y al Maccabi ponen a Twitter y Facebook en el ojo del huracán

En el último mes ha habido 23 detenidos por mensajes amenazantes en la Red

Uno de los tuits investigados por la Policía tras el asesinato de Isabel Carrasco.

Los límites de la libertad de expresión en las redes sociales están en el ojo del huracán en España. Los insultos a la política asesinada Isabel Carrasco y los mensajes antisemitas vertidos contra el equipo israelí del Maccabi han renovado un debate que lleva sobre la mesa desde la popularización de Twitter y Facebook.
 La diferencia ahora es que el ministro del Interior, Jorge Fernández Díaz, ha pedido perseguir los "mensajes de odio" en la Red y su llamamiento ha venido acompañado de dos detenciones entre quienes celebraron el asesinato de Carrasco.
 ¿Hay realmente tanto odio en las redes?
"En realidad, los tuits insultantes son solo el 1% de los que se envían", explica por teléfono Carlos Fernández, que gestiona el Twitter de la Policía (@policia) y está acostumbrado a lidiar con este tipo de amenazas
. "El problema es que hay gente que no sabe qué es delito, y todos debemos tener un uso responsable de las redes y no traspasar esos límites", añade.

La polémica viene de lejos
 . En 2013, la ahora candidata socialista al Parlamento Europeo, Elena Valenciano, abandonó su cuenta de Twitter por este tipo de mensajes
. "Me han amenazado, me han insultado, me han llamado feminazi y muchas otras cosas", dijo entonces.
 "Si este entorno no es capaz de garantizar la seguridad de mis hijos, no quiero estar aquí”, se quejó. Otros personajes públicos como la delegada del Gobierno en Madrid, Cristina Cifuentes, también cerraron su perfil por este motivo. Ambas volvieron a recuperarlo más tarde.
Desde entonces, distintas voces -la mayoría, políticos- han apostado por aplicar una regulación específica para este tipo de mensajes.
Varios expertos en redes sociales consultados por EL PAÍS, por contra, estiman que con el Código Penal es suficiente. Esta idea se refuerza con las detenciones que se han realizado en el último mes, para las que no ha sido necesaria ninguna norma distinta de las existentes.
El pasado 28 de abril, la Guardia Civil detuvo a 21 personas por enaltecimiento del terrorismo en Internet.
 "Subí el emblema de ETA a Facebook sin darme cuenta", dijo una de ellas. Poco después se conoció que otros 200 ciudadanos están siendo investigados por este delito.
 Unos días más tarde se produjo el asesinato de Carrasco y, con él, mensajes insultantes que provocaron la reacción del ministro y dos detenciones más, lo que deja la cifra en 23 personas en solo un mes.
 Ahora, la polémica se agranda con los mensajes antisemitas denunciados por la comunidad judía en España.
El exjuez de la Audiencia Nacional Baltasar Garzón denunció este lunes en la Cadena SER que el Gobierno está aprovechando estas circunstancias para "controlar las redes sociales". 
"No podemos ir a golpetazo de acontecimiento modificando el Código Penal", criticó, y resaltó además que la presidenta de la Asociación 11-M, Pilar Manjón,ha sido "machacada, insultada e injuriada" en las redes sociales desde 2004 sin que nadie del Gobierno haya pedido una corrección.
Al debate se suma un tuit que la Policía lanzó hace unos meses: "¡Ojalá se mueran (o una bomba)..." es una mezquindad, una idiotez, pero no es delito"
. ¿Es compatible con las palabras del ministro? "Efectivamente, ese deseo no es un delito, pero el enaltecimiento del terrorismo sí lo es, tal y como recoge el Código Penal", responde Fernández.
 En su caso, envían los mensajes que pueden ser constitutivos de delito a la Unidad de Investigación Tecnológica para que lo investiguen.
La recomendación del cuerpo en caso de insultos es, en primer lugar, ignorar al troll; segundo, bloquear; y en tercer lugar, si hay delito, denunciar en cualquier comisaría.

 

¡Feliz aniversario, Monsieur Aznavour!........................................................... Carles Gámez

El cantante cumple 90 años cantando sobre los escenarios convertido en uno de los grandes clásicos de la música popular del siglo XX

  • 10 canciones inmortales
  • Aznavour actuando el 12 de mayo en Yereban ( Azerbaijan ). / STEPHANE DE SAKUTIN  (afp)

    “Cuando un cantante tiene 20 años, habla con su público por un deseo de expresarse con esa urgencia que conlleva la energía de la juventud.
     A los 30 años lo hace por un deseo de puntualizar.
     Y a partir de los 40 años por una mera necesidad de recuperar el aliento”.
     Con estas palabras el cantante y creador musical Charles Aznavour resumía con humor la comunicación entre el intérprete y su público
    . A sus 90 años, Aznavour sigue cantando —lo hará el próximo 26 de junio en el Liceo de Barcelona— y llenando los teatros y auditorios donde se presenta
    . Como Elvis Presley, Frank Sinatra, Bob Dylan o The Beatles, Charles Aznavour ostenta el estatus de clásico de la música popular del siglo XX.
    Nacido en el seno de una familia de origen armenio, artistas de variedades emigrada a Francia despues del genocidio turco, Charles Aznavour tuvo que luchar con un físico ingrato —cara triste, baja estatura— que desagrada a los empresarios y una voz poco armoniosa para las reglas oficiales de la estética vocal.
     “Haría falta un siglo para acostumbrarse a su voz” escribe un crítico
    . Antes de su consagración como intérprete, vivió una primera etapa como creador de canciones para artistas como el actor americano Eddie Constantine, estrellas como Maurice Chevalier o Patachou o la musa existencialista Juliette Gréco, que canta Je hais les dimanches, un tema escrito en colaboración con la compositora Florence Véran que ha rechazado Edith Piaf y que la joven cantante inconformista registra con éxito
    . Más de uno le reprocha el contenido de una composición que desprecia el único dia de descanso de la clase obrera.
    Junto con Edith Piaf, uno de sus ídolos —el otro es Charles Trenet— Aznavour vive su tiempo de pasión y de aprendizaje del oficio del espectáculo
    . Forma dúo creativo con Gilbert Bécaud hasta que el éxito los separa
    . Cada uno a su manera llevará la canción-interprete a sus particulares cimas.
     Aznavour acaba haciendo de sus “obstáculos” —físico poco agraciado, imagen de vulnerabilidad, eterno rostro de sufrimiento, voz a punto de la extinción— sus armas escénicas y expresivas, que serán finalmente reconocidas por el público. Como escribe el poeta Jean Cocteau, “antes de Aznavour, la desesperación era impopular”.
    Estos mismos ingredientes expresivos tendrán su proyección en la pantalla, donde el cantante realiza una carrera de actor solo comparable en el espectáculo francés a la de Yves Montand. Aznavour rueda a las órdenes de diferentes realizadores, alternando el cine de autor y el cine comercial: Georges Franju (La cabeza contra el muro) François Truffaut, (Tirad sobre el pianista), Claude Chabrol (Los fantasmas del Chapelier), Volker Schlondorff (El tambor de hojalata), Atom Egoyan (Ararat), etc.
    Aznavour actuará el próximo 26 de junio en el Liceo de Barcelona
    Autor o coautor de canciones que celebran el amor físico, como Après l’amour —verá prohibida su difusión radiofónica—, Il faut savoir, Sa jeunesse, temas como Les comediènes, Et pourtant, La Bohème, La Mamma, Hier encore, Que c’est triste Venise, Mourir d’aimer le consagran como artista popular en todo el mundo.
    El cantante se balancea con éxito entre el creador más lírico y el compositor industrial. Aznavour se adelanta a su época cantando a contracorriente las confesiones de un homosexual y artista travesti en un cabaret en Comme ils disent. Aznavour tiene tiempo de vestir de largo la canción ye-ye y, en colaboración con su cuñado Georges Garvarentz, les regala dos pequeñas obras maestras
    : La plus belle pour aller danser (Sylvie Vartan) y Retiens la nuit (Johnny Hallyday).
    Intérpretes como Ray Charles, Bing Crosby, Mina, Scott Walker, Dusty Springfield, Shirley Bassey, Ornella Vanoni, Elton John, Elvis Costello o Marc Almond han buceado felizmente en su cancionero.
     Entre nosotros, dos nombres a destacar: Raphael, ya sea versionando La mama o cantando a dúo La bohème, y Salomé, ajustando cuentas con su lado más dramático en el tema Morir de amor.
     En un lugar destacado entre los intérpretes aznavourianos, la cantante y actriz Liza Minnelli, protagonista de una especie de fraternidad franco-americana que ha dejado memorables encuentros musicales entre los dos cantantes.
    Artista de una impecable sobriedad en escena, Aznavour ha sabido permanecer fiel esas señas de identidad que le valieron hace más de sesenta años la complicidad del público.
     La figura del cantante romántico del siglo XX. Como Sinatra, al otro lado del Atlántico, el intérprete que celebra las heridas del amor como parte indisoluble de la felicidad. “Al lado de Aznavour, todos somos artistas amateurs” sentenciará Jacques Brel.