Un Blues

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Del material conque están hechos los sueños

13 abr 2014

Ucrania envía tropas en una operación contra los separatistas prorrusos

Las fuerzas de seguridad ucranias y los separatistas se enfrentan a tiros en Slaviansk

Al menos dos muertos y cinco heridos en los choques.

 

Un rebelde prorruso vigila ante la sede de la policía en Slaviansk. / GLEB GARANICH (REUTERS)

El Gobierno de Ucrania ha iniciado este domingo una operación para hacer frente a la rebelión prorrusa que avanza en el este del país.
 Después de que durante el sábado activistas de la autodenominada República Popular de Donestsk (RPD) tomaran distintos edificios públicos en la localidad de Slaviansk, el ministro del Interior, Arsén Avákov, ha anunciado la puesta en marcha de una "operación antiterrorista" con la participación de unidades de todas las ramas de las fuerzas armadas del país.
 Durante la mañana, se han producido tiroteos en la ciudad, al norte de Donetsk, que se han cobrado la vida de un oficial del Servicio de Seguridad de Ucrania y han dejado heridos a otros cinco, y han causado un número indeterminado de bajas entre los separatistas.
 También ha fallecido un activista prorruso, según la agencia rusa Ria News.
Un intento de desalojar por la fuerza a los rebeldes corre el riesgo de llevar el actual punto muerto a una nueva y peligrosa fase de la crisis, ya que Moscú ha advertido de que actuará para proteger a los rusoparlantes del este de Ucrania si son atacados
. Los activistas prorrusos se hicieron el sábado con el control de la Alcaldía, donde han izado una bandera rusa, de las tres comisarías de policía y de la sede local del Servicio de Seguridad de Ucrania. Este domingo han ocupado el Ayuntamiento de Mariupol, después de una manifestación de un millar de personas que pedían la creación de una república independiente en el este del país.
Avákov ha denunciado que los separatistas prorrusos han disparado sin mediar palabra contra las fuerzas especiales ucranianas.
 Por su parte, fuentes de los activistas afirman que el tiroteo se ha producido cuando seis carros blindados han asaltado un puesto de control tomado por los rebeldes, causando varios heridos
. Por otro lado, según el Gobierno de la autoproclamada República de Donestk, una columna de tanques del Ejército ucranio que se dirigía como refuerzo a Slaviansk ha confraternizado con  los activistas prorrusos, a los que se sumaron cosacos procedentes de Crimea, y en lugar de entrar en la ciudad se han dirigido a Jarkov, informa Pilar Bonet.
El titular de Interior ha aconsejado a los civiles que abandonen el centro de la ciudad, y que permanezcan en sus casas y que no se acerquen a las ventanas a través de su página de Facebook. Según la agencia oficial rusa RIA-Nóvosti, helicópteros sobrevuelan la ciudad.
El anuncio del titular de Interior se produjo tras la reunión de urgencia que mantuvo anoche el Consejo de Defensa y Seguridad Nacional de Ucrania para hacer frente a la crisis en las regiones surorientales del país, de mayoría rusohablante.
La situación es especialmente grave en la región de Donetsk, a la que pertenece administrativamente Slaviansk, de casi 120.000 habitantes.
 En la cabecera regional, la ciudad de Donetsk, activistas prorrusos, que desde hace una semana tienen en su poder la sede del Gobierno regional, tomaron ayer las dependencias del Departamento Regional del Ministerio del Interior.
El ministro de Asuntos Exteriores de Ucrania, Andréi Deschitsa, exigió ayer a su homólogo ruso, Serguéi Lavrov, que Moscú ponga fin a las provocaciones de sus agentes en las regiones orientales ucranianas.
 Según Kiev, estas provocaciones tienen como objetivo frustrar la reunión que tiene previsto celebrar en Ginebra el próximo día 17 los jefes de las diplomacias de Ucrania, Rusia, la Unión Europea y Estados Unidos para tratar la crisis ucraniana.
El secretario de Estado de EE UU, John Kerry, advirtió el sábado a Moscú de que habrá "consecuencias adicionales" si Rusia no actúa para rebajar la tensión en el este de Ucrania
. En una conversación telefónica con Lavrov, Kerry expresó su "gran preocupación" de que los ataques de militantes armados en el este de Ucrania estuvieran "orquestados y sincronizados, de forma similar a ataques anteriores en el este de Ucrania y en Crimea", indicó una fuente del Departamento de Estado.

 

Camisa de rayas.......................................... Boris Izaguirre

Una consecuencia de la corrupción debe ser que necesitas invertir y subrayas que te estás forrando "legalmente". Bárcenas creó un ‘look’ neomafioso, pero con buena calidad.

 

Luis Bárcenas, con camisa de rayas, a su salida de la Audiencia Nacional el pasado marzo. / ULY MARTÍN

Todo hombre, elegante o no, tiene una prenda fetiche.
 Y para ese hombre llamado Luis Bárcenas es la camisa de rayas. La llevaba en su última comparecencia ante el juez Ruz, bajo una chaqueta marrón y con corbata burdeos, la típica combinación de un hombre de su educación y nivel… profesional.
 Lo maravilloso del cambio en la vida de Bárcenas, de tesorero a enemigo público número uno, es que la camisa de rayas es lo único inalterado.
 Viste perfectamente tanto al senador, al tesorero como al presidiario.
El hombre español mantiene una relación compleja con el vestir
. Por un lado lo considera algo tan banal que acepta que sean sus madres y luego sus esposas las que se encarguen de vestirlo
. Sin embargo, en el caso de Bárcenas es evidente que optó por crearse una fortuna y un estilo propios
. Debe de ser una consecuencia de la corrupción que necesitas invertir y subrayar que te estás forrando “legalmente”
. En ese proceso, Bárcenas creó un look neomafioso, pero con buena calidad.
 Con ese toque europeo al que aspiran tanto los auténticos mafiosos de Nueva Jersey como los de ficción tipo Los Soprano.
 Lo que permite concluir que una cosa buena de ser un corrupto español es que, si quieres, puedes transformarte en un señor distinguido.
Hay algo de Mario Conde en el aspecto de Luis Bárcenas, aunque se observa cómo un elegante prisionero aprende de los errores de otro
. Por ejemplo, el pelo de Bárcenas ostenta un peinado disciplinado e importante, pero sin la engorrosa gomina que tanto fijó el estilo de Conde.
 Al alejarse de la gomina, se alejó del wet look, y consiguió otro ejercicio crucial de estilo: la creación de volumen capilar elevado a golpe de secador y laca
. O sea, un guiño a Tony Manero, el protagonista de Fiebre del sábado noche, el primer heterosexual aferrado a un secador
. El cabello de don Luis, tan inalterable como su camisa a rayas, no es un cardado, sino un tupé bicolor con ecos de Bianca Castafiore.
Un tesorero que amasa 50 millones de euros y lleva a su partido al borde de un ataque de nervios es un hombre que marca estilo.
 Y estudiarlo nos permite entender que la apariencia es esencial para esconder cosas, no solo números, rencillas y manipulaciones, sino la auténtica finalidad de tus actos.
 Además, se contagia, que es lo que le ha pasado a su esposa, Rosalía Iglesias.
  A Rosalía ya la hemos visto luciendo segura todas sus marcas favoritas como si fueran escapularios modernos.
Pero lo que hay que resaltar del look de los Bárcenas no es tanto que deberían ser considerados como los herederos recientes de Bonnie and Clyde, sino que su estilo supera el clásico nuevo riquismo. Porque no se trata de querer aparentar ser “de toda la vida”, sino de construir un aspecto que sea para toda la vida.
 Una diferencia que marcan con anteriores corruptos. Ellos no se han corrompido para aplastar sus orígenes, no, se han hecho para crear un estilo de vida
. Un armario repleto de camisas de rayas, no finas, en distintas tonalidades. Un armario que, aun con cárcel de por medio, les va a acompañar más allá de la ley, del escarnio público, del regaño de Mariano y María Dolores.
Más allá del fútbol, el presidente del Valencia Club de Fútbol, el atildado señor Soriano, no vistió rayas en su camisa, pero sí en su corbata, cuando declaró que su supuesto secuestro no solo podría estar organizado por su antiguo socio y expresidente, sino que contaba con la ayuda del dueño de un bar cercano a su domicilio.
 Pese a esa vecindad tan peligrosa, Soriano no tiene miedo ni se va a mudar
. Temple, que hace falta en un presidente y también en un vecino, y es que ante tanta locura, alguien tiene que controlar los nervios.
 Y comprar una camisa de fuerza, de las que se emplearon para contener a muchos enfermos mentales, que también podría ser de rayas para seguir marcando estilo.
Quizá Bárcenas y la clase política las visten para enviarnos ese mensaje: estamos todos locos, pero sabemos lo que queremos
. La otra sensación de esta semana, aparte de la confusión de las cajas B del PP con las cajas negras del avión malayo desaparecido en el Índico, ha sido que en muchas editoriales de moda se habla de que viene un tiempo loco, de mucha mezcla, de una enloquecida carrera por ¡alejarse del color negro!, que siempre amenaza con resucitar su dictadura.
 Y es esa corriente de locura lo que quizá pueda explicar cómo pasaron tantos años con Bárcenas dentro del PP poniendo la inicial de su apellido a cuanta caja se encontrara en sus despachos, siempre protegido por la camisa de rayas y su tupé.
 Es esa locura lo que nos permite entender el mensaje de las últimas declaraciones de Felipe González, diciendo que “tenemos más depresión que recesión”.
 Aunque ese diagnóstico fuera acertado, no todo el mundo lo padece de la misma manera. Por ejemplo, Jacqueline de la Vega, más joven que nunca, también ha declarado que tiene “el corazón enloquecido”, aunque evita desvelar el origen de la dulce dolencia, por ahora, que la aleja de la depresión y probablemente también de la recesión.
 Jacqueline y todos debemos aprender del matrimonio Bárcenas: “¡No sin mis rayas!”.

Del sexo y del amor............................. Rosa Montero

En primavera casi todos solemos estar más aturullados, más encendidos y más sentimentales.

 

Es verdad eso de que la primavera la sangre altera
. A mí, por lo menos, me revoluciona. Al primer rayo de sol con intenciones de perdurar, a la primera tarde templada y perfumada, todas mis células se ponen a bailarle un alegre zapateado a la vida.
 Y los zapateados celulares, ya se sabe, suelen acabar en un impulso orgánico de perpetuación genética. Quiero decir que, cuando la vida late en las venas, uno suele estar más predispuesto al amor en todas las acepciones de la palabra.
 En primer lugar, al amor físico (ya digo, el ciego afán de las células por reproducirse: según Nietzsche, el sexo es una trampa de la naturaleza para no extinguirse) y también al amor romántico y mental, que a mí me parece que es como la trampa de la trampa, o sea, el sedoso y emocionante envoltorio que nos lleva al sexo para no extinguirnos.
Total: que en primavera casi todos solemos estar más aturullados, más encendidos y más sentimentale
s. Así que heme aquí escribiendo un artículo sobre el amor y el sexo
. O sea, otro más: a lo largo de mi vida he escrito unos cuantos. Pero siempre hay algo nuevo que decir: es un tema tan inabarcable como el océano
. Esta vez, por ejemplo, me ha llamado la atención una noticia que leí no sé dónde sobre el antequino de cola negra, un marsupial australiano pequeñito, parecido a un ratón, que muere, tras aparearse frenéticamente, del agotamiento producido por el atragantón sexual.
 Por eso el pobre bicho no llega a cumplir el año de vida; madura sexualmente entre los 8 y los 11 meses, y en su primer periodo de cortejo ya se queda frito
. Resulta que mientras hace el amor (llega a estar 14 horas seguidas sin parar y cuando termina empieza otra vez) no se alimenta, lo cual le deja rápidamente sin defensas, agotado, presa de las infecciones y de un rápido deterioro físico
. Pierde el pelo, le salen llagas, sufre hemorragias y el pobre bicho muere.
Pero lo más fascinante es que, cuando se apresa a un antequino después de haber llegado a su madurez sexual, el animalito fallece a la misma edad que sus compañeros, aunque se le tenga en una jaula y no haya probado hembra
. Pero si se le captura antes de haber alcanzado la época de celo, entonces vive plácido y feliz en cautividad y alcanza la longeva edad de dos años y medio
. Lo que parecería demostrar que la muerte de la criatura no se debe solo a causas físicas, a la falta de alimentación, al trajín desgastante y aniquilador del sexo interminable, sino que, sobre todo, está el tremendo estrés psíquico del afán sexual, de la necesidad de encontrar una pareja, del cruel imperativo de la reproducción
. Cuando los antequinos son capturados antes de conocer esa urgencia, viven tan contentos en su inocencia
. No me digan que no resulta tentador hacer un paralelismo con los humanos… Porque, en efecto, el sexo y el amor pueden matar, o eso nos tememos.
 La sífilis renacentista, la tisis de los enamorados del XIX, el sida como maldición del siglo XX, la metáfora de Drácula y sus besos letales… Eros y Tánatos siempre han caminado juntos, quizá porque el orgasmo es una pequeña muerte capaz de dar la vida, quizá porque intuimos la verdad de la frase de Nietzsche y sabemos que sólo somos actores prescindibles sacrificados en el altar de la primera Ley Orgánica, que es la de la reproducción de los propios genes a toda costa.
Pero todas estas consideraciones desaparecen cuando nos prendamos de alguien, cuando el corazón nos empieza a latir como un despertador antiguo con solo ver a un hombre o una mujer, cuando la engañosa droga del amor nos revienta el cerebro. La pasión, ya se sabe, consiste en inventarse al ser amado.
 Lo explica maravillosamente Marcel Proust en su primer libro de En busca del tiempo perdido; el narrador, adolescente, ve por primera vez a la niña de sus sueños, unos de esos encuentros que te golpean y te dejan preso. Y el narrador dice así: “Una chica de un rubio rojizo (…) le brillaban mucho los negros ojos (…) y, como yo no tenía bastante de eso que se llama espíritu de observación para poder aislar la noción de su color, durante mucho tiempo, cuando pensé en ella, el recuerdo del brillo de sus ojos se me presentaba como de vivísimo azul, porque era rubia; de modo que quizá si no hubiera tenido los ojos tan negros –lo cual sorprendía mucho al verla por vez primera– no me hubiera enamorado tanto de ella como me enamoré, y más que nada de sus ojos azules”. 
¿No es genial? Pura radiografía de la pasión.
 En fin, todo esto me recuerda una frase del escritor británico Butler: “El pollo es simplemente la manera que tiene el huevo de hacer otro huevo”. Los humanos, encandilados por el espejismo del sexo y el amor, quizá solo seamos la manera que tienen los genes de hacer otros genes. Pero, mientras tanto, cuánto sufrimiento y cuánta gloria.
@BrunaHusky, www.facebook.com/escritorarosamontero, www.rosa-montero.com

En el inofensivo pasado...................................... Javier Marías

Suárez era chulo, sí, pero sólo en el mejor sentido de la palabra: alguien que no se arredraba.

 

La reciente muerte de Adolfo Suárez produce sobre todo melancolía, al menos entre quienes éramos jóvenes cuando apareció, cuando gobernó y cuando fue defenestrado, por los suyos y por casi todo el mundo
. Pero la melancolía no viene sólo por lo más evidente, esto es, por la desaparición definitiva de una figura que trajo esperanza, considerable optimismo y suscitó mucha simpatía.
 Si en algo se distinguió Suárez fue en que, por primera vez en muchísimos años, un gobernante español no inspiraba miedo.
Siempre pareció razonable y alejado de todo autoritarismo; es más, como venía del franquismo –pero en nada se asemejaba a éste–, procuró ser todo lo contrario de lo que lo había precedido: respetuoso, conciliador, dialogante, sonriente y cordial, atento y persuasivo.
Tal vez, como a la mayoría de los políticos, los consejos le entraban por un oído y le salían por otro, pero se aprestaba a escucharlos e incluso los solicitaba.
 He contado ya antes cómo, al filtrarse el borrador de la Constitución, mi padre, Julián Marías, escribió un artículo tildándolo de absurdo, erróneo y hasta mal escrito.
 Ese mismo día Suárez lo llamó, le pidió encontrarse con él para que le explicara más y lo orientara al respecto. Si Suárez no era humilde, lo parecía. Si no le importaba la opinión de los demás, lo disimulaba tan bien que la indiferencia debe ser descartada: todo fingimiento tiene un límite, rebasado el cual deja de serlo.
 Si desdeñaba a alguien, lo ocultaba.
 Es difícil recordarle un mal gesto, un desplante, una actitud humillante o despreciativa, ni hacia sus oponentes ni hacia sus correligionarios. Era chulo, sí, pero sólo en el mejor sentido de la palabra: alguien que no se arredraba, que no estaba dispuesto a que lo avasallaran ni pisotearan; sí, en cambio, a que lo convencieran.
No es de extrañar que en estos tiempos desabridos la gente lo eche de menos, con la excepción de los ensimismados cenizos de Esquerra Republicana, el BNG y Amaiur y Bildu, quienes jamás apreciarán a nadie que no les dé la razón en todo: sus integrantes son individuos que sólo admiran a sus obedientes ovejas, si no es esto una contradicción en los términos.
 Pero la melancolía es también otra: la noche de su velatorio, cenaba yo frente al Congreso con mis amigos Díaz Yanes y ­Gasset, y salíamos a fumar de vez en cuando
 Veíamos cada vez (incluso pasada la una de la noche) la larguísima cola de quienes iban a visitar el cadáver. Más allá de que nos pareciera extravagante la costumbre (un poco sevillana), supongo que muchos de los que soportaban el frío y la espera querían expresar así su agradecimiento
. El inoportuno anuncio de su “muerte inminente” multiplicó los elogios y los monográficos televisivos.
 Y eso es lo que produce tristeza, incluso leve amargura. Suárez llevaba muchos años ausente por enfermedad, y aún más fuera de la política.
 No sólo era ya alguien “inofensivo”, sino que estaba desactivado y no contaba. Es lo propio de España: se vierte una catarata exagerada de alabanzas sólo cuando ha muerto una persona notable, o, si acaso, como aquí, cuando ya no hace sombra a nadie, ni adquiere protagonismo, ni puede soltar declaraciones que pongan en cuestión a ningún vivo.
 Parafraseando la máxima escuchada en tantos westerns, sobre los indios el único español bueno es siempre el español muerto, o, en su defecto, el que está fuera de juego, el callado, el inhabilitado, el que ha dejado el campo libre a los insaciables ambiciosos que quisieran a su alrededor nada más que un inmenso vacío.
A Suárez, mientras estuvo activo, lo detestaron casi todos: parte del Ejército, la extrema derecha, los del Partido Popular que al principio se llamaba Alianza, los socialistas, la extrema izquierda, los nacionalistas, sus compañeros de la UCD que le hicieron la vida imposible y lo obligaron a marcharse.
Cuando fundó su nuevo partido, el CDS, los votantes que hoy sienten nostalgia le dieron la espalda, hasta que hubo de disolverlo y retirarse
. Entonces, poco a poco, se empezaron a reconocer sus méritos y su carácter abierto, la dificilísima tarea que había llevado a cabo con mucho más éxito del esperable. Cuando ya no podía quitarle el sitio a nadie. Cuando su figura ya no podía empequeñecer las de los demás. Cuando se lo vio como pasado.
 El título de esta columna tendría que ser otro, pero ya lo utilicé en una pieza de 1997 y en el volumen recopilatorio que la contuvo: Seré amado cuando falte
. Una vez más, es una cita de Shakespeare, que lo expresó casi todo: “I shall be lov’d when I am lack’d”, en Coriolano.
 Lamentablemente, es el sino de todo español de valía, en cualquier campo: ser reconocido plenamente, ensalzado, añorado y querido sólo tras su desaparición o derrota
. A menudo ni siquiera el sentimiento es puro, sino que se utiliza al muerto que en vida fue denostado para denostar a los que quedan, a los que incurren en el imperdonable delito de seguir vivos y no vencidos.
“Este que ya no está sí que era bueno”, se aprovecha para decir, “y no como estos mediocres de ahora”
. Somos un país condenado a chapotear en el descontento presente, y a sentirnos orgullosos y reconciliados solamente con los que –por fin– ya no respiran y pertenecen al inofensivo pasado.
elpaissemanal@elpais.es